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La Traducción Mister
Una nueva traducción de la Biblia desde el hebreo y el griego
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Deuteronomio 10 — La Traducción Mister

1
בָּעֵת הַהִוא אָמַר יְהוָה אֵלַי, פְּסָל-לְךָ שְׁנֵי-לוּחֹת אֲבָנִים כָּרִאשֹׁנִים, וַעֲלֵה אֵלַי, הָהָרָה; וְעָשִׂיתָ לְּךָ, אֲרוֹן עֵץ.
En aquel tiempo Jehová me dijo: «Lábrate dos tablas de piedra como las primeras, y sube a mí al monte; y hazte un arca de madera.nota
2
וְאֶכְתֹּב, עַל-הַלֻּחֹת, אֶת-הַדְּבָרִים, אֲשֶׁר הָיוּ עַל-הַלֻּחֹת הָרִאשֹׁנִים אֲשֶׁר שִׁבַּרְתָּ; וְשַׂמְתָּם, בָּאָרוֹן.
Y yo escribiré en las tablas las palabras que estaban en las primeras tablas, las que quebraste; y las pondrás en el arca».nota
3
וָאַעַשׂ אֲרוֹן עֲצֵי שִׁטִּים, וָאֶפְסֹל שְׁנֵי-לֻחֹת אֲבָנִים כָּרִאשֹׁנִים; וָאַעַל הָהָרָה, וּשְׁנֵי הַלֻּחֹת בְּיָדִי.
Hice, pues, un arca de madera de acacia, y labré dos tablas de piedra como las primeras, y subí al monte con las dos tablas en mi mano.nota
4
וַיִּכְתֹּב עַל-הַלֻּחֹת כַּמִּכְתָּב הָרִאשׁוֹן, אֵת עֲשֶׂרֶת הַדְּבָרִים, אֲשֶׁר דִּבֶּר יְהוָה אֲלֵיכֶם בָּהָר מִתּוֹךְ הָאֵשׁ, בְּיוֹם הַקָּהָל; וַיִּתְּנֵם יְהוָה, אֵלָי.
Y él escribió en las tablas, conforme a la primera escritura, las diez palabras que Jehová les había hablado a ustedes en el monte, de en medio del fuego, el día de la asamblea; y Jehová me las dio.nota
5
וָאֵפֶן, וָאֵרֵד מִן-הָהָר, וָאָשִׂם אֶת-הַלֻּחֹת, בָּאָרוֹן אֲשֶׁר עָשִׂיתִי; וַיִּהְיוּ שָׁם, כַּאֲשֶׁר צִוַּנִי יְהוָה.
Y me volví y bajé del monte, y puse las tablas en el arca que había hecho; y allí están, como Jehová me mandó.nota
6
וּבְנֵי יִשְׂרָאֵל, נָסְעוּ מִבְּאֵרֹת בְּנֵי-יַעֲקָן--מוֹסֵרָה; שָׁם מֵת אַהֲרֹן וַיִּקָּבֵר שָׁם, וַיְכַהֵן אֶלְעָזָר בְּנוֹ תַּחְתָּיו.
Y los hijos de Israel partieron de Beerot-bene-jaacán a Moserá. Allí murió Aarón, y allí fue sepultado; y Eleazar su hijo ejerció el sacerdocio en su lugar.nota
7
מִשָּׁם נָסְעוּ, הַגֻּדְגֹּדָה; וּמִן-הַגֻּדְגֹּדָה יָטְבָתָה, אֶרֶץ נַחֲלֵי מָיִם.
De allí partieron a Gudgoda, y de Gudgoda a Jotbatá, tierra de arroyos de agua.nota
8
בָּעֵת הַהִוא, הִבְדִּיל יְהוָה אֶת-שֵׁבֶט הַלֵּוִי, לָשֵׂאת, אֶת-אֲרוֹן בְּרִית-יְהוָה--לַעֲמֹד לִפְנֵי יְהוָה לְשָׁרְתוֹ וּלְבָרֵךְ בִּשְׁמוֹ, עַד הַיּוֹם הַזֶּה.
En aquel tiempo Jehová apartó a la tribu de Leví para llevar el arca del pacto de Jehová, para estar de pie delante de Jehová y servirle, y para bendecir en su nombre, hasta el día de hoy.nota
9
עַל-כֵּן לֹא-הָיָה לְלֵוִי, חֵלֶק וְנַחֲלָה--עִם-אֶחָיו: יְהוָה הוּא נַחֲלָתוֹ, כַּאֲשֶׁר דִּבֶּר יְהוָה אֱלֹהֶיךָ לוֹ.
Por eso Leví no tuvo parte ni heredad con sus hermanos; Jehová es su heredad, como Jehová tu Dios le dijo.nota
10
וְאָנֹכִי עָמַדְתִּי בָהָר, כַּיָּמִים הָרִאשֹׁנִים--אַרְבָּעִים יוֹם, וְאַרְבָּעִים לָיְלָה; וַיִּשְׁמַע יְהוָה אֵלַי, גַּם בַּפַּעַם הַהִוא--לֹא-אָבָה יְהוָה, הַשְׁחִיתֶךָ.
Y yo —yo estuve en el monte como en los primeros días, cuarenta días y cuarenta noches; y Jehová me escuchó también aquella vez. Jehová no quiso arruinarte.nota
11
וַיֹּאמֶר יְהוָה אֵלַי, קוּם לֵךְ לְמַסַּע לִפְנֵי הָעָם; וְיָבֹאוּ וְיִירְשׁוּ אֶת-הָאָרֶץ, אֲשֶׁר-נִשְׁבַּעְתִּי לַאֲבֹתָם לָתֵת לָהֶם. {פ}
Y Jehová me dijo: «Levántate, ve de marcha delante del pueblo, para que entren y tomen posesión de la tierra que juré a sus padres darles». {P}nota
12
וְעַתָּה, יִשְׂרָאֵל--מָה יְהוָה אֱלֹהֶיךָ, שֹׁאֵל מֵעִמָּךְ: כִּי אִם-לְיִרְאָה אֶת-יְהוָה אֱלֹהֶיךָ לָלֶכֶת בְּכָל-דְּרָכָיו, וּלְאַהֲבָה אֹתוֹ, וְלַעֲבֹד אֶת-יְהוָה אֱלֹהֶיךָ, בְּכָל-לְבָבְךָ וּבְכָל-נַפְשֶׁךָ.
Y ahora, Israel, ¿qué te pide Jehová tu Dios? Solo esto: que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y que sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma;nota
13
לִשְׁמֹר אֶת-מִצְוֺת יְהוָה, וְאֶת-חֻקֹּתָיו, אֲשֶׁר אָנֹכִי מְצַוְּךָ, הַיּוֹם--לְטוֹב, לָךְ.
que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos, que yo te mando hoy —para tu bien.nota
14
הֵן לַיהוָה אֱלֹהֶיךָ, הַשָּׁמַיִם וּשְׁמֵי הַשָּׁמָיִם, הָאָרֶץ, וְכָל-אֲשֶׁר-בָּהּ.
Mira: de Jehová tu Dios son los cielos y los cielos de los cielos, la tierra y todo lo que hay en ella.nota
15
רַק בַּאֲבֹתֶיךָ חָשַׁק יְהוָה, לְאַהֲבָה אוֹתָם; וַיִּבְחַר בְּזַרְעָם אַחֲרֵיהֶם, בָּכֶם מִכָּל-הָעַמִּים--כַּיּוֹם הַזֶּה.
Solo a tus padres se ciñó Jehová, para amarlos; y escogió a su descendencia después de ellos —a ustedes— de entre todos los pueblos, como en este día.nota
16
וּמַלְתֶּם, אֵת עָרְלַת לְבַבְכֶם; וְעָרְפְּכֶם--לֹא תַקְשׁוּ, עוֹד.
Así que circunciden el prepucio de su corazón; y su cerviz —no la endurezcan más.nota
17
כִּי, יְהוָה אֱלֹהֵיכֶם--הוּא אֱלֹהֵי הָאֱלֹהִים, וַאֲדֹנֵי הָאֲדֹנִים: הָאֵל הַגָּדֹל הַגִּבֹּר, וְהַנּוֹרָא, אֲשֶׁר לֹא-יִשָּׂא פָנִים, וְלֹא יִקַּח שֹׁחַד.
Porque Jehová su Dios —él es el Dios de los dioses y el Señor de los señores, el Dios grande, el poderoso y el temible, que no levanta el rostro y no toma soborno,nota
18
עֹשֶׂה מִשְׁפַּט יָתוֹם, וְאַלְמָנָה; וְאֹהֵב גֵּר, לָתֶת לוֹ לֶחֶם וְשִׂמְלָה.
que hace justicia al huérfano y a la viuda, y que ama al extranjero, para darle pan y un manto.nota
19
וַאֲהַבְתֶּם, אֶת-הַגֵּר: כִּי-גֵרִים הֱיִיתֶם, בְּאֶרֶץ מִצְרָיִם.
Así que ustedes amarán al extranjero, porque extranjeros fueron en la tierra de Egipto.nota
20
אֶת-יְהוָה אֱלֹהֶיךָ תִּירָא, אֹתוֹ תַעֲבֹד; וּבוֹ תִדְבָּק, וּבִשְׁמוֹ תִּשָּׁבֵעַ.
A Jehová tu Dios temerás; a él servirás; y a él te aferrarás; y por su nombre jurarás.nota
21
הוּא תְהִלָּתְךָ, וְהוּא אֱלֹהֶיךָ--אֲשֶׁר-עָשָׂה אִתְּךָ, אֶת-הַגְּדֹלֹת וְאֶת-הַנּוֹרָאֹת הָאֵלֶּה, אֲשֶׁר רָאוּ, עֵינֶיךָ.
Él es tu alabanza, y él es tu Dios, que hizo contigo estas cosas grandes y temibles que tus ojos han visto.nota
22
בְּשִׁבְעִים נֶפֶשׁ, יָרְדוּ אֲבֹתֶיךָ מִצְרָיְמָה; וְעַתָּה, שָׂמְךָ יְהוָה אֱלֹהֶיךָ, כְּכוֹכְבֵי הַשָּׁמַיִם, לָרֹב.
Con setenta almas bajaron tus padres a Egipto, y ahora Jehová tu Dios te ha puesto como las estrellas de los cielos en multitud.nota
Versículos 1–5 · Un arca de madera —la caja que Moisés construye cuatro capítulos antes de que la construya Éxodo— y las «diez palabras» que la estantería sigue llamando mandamientos

«Lábrate» aparece en dos versículos de la Biblia hebrea y son el mismo suceso contado dos veces. Pesol-lejá está en Éxodo 34:1 (ya en estas páginas) y aquí, y en ningún otro sitio de los 929 capítulos archivados. Es una expresión pequeña que lleva dentro un cambio grande de manos: las primeras tablas eran obra de Dios, y este segundo par tiene que sacarlo Moisés de la cantera él mismo. Lo único que sigue siendo de Dios es la escritura. Deuteronomio no comenta la diferencia; se limita a repetir la orden que recibió y luego a informar de que la cumplió.

El arca es la diferencia entre los dos relatos, y no es pequeña. Éxodo 34:1 no dice nada de un arca. Aquí la misma orden añade una cláusula —y hazte un arca de madera— y en el v3 Moisés informa de que la construyó PRIMERO, antes de labrar la piedra y subir. Éxodo construye su arca con otro calendario y con otras manos: se manda en Éxodo 25:10 en plural, y HARÁN un arca de madera de acacia, con sus medidas, y la hace Éxodo 37:1 por mano de Bezalel —recubierta de oro por dentro y por fuera, con moldura, cuatro anillos, varas y dos querubines— DESPUÉS de las segundas tablas, no antes. En este capítulo es una caja de madera, hecha por Moisés, en una sola cláusula, sin medidas y sin oro en ninguna parte de la frase. Las lecturas difieren, y esta traducción las deja diferir: arón etz, un arca de madera, es lo que dice aquí el hebreo, y eso es lo que se imprime aquí. ⚠ La estantería nota la desnudez. La NIV conserva la palabra y le pone una nota al pie para explicar que lo que se quiere decir es un cofre; la TLB le suministra una finalidad que el hebreo se calla, «a wooden Ark to keep them in», un arca de madera para guardarlas; y la Douay-Rheims sigue a la Vulgata hasta «setim wood», transliterando el nombre hebreo del árbol donde la KJV pone «shittim wood» y el resto de la estantería dice sencillamente acacia.

«Las diez PALABRAS» —y la estantería se parte exactamente nueve contra cuatro. El hebreo dice aséret ha-devarim, diez palabras, y este proyecto lo imprime así desde Deuteronomio 4:13. Cuatro testigos conservan el sustantivo: la Douay-Rheims («the ten words», siguiendo el decem verba de la Vulgata), la NWT 1984 («the Ten Words»), la TNM 1987 («las Diez Palabras») y la RV 1909 («las diez palabras»). Nueve lo sustituyen por una palabra que significa mandamiento. La KJV, la ASV y la Ginebra ponen «the ten commandments»; la NIV, la TLB y la NWT 2013, «the Ten Commandments». Y lo mismo las cuatro revisiones modernas de los dos idiomas: la TNM 2019 «los Diez Mandamientos», la RV60 «los diez mandamientos» (contra su propia edición de 1909) y la NVI igual. La palabra importa porque el hebreo tiene un término perfectamente bueno para mandamiento y lo usa nueve versículos después (mitzvot, v13); lo que está escrito en la piedra se llama otra cosa.

Yom ha-qahal, el día de la ASAMBLEA, es la misma expresión que Deuteronomio 9:10 usó hace un capítulo para el mismo día; conservar el sustantivo es lo que permite al lector oír la repetición. La NVI la disuelve en una oración: «el día en que estábamos todos reunidos en asamblea». ★ Y el v5 termina en un presente de largo alcance: y allí están, no «allí estaban». Quien escribió la frase esperaba que las tablas estuvieran en esa caja mientras la escribía, y 1 Reyes 8:9 (todavía no en estas páginas) informa de una dedicación del templo siglos después en la que se abrió el arca y no había en ella más que las dos piedras.

Versículos 6–7 · Aarón muere en Moserá —y Números lo entierra en un monte a cuatro paradas de allí

Este es el desacuerdo más claro del capítulo, y trata de dónde está enterrado el primer sumo sacerdote de Israel. Aquí Aarón muere en Moserá, en el camino desde Beerot-bene-jaacán. Números 20:22-29 (ya en estas páginas) hace subir a toda la congregación al monte Hor, en la frontera de Edom, y allí despoja a Aarón de las vestiduras sacerdotales ante su hijo en la cumbre, y treinta días de llanto; Números 33:38 repite el monte Hor y aporta la única fecha del itinerario del desierto ligada a una muerte. ⚠ Los itinerarios corren además en sentidos opuestos. Números 33:30-31 va de Moserot a Bene-jaacán; este versículo va de Beerot-bene-jaacán a Moserá. Las mismas dos paradas, invertidas. Esta traducción no elige entre ellas y no suaviza calladamente ninguna: el hebreo dice aquí Moserá, así que imprime Moserá, y la nota dice lo que dice el otro libro.

La Biblia de Ginebra de 1599 vio esto y lo respondió al margen, en una línea. Su texto del versículo es bastante corriente —la Ginebra pone «from Beeroth of the children of Jaakan, to Moserah»—, pero de ese topónimo cuelga una nota al margen, y la nota es lo interesante: «This mountain was also called Hor, Num. 20:28» —este monte se llamaba también Hor—. Es una armonización —un solo lugar con dos nombres— y merece leerse dos veces, porque muestra a una Biblia de estudio de la Reforma haciendo exactamente lo que hace hoy un lector: notar que dos libros ponen una muerte en dos sitios, y echar mano del arreglo más sencillo. Nada en ninguno de los dos textos hebreos llama monte a Moserá, y Números insiste en que Aarón SUBIÓ; pero la nota marginal es un testigo de estantería que admite que el problema existe, cuatro siglos antes de que la juntura se volviera un lugar común de los estudios.

Cinco versiones lo resuelven con puntuación. La NIV, la ASV, la RV 1909, la RV60 y la NVI encierran los vv69 entre paréntesis, lo que reclasifica en silencio cuatro versículos como un inciso metido en el discurso de Moisés —una decisión interpretativa de verdad, tomada con un paréntesis en lugar de con una palabra—. El hebreo no lleva tal marca. Esta traducción deja los versículos sin paréntesis y permite que la juntura siga a la vista, que es lo que es: la voz en primera persona del v5 desaparece, un registro de viaje en tercera persona corre durante cuatro versículos, y el «yo» vuelve en el v10 como si no se hubiera interrumpido.

Versículos 8–9 · Llevar, estar de pie, bendecir —una tribu definida por tres verbos y pagada con una persona en lugar de tierra

La descripción del oficio de Leví son tres infinitivos y ningún sustantivo. La tribu se aparta para llevar el arca, para estar de pie delante de Jehová y servirle, y para bendecir en su nombre. No para poseer, no para labrar, no para heredar: para cargar algo, para estar de pie en algún sitio y para decir algo. El primero de los tres es la razón de que el arca del v1 esté en este capítulo: la caja había que llevarla, y se separó una tribu para llevarla.

Lo que Números le dijo a un hombre, Deuteronomio lo dice de una tribu entera. Números 18:20 (ya en estas páginas) es Dios hablándole a Aarón en persona: en su tierra no tendrás heredad, ni tendrás parte entre ellos: yo soy tu parte y tu heredad. Aquí se le niega a Leví en conjunto el mismo par de sustantivos, jelek y najalá, y se da el mismo consuelo en tercera persona: Jehová es su heredad. Una najalá es tierra heredable, el pedazo de mundo sobre el que seguirán de pie tus descendientes; la frase retira eso y pone una persona en su sitio, que es el mejor o el peor trato del libro según dónde esté uno parado. ★ La Biblia de Ginebra lee el arreglo contra el lecho de muerte de Jacob y lo dice en su margen: «So God turned the curse of Jacob, Gen. 49:7, unto blessing» —así volvió Dios en bendición la maldición de Jacob—. El versículo al que apunta es real y es tan duro como dice: Génesis 49:7 (ya en estas páginas) maldice la ira de Simeón y Leví y promete dividirlos en Jacob y esparcirlos en Israel. La falta de tierra es la maldición; llevar el arca es esa misma falta de tierra, con un oficio. Deuteronomio no traza esa línea, y la lectura es de la Ginebra y no de esta traducción.

⚠ El verbo de apartar es hivdil, el verbo hebreo corriente de dividir una cosa de otra, y la estantería se dispersa con él: la KJV y la Ginebra ponen «separated», la ASV y la NIV «set apart», la NVI «designó», y la Douay-Rheims suprime del todo el nombre divino de la cláusula —«At that time he separated the tribe of Levi»—, dejando que el sujeto se deduzca del versículo anterior, que en la Douay es una nota de viaje sobre Jotbatá.

Versículos 10–11 · Unos segundos cuarenta días, y un verbo distinto para destruir

La destrucción que Jehová rehúsa aquí no es la que amenazó en el capítulo anterior. Deuteronomio 9:14 y 9:8 usan shamad, el verbo del aniquilamiento que recorrió aquel capítulo seis veces. Este versículo usa shajat —estropear, echar a perder, arruinar—, una palabra más ancha y menos definitiva, el verbo del diluvio y el de una prenda echada a perder. Nada en el hebreo obliga a que los dos signifiquen aquí cosas distintas, y esta traducción no fabrica una distinción que no puede demostrar; pero el cambio de verbo es real, ocurre en el momento en que la frase pasa de lo que Dios se proponía a lo que Dios se negó a hacer, y cuatro de los trece testigos sí lo marcan —los cuatro de una misma familia—. Donde en 9:14 tenían «annihilate» y «aniquilar», aquí la NWT 1984 pone «bring you to ruin», la NWT 2013 «destroy you», la TNM 1987 «arruinarte» y la TNM 2019 «acabar contigo». Las otras nueve conservan un solo verbo de destruir para los dos capítulos: la KJV, la ASV, la Ginebra y la Douay-Rheims ponen todas «destroy thee», y la RV 1909 y la RV60 las dos «destruirte», y la NIV, la TLB y la NVI hacen lo mismo con sus propias palabras. ⚠ Conviene ser exacto sobre qué es esto: es la familia NWT/TNM frente al resto de la estantería, en SUS DOS ediciones, así que no es otro caso de la división 1984 frente a 2013 que este libro viene contando.

★ El versículo abre con el pronombre enfático largo anoji donde el verbo ya lleva su sujeto: y yo, yo estuve en el monte. La NWT 1984 es el único testigo inglés que reproduce la duplicación («And I—I stayed in the mountain»), acompañada en español por la TNM 1987, «Y yo... yo me quedé»; las revisiones de ambas lo aplanan a un «yo» llano, y lo mismo hacen todos los demás. Es la segunda vez en dos capítulos que este énfasis estaba disponible y casi nadie lo tomó.

Versículos 12–14 · Lo que Dios PIDE —y Miqueas, citado a su lado durante siglos, usa otro verbo

Deuteronomio 10:12 y Miqueas 6:8 (todavía no en estas páginas) se leen tan a menudo como una sola frase que conviene decirlo con claridad: los verbos no son el mismo. Miqueas pregunta qué doresh Jehová de ti: busca, requiere, exige, el verbo de una indagación apretada. Este versículo pregunta qué sho'el de ti, y sha'al es el hebreo llano de pedir: es lo que se hace en una puerta, lo que Israel hace a los egipcios por su plata, el verbo de solicitar y de pedir prestado. La expresión sho'el me'immaj aparece una sola vez en toda la Biblia hebrea, comprobado en los 929 capítulos archivados, y es esta. ⚠ La estantería inglesa importa de todos modos la fuerza de Miqueas: la KJV, la ASV, la Ginebra y la Douay-Rheims ponen todas «require». Todos los testigos modernos de ambas estanterías aciertan en cambio —la NIV «ask», la NWT 1984 «asking», la RV 1909 y la RV60 «pide», la NVI «te pide»—, lo que merece anotarse como un caso en que los testigos antiguos son los más flojos, contra la tendencia general de las comparaciones de este libro.

Le-tov laj, al final del v13, son dos palabras, «para bien a ti», y la estantería no para de agrandarlas. La Ginebra pone «for thy wealth»: en 1599 eso significaba bienestar, no dinero, y desde entonces la palabra se ha ido de debajo de la frase. La RV 1909 tiene el llano «para que hayas bien»; la RV60 lo convierte en «para que tengas prosperidad», que es una promesa que el hebreo no hace aquí.

«Los cielos y los cielos de los cielos» es un superlativo hebreo hecho repitiendo el sustantivo, y aparece en cuatro versículos. Buscado en todo el archivo, u-shmei ha-shamayim está aquí, en 1 Reyes 8:27 y en 2 Crónicas 2:5 y 6:18 (ninguno de los otros tres, todavía en estas páginas). Los tres restantes son Salomón —una vez antes de construir el templo, y dos más en una sola oración de dedicación, que Reyes y Crónicas registran cada uno por su lado— y los tres dicen lo mismo: los cielos y los cielos de los cielos no pueden contener a Dios, ¿qué será esta casa? Solo aquí la fórmula es una declaración de PROPIEDAD y no una confesión de insuficiencia: no «no te pueden contener» sino «te pertenecen». La NIV la comprime a «the highest heavens» y la NVI a «lo más alto de los cielos», que es el sentido correcto y pierde la duplicación que lo produce.

Versículo 15 · El verbo de estar atado a alguien —y la juntura donde el capítulo cambia de número

Jashaq no es un sinónimo de escoger. Significa estar PRENDADO, ceñido, atado por el deseo: el mismo verbo que Deuteronomio 7:7 (ya en estas páginas) usó para decir que Jehová no se ciñó a Israel porque Israel fuera numeroso. Aquí toma como objeto a los padres y la elección viene después, en un verbo aparte: se ciñó a ellos, y ENTONCES escogió a su descendencia. La NWT 1984 es el testigo inglés más ajustado aquí —«get attached»— y la TNM 1987 lo acompaña con «se apegó». Las revisiones de ambas cambian la adhesión por el acercamiento: la NWT 2013 «draw close», la TNM 2019 «se acercó». Acercarse es algo que uno puede deshacer dando un paso atrás.

Este versículo es donde el capítulo cambia de número gramatical, a mitad de frase. Todo lo que va desde el v12 se ha dirigido a un «tú» singular —tu Dios, tu corazón, tu alma, todos singulares en hebreo—. Este versículo abre en singular, ba-avotejá, «a TUS padres», y cinco palabras después pasa al plural: bajem, «entre USTEDES», plural, y sigue en plural hasta el v19 antes de volver al singular en el v20. El inglés no puede mostrarlo y el español sí, de modo que los gemelos de este capítulo divergen a propósito y esta nota lo explica una vez: donde el inglés lee «you» de principio a fin, el español pasa de a ustedes exactamente en esta palabra y vuelve en el v20. Para qué sirve el cambio se trata en la nota de cierre, porque la respuesta que da este capítulo no es la que esperaba el capítulo anterior.

Versículo 16 · Circunciden el prepucio de su corazón —el gozne del sermón, y el único versículo donde cuatro revisiones borran las dos imágenes a la vez

El verbo es el corriente de la circuncisión, usado sobre el sustantivo corriente del órgano corriente, y luego apuntado a un órgano interno. Mul es el verbo del pacto de Génesis 17 (ya en estas páginas, todavía no en español), donde se corta en la carne a los ocho días; orlá es el prepucio mismo. El hebreo no suaviza nada convirtiéndolo en metáfora: simplemente pega las dos palabras crudas a levavjem, vuestro corazón, y deja el trabajo al lector. La expresión exacta orlat levavjem aparece una sola vez en toda la Biblia hebrea, y es esta.

Tres pasajes piden un corazón circuncidado y los tres tienen una gramática distinta —que es todo el argumento en miniatura. Aquí lo hacen USTEDES: un imperativo plural dirigido al pueblo. En Jeremías 4:4 (todavía no en estas páginas) el pueblo se circuncida a Jehová y QUITA los prepucios, en plural, de su corazón —un segundo verbo haciendo el trabajo, y el sustantivo en plural donde este versículo lo tiene en singular—. Y en Deuteronomio 30:6, veinte capítulos más adelante en este mismo libro y todavía no en estas páginas, cambia el sujeto: y Jehová tu Dios circuncidará tu corazón, y el corazón de tu descendencia. El mandato de aquí y la promesa de allá son la misma imagen con el cuchillo en otra mano, y Deuteronomio sostiene las dos sin decidir entre ellas. Si el libro entiende la segunda como respuesta al fracaso de la primera es una pregunta que estas páginas podrán hacerse cuando llegue el capítulo 30. ⚠ La Biblia de Ginebra manda a su lector al de en medio de los tres, glosando este versículo al margen como «Cut off all your evil affections, Jer 4:4» —la misma referencia cruzada, alcanzada por su cuenta en 1599—.

Y la cerviz se separa por fin de su adjetivo. Durante dos capítulos Israel ha SIDO algo: am qesheh-oref, un pueblo de dura cerviz, en Deuteronomio 9:6 y 9:13, y antes en Éxodo 32:9 y Éxodo 33:3, 5 y 34:9 —siempre una descripción, siempre un par fijo de palabras, siempre lo que el pueblo ES—. Aquí el par se abre: la cerviz pasa a ser una posesión (ve-orpejem, «y vuestra cerviz», una forma que aparece una vez en la Biblia) y el endurecimiento pasa a ser un verbo que se les manda dejar de hacer. Una identidad se vuelve un hábito, y un hábito puede abandonarse. Ese movimiento es toda la razón de que este versículo esté donde está, entre lo que a Dios se le debe y cómo es Dios.

⚠⚠ Este es el caso más denso del patrón de revisiones que estas páginas vienen siguiendo: las dos imágenes, los dos idiomas, las dos ediciones modernas. La NWT 1984 lo conserva todo —«circumcise the foreskin of YOUR hearts and not harden YOUR necks any longer»— y lo mismo la TNM 1987, «circuncidar el prepucio de sus corazones y no endurecer más su cerviz». Sus revisiones borran la circuncisión Y la cerviz en una sola frase: la NWT 2013 pone «You must now cleanse your hearts and stop being so stubborn»; la TNM 2019, «purificar sus corazones y dejar de ser tan tercos». Purificar no es cortar, y la terquedad no es una cerviz. ★ Pero la Reina-Valera NO las sigue, y eso importa. La RV 1909 y la RV60 son aquí idénticas palabra por palabra —«Circuncidad pues el prepucio de vuestro corazón, y no endurezcáis más vuestra cerviz»—, de modo que la deriva española nombrada hace un capítulo no aparece en el versículo con más probabilidades de atraerla. La KJV, la ASV, la Ginebra y la Douay-Rheims conservan también las dos imágenes; la NIV y la NVI conservan el verbo y dejan caer el prepucio.

Versículos 17–19 · Un Dios que no levanta el rostro —y el soborno que la King James llama recompensa

Dos superlativos apilados, y la pareja solo aparece junta aquí. Elohei ha-elohim va-adonei ha-adonim —Dios de dioses y Señor de señores— es el mismo superlativo por repetición del sustantivo que el v14 acaba de usar para los cielos, ahora dos veces seguidas. Buscado en el archivo, «Dios de dioses» aparece en dos versículos (este y el Salmo 136:2, todavía no en estas páginas) y esta forma exacta de «y Señor de señores» en uno, este; el Salmo 136 tiene también los dos títulos, pero repartidos entre sus versículos 2 y 3 en lugar de unidos en un solo aliento.

«Que no levanta el rostro» es una imagen de tribunal, y media estantería conserva el calco. Lo yissá panim es literalmente no alzar un rostro: el suplicante entra inclinado, y el juez que le levanta la cara para mirarla acaba de registrar QUIÉN tiene delante. No levantar ningún rostro es juzgar sin saber de quién es el caso. La KJV y la ASV ponen «regardeth not persons», la Ginebra «accepteth no persons», la Douay-Rheims «accepteth no person», la RV 1909 «no acepta persona» y la RV60 «no hace acepción de personas» —esa familia de traducciones es de donde el inglés sacó «respecter of persons», un modismo que entró en la lengua a lomos de esta construcción—. Las modernas enuncian el sentido: la NIV «shows no partiality», la NWT 1984 «treats none with partiality», la NVI «no actúa con parcialidad». Esta traducción conserva la mano y el rostro, porque la cláusula siguiente trata de dinero y las dos pertenecen a una sola escena.

«Nor taketh reward» es una frase que la King James ya no puede decir. Shojad es un soborno: el pago que compra una sentencia, prohibido de plano en Éxodo 23:8 y Deuteronomio 16:19 (ninguno todavía en estas páginas) porque ciega los ojos de los sabios. En 1611 «reward» cubría exactamente eso, y la KJV, la ASV y la Ginebra lo usan aquí. La palabra se ha invertido desde entonces. La KJV y la ASV ponen «nor taketh reward», y la Ginebra lo mismo; quien llegue hoy a esa frase oye a un Dios que no acepta pago por sus servicios, lo cual es un buen sentimiento y lo contrario del asunto. La Douay-Rheims y la NIV dicen «bribes», y la NWT 1984 «a bribe». En español, la RV 1909 y la RV60 dicen las dos «cohecho», el término jurídico del soborno judicial en concreto, que es la palabra más ajustada de ninguna de las dos estanterías; la NVI y la TNM 1987 usan el corriente «soborno». La cláusula entera aparece una sola vez en la Biblia hebrea.

Lo que sigue al soborno es la prueba de él, y no es abstracto. Al Dios que no levanta rostros se lo describe por los rostros que sí levanta: el huérfano, la viuda y el ger, el extranjero residente sin tierra y sin ciudadanía. Y lo que le da al extranjero no es estatus sino léjem ve-simlá, pan y un manto: comida y un abrigo, las dos cosas que una persona sin casa no puede producirse. A un juez insobornable se lo define aquí por un acto de avituallamiento. ⚠ El v19 le pasa entonces la frase a Israel con la misma razón pegada: amen al extranjero, porque extranjeros fueron en Egipto. Levítico 19:34 (ya en estas páginas) da el mismo mandato con la misma razón y añade una medida que Deuteronomio no repite: lo amarás COMO A TI MISMO. Aquí la comparación no está; lo que sostiene el mandato es el recuerdo.

Versículos 20–21 · Aferrarse —el verbo del matrimonio, apuntado a Dios; y una frase desnuda que la RV60 no puede dejar desnuda

Davaq es el verbo de Génesis 2:24 (ya en estas páginas, todavía no en español), donde el hombre deja a su padre y a su madre y SE AFERRA a su mujer y se vuelven una sola carne: pegarse, adherirse, no soltar. Es también lo que hace Rut con Noemí cuando Orfa la suelta. Apuntado a Dios es una palabra fuerte y la estantería la conserva en su mayor parte: la KJV, la ASV y la Ginebra «cleave», la Douay-Rheims «adhere», la NIV «hold fast», la NWT 1984 «cling», la NVI «Aférrense». ⚠ La RV60 es el único testigo que lo pierde. La RV 1909 tenía «á él te allegarás», acercarse y adherirse; la de 1960 pone en cambio «a él seguirás» —seguir, que es otro acto distinto, porque se sigue a distancia—. La misma revisión inserta además una palabra que el hebreo no tiene: «a él solo servirás».

«Él es tu alabanza» —y la RV60 hace la misma inserción que hizo hace un capítulo. Hu tehilatejá es una identificación desnuda: él ES tu alabanza, sin ningún verbo de acción dentro. No aquel a quien alabas, no el objeto de tu alabanza: tu alabanza. La KJV, la ASV, la Ginebra y la Douay-Rheims la dejan desnuda con «He is thy praise», y también la RV 1909, «El es tu alabanza». La RV60 pone «Él es el objeto de tu alabanza» —y esas son las mismas tres palabras que insertó hace un capítulo en Deuteronomio 9:21, donde el llano vuestro pecado de 1909 se volvió el objeto de vuestro pecado—. Dos veces ya, sobre sujetos opuestos —un pecado y una alabanza—, la de 1960 se ha topado con un predicado nominal hebreo desnudo y le ha suministrado una relación. ⚠ No está sola: la NWT 1984 («He is the One for you to praise») y la TNM 1987 («A él corresponde tu alabanza») también lo amplían, lo que convierte este en uno de los pocos versículos donde las ediciones antiguas son las más flojas.

Versículo 22 · Setenta que bajan, estrellas que vuelven —el capítulo termina saldando una promesa hecha a Abraham

★ La cifra es exacta y está atestiguada dos veces: Génesis 46:27 (ya en estas páginas) cuenta en setenta la casa de Jacob que entró en Egipto, y Éxodo 1:5 (ya en estas páginas, todavía no en español) repite la cifra a la cabeza de la historia de la esclavitud. Puesta frente a «las estrellas de los cielos en multitud», la frase es una operación aritmética con cuatrocientos años dentro.

Y las estrellas son una cita. Génesis 15:5 (ya en estas páginas, todavía no en español) es la noche en que se saca a Abraham afuera y se le manda contar las estrellas si puede: así será tu descendencia. Deuteronomio 10 se cierra informando de la promesa cumplida, ante una multitud que está del otro lado de ella, y la última palabra del capítulo es la-rov, «en multitud». Un capítulo que empezó con un hombre labrando dos piedras a mano termina con un número que nadie puede contar.

Néfesh es aquí la palabra con que se cuentan personas: setenta almas en el sentido de setenta cabezas, setenta vidas. La KJV y la ASV ponen «threescore and ten persons»; la NWT 1984, la TNM 1987 y la RV 1909 conservan «souls» y «almas»; la RV60 pasa a «personas», y la NWT 2013 a «70 people». Esta traducción conserva «almas» por la misma razón por la que conserva el prepucio en el v16: el hebreo está usando un sustantivo concreto, y al lector le sirve más el sustantivo con una nota que una palabra más suave que ya ha tomado la decisión por él.

Notas sobre esta traducción

Decisiones. El hebreo, el inglés y el español numeran este capítulo igual, en 22 versículos —comprobado contra todos los testigos consultados de ambas estanterías, sin divisiones ni renumeraciones—; la única diferencia es de presentación: la TLB imprime 21 unidades para los 22 versículos fundiendo los vv12–13 en un bloque, la misma costumbre ya anotada en esa paráfrasis en Deuteronomio 8 y Deuteronomio 9. Cuatro traducciones merecen nombrarse. Arón etz se imprime llanamente como «un arca de madera» (v1), sin suministrarle finalidad y sin importar el oro de Éxodo, porque el desacuerdo entre los dos relatos es lo interesante y suavizarlo lo ocultaría. Aséret ha-devarim se queda en «las diez palabras» (v4), como desde Deuteronomio 4, porque el hebreo tiene una palabra aparte para mandamiento y la usa nueve versículos después. Sho'el es «pide» y no «requiere» (v12), lo que separa este versículo de Miqueas 6:8 en vez de fundirlos. Y orlat levavjem conserva el prepucio (v16): el hebreo se niega a suavizar su propia metáfora, y una traducción que la suaviza por el lector ha respondido una pregunta que el texto dejó abierta. Los topónimos de los vv6–7 se transliteran como los trae el hebreo, incluido Moserá, que es justamente la lectura que el otro relato contradice.

Biblioteca. Dos entradas nuevas de diccionario y una de enciclopedia, cada una en los dos idiomas: shojad, el soborno que ciega los ojos de los sabios, cuya traducción en la King James, «reward», ha invertido su sentido desde entonces; tehilá, la alabanza como algo que una persona puede SER y no dar, y el sustantivo que da nombre en hebreo al libro de los Salmos; y Moserá, la parada sin identificar donde este capítulo entierra a Aarón, deliberadamente sin coordenadas de atlas porque aquí no hay nada identificado. Se ampliaron siete entradas existentes para este capítulo: mul, que hasta ahora solo se había cortado en la carne y ahora apunta a un corazón; qesheh-oref, cuyo par fijo de palabras se desarma en el v16; davaq, que gana el único sitio donde apunta a Dios; najalá, que gana la versión tribal de lo que Números 18 le dijo a Aarón a solas; jashaq, que gana su segunda aparición en Deuteronomio; ger, cuya entrada citaba el mandato de este capítulo desde Génesis 23 sin poder enlazarlo, y ya puede; y sha’al, que era una entrada sobre Ana poniéndole nombre a su hijo y ahora lleva el verbo que separa el v12 de Miqueas. El monte Hor se amplió con la contradicción que este capítulo le crea. ⚠ La distancia entre el inglés y el español SE REDUJO en cinco, y merece nombrarse porque no suele moverse. Cuatro entradas de diccionario —mul, arón, shamayim y sha’al— y el Leví de la enciclopedia tenían texto inglés y ningún español, y este capítulo enlaza las cinco. Antes que publicar un enlace que funcione en un lado de los gemelos y no en el otro, se escribió cada una también en español.

Ecos saldados. El qesheh-oref de Deuteronomio 9:6 y 9:13, prometido allí como identidad y roto aquí en un verbo que se les manda dejar de hacer (n10-16). El yom ha-qahal de Deuteronomio 9:10, el día de la asamblea, repetido en el v4 (n10-1). El shamad de Deuteronomio 9:14, sustituido en el v10 por otro verbo de destrucción justo en el momento en que Dios se niega a hacerlo (n10-10). El jashaq de Deuteronomio 7:7, de vuelta en el v15 con los padres como objeto (n10-15). El pesol-lejá de Éxodo 34:1, el único otro versículo de la Biblia que lo dice (n10-1). Los dos sustantivos retirados de Números 18:20 y su consuelo, dichos allí a Aarón y aquí de toda la tribu (n10-8). El monte Hor de Números 20:22-29, contradicho en el v6 (n10-6). El davaq de Génesis 2:24, apuntado a Dios en el v20 (n10-20). El mandato de amar al extranjero de Levítico 19:34, repetido en el v19 sin su medida (n10-17). Y las estrellas de Génesis 15:5, contadas a Abraham en la oscuridad y declaradas saldadas en la última línea del capítulo (n10-22).

Patrones que conviene seguir.La pregunta abierta de Deuteronomio 9 recibe una respuesta clara, y la respuesta es NO. Aquel capítulo vio cambiar su número gramatical a mitad de versículo en 9:7, en la misma juntura que un marco verbal, y preguntó si el cambio seguiría acompañando a la costura entre lo que a Israel se le manda hacer y aquello de lo que a Israel se le recuerda que hizo. No lo hace. El cambio mismo se repite exactamente como se preveía —singular desde el v12, plural a mitad de frase en el v15 con la palabra bajem, plural hasta el v19, y singular otra vez desde el v20 hasta el final—, de modo que un cambio de número a mitad de versículo queda atestiguado ya en dos capítulos seguidos y es un rasgo del libro y no un accidente de uno solo. Pero la correlación de CONTENIDO falla del todo: en Deuteronomio 9 el singular llevaba el mandato y el plural llevaba la acusación, mientras que aquí los dos lados de la costura son mandato. Los vv12–13, en singular, mandan a Israel temer, andar, amar, servir y guardar; los vv16–19, en plural, mandan circuncidar, dejar de endurecer y amar al extranjero. La costura pasa por en medio de una sola exigencia continua. Así que la postura honesta después de dos capítulos es que el fenómeno es real, recurrente y a mitad de versículo, y que lo que lo gobierna todavía no está determinado —lo cual es mejor sitio del que parece, porque la explicación tentadora ya se ha puesto a prueba y ha fallado en vez de arrastrarse sin probar—. ⚠ Convendrá vigilar en Deuteronomio 11 y siguientes (todavía no en estas páginas) si los bloques en plural siguen cayendo sobre las exigencias concretas y los singulares sobre el carácter de Dios, que es la única correlación que este capítulo aún permitiría y que un capítulo solo no basta para establecer. ★ La división 1984/1987 frente a 2013/2019 ha dado su versículo más denso hasta ahora. Solo el v16 tiene a las dos revisiones borrando las dos imágenes del versículo en los dos idiomas —la circuncisión vuelta purificación y la cerviz vuelta terquedad— y hay tres casos más en el capítulo: el pronombre enfático duplicado del v10, la adhesión de jashaq debilitada a acercamiento en el v15, y «las diez palabras» vueltas «los Diez Mandamientos» en el v4 en ambas revisiones, donde ambos originales habían conservado el sustantivo. Total acumulado en los cinco capítulos que lo han contado a propósito: veinticuatro sitios —cuatro de Deuteronomio 6, siete del 7, cuatro del 8, cinco del 9 y cuatro de este—. ⚠ Pero este capítulo aporta además el contraejemplo más claro que ha producido la serie, y vale más que los cuatro casos: en el v21 son la NWT 1984 y la TNM 1987 las que amplían un predicado hebreo desnudo en una relación, mientras que la KJV, la ASV, la Ginebra, la Douay-Rheims y la RV 1909 lo dejan desnudo. La tendencia es una tendencia; no es una regla, y leerla como regla habría producido una afirmación falsa en este versículo. ★ El patrón de la Reina-Valera nombrado el capítulo pasado se mantiene, y se ha saldado de un modo que merece anotarse. La distancia 1909→1960 se mueve aquí cuatro veces. Tres son palabras sueltas: «las diez palabras» endurecidas en «los diez mandamientos» en el v4, «para que hayas bien» agrandado a «prosperidad» en el v13, y el «te allegarás» de davaq debilitado a «seguirás» en el v20. ★ Y la cuarta son las mismas tres palabras dos veces: el «el objeto de» de la de 1960, insertado ante «vuestro pecado» en 9:21 y ante «tu alabanza» en 10:21 —la misma edición topándose con un predicado nominal desnudo en dos capítulos seguidos y negándose las dos veces a dejarlo desnudo—. ⚠ El contraejemplo también está aquí, y en el sitio más fuerte posible: en el v16, el versículo con más metáfora del capítulo, las dos Reina-Valeras son idénticas palabra por palabra. ★ El método del recuento se sostiene, y este capítulo le añade un objeto. Deuteronomio 9 descubrió que lo que Deuteronomio CAMBIA cuando vuelve a contar Éxodo es donde vive su argumento. Aquí el cambio no es un verbo ni un detalle, sino un mueble: un arca, ausente por completo de Éxodo 34, metida en la orden del v1, construida por Moisés mismo antes de subir, y nombrada como la razón por la que se aparta una tribu en el v8. Éxodo encarga esa caja en plural, medida al medio codo, con oro por dentro y por fuera, y la hace un artesano con nombre propio después del suceso que este capítulo está narrando. Nada se corrige; simplemente aparece una caja de madera en la historia cuatro capítulos antes que la de oro, y el sermón la necesita ahí porque está a punto de explicar quién la lleva.

Próxima entrega de este libro: Deuteronomio 11 —amar y guardar, y el argumento desde lo que han visto los ojos de ustedes y no los de sus hijos: el mar cerrándose sobre los caballos de Egipto, y la tierra abriéndose bajo Datán y Abiram. Luego la tierra misma como argumento —no Egipto, regada con el pie como un huerto de hortalizas, sino una tierra de montes y valles que bebe el agua de la lluvia del cielo, y sobre la cual los ojos de Jehová están desde el principio del año hasta su fin—. Y la bendición y la maldición puestas sobre dos montes con nombre, Gerizim y Ebal, con la elección en las manos del lector antes de que se haya explicado ninguna de las dos.

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