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La Traducción Mister
Una nueva traducción de la Biblia desde el hebreo y el griego
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Éxodo 34 — La Traducción Mister

A vintage sepia-toned photograph, mounted in an old album with the album's edge visible around it, of a seated marble statue of an elderly bearded man. He wears a loose robe and holds the tablets of the law under one arm while his other hand rests in his long, flowing beard. Two small horn-like protrusions rise from the hair at his temples. He sits in an ornate marble niche flanked by carved pilasters. A caption below the image reads, in Italian, 'Roma — Chiesa di S. Pietro in Vincoli — Il Mosè di Michelangiolo.'
Moisés
Miguel Ángel (fotografía de época, estudio Fratelli Alinari/Brogi), statue c. 1513–1515; photograph c. 1875–1907 · San Pietro in Vincoli, Roma — Tumba del papa Julio II

⚠ Mire la parte superior de la cabeza: dos pequeños cuernos que se alzan del cabello en las sienes —la propia lectura de Miguel Ángel de la misma mistraducción que la entrada del diccionario para qaran rastrea hasta la Vulgata de Jerónimo. El escultor no inventó una imagen; talló el texto latín estándar de su propia época tan fielmente como talló todo lo demás —los cuernos son exégesis en mármol, no licencia artística.

Todo lo demás en la figura sugiere movimiento apenas contenido en vez de amenaza cornuda: el torso girado, la tensión en las venas marcadas del antebrazo, las tablas sostenidas casi como una ocurrencia tardía bajo un brazo mientras la otra mano se pierde en su propia barba, capturada a mitad de gesto. Una leyenda famosa (y probablemente apócrifa), rastreada hasta Vasari, cuenta que el propio Miguel Ángel, al terminarla, golpeó la rodilla de la estatua con su martillo y exigió: «¿Por qué no hablas?» —una historia que ningún documento confirma, pero que ha sobrevivido a su propia incertidumbre precisamente porque la figura parece tan lista para moverse. Cualquiera que fuera la expresión que Miguel Ángel quiso dar, cuatro siglos de visitantes la han leído como ira, y los cuernos no han ayudado a suavizar esa impresión.

Esta misma fotografía es una pequeña pieza de la misma historia de reproducción y malentendido que retrata —una impresión de estudio de época, montada hace décadas en el álbum de fotos de un viajero, de una escultura ya con tres siglos y medio de antigüedad cuando la cámara la encontró.

CC0 (Rijksmuseum) · Ver el original
1
וַיֹּאמֶר יְהוָה אֶל-מֹשֶׁה, פְּסָל-לְךָ שְׁנֵי-לֻחֹת אֲבָנִים כָּרִאשֹׁנִים; וְכָתַבְתִּי, עַל-הַלֻּחֹת, אֶת-הַדְּבָרִים, אֲשֶׁר הָיוּ עַל-הַלֻּחֹת הָרִאשֹׁנִים אֲשֶׁר שִׁבַּרְתָּ.
Y Jehová dijo a Moisés: Tállate dos tablas de piedra como las primeras, y escribiré sobre las tablas las palabras que estaban en las tablas primeras, que quebraste.nota
2
וֶהְיֵה נָכוֹן, לַבֹּקֶר; וְעָלִיתָ בַבֹּקֶר אֶל-הַר סִינַי, וְנִצַּבְתָּ לִי שָׁם עַל-רֹאשׁ הָהָר.
Y está listo para la mañana, y sube por la mañana al monte Sinaí, y preséntate allí ante mí en la cumbre del monte.nota
3
וְאִישׁ לֹא-יַעֲלֶה עִמָּךְ, וְגַם-אִישׁ אַל-יֵרָא בְּכָל-הָהָר; גַּם-הַצֹּאן וְהַבָּקָר אַל-יִרְעוּ, אֶל-מוּל הָהָר הַהוּא.
Y ningún hombre subirá contigo, y que ningún hombre sea siquiera visto en todo el monte. Que ni ovejas ni bueyes pazcan delante de aquel monte.nota
4
וַיִּפְסֹל שְׁנֵי-לֻחֹת אֲבָנִים כָּרִאשֹׁנִים, וַיַּשְׁכֵּם מֹשֶׁה בַבֹּקֶר וַיַּעַל אֶל-הַר סִינַי, כַּאֲשֶׁר צִוָּה יְהוָה, אֹתוֹ; וַיִּקַּח בְּיָדוֹ, שְׁנֵי לֻחֹת אֲבָנִים.
Y tálló dos tablas de piedra como las primeras, y Moisés se levantó temprano por la mañana y subió al monte Sinaí, como Jehová le había mandado, y tomó en su mano dos tablas de piedra.nota
5
וַיֵּרֶד יְהוָה בֶּעָנָן, וַיִּתְיַצֵּב עִמּוֹ שָׁם; וַיִּקְרָא בְשֵׁם, יְהוָה.
Y Jehová descendió en la nube, y estuvo allí con él, y proclamó el nombre Jehová.nota
6
וַיַּעֲבֹר יְהוָה עַל-פָּנָיו, וַיִּקְרָא, יְהוָה יְהוָה, אֵל רַחוּם וְחַנּוּן--אֶרֶךְ אַפַּיִם, וְרַב-חֶסֶד וֶאֱמֶת.
Y Jehová pasó delante de él y proclamó: Jehová, Jehová, Dios misericordioso y clemente, tardo para la ira, y abundante en amor leal y verdad,nota
7
נֹצֵר חֶסֶד לָאֲלָפִים, נֹשֵׂא עָוֺן וָפֶשַׁע וְחַטָּאָה; וְנַקֵּה, לֹא יְנַקֶּה--פֹּקֵד עֲוֺן אָבוֹת עַל-בָּנִים וְעַל-בְּנֵי בָנִים, עַל-שִׁלֵּשִׁים וְעַל-רִבֵּעִים.
que guarda amor leal hasta la milésima generación, que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado —pero de ningún modo tendrá por inocente al culpable, que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y hasta la cuarta generación.nota
8
וַיְמַהֵר, מֹשֶׁה; וַיִּקֹּד אַרְצָה, וַיִּשְׁתָּחוּ.
Y Moisés se apresuró, e inclinó su cabeza hasta la tierra, y adoró.nota
9
וַיֹּאמֶר אִם-נָא מָצָאתִי חֵן בְּעֵינֶיךָ, אֲדֹנָי, יֵלֶךְ-נָא אֲדֹנָי, בְּקִרְבֵּנוּ: כִּי עַם-קְשֵׁה-עֹרֶף הוּא, וְסָלַחְתָּ לַעֲוֺנֵנוּ וּלְחַטָּאתֵנוּ וּנְחַלְתָּנוּ.
Y dijo: Si ahora he hallado favor ante tus ojos, oh Señor, vaya ahora el Señor, te ruego, en medio de nosotros, porque es un pueblo de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y tómanos por tu heredad.nota
10
וַיֹּאמֶר, הִנֵּה אָנֹכִי כֹּרֵת בְּרִית, נֶגֶד כָּל-עַמְּךָ אֶעֱשֶׂה נִפְלָאֹת, אֲשֶׁר לֹא-נִבְרְאוּ בְכָל-הָאָרֶץ וּבְכָל-הַגּוֹיִם; וְרָאָה כָל-הָעָם אֲשֶׁר-אַתָּה בְקִרְבּוֹ אֶת-מַעֲשֵׂה יְהוָה, כִּי-נוֹרָא הוּא, אֲשֶׁר אֲנִי, עֹשֶׂה עִמָּךְ.
Y dijo: He aquí, hago un pacto. Delante de todo tu pueblo haré maravillas cuales no han sido hechas en toda la tierra, ni en nación alguna, y todo el pueblo entre el cual vives verá la obra de Jehová, porque es cosa temible lo que voy a hacer contigo.nota
11
שְׁמָר-לְךָ--אֵת אֲשֶׁר אָנֹכִי, מְצַוְּךָ הַיּוֹם; הִנְנִי גֹרֵשׁ מִפָּנֶיךָ, אֶת-הָאֱמֹרִי וְהַכְּנַעֲנִי, וְהַחִתִּי וְהַפְּרִזִּי, וְהַחִוִּי וְהַיְבוּסִי.
Observa lo que yo te mando hoy. He aquí, yo expulso delante de ti al amorreo, y al cananeo, y al heteo, y al ferezeo, y al heveo, y al jebuseo.nota
12
הִשָּׁמֶר לְךָ, פֶּן-תִּכְרֹת בְּרִית לְיוֹשֵׁב הָאָרֶץ, אֲשֶׁר אַתָּה, בָּא עָלֶיהָ: פֶּן-יִהְיֶה לְמוֹקֵשׁ, בְּקִרְבֶּךָ.
Guárdate de hacer pacto con los habitantes de la tierra adonde vas, no sea que se vuelva lazo en medio de ti.nota
13
כִּי אֶת-מִזְבְּחֹתָם תִּתֹּצוּן, וְאֶת-מַצֵּבֹתָם תְּשַׁבֵּרוּן; וְאֶת-אֲשֵׁרָיו, תִּכְרֹתוּן.
Sino que derribarás sus altares, y quebrarás sus columnas sagradas, y cortarás sus aíderas —nota
14
כִּי לֹא תִשְׁתַּחֲוֶה, לְאֵל אַחֵר: כִּי יְהוָה קַנָּא שְׁמוֹ, אֵל קַנָּא הוּא.
porque no te inclinarás a ningún otro dios, porque Jehová, cuyo nombre es Celoso, es un Dios celoso —nota
15
פֶּן-תִּכְרֹת בְּרִית, לְיוֹשֵׁב הָאָרֶץ; וְזָנוּ אַחֲרֵי אֱלֹהֵיהֶם, וְזָבְחוּ לֵאלֹהֵיהֶם, וְקָרָא לְךָ, וְאָכַלְתָּ מִזִּבְחוֹ.
no sea que hagas pacto con los habitantes de la tierra, y se prostituyan tras sus dioses y sacrifiquen a sus dioses, y alguno de ellos te invite y comas de su sacrificio,nota
16
וְלָקַחְתָּ מִבְּנֹתָיו, לְבָנֶיךָ; וְזָנוּ בְנֹתָיו, אַחֲרֵי אֱלֹהֵיהֶן, וְהִזְנוּ אֶת-בָּנֶיךָ, אַחֲרֵי אֱלֹהֵיהֶן.
y tomes de sus hijas para tus hijos, y sus hijas se prostituyan tras sus dioses y hagan que tus hijos se prostituyan tras sus dioses.nota
17
אֱלֹהֵי מַסֵּכָה, לֹא תַעֲשֶׂה-לָּךְ.
18
אֶת-חַג הַמַּצּוֹת, תִּשְׁמֹר--שִׁבְעַת יָמִים תֹּאכַל מַצּוֹת אֲשֶׁר צִוִּיתִךָ, לְמוֹעֵד חֹדֶשׁ הָאָבִיב: כִּי בְּחֹדֶשׁ הָאָבִיב, יָצָאתָ מִמִּצְרָיִם.
Guardarás la fiesta de los panes sin levadura. Siete días comerás panes sin levadura, como te mandé, en el tiempo señalado en el mes de Abib, porque en el mes de Abib saliste de Egipto.nota
19
כָּל-פֶּטֶר רֶחֶם, לִי; וְכָל-מִקְנְךָ תִּזָּכָר, פֶּטֶר שׁוֹר וָשֶׂה.
Todo lo que abre matriz es mío, y de todo tu ganado, los machos, las crías primerizas de buey y de oveja.nota
20
וּפֶטֶר חֲמוֹר תִּפְדֶּה בְשֶׂה, וְאִם-לֹא תִפְדֶּה וַעֲרַפְתּוֹ; כֹּל בְּכוֹר בָּנֶיךָ תִּפְדֶּה, וְלֹא-יֵרָאוּ פָנַי רֵיקָם.
Y la cría primeriza de un asno la redimirás con un cordero, y si no la redimes, le quebrarás la nuca. A todo primogénito de tus hijos redimirás. Y ninguno se presentará ante mí con las manos vacías.nota
21
שֵׁשֶׁת יָמִים תַּעֲבֹד, וּבַיּוֹם הַשְּׁבִיעִי תִּשְׁבֹּת; בֶּחָרִישׁ וּבַקָּצִיר, תִּשְׁבֹּת.
Seis días trabajarás, mas el séptimo día descansarás; en la siembra y en la siega descansarás.nota
22
וְחַג שָׁבֻעֹת תַּעֲשֶׂה לְךָ, בִּכּוּרֵי קְצִיר חִטִּים; וְחַג, הָאָסִיף--תְּקוּפַת, הַשָּׁנָה.
Y guardarás la fiesta de las semanas, de las primicias de la siega del trigo, y la fiesta de la cosecha al fin del año.nota
23
שָׁלֹשׁ פְּעָמִים, בַּשָּׁנָה--יֵרָאֶה, כָּל-זְכוּרְךָ, אֶת-פְּנֵי הָאָדֹן יְהוָה, אֱלֹהֵי יִשְׂרָאֵל.
Tres veces en el año se presentará todo varón tuyo ante el Señor, Jehová, el Dios de Israel.nota
24
כִּי-אוֹרִישׁ גּוֹיִם מִפָּנֶיךָ, וְהִרְחַבְתִּי אֶת-גְּבֻלֶךָ; וְלֹא-יַחְמֹד אִישׁ, אֶת-אַרְצְךָ, בַּעֲלֹתְךָ לֵרָאוֹת אֶת-פְּנֵי יְהוָה אֱלֹהֶיךָ, שָׁלֹשׁ פְּעָמִים בַּשָּׁנָה.
Porque yo expulsaré naciones delante de ti y ensancharé tus fronteras, y ningún hombre codiciará tu tierra cuando subas a presentarte ante Jehová tu Dios tres veces en el año.nota
25
לֹא-תִשְׁחַט עַל-חָמֵץ, דַּם-זִבְחִי; וְלֹא-יָלִין לַבֹּקֶר, זֶבַח חַג הַפָּסַח.
No ofrecerás la sangre de mi sacrificio con pan leudado, y el sacrificio de la fiesta de la pascua no quedará hasta la mañana.nota
26
רֵאשִׁית, בִּכּוּרֵי אַדְמָתְךָ, תָּבִיא, בֵּית יְהוָה אֱלֹהֶיךָ; לֹא-תְבַשֵּׁל גְּדִי, בַּחֲלֵב אִמּוֹ. {פ}
Lo mejor de las primicias de tu tierra traerás a la casa de Jehová tu Dios. No cocerás un cabrito en la leche de su madre. {פ}nota
27
וַיֹּאמֶר יְהוָה אֶל-מֹשֶׁה, כְּתָב-לְךָ אֶת-הַדְּבָרִים הָאֵלֶּה: כִּי עַל-פִּי הַדְּבָרִים הָאֵלֶּה, כָּרַתִּי אִתְּךָ בְּרִית--וְאֶת-יִשְׂרָאֵל.
Y Jehová dijo a Moisés: Escribe estas palabras para ti, porque conforme a estas palabras he hecho un pacto contigo y con Israel.nota
28
וַיְהִי-שָׁם עִם-יְהוָה, אַרְבָּעִים יוֹם וְאַרְבָּעִים לַיְלָה--לֶחֶם לֹא אָכַל, וּמַיִם לֹא שָׁתָה; וַיִּכְתֹּב עַל-הַלֻּחֹת, אֵת דִּבְרֵי הַבְּרִית--עֲשֶׂרֶת, הַדְּבָרִים.
Y estuvo allí con Jehová cuarenta días y cuarenta noches. No comió pan ni bebió agua. Y escribió en las tablas las palabras del pacto, las diez palabras.nota
29
וַיְהִי, בְּרֶדֶת מֹשֶׁה מֵהַר סִינַי, וּשְׁנֵי לֻחֹת הָעֵדֻת בְּיַד-מֹשֶׁה, בְּרִדְתּוֹ מִן-הָהָר; וּמֹשֶׁה לֹא-יָדַע, כִּי קָרַן עוֹר פָּנָיו--בְּדַבְּרוֹ אִתּוֹ.
Y cuando Moisés descendió del monte Sinaí, con las dos tablas del testimonio en la mano de Moisés al descender del monte, Moisés no sabía que la piel de su rostro resplandecía por haber hablado con él.nota
30
וַיַּרְא אַהֲרֹן וְכָל-בְּנֵי יִשְׂרָאֵל, אֶת-מֹשֶׁה, וְהִנֵּה קָרַן, עוֹר פָּנָיו; וַיִּירְאוּ, מִגֶּשֶׁת אֵלָיו.
Y Aarón y todos los hijos de Israel vieron a Moisés, y he aquí, la piel de su rostro resplandecía, y tuvieron miedo de acercarse a él.nota
31
וַיִּקְרָא אֲלֵהֶם מֹשֶׁה, וַיָּשֻׁבוּ אֵלָיו אַהֲרֹן וְכָל-הַנְּשִׂאִים בָּעֵדָה; וַיְדַבֵּר מֹשֶׁה, אֲלֵהֶם.
Y Moisés los llamó, y Aarón y todos los jefes de la congregación volvieron a él, y Moisés les habló.nota
32
וְאַחֲרֵי-כֵן נִגְּשׁוּ, כָּל-בְּנֵי יִשְׂרָאֵל; וַיְצַוֵּם--אֵת כָּל-אֲשֶׁר דִּבֶּר יְהוָה אִתּוֹ, בְּהַר סִינָי.
Y después se acercaron todos los hijos de Israel, y les mandó todo lo que Jehová le había hablado en el monte Sinaí.nota
33
וַיְכַל מֹשֶׁה, מִדַּבֵּר אִתָּם; וַיִּתֵּן עַל-פָּנָיו, מַסְוֶה.
Y cuando Moisés terminó de hablar con ellos, se puso un velo sobre el rostro.nota
34
וּבְבֹא מֹשֶׁה לִפְנֵי יְהוָה, לְדַבֵּר אִתּוֹ, יָסִיר אֶת-הַמַּסְוֶה, עַד-צֵאתוֹ; וְיָצָא, וְדִבֶּר אֶל-בְּנֵי יִשְׂרָאֵל, אֵת, אֲשֶׁר יְצֻוֶּה.
Pero cuando Moisés entraba delante de Jehová para hablar con él, se quitaba el velo hasta salir. Y cuando salía, hablaba a los hijos de Israel lo que se le había mandado.nota
35
וְרָאוּ בְנֵי-יִשְׂרָאֵל, אֶת-פְּנֵי מֹשֶׁה, כִּי קָרַן, עוֹר פְּנֵי מֹשֶׁה; וְהֵשִׁיב מֹשֶׁה אֶת-הַמַּסְוֶה עַל-פָּנָיו, עַד-בֹּאוֹ לְדַבֵּר אִתּוֹ. {ס}
Y los hijos de Israel veían el rostro de Moisés, que la piel del rostro de Moisés resplandecía, y Moisés volvía a ponerse el velo sobre el rostro hasta que entraba a hablar con él. {ס}nota

La promesa del capítulo anterior, cumplida en nueve versículos

«Proclamaré el nombre Jehová delante de ti», dijo Dios al final del capítulo anterior (Éxodo 33:19, ya en estas páginas) —y aquí, casi sin demora, hace exactamente eso. Moisés sube el monte por segunda vez, tablas en mano, y Jehová desciende en la nube y proclama su propio nombre en voz alta. Pocas promesas en la Torá se cumplen tan rápido, ni tan literalmente.

«Jehová, Jehová, Dios misericordioso y clemente, tardo para la ira, y abundante en amor leal y verdad» (vv6–7) es la autodescripción de Dios más citada en toda la Biblia hebrea. Escritores posteriores la retoman constantemente, a veces apoyándose en su misericordia y a veces en su cláusula final —«de ningún modo tendrá por inocente al culpable»— según cuál mitad de la fórmula necesite su propio momento. Nahún 1:3, ya en estas páginas, cita casi palabra por palabra la mitad de la justicia contra Nínive; la misma fórmula también da forma a las oraciones de David, la queja de Jonás, y la confesión nacional de Nehemías, todos todavía por delante en este proyecto. Ningún versículo de la Torá hace más trabajo teológico en menos palabras.

La respuesta de Moisés repite su propio ruego del capítulo anterior casi palabra por palabra: «si he hallado favor ante tus ojos» y «es un pueblo de dura cerviz» (v9) son las mismas palabras, y la misma admisión, que abrieron e impulsaron todo el argumento de Éxodo 33, ya en estas páginas. Este es el cuarto y último uso de «de dura cerviz» en tres capítulos —dos veces de parte de Dios (32:9; 33:3, 5) y ahora una vez del propio Moisés, convirtiendo el diagnóstico de Dios en el fundamento mismo de su ruego por perdón.

Un pacto rehecho, y una advertencia dirigida exactamente a lo que acaba de suceder

Cada estipulación de esta sección se lee como una respuesta directa al becerro de oro, tres capítulos atrás. Derriba altares extranjeros, quiebra columnas sagradas, corta aíderas (v13); no hagas pacto con las naciones cuyos dioses se volverán un lazo (vv12, 15–16); y sobre todo, «no te harás dioses de fundición» (v17) —la misma frase hebrea de dos palabras, la raíz propia de egel massekhah, que nombró el becerro de Aarón en Éxodo 32:4, ya en estas páginas. El pacto renovado no simplemente repite ley antigua; nombra el fracaso específico que rompió el primer pacto y lo prohibe de nuevo, con las mismas palabras.

«Jehová, cuyo nombre es Celoso, es un Dios celoso» (v14) hace explícito lo que el Segundo Mandamiento implicaba pero nunca dijo abiertamente —que qanna, «celoso», no es meramente un atributo que Dios tiene sino algo cercano a un nombre que reclama. La misma raíz ya describió a Jehová en Éxodo 20:5, ya en estas páginas; aquí, por primera vez, la palabra no describe la reacción de Dios sino que nombra quién es.

Un calendario repetido casi palabra por palabra, y el versículo que construyó una cocina con seis palabras

Casi toda esta sección —las tres fiestas de peregrinación, la ley del primogénito, el descanso sabático, la prohibición del pan leudado con el sacrificio— ya estaba en el primer código legal del libro, en Éxodo 23:14–19, ya en estas páginas. Los pactos rotos y rehechos en el antiguo Cercano Oriente a menudo se reemitían con todos sus términos reafirmados, no simplemente referenciados; este capítulo sigue esa convención casi al pie de la letra, repitiendo las estipulaciones anteriores casi palabra por palabra como parte de renovar formalmente lo que el becerro de oro había roto.

«No cocerás un cabrito en la leche de su madre» (v26) es el mismo mandamiento de seis palabras, esencialmente sin cambio, que cerró el mismo pasaje que repite esta sección (Éxodo 23:19, ya en estas páginas) —y se dará todavía una tercera vez, en Deuteronomio 14:21, todavía no en estas páginas. Un mandamiento declarado tres veces a lo largo de la Torá es lo bastante raro como para señalar su propia importancia, sea cual sea su alcance original; siglos de interpretación posterior construyeron toda una cocina kosher sobre estas mismas seis palabras.

Un segundo cuarenta días, y un rostro que carga lo que nadie puede mirar directamente

Moisés pasa cuarenta días y noches en el monte por segunda vez (v28), ayunando exactamente como la primera vez que se dio el pacto (Éxodo 24:18, ya en estas páginas). El número se repite porque toda la subida se repite —tablas nuevas para las que quebró, una segunda audiencia de cuarenta días con Dios, un pacto vuelto a tallar con la misma forma del que fracasó.

«La piel de su rostro resplandecía» (v29, qaran) es la misma raíz detrás de la palabra hebrea para «cuerno», keren —una coincidencia de raíces que produjo una de las mistraducciones más famosas de la historia del arte. Véase la nueva entrada del diccionario para la historia completa de cómo el latín de Jerónimo le dio cuernos a Moisés durante más de mil años, y cómo Miguel Ángel talló el error en mármol.

Esta es la respuesta, en el mismo libro, a lo que Éxodo 33:20, ya en estas páginas, dijo que era imposible: nadie puede ver el rostro de Jehová y vivir. Moisés tampoco ve el rostro de Dios aquí —pero permanece lo bastante cerca, lo bastante tiempo, que su PROPIO rostro empieza a cargar una versión de lo que presenció, lo bastante brillante como para que Aarón y todo Israel teman acercarse a él (v30). La gloria que a Moisés se le niega mirar directamente (33:20, 23) resulta ser contagiosa, a un paso de distancia.

Moisés se vela el rostro solo al hablar con el pueblo, y se lo destapa de nuevo para hablar con Jehová (vv33–35) —lo opuesto de lo que sugeriría el pudor. El velo no es para proteger a Dios ni al propio Moisés; existe enteramente para la congregación, que no puede soportar mirar lo que Moisés aparentemente sí puede cargar.

Notas sobre esta traducción

Decisiones. «Amor leal» para chesed (v6), igualando la propia elección de este diccionario para la palabra. «De dura cerviz» mantenido para qesheh-oref (v9), el cuarto y último uso del término a lo largo de tres capítulos, igualando las propias elecciones anteriores de esta traducción. «Dioses de fundición» mantenido literal para la raíz massekhah (v17), igualando la propia elección de Éxodo 32 para el becerro de oro. «Resplandecía» mantenido para qaran (v29) en vez del literal «con cuernos» derivado de la Vulgata —véase la nota anterior y la nueva entrada del diccionario para la larga vida posterior de la mistraducción en el arte. El propio espacio de párrafo del capítulo ({פ} en v26) marca la costura entre los términos del pacto y su puesta por escrito; v35 cierra con el propio {ס} de la Torá. La numeración de versículos sigue exactamente el hebreo; el hebreo y el español de Éxodo 34 corren igual, 1–35.

Una nota sobre el orden: Éxodo está en estas páginas en los capítulos 1–40 —el pacto roto en el becerro de oro ahora está completamente rehecho: tablas nuevas talladas, el nombre divino proclamado, la ley repetida, y el propio Moisés marcado, visiblemente, por el encuentro. Éxodo 35, los propios regalos del pueblo para el tabernáculo por fin presentados, y Éxodo 36, los artesanos en su labor y la generosidad del pueblo por fin contenida, y Éxodo 37, el arca y la mesa y el candelabro por fin construidos, y Éxodo 38, el altar de bronce y el atrio construidos por fin, y Éxodo 39, las vestiduras sacerdotales por fin cosidas, ya están en estas páginas también. Éxodo 40 —el tabernáculo levantado y la gloria de Jehová llenándolo, el último capítulo del propio libro— ya está también en estas páginas. Éxodo queda completo aquí, los cuarenta capítulos; la historia continúa en Levítico, ya comenzado en estas páginas.

Ver este capítulo en inglés (con la biblioteca y más notas) →