Deuteronomio 28 — La Traducción Mister
★★ Si de veras escuchas es un verbo duplicado, y el primer lugar donde la Biblia lo duplica es la primera ley del éxodo. Shamoa tishma, escuchando escucharás: escrita con todas sus letras, la forma duplicada está en seis versículos de la Biblia hebrea, y el primero es Éxodo 15:26 en Mara (ya en estas páginas) —si escuchas atentamente la voz de Jehová tu Dios … ninguna de las enfermedades que puse sobre Egipto pondré sobre ti—, la frase que el v60 de este capítulo va a volver del revés. Luego es la oferta del Sinaí en Éxodo 19:5, la del código de la alianza en 23:22, la del año de la remisión en Deuteronomio 15:5 (todos ya en estas páginas), este versículo, y Zacarías 6:15 (todavía no en estas páginas); 11:13 lo dice en plural y lo escribe corto. La KJV y la ASV leen ‘hearken diligently’, la Ginebra ‘obey diligently’, la NIV y la TLB ‘fully obey’, la NWT 1984 ‘without fail listen’, y la Douay ‘hear the voice’, sin duplicación alguna; la RV 1909 lee «oyeres diligente», la RV60 «oyeres atentamente», la NVI «realmente escuchas», la TNM 1987 «escuchas sin falta» y la TNM 2019 «de veras escuchas». Lo que gana el que escucha es el adjetivo elyon, alto —la palabra del título de Dios, El Elyon—, y alto sobre todas está en cuatro versículos de la Biblia hebrea: 26:19 (ya en estas páginas) y este, donde es Israel, y los Salmos 83:19 y 97:9 (ninguno todavía en estas páginas), donde es Jehová, altísimo sobre toda la tierra. A un pueblo se le da el adjetivo de Dios dos veces; Dios se lo queda en las otras dos.
⭐ Las bendiciones te alcanzan, y alcanzar es lo que un ejército les hace a los que huyen. Hissig es el verbo del perseguidor: el enemigo en el mar se jacta, perseguiré, alcanzaré (Éxodo 15:9), el redentor de la sangre alcanza al homicida en un camino largo (19:6, los dos ya en estas páginas), y aquí lo que le da caza a un hombre es una bendición. El v15 le da el mismo verbo a las maldiciones y el v45 le antepone perseguir —exactamente el par del Cántico del Mar, dicho de Israel—, y Lamentaciones 1:3 (ya en estas páginas) lo da por cumplido: todos sus perseguidores la alcanzaron. La NIV lee ‘accompany you’ y la NVI «te acompañarán siempre», haciendo de la persecución una compañía; la KJV, la ASV, la Douay y la NWT 1984 leen ‘overtake’, la RV60 «te alcanzarán», y la TLB suprime el verbo e imprime las seis bendiciones como una lista. Y luego las seis. Bendito eres tú está en seis versículos de la Biblia hebrea, y los dos primeros son el v3 y el v6, dichos a una nación entera; después se lo dice Saúl a Samuel y a David (1 Samuel 15:13, 26:25), y luego David se lo dice a Dios (1 Crónicas 29:10) y el salmista tras él (Salmo 119:12; ninguno todavía en estas páginas): barukh attah Jehovah, las tres palabras que abren cada bendición de la oración judía hasta hoy. Cuatro versículos llevan seis bendito; los v16–19 les responderán con seis maldito.
★ El fruto de tu vientre es la frase que Elisabet le dirá a María, y la artesa junto a la canasta es la que Israel sacó de Egipto sobre los hombros. Peri bitnekha: este proyecto imprimió el fruto de tu vientre en 7:13 (ya en estas páginas) y lo conserva; la frase, con este sufijo, está en siete versículos de la Biblia hebrea —7:13, cuatro veces en este capítulo (v4, v11, v18 y v53, donde se lo come), 30:9 y el Salmo 132:11 (ninguno todavía en estas páginas)—. El que te ha negado el fruto del vientre de Jacob (Génesis 30:2, ya en estas páginas, todavía no en español) es el mismo sustantivo sin el sufijo. Y Lucas 1:42 (ya en estas páginas), bendito el fruto de tu vientre, eulogēmenos ho karpos tēs koilias sou, es la primera cláusula del v4 dicha en griego a una sola mujer. La KJV, la ASV y la Ginebra leen ‘fruit of thy body’, la Douay y la NIV ‘womb’, la NWT 1984 ‘fruit of your belly’ y la NWT 2013 ‘your children’; la RV 1909, la RV60 y la NVI leen «fruto de tu vientre», la TNM 2019 «tus hijos». ⚠ La RV 1909 suprime del todo el fruto de tu suelo en el v4 —lee «el fruto de tu vientre, y el fruto de tu bestia»— y la RV60 lo repone. Las crías y los corderos son el par de 7:13, y una de las dos palabras es el nombre de una diosa (véase el diccionario). Luego el v5: la canasta es la de 26:2, la canasta de las primicias de hace dos capítulos, y la artesa es la del éxodo —el sustantivo está en cuatro versículos de la Biblia hebrea: las ranas se meten en tus artesas en Éxodo 7:28, el pueblo lleva las suyas atadas en sus mantos sobre sus hombros en 12:34 (los dos ya en estas páginas), y aquí se bendice y en el v17 se maldice—. El estante no se pone de acuerdo en qué es: la ASV, la NIV y la NWT 1984 leen ‘kneading-trough’, la Ginebra ‘thy dough’, la KJV ‘thy store’ y la Douay ‘thy stores’ (las reliquiae de la Vulgata, las sobras) —y la RV 1909 sigue al latín hasta «tus sobras», que la RV60 corrige a «artesa de amasar». La última bendición, cuando entras y cuando sales, es el par del Salmo 121:8 al revés (ya en estas páginas): Jehová guardará tu salida y tu entrada.
★ Un camino de ida y siete de vuelta se dice dos veces en el capítulo, una en cada sentido. Y por siete caminos está en dos versículos de la Biblia hebrea, el v7 y el v25, la bendición y su espejo, con solo el sujeto cambiado. Derrotados delante de ti es niggafim, el verbo de Levítico 26:17 y de Deuteronomio 1:42 (los dos ya en estas páginas), donde era Israel el que sería derrotado delante de sus enemigos; la KJV y la ASV leen ‘smitten’, la Douay y la Ginebra ‘fall’, la NIV y la NWT 1984 ‘defeated’, la RV 1909 «de rota batida» y la RV60 «derrotará». Los graneros del v8 son más raros de lo que parecen: tus graneros está en dos versículos de la Biblia hebrea, este y Proverbios 3:10 (todavía no en estas páginas), tus graneros se llenarán con abundancia. La KJV lee ‘storehouses’, la ASV y la NIV ‘barns’, la NWT 1984 ‘stores of supply’, la RV60 «graneros», la TNM 1987 «almacenes de abastecimiento»; la TLB lee ‘good crops and healthy cattle’ y no tiene edificio alguno. Todo aquello a lo que pongas la mano es la frase que el libro usó por primera vez de comer y alegrarse delante de Jehová en el lugar escogido, 12:7 (ya en estas páginas); en el v20 la maldición se enviará dentro de la misma frase.
⭐ Un nombre llamado sobre algo es una declaración de propiedad, y solo aquí lo poseído es un pueblo entero. Shem Jehovah niqra alekha: un nombre se llama sobre el arca (2 Samuel 6:2), sobre la casa de Salomón (1 Reyes 8:43, y Jeremías 7:10–14, donde es la perdición del templo) y, en el caso más llano, lo pide una mujer a un hombre para que se case con ella: que tu nombre sea llamado sobre nosotras (Isaías 4:1; ninguno todavía en estas páginas); Amós 9:12 lo extiende a todas las naciones sobre las cuales es llamado mi nombre, el versículo que cita Hechos 15:17. Con tú por objeto la cláusula está en un versículo de la Biblia hebrea. La KJV le da la vuelta, ‘thou art called by the name’, como la ASV, ‘thou art called by the name of Jehovah’, y la NIV, ‘you are called by the name’; la Ginebra conserva la forma, ‘the Name of the Lord is called upon over thee’, la Douay ‘is invocated upon thee’, la NWT 1984 ‘Jehovah’s name has been called upon you’; la TLB lee ‘you belong to the Lord’, que no son las palabras pero es lo que las palabras quieren decir. La RV 1909 lee «el nombre de Jehová es llamado sobre ti», la RV60 «invocado sobre ti», la NVI «al reconocerte como el pueblo del Señor» y la TNM 2019 «tú llevas el nombre de Jehová». Pueblo santo (v9) es 7:6, 14:2 y 26:19 (todos ya en estas páginas), pero aquí por primera vez es condicional —si guardas— y jurado.
★ Los cielos son un almacén, y la cláusula del préstamo del capítulo 15 se repite con otro verbo. Su buen almacén está en un versículo de la Biblia hebrea; el sustantivo es un tesoro o un granero, el lugar donde un rey guarda lo que aún no ha gastado, y Job 38:22 pregunta si un hombre ha entrado en los almacenes de la nieve (todavía no en estas páginas). La KJV y la ASV leen ‘his good treasure, the heaven’, la Douay ‘his excellent treasure’, la NIV ‘the heavens, the storehouse of his bounty’, la NWT 1984 ‘his good storehouse’, la TLB ‘his wonderful treasury of rain’; la RV 1909 lee «su buen depósito», la RV60 «su buen tesoro», la TNM 1987 «su buen almacén». Deuteronomio 15:6 (ya en estas páginas) prometió lo mismo casi con las mismas palabras castellanas —prestarás a muchas naciones y tú no tomarás prestado—, pero su verbo hebreo era avat, tomar o dar en prenda, y el de este versículo es lavah, la palabra corriente del préstamo; esta cláusula, con este verbo, está en un versículo de la Biblia hebrea, y el v44 le entregará el mismo verbo al forastero. Por cabeza y no por cola se deshace igualmente en el v44; Isaías 9:13 y 19:15 (ninguno todavía en estas páginas) toman cabeza y cola como frase para decir todo el mundo. Y ni a la derecha ni a la izquierda (v14) es la cláusula que el libro le dio a su rey hace tres capítulos —17:20, para que no se aparte del mandamiento, ni a la derecha ni a la izquierda (ya en estas páginas)—, dicha ahora a la nación, como Moisés la dijo de su propio camino por Edom en 2:27, y como la repetirán Josué 1:7 y el epitafio de Josías en 2 Reyes 22:2 (ninguno todavía en estas páginas). La marca de párrafo abierto del hebreo cae tras este versículo, y el siguiente corte de cualquier clase no llega hasta después del v68: catorce versículos de bendición son un párrafo, y cincuenta y cuatro versículos de maldición son un párrafo.
★★ Las seis maldiciones son las seis bendiciones palabra por palabra —salvo que dos están intercambiadas y falta una cláusula, y las dos primeras palabras ya se habían dicho antes, a una serpiente y a un asesino. Póngase el v3–6 junto al v16–19: ciudad y campo, vientre y suelo, canasta y artesa, entrar y salir, bendito cambiado por maldito y nada más —salvo que la bendición va fruto (v4) y luego canasta (v5) y la maldición va canasta (v17) y luego fruto (v18), y el fruto maldito ha perdido una cláusula: el v4 bendice el fruto de tus animales y en el v18 no hay animal alguno—. Maldito eres tú está en cuatro versículos de la Biblia hebrea: Dios a la serpiente (Génesis 3:14), Dios a Caín (4:11; los dos ya en estas páginas, todavía no en español), y el v16 y el v19. La sentencia dicha a la serpiente y al primer asesino se dice, la tercera y la cuarta vez, a Israel. La Douay lee ‘cursed shalt thou be in the city, cursed in the field’, suprimiendo el segundo verbo; la Ginebra lee ‘town’ donde en el v3 tenía ciudad; la TLB funde los v16–19 en una sola lista —‘Curses in the city, Curses in the fields, Curses on your fruit and bread, The curse of barren wombs’— y da a los cuatro versículos un solo número. La RV 1909 imprime «Maldito serás tu» sin tilde en el pronombre, que la RV60 le pone: «Maldito serás tú».
⭐ Tres sustantivos para la ruina, uno de ellos una palabra en un versículo —y el versículo termina con dos palabras que se dirán una vez más en la Biblia, desde una cruz. Ha-me’erah, ha-mehumah, ha-mig’eret: la KJV lee ‘cursing, vexation, and rebuke’, la ASV ‘cursing, discomfiture, and rebuke’, la Ginebra ‘cursing, trouble, and shame’, la NIV ‘curses, confusion and rebuke’, la NWT 1984 ‘the curse, confusion and rebuke’ y la NWT 2013 ‘punishment’ para el tercero; la Douay lee ‘famine and hunger, and a rebuke’, según el famem et esuriem de la Vulgata, y la TLB ‘his personal curse’. La RV 1909 y la RV60 leen «la maldición, quebranto y asombro», la NVI y la TNM 1987 «maldición, confusión y reprensión». Me’erah es un sustantivo distinto del maldito del v16, y Malaquías 2:2 (todavía no en estas páginas) lo envía con el verbo mismo de este versículo: enviaré la maldición entre ustedes. Mehumah es el gran pánico de 7:23 (ya en estas páginas), aquello a lo que Dios iba a lanzar a los cananeos, y aquello a lo que el arca lanza a las ciudades filisteas en 1 Samuel 5:9 (todavía no en estas páginas); aquí se envía dentro del trabajo del propio Israel. Mig’eret está en un versículo de la Biblia hebrea; su raíz es ga’ar, reprender, el verbo de Jehová te reprenda, Acusador en Zacarías 3:2 (ya en estas páginas). La maldad de tus obras, roa ma’alalekha, es una frase que los profetas gastarán —Isaías 1:16, Jeremías 21:12 (ya en estas páginas, todavía no en español), 26:3 (ya en estas páginas)—, y aquí es donde empieza. Y azavtani: me has abandonado está en dos versículos de la Biblia hebrea. Aquí lo dice Dios de Israel. El otro es el Salmo 22:2 (todavía no en estas páginas), Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?, el salmo que Jesús dice desde la cruz en Mateo 27:46 (ya en estas páginas). Es también uno de los dos únicos lugares del capítulo en que el que habla se desliza a la primera persona del propio Dios; el otro es el v68, el camino del cual te dije.
★ La peste se pega con el verbo que el libro usa para aferrarse a Dios, y el cielo y la tierra son los dos metales de Levítico 26 al revés. Davaq está en ocho versículos de este libro: cinco de aferrarse a Jehová (4:4, 10:20, 11:22, 13:5, todos ya en estas páginas, y 30:20), uno del anatema que no debe pegarse a tu mano (13:18), y dos de la enfermedad que se te pega: el v21 y el v60. El v22 enumera siete. Las dos primeras son el par de Levítico 26:16, consunción y fiebre (ya en estas páginas), y shachefet está en dos versículos de la Biblia hebrea, aquel y este; dalleqet y charchur, inflamación y ardor, son cada una un sustantivo en un versículo. La quinta es la disputada: los masoretas vocalizan cherev, espada, y la KJV, la ASV, la Ginebra y la NWT 1984 leen ‘the sword’, la TNM 1987 «la espada», la TLB ‘war’, la RV 1909 «cuchillo»; la NIV lee ‘drought’, la RV60 «sequía» y la NVI «sequía», revocalizando las mismas tres letras como chorev, sequedad —una espada entre enfermedades o una sequía entre ellas, y la diferencia es una vocal—; la Douay lee ‘corrupted air’, el aere corrupto de la Vulgata. Las dos últimas son enfermedades de los cultivos, y shiddafon, el tizón, está en cinco versículos de la Biblia hebrea —aquí, la oración de Salomón en 1 Reyes 8:37 con su paralelo en 2 Crónicas 6:28, Amós 4:9 y Hageo 2:17 (ninguno todavía en estas páginas)—, siempre con yeraqon, el añublo, al lado; yeraqon a solas es el verde amarillento de una hoja enferma, y Jeremías 30:6 (ya en estas páginas) lo pone en los rostros de los hombres: se ha tornado pálido todo rostro. La NWT 1984 lee ‘tuberculosis’ para la primera enfermedad y la TLB ‘tuberculosis, fever, infections, plague, and war’, diagnósticos modernos para palabras que nadie puede diagnosticar. Luego el v23: Levítico 26:19 (ya en estas páginas) hizo vuestro cielo como hierro, y vuestra tierra como bronce; este versículo pone el bronce arriba y el hierro abajo, y suprime el como: Levítico compara, Deuteronomio afirma. Nechoshet está en tres versículos de este libro: el cobre que Israel sacaría de los montes de la buena tierra en 8:9 (ya en estas páginas), este cielo, y las cerraduras de hierro y bronce de Aser en 33:25. La KJV, la ASV, la Ginebra y la Douay leen ‘brass’, la NIV y la TLB ‘bronze’, la NWT 1984 ‘copper’; la RV 1909 lee «de metal», cualquier metal, la RV60 «de bronce», la TNM 1987 «de cobre». La lluvia del v24 es polvo fino y polvo, avaq ve-afar, dos palabras para una misma cosa; la Douay lee ‘dust for rain … and let ashes come down’, la Ginebra ‘dust and ashes’, la RV 1909 y la RV60 «polvo y ceniza» —el cinis de la Vulgata—, y en el hebreo no hay ceniza. 11:17 (ya en estas páginas) había cerrado los cielos para que no hubiera lluvia; aquí los cielos siguen abiertos y lo que cae es el suelo.
★ Espanto para todos los reinos de la tierra es una frase que Jeremías dice cuatro veces, y en todas ellas los escribas escribieron la palabra de una manera y la leyeron de otra. Le-za’avah está en siete versículos de la Biblia hebrea: este; Jeremías 15:4, 24:9 y 29:18 (los dos ya en estas páginas, espanto en ambos) y 34:17, los cuatro con la frase entera de este versículo, para todos los reinos de la tierra; Ezequiel 23:46; y 2 Crónicas 29:8 —y en los seis restantes el texto escrito tiene ze’vah y el margen manda leer za’avah—. Solo este versículo escribe la palabra como se lee. La KJV lee ‘removed into all the kingdoms of the earth’, tomando la palabra por movimiento y no por terror, la Douay y la Ginebra ‘scattered’, la ASV y la TLB ‘tossed to and fro’; la NIV lee ‘a thing of horror’, la NWT 1984 ‘a frightful object’, la NWT 2013 ‘an object of horror’. La RV 1909 lee «sacudido», la RV60 «vejado», la NVI «sentirán horror al verte», la TNM 1987 «objeto aterrador»: siete de las trece leen movimiento o maltrato y seis leen terror. Luego el v26, y sus tres últimas palabras nacieron como bendición. Y no hay quien espante está en doce versículos de la Biblia hebrea, y el primero es Levítico 26:6 (ya en estas páginas): os acostaréis sin que nadie os espante. Aquí, a quien nadie espanta es al ave sobre tu cuerpo. Jeremías 7:33 (todavía no en estas páginas) repite este versículo casi entero; Jeremías 19:7 (ya en estas páginas, todavía no en español) da sus cadáveres por comida a las aves de los cielos; y Jeremías 30:10 (ya en estas páginas) devuelve las tres palabras como promesa: volverá Jacob, y descansará y será prosperado, y no habrá quien lo atemorice. La KJV lee ‘no man shall fray them away’ y la Ginebra ‘none shall fray them away’, y fray es el verbo viejo que hay dentro de afraid.
⭐ La úlcera de Egipto, y un tumor cuya forma escrita y cuya forma leída son dos palabras distintas —las mismas dos que sufren los filisteos bajo el arca capturada. La úlcera de Egipto es la sexta plaga, Éxodo 9:9–11 (ya en estas páginas), la que los magos no pudieron resistir de pie; 7:15 (ya en estas páginas) prometió que las dolencias de Egipto caerían sobre todos los que te odian, y aquí caen sobre ti. Luego una palabra escrita de una manera y leída de otra: el texto tiene ofalim, hinchazones, y el margen manda al lector decir techorim. La palabra escrita está en cuatro versículos de la Biblia hebrea, este y tres de 1 Samuel 5 (versículos 6, 9 y 12; todavía no en estas páginas), donde las ciudades que retienen el arca capturada son heridas con ella —y en los cuatro se sustituye por la palabra leída, la que 1 Samuel 6 usa luego para los tumores de oro que los filisteos devuelven con el arca—. El estante traduce conjeturas: la KJV y la ASV leen ‘emerods’, la Ginebra ‘hemorrhoids’, la NIV y la TLB ‘tumors’, la NWT 1984 ‘piles’, y la Douay ‘the part of thy body, by which the dung is cast out’; la RV 1909 lee «almorranas», la RV60 «tumores», la TNM 1987 «hemorroides», y ninguna de las trece imprime a la vez la palabra escrita y la leída. La sarna, garav, es el defecto que aparta a un sacerdote del altar en Levítico 21:20 y a un animal en 22:22 (los dos ya en estas páginas); la comezón, cheres, se escribe exactamente como el tiesto y como el sol, y no es ninguno de los dos. El v28: shiggaon, la locura, está en tres versículos de la Biblia hebrea —aquí, 2 Reyes 9:20, donde Jehú conduce como loco, y Zacarías 12:4 (ninguno todavía en estas páginas), donde los tres sustantivos de este versículo se descargan sobre la caballería: heriré a todo caballo con turbación y a su jinete con locura … a todo caballo de los pueblos con ceguera—. La Ginebra lee ‘atoning of heart’, grafía vieja de astonying, la KJV ‘astonishment of heart’, la Douay ‘fury of mind’, la NWT 1984 ‘bewilderment of heart’, la NIV ‘confusion of mind’; la RV 1909 lee «pasmo de corazón» y la RV60 «turbación de espíritu», perdiendo el corazón que el hebreo conserva. El v29: mashash, andar a tientas, está en cinco versículos de la Biblia hebrea —Labán palpando toda la tienda en busca de sus dioses (Génesis 31:34, 37, ya en estas páginas, todavía no en español), este versículo dos veces, y Job 5:14 y 12:25 (ninguno todavía en estas páginas), el primero de ellos andan a tientas al mediodía como de noche—; que las tinieblas se palpen en Éxodo 10:21 (ya en estas páginas) es la misma raíz en otra forma. Y sin que haya quien te salve: ve-ein moshia, con su y, está en tres versículos de la Biblia hebrea —la joven desposada que gritó en el campo en 22:27 (ya en estas páginas), y no hubo quien la salvara; este versículo; y el Salmo 18:42—. La Ginebra lee ‘be powled evermore’: esquilado, como una oveja.
★ Tres cosas que el capítulo 20 mandó a un hombre a casa a conservar, con el otro hombre ya llegado —y el verbo de la primera es uno que los masoretas sustituyeron. 20:5–7 (ya en estas páginas) licenció del ejército al hombre que había edificado una casa y no la había dedicado, plantado una viña y no la había liberado para uso común, desposado una mujer y no la había tomado —cada uno no sea que muera en la batalla y otro hombre lo haga—. El v30 son esas tres con el otro hombre presente. Chalal es el verbo de 20:6, y Jeremías 31:4 (ya en estas páginas; 31:5 en la numeración de las Biblias en castellano) lo deshace: los que planten, plantarán, y gozarán del fruto. Pero la mujer: lo que está escrito en el texto es yishgalennah, y lo que el margen manda al lector decir es yishkavennah, se acostará con ella. El verbo escrito está en un versículo de la Torá, y dondequiera que está escrito en la Biblia —aquí, Isaías 13:16, Jeremías 3:2, Zacarías 14:2 (ninguno todavía en estas páginas)— al lector se le manda decir shakhav en su lugar; se refiere que el Talmud (Meguilá 25b) lo cuenta entre las palabras que se leen con eufemismo, tradición que aquí se anota y no se verifica más allá de esa referencia. Su sustantivo es la consorte de un rey (Salmo 45:10, Nehemías 2:6). El estante se parte exactamente por la costura: la KJV, la ASV y la Ginebra leen ‘lie with her’, la Douay ‘sleep with her’, la RV 1909 y la RV60 «dormirá con ella» —la palabra leída—; la NIV, la NWT 1984 y la NWT 2013 leen ‘rape her’, la NVI y la TNM 2019 «la violará», la TNM 1987 «la forzará» —la violencia de la palabra escrita—. Esta traducción imprime lo que se lee y guarda aquí lo que está escrito. Los v31–32 no tienen verbos principales, solo participios —tu buey, degollado; tu asno, robado; tus hijos y tus hijas, entregados—, y la NWT 1984 conserva los fragmentos con guiones donde todas las demás versiones añaden un será. En el poder de la mano está en cinco versículos de la Biblia hebrea: la amenaza de Labán, está en el poder de mi mano haceros mal (Génesis 31:29, ya en estas páginas, todavía no en español), este versículo, Miqueas 2:1, Proverbios 3:27, y Nehemías 5:5 (ninguno todavía en estas páginas), donde unos padres que fuerzan a sus propios hijos e hijas a la esclavitud dicen no está en el poder de nuestra mano: la situación de este versículo en la Jerusalén de Nehemías. El oprimido y quebrantado del v33 es el par de Oseas 5:11, Efraín es oprimido, quebrantado en juicio (todavía no en estas páginas); el oprimido y robado del v29 son las dos palabras del deber del rey en Jeremías 21:12 y 22:3 (ya en estas páginas, todavía no en español), librad al robado de mano del opresor. El v34: meshugga está en cinco versículos de la Biblia hebrea —aquí; David fingiéndola en Gat, ¿acaso me faltan locos? (1 Samuel 21:16); la palabra del oficial para el profeta de Eliseo (2 Reyes 9:11); Jeremías 29:26 (ya en estas páginas), todo hombre loco que se hace profeta; y Oseas 9:7, el hombre del espíritu está loco—: después de este versículo la palabra es sobre todo lo que la gente llama a los profetas. Y el v35 es el versículo de Job antes de Job: hirió a Job con una úlcera maligna desde la planta de su pie hasta su coronilla (Job 2:7, todavía no en estas páginas), el verbo de este versículo, la úlcera de este versículo, la frase de este versículo. Desde la planta del pie está en cuatro versículos de la Biblia hebrea: aquí, Job, Absalón, en quien no había defecto de la planta a la coronilla (2 Samuel 14:25), e Isaías 1:6 (ya en estas páginas), desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana.
★ El rey también se va, y la sentencia sobre la nación es la que Dios pronunciará sobre el templo de Salomón. 17:15 (ya en estas páginas) permitió un rey, ciertamente pondrás sobre ti un rey; el v36 usa las palabras de ese permiso —tu rey que pongas sobre ti— y lo manda al destierro contigo. Madera y piedra es de 4:28 (ya en estas páginas), dioses, obra de manos humanas, madera y piedra, que no ven, ni oyen; el par está en siete versículos de la Biblia hebrea: 4:28, este versículo, el v64, 29:16, la oración de Ezequías en 2 Reyes 19:18 e Isaías 37:19, y Ezequiel 20:32 (ninguno de los cuatro últimos todavía en estas páginas). El v37: refrán y burla está en cuatro versículos de la Biblia hebrea —este; 1 Reyes 9:7, la advertencia de Dios sobre el templo que Salomón acaba de terminar, Israel será refrán y burla entre todos los pueblos, con su paralelo en 2 Crónicas 7:20 (ninguno todavía en estas páginas); y Jeremías 24:9 (ya en estas páginas), que les pone al lado el espanto de este capítulo—. El primer sustantivo, shammah, es lo que una ruina hace sentir al que pasa: la KJV y la ASV leen ‘astonishment’, la Ginebra ‘a wonder’, la Douay ‘lost’, la NIV ‘a thing of horror’, la NWT 1984 ‘an object of astonishment’; el tercero, sheninah, es un dicho afilado: la KJV lee ‘byword’, la Ginebra ‘a common talk’, la NWT 1984 ‘a taunt’, la NIV ‘an object of ridicule’. La RV 1909 lee «por pasmo, por ejemplo y por fábula», la RV60 «motivo de horror, y servirás de refrán y de burla».
⭐ Cinco maldiciones de futilidad, en las que un verbo que sacudió a las naciones te sacude ahora las aceitunas, y la última plaga lleva el nombre de su ruido. Hageo 1:6 (ya en estas páginas) es el v38 en boca de un profeta: sembráis mucho, y recogéis poco; Miqueas 6:15, Amós 5:11 y Sofonías 1:13 (ninguno todavía en estas páginas) dicen la viña y la casa de la misma manera. El verbo devorar del v38, chasal, está en un versículo de la Biblia hebrea; la especie de langosta que se nombra a partir de él, chasil, es la que acaba de Joel 1:4 (ya en estas páginas). El se caerá del v40 es nashal, y este libro lo ha usado de cosas mayores: Jehová tu Dios sacudirá esas naciones de delante de ti en 7:1 y 7:22, y el hierro del hacha que se sale de la madera y mata a un hombre en 19:5 (todos ya en estas páginas); es la raíz de quítate las sandalias ante la zarza (Éxodo 3:5, ya en estas páginas, todavía no en español). Lo que el verbo de la conquista quita ahora es tu aceituna. El ungirse es sukh, untarse de aceite después de lavarse: la NWT 1984 lee ‘you will rub yourself with no oil’, la KJV ‘anoint thyself’, la TLB ‘there won’t be enough olive oil to anoint yourselves’. Luego el v42: tzelatzal está en cinco versículos de la Biblia hebrea y este es el único insecto de entre ellos —dos veces es un címbalo (2 Samuel 6:5 y Salmo 150:5, címbalos resonantes), una vez la tierra del zumbido de alas (Isaías 18:1), una vez un arpón de pescar (Job 40:31; ninguno todavía en estas páginas)—: una cosa nombrada por el ruido que hace. La KJV lee ‘locust’ y la Ginebra ‘grasshopper’, las dos conjeturas por el contexto, la Douay ‘the blast’ (el rubigo de la Vulgata, la roya), la NIV ‘swarms of locusts’, la NWT 1984 ‘whirring insects’; la RV60 lee «la langosta», la TNM 1987 «insectos zumbadores». Esta traducción imprime el enjambre zumbador y deja la especie abierta.
★ El forastero sube, las dos bendiciones del v12 y el v13 se deshacen palabra por palabra, y las señales y prodigios de Egipto se ponen sobre Israel. El forastero es el hombre protegido de este libro —alimentado con el diezmo del tercer año (14:29, 26:12), dueño de la gavilla olvidada (24:19), sentado a la fiesta (16:14, todos ya en estas páginas)—, y en el v43 sube sobre ti con dos adverbios duplicados, ma’lah ma’lah, mattah mattah; el primer par está en un versículo de la Biblia hebrea. La KJV lee ‘very high … very low’ y pierde la subida, la NWT 1984 ‘keep ascending higher and higher … keep descending lower and lower’. El v44 toma entonces el préstamo del v12 y la cabeza y la cola del v13 y le da las dos cosas a él. El v45 repite el v15 con perseguir añadido, el par del enemigo en el mar (Éxodo 15:9), y el v46 hace de las maldiciones mismas señal y prodigio: el par que este libro reserva para lo que Jehová hizo a Egipto (4:34, 6:22, 7:19, 26:8) y para las credenciales de un falso profeta (13:2, todos ya en estas páginas). Con estas preposiciones la frase está en un versículo de la Biblia hebrea. Egipto era el prodigio; ahora lo es Israel.
★ La razón que se da no es la desobediencia sino la falta de alegría, y el yugo que sigue es el que llevará Jeremías. Y te alegrarás está en ocho versículos de este libro —12:7, 12:12, 12:18, 14:26, 16:11, 16:14, 26:11, 27:7 (todos ya en estas páginas)—, el mandato que el código repitió en cada fiesta y en cada diezmo; y con alegría está en un versículo de este libro, este, como lo que no se hizo. Por la abundancia de todo, me-rov kol, es por lo demás de Tiro (Ezequiel 27:12, 18, todavía no en estas páginas). El v48 responde a la abundancia con cuatro carencias y luego un yugo: yugo de hierro está en dos versículos de la Biblia hebrea —aquí, y Jeremías 28:14 (ya en estas páginas), yugo de hierro he puesto sobre el cuello de todas estas naciones, para que sirvan a Nabucodonosor, la respuesta a Hananías por quebrar el de madera—. Levítico 26:13 (ya en estas páginas) había descrito el éxodo como un yugo quitado, rompí las coyundas de vuestro yugo, y os hice andar erguidos; este versículo vuelve a poner uno, de hierro.
⭐ Una nación del extremo de la tierra, como se abalanza el águila: Habacuc la ve venir, Jeremías cita el versículo, y su rostro fiero es el rey de Daniel. Yid’eh, se abalanza, está en tres versículos de la Biblia hebrea: este, y Jeremías 48:40 y 49:22 (ninguno todavía en estas páginas), los dos como el águila se abalanza y extiende sus alas, sobre Moab y sobre Bosra. Habacuc 1:8 (ya en estas páginas) ve a los jinetes caldeos venir de lejos, volar como buitre que se lanza sobre la presa —el profeta describiendo la llegada de este versículo—, y Jeremías 5:15 (todavía no en estas páginas) lo cita: una nación de lejos … una nación cuya lengua no conoces. Cuya lengua no oirás usa shama por entender, como lo hace Babel (no entienda ninguno el habla de su compañero, Génesis 11:7, ya en estas páginas, todavía no en español) y como lo hacen los hermanos de José (no sabían que José escuchaba, 42:23, ya en estas páginas). De rostro fiero está en dos versículos de la Biblia hebrea: esta nación, y un rey de rostro fiero en Daniel 8:23 (todavía no en estas páginas). No levantará el rostro al anciano, y 10:17 (ya en estas páginas) dijo que Dios no levanta el rostro: el mismo modismo de la imparcialidad, virtud en Dios y en este ejército ausencia de misericordia. La KJV lee ‘shall not regard the person of the old’, la Douay ‘shew no regard to the ancients’, la NWT 1984 ‘will not be partial to an old man’, la NIV ‘without respect for the old’; la RV60 lee «no tendrá respeto al anciano». El v51 se come la tríada de 7:13, grano, vino nuevo y aceite fresco, y las crías y los corderos del v4. Y las murallas altas y fortificadas en las que confías del v52 son las murallas que asustaron a los espías en 1:28 y 9:1 (los dos ya en estas páginas), ciudades grandes y fortificadas hasta los cielos: las murallas que Israel creyó que nunca podría tomar, en ellas confiará, y las perderá.
★★ La carne de tus hijos y de tus hijas es Levítico 26:29 con la frase de la bendición para nombrarla, Jeremías 19 cita el versículo, y el hombre tierno y la mujer delicada cargan con tres versículos anteriores de este libro y con uno de Isaías. Levítico 26:29 (ya en estas páginas) lo dice a secas: comeréis la carne de vuestros hijos; y la carne de vuestras hijas comeréis. El v53 lo dice con la bendición del v4, el fruto de tu vientre. En el asedio y en la angustia está en cuatro versículos de la Biblia hebrea —el v53, el v55, el v57, y Jeremías 19:9 (ya en estas páginas, todavía no en español), que cita el v53 casi entero y añade cada uno comerá la carne de su amigo—. Lamentaciones 2:20 (ya en estas páginas) lo pregunta, ¿han de comer las mujeres el fruto de su vientre?; 2 Reyes 6:28–29 lo cuenta de dos madres en la Samaria sitiada, Lamentaciones 4:10 y Ezequiel 5:10 lo repiten (ninguno todavía en estas páginas), y se refiere que Josefo lo cuenta de una mujer en Jerusalén bajo Tito —referido aquí, no verificado más allá de la referencia—. El hombre tierno del v54 es el tierno de corazón de 20:8 (ya en estas páginas), enviado a casa para que no derrita a sus hermanos; su ojo será malo con su hermano es 15:9 (ya en estas páginas), tu ojo sea malo con tu hermano menesteroso —el ojo del avaro de la ley de la remisión vuelto ojo de un hombre que se muere de hambre—; y la mujer de su seno es la de 13:7 (ya en estas páginas), la mujer que podría incitarte en secreto: la frase está en dos versículos de la Biblia hebrea, la de ella y la de él. La mujer del v56 es rakkah va-anuggah, y el adjetivo anog está en tres versículos de la Biblia hebrea: el v54, este versículo, e Isaías 47:1 (todavía no en estas páginas), donde a la hija de Babilonia ya no la llamarán tierna y delicada —los dos adjetivos de este versículo en el orden de este versículo, aplicados al imperio que hará esto—. La planta de su pie es la de la paloma (Génesis 8:9, ya en estas páginas, todavía no en español); kaf raglah está en dos versículos de la Biblia hebrea, el de la paloma y el de esta mujer, y el v65 tomará la cláusula entera de la paloma. La shilyah, la placenta, del v57 está en un versículo de la Biblia hebrea: la KJV y la ASV leen ‘her young one’, la Douay ‘the filth of the afterbirths’, la Ginebra, la NIV y la NWT 1984 ‘afterbirth’, la TLB ‘the afterbirth and the new baby’; la RV 1909 lee «su chiquita», la RV60 «al recién nacido», la NVI «placenta», la TNM 1987 «secundinas». Y en secreto: ba-seter está en cuatro versículos de este libro —el que incita de 13:7, la imagen puesta en 27:15, el prójimo herido en 27:24 (todos ya en estas páginas), y una madre que come—.
★ El Nombre, a secas, es lo que maldijo el blasfemo en Levítico 24, y este libro es la primera vez que Deuteronomio se llama a sí mismo libro. El Nombre con la marca de objeto y nada detrás está en dos versículos de la Biblia hebrea: Levítico 24:11 (ya en estas páginas), donde el hijo de Selomit blasfemó el Nombre, y aquí, donde hay que temerlo. Glorioso es nikhbad, el participio de kavod, lo que pesa; temible es la palabra de 10:17 (ya en estas páginas), el Dios grande, el poderoso y el temible. La KJV y la Ginebra ponen el nombre y el título en mayúsculas como aquello que se teme, la ASV ‘JEHOVAH THY GOD’, la RV 1909 y la RV60 «JEHOVÁ TU DIOS»; la Douay lee ‘that is, The Lord thy God’, la NWT 1984 ‘even Jehovah, your God’. En este libro está en cuatro versículos de la Biblia hebrea: aquí, 29:19 y 29:26 (todavía no en estas páginas), y Jeremías 25:13 (ya en estas páginas), todo lo escrito en este libro. Deuteronomio no se había llamado libro antes: 17:18 (ya en estas páginas) hizo escribir al rey su copia en un rollo, y 31:24–26 terminará la escritura y pondrá el rollo junto al arca. El v61 es el primer libro de esta ley: sefer ha-torah está en diez versículos de la Biblia hebrea —este, 29:20, 30:10, 31:26, Josué 1:8 (ya en estas páginas, nunca se apartará de tu boca este libro de la instrucción) y 8:34, el rollo que Hilcías encuentra en el templo (2 Reyes 22:8, 11; 2 Crónicas 34:15), y el que Esdras lee desde el alba hasta el mediodía (Nehemías 8:3; ninguno de los cuatro últimos todavía en estas páginas)—.
⭐ Plagas hechas extraordinarias con el verbo de las maravillas de Dios, y duraderas con la palabra que este libro usó para un Dios fiel. Hifla es el causativo de pala, la raíz de ¿hay algo demasiado maravilloso para Jehová? (Génesis 18:14) y del caso demasiado extraordinario para un tribunal de aldea en 17:8 (ya en estas páginas); lo que Dios hizo con maravillas en Egipto lo hará con plagas aquí. Las plagas son makkot, golpes: el sustantivo que 25:2–3 (ya en estas páginas) usó para los golpes de un juez, contados y detenidos en cuarenta; makkot está en dos versículos de este libro, aquí y 29:21. Y ne’emanot, duraderas, es el participio pasivo de aman: 7:9 (ya en estas páginas) llamó a Jehová el Dios fiel, ha-El ha-ne’eman, y aquí sus plagas también son fieles: aquello con lo que se puede contar que se queda. La KJV, la ASV y la Ginebra leen ‘make thy plagues wonderful’, la Douay ‘increase thy plagues’, la NIV ‘fearful plagues’, la NWT 1984 ‘especially severe’, la RV 1909 y la RV60 «aumentará maravillosamente»; para el adjetivo la KJV lee ‘of long continuance’, la Douay ‘lasting’ y ‘perpetual’, la NIV ‘prolonged’ y ‘lingering’, la NWT 1984 ‘long-lasting’, la RV 1909 «estables», la RV60 «permanentes», la NVI «persistentes». Luego el v60: madveh está en dos versículos de la Biblia hebrea, 7:15 (ya en estas páginas) —todas las malas dolencias de Egipto que conociste no las pondrá sobre ti— y este, donde las hace volver; detrás de los dos está Mara, Éxodo 15:26 (ya en estas páginas), con el verbo duplicado del v1 y la misma promesa. Tres veces dice la Biblia esta frase, y esta es la vez en que es negativa.
★ Pocos en número es la frase del credo para el padre, las estrellas son el alarde del libro sobre sí mismo, y Dios se alegra en los dos sentidos. Bimtei me’at está en dos versículos de la Biblia hebrea: 26:5 (ya en estas páginas), donde el arameo errante bajó a Egipto y residió como forastero allí, con pocos hombres, y este, donde sus descendientes vuelven a ser pocos; 4:27 (ya en estas páginas) lo había dicho con otra palabra, metei mispar. Y como las estrellas de los cielos en multitud está en tres versículos de la Biblia hebrea, todos de este libro: 1:10 y 10:22 (los dos ya en estas páginas), donde es lo que Jehová ha hecho de ti, y aquí, donde es lo que fuiste. El verbo del v63 es sus, regocijarse, y se usa dos veces, una en cada sentido —así como Jehová se alegró sobre ustedes para hacerles bien … así se alegrará Jehová sobre ustedes para hacerlos perecer—; 30:9 lo volverá una tercera vez, volverá Jehová a alegrarse sobre ti para bien, como se alegró sobre tus padres, y Jeremías 32:41 promete me alegraré sobre ellos para hacerles bien (ninguno todavía en estas páginas). La KJV y la ASV leen ‘rejoiced’, la NWT 1984 ‘exulted’, la NWT 2013 ‘delighted’, la NIV ‘it pleased the Lord’; la RV60 lee «se gozaba … se gozará», la NVI «le agradó … le agradará». Arrancados es nasach, y el verbo está en cuatro versículos de la Biblia hebrea: aquí, y tres en los libros sapienciales donde es lo que Dios hace con la tienda del malvado y la casa del soberbio (Salmo 52:7, Proverbios 2:22, 15:25; ninguno todavía en estas páginas). Estos dos versículos son también donde el capítulo se vuelve plural: tú en singular durante cuarenta y siete versículos, y luego ustedes en el v62 y el 63, como en el v14 y otra vez en el v68.
★★ El esparcimiento es el verbo de Babel, y las palabras para no tener dónde pararse son las de la paloma, desde el arca. Hefitz: 4:27 (ya en estas páginas) dijo Jehová los esparcirá entre los pueblos, y el verbo es el que Génesis usa de Babel —Jehová los esparció desde allí sobre la faz de toda la tierra (Génesis 11:8, 9, ya en estas páginas, todavía no en español)—; Nehemías 1:8 (ya en estas páginas) le cita a Dios esta frase como si fuera de Moisés. Desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo de la tierra es la frase de 13:8 (ya en estas páginas) para el lugar de donde vienen los dioses de los que te advirtieron; aquí es adonde irás a servirlos. Luego el v65: lugar de reposo para la planta del pie está en dos versículos de la Biblia hebrea. El primero es Génesis 8:9 (ya en estas páginas, todavía no en español) —la paloma no halló lugar de reposo para la planta de su pie, y volvió a él, al arca— y el segundo es este, donde no hay arca a la que volver. Lamentaciones 1:3 (ya en estas páginas) lee el versículo cumplido: habita entre las naciones; no halló reposo. El primer verbo, targia, es el que Jeremías 31:1 (ya en estas páginas; 31:2 en la numeración de las Biblias en castellano) usa de Dios yendo a hacerlo descansar, y el que Isaías 34:14 (todavía no en estas páginas) le da a Lilit, que halla reposo en las ruinas de Edom: la criatura de la noche halla lo que Israel no hallará. Las tres aflicciones son las de Levítico 26:16 (ya en estas páginas), que tenía fiebres que consuman los ojos y atormenten el alma —las mismas dos raíces, kalah y da’av, hechas sustantivos aquí—; da’avon está en un versículo de la Biblia hebrea, y kilyon, el desfallecimiento, es también nombre de hombre: Quelión, el segundo hijo de Noemí, que va a Moab y muere allí (Rut 1:2, 5, ya en estas páginas). La KJV lee ‘a trembling heart, and failing of eyes, and sorrow of mind’, la NIV ‘an anxious mind, eyes weary with longing, and a despairing heart’, la Ginebra ‘looking to return till thine eyes fall out’, la TLB ‘trembling hearts, darkness, and bodies wasted from sorrow and fear’; la RV60 lee «corazón temeroso, y desfallecimiento de ojos, y tristeza de alma».
⭐ Tu vida colgada es el participio del colgado del capítulo 21, y ojalá es un deseo que Dios formuló en el capítulo 5. Telu’im es el pasivo de talah, colgar: 21:23 (ya en estas páginas), maldición de Dios es el colgado, y los cinco reyes en cinco árboles (Josué 10:26), Absalón colgado de la encina (2 Samuel 18:10), mil escudos colgados de una torre (Cantar de los Cantares 4:4; ninguno todavía en estas páginas). La Douay lee ‘thy life shall be as it were hanging before thee’, el quasi pendens de la Vulgata, y se refiere que varios escritores cristianos antiguos citaron este versículo con las palabras en un madero añadidas y lo leyeron de la crucifixión —referido aquí; el hebreo no tiene madero—. La KJV y la ASV leen ‘hang in doubt’, la NIV ‘constant suspense’, la NWT 1984 ‘in the greatest peril for your life’; la RV60 lee «como algo que pende delante de ti». No estarás seguro de tu vida es lo ta’amin, la raíz de amén: no creerás en tu propia vida. Luego el v67. Mi yitten, quién diera —el hebreo de ojalá—, está en dos versículos de este libro: 5:25 (ya en estas páginas; 5:29 en la numeración de las Biblias en castellano), donde es Dios quien desea, ¡ojalá tuvieran tal corazón como este!, y aquí, donde Israel desea la otra mitad del día. La KJV y la Ginebra leen ‘Would God it were even’, la Douay ‘Who will grant me evening?’, la forma literal, la NIV ‘If only it were evening’; la RV 1909 y la RV60 leen «¡Quién diera…!», la TNM 2019 «¡Ojalá…!».
★★ De vuelta a Egipto en barcos, por el camino que Dios dijo que no volverías a ver, a un mercado sin comprador —y luego el versículo que las Biblias en castellano numeran 29:1. Egipto se nombra tres veces en el capítulo y cada una es un deshacer: su úlcera (v27), sus dolencias (v60) y el regreso (v68). El camino del cual te dije: No volverás a verlo nunca más son dos versículos a la vez: Éxodo 14:13 (ya en estas páginas), a los egipcios que hoy veis, no los volveréis a ver jamás, y la ley del rey, 17:16 (ya en estas páginas), Jehová os ha dicho: No volveréis por ese camino otra vez —y el yo es el segundo deslizamiento del capítulo a la voz del propio Dios, después del v20—. Los barcos están en dos versículos en la Torá: la orilla para naves de Zabulón en Génesis 49:13 (ya en estas páginas) y este. Se ofrecerán en venta es hitmakker, el reflexivo de makar, vender, y el reflexivo está en tres versículos de la Biblia hebrea: aquí, y dos veces de Acab, que se vendió para hacer lo malo ante los ojos de Jehová (1 Reyes 21:20, 25; todavía no en estas páginas). La KJV lee ‘ye shall be sold’ y la Douay ‘set to sale’, como si lo hiciera otro; la ASV, la Ginebra y la NWT 1984 leen ‘sell yourselves’, la NIV ‘offer yourselves for sale’; la RV 1909 y la RV60 leen «seréis vendidos», la NVI «te ofrecerás», la TNM 1987 «venderse»: cuatro de las trece lo hacen pasivo y nueve conservan el reflexivo. Nadie los vende; se venden ellos, y nadie compra. Y no hay comprador está en un versículo de la Biblia hebrea, y es el quinto y no hay del capítulo, después de nadie que espante a las aves (v26), nadie que salve (v29, v31) y nada en el poder de tu mano (v32). Se refiere que Josefo escribe que Tito envió a sus prisioneros mayores de diecisiete encadenados a las obras de Egipto —referido, no verificado aquí—. Luego el v69. El hebreo cierra con él el capítulo y pone tras él su marca de párrafo abierto; la división en capítulos que heredan las Biblias en castellano abre con él el capítulo 29, así que toda Biblia castellana de este estante tiene aquí sesenta y ocho versículos y lee este como 29:1. Estas son las palabras son las tres primeras palabras del libro, elleh ha-devarim (1:1, ya en estas páginas), y el pacto que hizo con ellos en Horeb es 5:2–3 (ya en estas páginas), Jehová nuestro Dios hizo un pacto con nosotros en Horeb … no con nuestros padres, sino con nosotros; además del pacto está en un versículo de la Biblia hebrea. Cincuenta y cuatro versículos de maldición son, por su propia última frase, las palabras del pacto.
Una nota sobre la cuenta. Este capítulo tiene sesenta y nueve versículos en hebreo y sesenta y ocho en todas las Biblias en castellano de este estante: el último versículo hebreo, estas son las palabras del pacto, es el 29:1 de las Biblias en castellano, así que desde aquí hasta el final del libro las dos numeraciones difieren en uno. La racha de cuatro capítulos de cuentas iguales que empezó en 24 termina aquí. En el texto fuente que este proyecto imprime, la división de párrafos del hebreo pone solo tres cortes en sesenta y nueve versículos: un corte abierto tras el v14, donde acaban las bendiciones, un corte cerrado tras el v68, y un corte abierto tras el v69. Catorce versículos de bendición son un párrafo, y los cincuenta y cuatro versículos de maldición del v15 al v68 son un párrafo sin corte alguno: la maldición más larga de la Torá, por cuenta de versículos, ya que Levítico 26:14–39 llega a veintiséis.
Ecos pagados. El escuchar duplicado de Éxodo 15:26, 19:5, 23:22 y Deuteronomio 15:5, en el v1. En alto sobre todas las naciones de 26:19, en el v1. El alcanzar del perseguidor de Éxodo 15:9 y 19:6, en los v2, v15 y v45. El fruto de tu vientre y las crías y los corderos de 7:13, en los v4, v18, v51 y v53. La canasta de 26:2 y las artesas de Éxodo 12:34, en los v5 y v17. La salida y la entrada del Salmo 121:8, en el v6. Derrotados delante de vuestros enemigos de Levítico 26:17 y Deuteronomio 1:42, en los v7 y v25. El pueblo santo de 7:6 y 14:2, en el v9. El préstamo de 15:6, en los v12 y v44. El ni a la derecha ni a la izquierda del rey de 17:20, en el v14. Maldito eres tú de Génesis 3:14 y 4:11, en los v16 y v19. El gran pánico de 7:23, en el v20. El aferrarse de 4:4, 10:20, 11:22 y 13:5, en los v21 y v60. La consunción y la fiebre de Levítico 26 (26:16), su cielo de hierro y su tierra de bronce (26:19), su sin que nadie os espante (26:6), sus hijos e hijas comidos (26:29), su yugo roto (26:13) y sus ojos consumidos y su alma atormentada (26:16), en los v22, v23, v26, v53, v48 y v65. El cobre de 8:9, en el v23. Los cielos cerrados de 11:17, en el v24. La úlcera de Éxodo 9:9 y las dolencias de Egipto de 7:15, en los v27 y v60. La sarna de Levítico 21:20, en el v27. Labán palpando la tienda en Génesis 31:34, y las tinieblas que se palpan de Éxodo 10:21, en el v29. El no hubo quien la salvara de 22:27, en los v29 y v31. La casa, la viña y la mujer de 20:5–7, en el v30. El poder de mi mano de Labán en Génesis 31:29, en el v32. El robado y el opresor de Jeremías 21:12, en el v29. El desde la planta del pie de Isaías 1:6, en el v35. El rey de 17:15 y la madera y la piedra de 4:28, en los v36 y v64. El refrán y la burla de Jeremías 24:9, en el v37. El sembráis mucho, y recogéis poco de Hageo (1:6) y la que acaba de Joel (1:4), en el v38. El sacudir de 7:22 y el hierro del hacha que se sale en 19:5, en el v40. El forastero alimentado en 14:29 y 26:12, en el v43. Las señales y prodigios de 4:34, 6:22, 7:19 y 26:8, en el v46. La alegría de 12:7, 16:14 y 26:11, en el v47. El yugo de hierro de Jeremías 28:14, en el v48. El buitre que se lanza de Habacuc 1:8, en el v49. El rostro no levantado de 10:17, en el v50. Las murallas fortificadas de 1:28 y 9:1, en el v52. El asedio y la angustia de Jeremías (19:9) y los hijos comidos de Lamentaciones (2:20), en el v53. El corazón tierno de 20:8, el ojo malo de 15:9 y la mujer del seno de 13:7, en el v54. El en secreto de 27:15 y 27:24, en el v57. El Nombre de Levítico 24:11 y el Dios temible de 10:17, en el v58. El rollo de 17:18, en el v58. Los golpes del juez de 25:2–3, el caso extraordinario de 17:8 y el Dios fiel de 7:9, en el v59. Los pocos hombres de 26:5 y las estrellas de 1:10 y 10:22, en el v62. El esparcir de 4:27 y el de Babel (Génesis 11:8), y los extremos de la tierra de 13:8, en el v64. El lugar de reposo de la paloma de Génesis 8:9, el no-halló-reposo de Judá de Lamentaciones 1:3, y Quelión de Rut 1:2, en el v65. El colgado de 21:23, en el v66. El ojalá de Dios de 5:25, en el v67. El nunca-más de Éxodo 14:13 y 17:16, las naves de Zabulón de Génesis 49:13, en el v68. Y el estas son las palabras de 1:1 y el pacto de Horeb de 5:2, en el v69.
Ecos plantados. Jehová volviendo a alegrarse sobre ti en 30:9, y la bendición y la maldición puestas delante de ti en 30:1 y 30:19. Este libro y el libro de esta ley en 29:19–26, 30:10 y 31:24–26, en Josué 8:34, en el templo de Hilcías en 2 Reyes 22:8 y en la plaza de Esdras en Nehemías 8:3. Barukh attah dicho a Dios en 1 Crónicas 29:10 y el Salmo 119:12. La oración de Salomón por el tizón y el añublo en 1 Reyes 8:37, e Israel refrán y burla en 1 Reyes 9:7. Los tumores de los filisteos en 1 Samuel 5, y los de oro en 1 Samuel 6. David fingiendo locura en 1 Samuel 21:16, y Jehú conduciendo como loco en 2 Reyes 9:20. El cuerpo sin defecto de Absalón en 2 Samuel 14:25, y Absalón colgado en 18:10. Acab que se vendió en 1 Reyes 21:20. Dos madres en la Samaria sitiada en 2 Reyes 6:28–29. El águila sobre Moab y Bosra en Jeremías 48:40 y 49:22, la nación de lejos en Jeremías 5:15, el cadáver y las aves en Jeremías 7:33, el espanto para todos los reinos en Jeremías 15:4 y 34:17, y Dios alegrándose de hacer bien en Jeremías 32:41. La hija de Babilonia ya no tierna ni delicada en Isaías 47:1, cabeza y cola en Isaías 9:13, y Lilit en reposo en Isaías 34:14. Efraín oprimido y quebrantado en Oseas 5:11, y el hombre del espíritu loco en Oseas 9:7. Caballo y jinete heridos con los tres sustantivos del v28 en Zacarías 12:4. El rey de rostro fiero en Daniel 8:23. La maldición enviada en Malaquías 2:2. ¿Por qué me has desamparado? en el Salmo 22:2, andar a tientas al mediodía en Job 5:14, la úlcera de la planta a la coronilla en Job 2:7, y los almacenes de la nieve en Job 38:22. Padres sin poder sobre sus hijos esclavizados en Nehemías 5:5. Los malvados arrancados en el Salmo 52:7 y Proverbios 2:22. Y todas las naciones sobre las cuales es llamado mi nombre en Amós 9:12 y Hechos 15:17 (ninguno de ellos todavía en estas páginas).
Biblioteca. Treinta y un términos nuevos de diccionario en los dos idiomas —misheret, otsar, lavah, me’erah, mehumah, mig’eret, shachefet, shiddafon, nechoshet, za’avah, ofalim, shiggaon, mashash, aras, shagal, tzelatzal, ol, matzor, rakh, anog, shilyah, makkah, madveh, sus, nasach, puts, raga, kilyon, talah, oniyah y makar—. Entradas existentes ampliadas en vez de duplicadas: arar, zanav, barzel, elyon, pala, aman, davaq, shegar/ashtarot, tene, rakkot, menuchah e ivver. Cuatro entradas más antiguas en las que se apoyan los versículos ganaron su gemela en castellano: shechin, brit, ragaz y chomah.
Patrones que vale la pena llevarse. Este capítulo está construido como un espejo, y se lee mejor sostenido frente a sus propios catorce primeros versículos: cada bendición tiene su maldición, casi siempre con las palabras de la bendición, y el lector que tenga un dedo puesto en los v3–14 mientras lee los v15–68 encontrará las costuras: las dos maldiciones intercambiadas, la cláusula de los animales que falta, el prestamista vuelto deudor. Casi cada oración de la maldición es una oración que alguna página anterior dijo como promesa, como ley o como relato: Levítico 26 ante todo, pero también el éxodo (la úlcera, las artesas, el camino que no volverás a ver), el año de la remisión, la ley de la guerra, la ley del rey y la paloma. Vigile el lector los verbos que el libro ha hecho suyos volverse contra el libro —aferrarse, sacudir, alegrarse, alcanzar—, y vigile los cinco y no hay quien apretarse hacia el último, el comprador. Dos palabras están escritas de una manera y se leen de otra (v27, v30), y el estante se parte por las dos costuras; dos versículos dejan pasar el yo del propio Dios (v20, v68). Y el capítulo termina llamando a todo ello las palabras del pacto: el capítulo siguiente reunirá al pueblo entero, hasta el leñador y el aguador, para ponerlo de pie dentro de esas palabras.
Próxima entrega de este libro: Deuteronomio 29 —se jura el pacto en Moab: a todos se los hace estar de pie delante de Jehová, sus jefes, sus tribus, sus ancianos y sus oficiales, todos los hombres de Israel, sus niños, sus mujeres, y el forastero que está en su campamento, desde el leñador hasta el aguador, y el juramento se hace con los que están allí y con los que no están hoy aquí con nosotros. Los cuarenta años en que la ropa no se gastó ni los zapatos se cayeron; una raíz que produzca hiel y ajenjo; el hombre que se bendice en su corazón y dice tendré paz, aunque ande en la terquedad de mi corazón; una tierra de azufre y sal por la que las naciones preguntarán, como preguntaron por Sodoma y Gomorra, Admá y Zeboím; y la frase sobre la que los escribas pusieron puntos: las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios, pero las reveladas nos pertenecen a nosotros y a nuestros hijos para siempre.