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La Traducción Mister
Una nueva traducción de la Biblia desde el hebreo y el griego
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Deuteronomio 1 — La Traducción Mister

1
אֵלֶּה הַדְּבָרִים, אֲשֶׁר דִּבֶּר מֹשֶׁה אֶל-כָּל-יִשְׂרָאֵל, בְּעֵבֶר, הַיַּרְדֵּן: בַּמִּדְבָּר בָּעֲרָבָה מוֹל סוּף בֵּין-פָּארָן וּבֵין-תֹּפֶל, וְלָבָן וַחֲצֵרֹת--וְדִי זָהָב.
Estas son las palabras que Moisés habló a todo Israel al otro lado del Jordán — en el desierto, en el Arabá, frente a Suf, entre Parán y Tofel y Labán y Hazerot y Di-zahab.nota
2
אַחַד עָשָׂר יוֹם מֵחֹרֵב, דֶּרֶךְ הַר-שֵׂעִיר, עַד, קָדֵשׁ בַּרְנֵעַ.
Once días desde Horeb, por el camino del monte Seír, hasta Cades-barnea.nota
3
וַיְהִי בְּאַרְבָּעִים שָׁנָה, בְּעַשְׁתֵּי-עָשָׂר חֹדֶשׁ בְּאֶחָד לַחֹדֶשׁ; דִּבֶּר מֹשֶׁה, אֶל-בְּנֵי יִשְׂרָאֵל, כְּכֹל אֲשֶׁר צִוָּה יְהוָה אֹתוֹ, אֲלֵהֶם.
Y sucedió en el año cuarenta, en el mes undécimo, el primero del mes, que Moisés habló a los hijos de Israel conforme a todo lo que Jehová le había mandado para ellos,nota
4
אַחֲרֵי הַכֹּתוֹ, אֵת סִיחֹן מֶלֶךְ הָאֱמֹרִי, אֲשֶׁר יוֹשֵׁב, בְּחֶשְׁבּוֹן--וְאֵת, עוֹג מֶלֶךְ הַבָּשָׁן, אֲשֶׁר-יוֹשֵׁב בְּעַשְׁתָּרֹת, בְּאֶדְרֶעִי.
después de haber derrotado a Sijón rey de los amorreos, que habitaba en Hesbón, y a Og rey de Basán, que habitaba en Astarot, en Edrei.nota
5
בְּעֵבֶר הַיַּרְדֵּן, בְּאֶרֶץ מוֹאָב, הוֹאִיל מֹשֶׁה, בֵּאֵר אֶת-הַתּוֹרָה הַזֹּאת לֵאמֹר.
Al otro lado del Jordán, en la tierra de Moab, Moisés se dispuso a hacer clara esta instrucción, diciendo:nota
6
יְהוָה אֱלֹהֵינוּ דִּבֶּר אֵלֵינוּ, בְּחֹרֵב לֵאמֹר: רַב-לָכֶם שֶׁבֶת, בָּהָר הַזֶּה.
«Jehová nuestro Dios nos habló en Horeb, diciendo: Bastante han estado en este monte.nota
7
פְּנוּ וּסְעוּ לָכֶם, וּבֹאוּ הַר הָאֱמֹרִי וְאֶל-כָּל-שְׁכֵנָיו, בָּעֲרָבָה בָהָר וּבַשְּׁפֵלָה וּבַנֶּגֶב, וּבְחוֹף הַיָּם--אֶרֶץ הַכְּנַעֲנִי וְהַלְּבָנוֹן, עַד-הַנָּהָר הַגָּדֹל נְהַר-פְּרָת.
Vuélvanse y pónganse en marcha, y vayan a la región montañosa de los amorreos y a todos sus vecinos — en el Arabá, en la montaña y en la Sefela y en el Négueb y en la costa del mar — la tierra del cananeo, y el Líbano, hasta el gran río, el río Éufrates.nota
8
רְאֵה נָתַתִּי לִפְנֵיכֶם, אֶת-הָאָרֶץ; בֹּאוּ, וּרְשׁוּ אֶת-הָאָרֶץ, אֲשֶׁר נִשְׁבַּע יְהוָה לַאֲבֹתֵיכֶם לְאַבְרָהָם לְיִצְחָק וּלְיַעֲקֹב לָתֵת לָהֶם, וּלְזַרְעָם אַחֲרֵיהֶם.
Miren — he puesto la tierra delante de ustedes. Entren y tomen posesión de la tierra que Jehová juró a sus padres, a Abraham, a Isaac y a Jacob, darles a ellos y a su descendencia después de ellos.nota
9
וָאֹמַר אֲלֵכֶם, בָּעֵת הַהִוא לֵאמֹר: לֹא-אוּכַל לְבַדִּי, שְׂאֵת אֶתְכֶם.
Y les dije en aquel tiempo: No puedo yo solo cargarlos.nota
10
יְהוָה אֱלֹהֵיכֶם, הִרְבָּה אֶתְכֶם; וְהִנְּכֶם הַיּוֹם, כְּכוֹכְבֵי הַשָּׁמַיִם לָרֹב.
Jehová su Dios los ha multiplicado, y miren — hoy son tantos como las estrellas de los cielos.nota
11
יְהוָה אֱלֹהֵי אֲבוֹתֵכֶם, יֹסֵף עֲלֵיכֶם כָּכֶם--אֶלֶף פְּעָמִים; וִיבָרֵךְ אֶתְכֶם, כַּאֲשֶׁר דִּבֶּר לָכֶם.
¡Que Jehová, el Dios de sus padres, les añada mil veces más de los que son, y los bendiga como les ha hablado!nota
12
אֵיכָה אֶשָּׂא, לְבַדִּי, טָרְחֲכֶם וּמַשַּׂאֲכֶם, וְרִיבְכֶם.
¿Cómo cargaré yo solo su molestia y su carga y sus pleitos?nota
13
הָבוּ לָכֶם אֲנָשִׁים חֲכָמִים וּנְבֹנִים, וִידֻעִים--לְשִׁבְטֵיכֶם; וַאֲשִׂימֵם, בְּרָאשֵׁיכֶם.
Provéanse de hombres sabios y entendidos y conocidos, según sus tribus, y yo los pondré como cabezas de ustedes.nota
14
וַתַּעֲנוּ, אֹתִי; וַתֹּאמְרוּ, טוֹב-הַדָּבָר אֲשֶׁר-דִּבַּרְתָּ לַעֲשׂוֹת.
Y ustedes me respondieron y dijeron: «Bueno es hacer lo que has dicho».nota
15
וָאֶקַּח אֶת-רָאשֵׁי שִׁבְטֵיכֶם, אֲנָשִׁים חֲכָמִים וִידֻעִים, וָאֶתֵּן אוֹתָם רָאשִׁים, עֲלֵיכֶם: שָׂרֵי אֲלָפִים וְשָׂרֵי מֵאוֹת, וְשָׂרֵי חֲמִשִּׁים וְשָׂרֵי עֲשָׂרֹת, וְשֹׁטְרִים, לְשִׁבְטֵיכֶם.
Así que tomé las cabezas de sus tribus, hombres sabios y conocidos, y los puse por cabezas sobre ustedes: jefes de mil y jefes de cien y jefes de cincuenta y jefes de diez, y oficiales para sus tribus.nota
16
וָאֲצַוֶּה, אֶת-שֹׁפְטֵיכֶם, בָּעֵת הַהִוא, לֵאמֹר: שָׁמֹעַ בֵּין-אֲחֵיכֶם וּשְׁפַטְתֶּם צֶדֶק, בֵּין-אִישׁ וּבֵין-אָחִיו וּבֵין גֵּרוֹ.
Y mandé a sus jueces en aquel tiempo, diciendo: Oigan las causas entre sus hermanos, y juzguen con justicia entre un hombre y su hermano y el forastero que está con él.nota
17
לֹא-תַכִּירוּ פָנִים בַּמִּשְׁפָּט, כַּקָּטֹן כַּגָּדֹל תִּשְׁמָעוּן--לֹא תָגוּרוּ מִפְּנֵי-אִישׁ, כִּי הַמִּשְׁפָּט לֵאלֹהִים הוּא; וְהַדָּבָר אֲשֶׁר יִקְשֶׁה מִכֶּם, תַּקְרִבוּן אֵלַי וּשְׁמַעְתִּיו.
No reconocerán rostros en el juicio; oirán al pequeño como al grande; no se encogerán ante nadie, porque el juicio es de Dios. Y la causa que sea demasiado difícil para ustedes, tráiganmela a mí, y yo la oiré.nota
18
וָאֲצַוֶּה אֶתְכֶם, בָּעֵת הַהִוא, אֵת כָּל-הַדְּבָרִים, אֲשֶׁר תַּעֲשׂוּן.
Y les mandé en aquel tiempo todas las cosas que debían hacer.nota
19
וַנִּסַּע מֵחֹרֵב, וַנֵּלֶךְ אֵת כָּל-הַמִּדְבָּר הַגָּדוֹל וְהַנּוֹרָא הַהוּא אֲשֶׁר רְאִיתֶם דֶּרֶךְ הַר הָאֱמֹרִי, כַּאֲשֶׁר צִוָּה יְהוָה אֱלֹהֵינוּ, אֹתָנוּ; וַנָּבֹא, עַד קָדֵשׁ בַּרְנֵעַ.
Y partimos de Horeb y anduvimos por todo aquel desierto grande y temible que vieron, por el camino de la región montañosa de los amorreos, como Jehová nuestro Dios nos había mandado; y llegamos hasta Cades-barnea.nota
20
וָאֹמַר, אֲלֵכֶם: בָּאתֶם עַד-הַר הָאֱמֹרִי, אֲשֶׁר-יְהוָה אֱלֹהֵינוּ נֹתֵן לָנוּ.
Y les dije: Han llegado a la región montañosa de los amorreos, que Jehová nuestro Dios nos está dando.nota
21
רְאֵה נָתַן יְהוָה אֱלֹהֶיךָ, לְפָנֶיךָ--אֶת-הָאָרֶץ: עֲלֵה רֵשׁ, כַּאֲשֶׁר דִּבֶּר יְהוָה אֱלֹהֵי אֲבֹתֶיךָ לָךְ--אַל-תִּירָא, וְאַל-תֵּחָת.
Mira — Jehová tu Dios ha puesto la tierra delante de ti. Sube, toma posesión, como te ha hablado Jehová el Dios de tus padres. No temas ni te desanimes.nota
22
וַתִּקְרְבוּן אֵלַי, כֻּלְּכֶם, וַתֹּאמְרוּ נִשְׁלְחָה אֲנָשִׁים לְפָנֵינוּ, וְיַחְפְּרוּ-לָנוּ אֶת-הָאָרֶץ; וְיָשִׁבוּ אֹתָנוּ, דָּבָר--אֶת-הַדֶּרֶךְ אֲשֶׁר נַעֲלֶה-בָּהּ, וְאֵת הֶעָרִים אֲשֶׁר נָבֹא אֲלֵיהֶן.
Y todos ustedes se acercaron a mí y dijeron: «Enviemos hombres delante de nosotros, y que nos exploren la tierra y nos traigan noticia del camino por el cual hemos de subir y de las ciudades a las que llegaremos».nota
23
וַיִּיטַב בְּעֵינַי, הַדָּבָר; וָאֶקַּח מִכֶּם שְׁנֵים עָשָׂר אֲנָשִׁים, אִישׁ אֶחָד לַשָּׁבֶט.
Y el asunto fue bueno a mis ojos, y tomé de ustedes doce hombres, un hombre por cada tribu.nota
24
וַיִּפְנוּ וַיַּעֲלוּ הָהָרָה, וַיָּבֹאוּ עַד-נַחַל אֶשְׁכֹּל; וַיְרַגְּלוּ, אֹתָהּ.
Y ellos se volvieron y subieron a la montaña y llegaron hasta el valle de Escol, y lo espiaron.nota
25
וַיִּקְחוּ בְיָדָם מִפְּרִי הָאָרֶץ, וַיּוֹרִדוּ אֵלֵינוּ; וַיָּשִׁבוּ אֹתָנוּ דָבָר, וַיֹּאמְרוּ, טוֹבָה הָאָרֶץ, אֲשֶׁר-יְהוָה אֱלֹהֵינוּ נֹתֵן לָנוּ.
Y tomaron en su mano del fruto de la tierra y nos lo bajaron; y nos trajeron noticia y dijeron: «Buena es la tierra que Jehová nuestro Dios nos está dando».nota
26
וְלֹא אֲבִיתֶם, לַעֲלֹת; וַתַּמְרוּ, אֶת-פִּי יְהוָה אֱלֹהֵיכֶם.
Pero ustedes no quisieron subir, y se rebelaron contra la boca de Jehová su Dios.nota
27
וַתֵּרָגְנוּ בְאָהֳלֵיכֶם, וַתֹּאמְרוּ, בְּשִׂנְאַת יְהוָה אֹתָנוּ, הוֹצִיאָנוּ מֵאֶרֶץ מִצְרָיִם--לָתֵת אֹתָנוּ בְּיַד הָאֱמֹרִי, לְהַשְׁמִידֵנוּ.
Y murmuraron en sus tiendas y dijeron: «Porque Jehová nos odiaba nos sacó de la tierra de Egipto — para entregarnos en mano del amorreo, para destruirnos.nota
28
אָנָה אֲנַחְנוּ עֹלִים, אַחֵינוּ הֵמַסּוּ אֶת-לְבָבֵנוּ לֵאמֹר עַם גָּדוֹל וָרָם מִמֶּנּוּ, עָרִים גְּדֹלֹת וּבְצוּרֹת, בַּשָּׁמָיִם; וְגַם-בְּנֵי עֲנָקִים, רָאִינוּ שָׁם.
¿A dónde subimos? Nuestros hermanos han derretido nuestro corazón, diciendo: Un pueblo más grande y más alto que nosotros, ciudades grandes y fortificadas hasta los cielos — y también vimos allí a los hijos de los anaquitas».nota
29
וָאֹמַר, אֲלֵכֶם: לֹא-תַעַרְצוּן וְלֹא-תִירְאוּן, מֵהֶם.
Y les dije: No se aterren ni les teman.nota
30
יְהוָה אֱלֹהֵיכֶם הַהֹלֵךְ לִפְנֵיכֶם, הוּא יִלָּחֵם לָכֶם: כְּכֹל אֲשֶׁר עָשָׂה אִתְּכֶם, בְּמִצְרַיִם--לְעֵינֵיכֶם.
Jehová su Dios, que va delante de ustedes — él mismo peleará por ustedes, conforme a todo lo que hizo con ustedes en Egipto ante sus ojos,nota
31
וּבַמִּדְבָּר, אֲשֶׁר רָאִיתָ, אֲשֶׁר נְשָׂאֲךָ יְהוָה אֱלֹהֶיךָ, כַּאֲשֶׁר יִשָּׂא-אִישׁ אֶת-בְּנוֹ--בְּכָל-הַדֶּרֶךְ אֲשֶׁר הֲלַכְתֶּם, עַד-בֹּאֲכֶם עַד-הַמָּקוֹם הַזֶּה.
y en el desierto, donde viste cómo Jehová tu Dios te llevó como lleva un hombre a su hijo, por todo el camino que anduvieron hasta llegar a este lugar.nota
32
וּבַדָּבָר, הַזֶּה--אֵינְכֶם, מַאֲמִינִם, בַּיהוָה, אֱלֹהֵיכֶם.
Y en esto no confiaban en Jehová su Dios,nota
33
הַהֹלֵךְ לִפְנֵיכֶם בַּדֶּרֶךְ, לָתוּר לָכֶם מָקוֹם--לַחֲנֹתְכֶם: בָּאֵשׁ לַיְלָה, לַרְאֹתְכֶם בַּדֶּרֶךְ אֲשֶׁר תֵּלְכוּ-בָהּ, וּבֶעָנָן, יוֹמָם.
que va delante de ustedes por el camino para buscarles lugar donde acampar — en fuego de noche, para mostrarles el camino por el cual habían de ir, y en la nube de día.nota
34
וַיִּשְׁמַע יְהוָה, אֶת-קוֹל דִּבְרֵיכֶם; וַיִּקְצֹף, וַיִּשָּׁבַע לֵאמֹר.
Y Jehová oyó la voz de sus palabras, y se enojó y juró, diciendo:nota
35
אִם-יִרְאֶה אִישׁ בָּאֲנָשִׁים הָאֵלֶּה, הַדּוֹר הָרָע הַזֶּה--אֵת, הָאָרֶץ הַטּוֹבָה, אֲשֶׁר נִשְׁבַּעְתִּי, לָתֵת לַאֲבֹתֵיכֶם.
Ninguno de estos hombres, de esta generación malvada, verá la buena tierra que juré dar a sus padres —nota
36
זוּלָתִי כָּלֵב בֶּן-יְפֻנֶּה, הוּא יִרְאֶנָּה, וְלוֹ-אֶתֵּן אֶת-הָאָרֶץ אֲשֶׁר דָּרַךְ-בָּהּ, וּלְבָנָיו--יַעַן, אֲשֶׁר מִלֵּא אַחֲרֵי יְהוָה.
excepto Caleb hijo de Jefone. Él la verá, y a él le daré la tierra que pisó, y a sus hijos, porque ha seguido plenamente a Jehová.nota
37
גַּם-בִּי הִתְאַנַּף יְהוָה, בִּגְלַלְכֶם לֵאמֹר: גַּם-אַתָּה, לֹא-תָבֹא שָׁם.
También contra mí se airó Jehová por causa de ustedes, diciendo: Tampoco tú entrarás allá.nota
38
יְהוֹשֻׁעַ בִּן-נוּן הָעֹמֵד לְפָנֶיךָ, הוּא יָבֹא שָׁמָּה; אֹתוֹ חַזֵּק, כִּי-הוּא יַנְחִלֶנָּה אֶת-יִשְׂרָאֵל.
Josué hijo de Nun, que está delante de ti — él entrará allá. Fortalécelo, porque él hará que Israel la herede.nota
39
וְטַפְּכֶם אֲשֶׁר אֲמַרְתֶּם לָבַז יִהְיֶה, וּבְנֵיכֶם אֲשֶׁר לֹא-יָדְעוּ הַיּוֹם טוֹב וָרָע--הֵמָּה, יָבֹאוּ שָׁמָּה; וְלָהֶם אֶתְּנֶנָּה, וְהֵם יִירָשׁוּהָ.
Y sus pequeños, de quienes dijeron que serían botín, y sus hijos, que hoy no saben distinguir el bien del mal — ellos entrarán allá; y a ellos se la daré, y ellos la poseerán.nota
40
וְאַתֶּם, פְּנוּ לָכֶם; וּסְעוּ הַמִּדְבָּרָה, דֶּרֶךְ יַם-סוּף.
Pero ustedes — vuélvanse y pónganse en marcha hacia el desierto, por el camino del mar de las Cañas.nota
41
וַתַּעֲנוּ וַתֹּאמְרוּ אֵלַי, חָטָאנוּ לַיהוָה--אֲנַחְנוּ נַעֲלֶה וְנִלְחַמְנוּ, כְּכֹל אֲשֶׁר-צִוָּנוּ יְהוָה אֱלֹהֵינוּ; וַתַּחְגְּרוּ, אִישׁ אֶת-כְּלֵי מִלְחַמְתּוֹ, וַתָּהִינוּ, לַעֲלֹת הָהָרָה.
Y respondieron y me dijeron: «Hemos pecado contra Jehová. Nosotros subiremos y pelearemos, conforme a todo lo que Jehová nuestro Dios nos mandó». Y cada uno se ciñó sus armas de guerra, y tuvieron por cosa ligera subir a la montaña.nota
42
וַיֹּאמֶר יְהוָה אֵלַי, אֱמֹר לָהֶם לֹא תַעֲלוּ וְלֹא-תִלָּחֲמוּ--כִּי אֵינֶנִּי, בְּקִרְבְּכֶם; וְלֹא, תִּנָּגְפוּ, לִפְנֵי, אֹיְבֵיכֶם.
Y Jehová me dijo: Diles: No suban ni peleen, porque yo no estoy entre ustedes — para que no sean derrotados delante de sus enemigos.nota
43
וָאֲדַבֵּר אֲלֵיכֶם, וְלֹא שְׁמַעְתֶּם; וַתַּמְרוּ אֶת-פִּי יְהוָה, וַתָּזִדוּ וַתַּעֲלוּ הָהָרָה.
Y les hablé, y no escucharon; y se rebelaron contra la boca de Jehová, y obraron con presunción y subieron a la montaña.nota
44
וַיֵּצֵא הָאֱמֹרִי הַיֹּשֵׁב בָּהָר הַהוּא, לִקְרַאתְכֶם, וַיִּרְדְּפוּ אֶתְכֶם, כַּאֲשֶׁר תַּעֲשֶׂינָה הַדְּבֹרִים; וַיַּכְּתוּ אֶתְכֶם בְּשֵׂעִיר, עַד-חָרְמָה.
Y salió el amorreo que habitaba en aquella montaña a su encuentro, y los persiguieron como hacen las abejas, y los derrotaron en Seír hasta Horma.nota
45
וַתָּשֻׁבוּ וַתִּבְכּוּ, לִפְנֵי יְהוָה; וְלֹא-שָׁמַע יְהוָה בְּקֹלְכֶם, וְלֹא הֶאֱזִין אֲלֵיכֶם.
Y volvieron y lloraron delante de Jehová, pero Jehová no escuchó su voz ni les prestó oído.nota
46
וַתֵּשְׁבוּ בְקָדֵשׁ, יָמִים רַבִּים, כַּיָּמִים, אֲשֶׁר יְשַׁבְתֶּם.
Y se quedaron en Cades muchos días — tantos días como se quedaron».nota

Notas del traductor

Versículos 1–5 · once días, y cuarenta años

«Estas son las palabras». Elleh ha-devarim — y ese es el nombre hebreo del libro: Devarim, «Palabras». Cada libro de la Torá recibe en hebreo el nombre de su propia línea inicial, y a este no podría irle mejor: Deuteronomio es un libro de discurso. Moisés casi no hace otra cosa que hablar. ⚠️ El título castellano viene por otra vía — el griego Deuteronomion, «segunda ley», de la manera en que la Septuaginta vertió una frase de 17:18 que en hebreo significa «una copia de esta instrucción». El título griego lleva dos mil años pegado, y no es exactamente lo que dice el hebreo: esto no es una segunda ley, sino la primera predicada.

⚠️ El versículo 2 es una de las frases más demoledoras de la Biblia, y parece una nota de viaje. «Once días desde Horeb por el camino del monte Seír hasta Cades-barnea». Y luego el versículo 3: «en el año cuarenta». El narrador pone la duración del trayecto junto a la duración del viaje y no dice nada más. Once días de camino le costaron cuarenta años a una generación, y todo el capítulo 1 es la explicación de esa distancia. Nada en el versículo comenta; lo hace la aritmética.

«Al otro lado del Jordán». Be-ever ha-Yardén — literalmente «en el paso / el otro lado del Jordán». ⚠️ Conviene ser honestos: la expresión describe el lado oriental desde el punto de vista de alguien que está en Canaán, al oeste — que es justamente donde Israel todavía no está. Puede ser simplemente el nombre asentado de la región (como «Transjordania» para nosotros, estemos donde estemos), o puede ser la voz de un narrador que escribe después, desde dentro de la tierra. Esta traducción lo vierte llanamente y deja la observación en la nota; es uno de los datos que aparecen en la discusión sobre la autoría.

«Se dispuso a hacer clara esta instrucción». Ho'il… be'er et ha-torá. Be'er es un verbo raro y concreto — cavar, grabar, dejar algo inconfundiblemente legible (Habacuc 2:2 lo usa de escribir en tablas para que un corredor lo lea). Y torá no es «ley» en el sentido legislativo estrecho, sino instrucción, enseñanza, dirección. Así que el versículo no es «Moisés reformuló la legislación» sino algo más cercano a: se puso a hacer clara la enseñanza. RV60 «resolvió declarar esta ley»; NVI «comenzó a explicar esta ley». Ese es el proyecto del libro entero en un solo verbo.

Los topónimos del versículo 1 son un enigma. Suf, Tofel, Labán, Di-zahab — varios no aparecen en ninguna otra parte, y hoy nadie puede ubicarlos con seguridad. ⚠️ Una antigua lectura judía los toma no como un mapa sino como una acusación, oyendo en los nombres los fracasos del desierto (Di-zahab, «bastante oro», oído como el becerro de oro). Eso es homilético y no geográfico, y esta traducción los imprime como los topónimos que dicen ser.

Versículos 6–8 · «bastante han estado en este monte»

Las primeras palabras que Dios pronuncia en el libro son una orden de desalojo. Rav lajem shévet ba-har ha-ze — tienen mucho de estar sentados en este monte; basta. Y el monte en cuestión es Horeb — el Sinaí, el lugar del fuego y del pacto y de las tablas, la dirección más importante de la corta historia de Israel. Llevaban acampados allí cerca de un año. La orden es marcharse. ⚠️ Es un movimiento teológico extraño y fácil de pasar por alto: el punto del monte nunca fue el monte. Israel no es un pueblo que vive en un sitio sagrado; es un pueblo que va a alguna parte, y la señal de que el encuentro fue real es que levantan el campamento.

La tierra se describe como ya dada. «Miren — he puesto la tierra delante de ustedes. Entren y tomen posesión». El tiempo perfecto no es una promesa sobre el futuro sino la constatación de un acto ya hecho, con la toma dejada a ellos. Y los límites del versículo 7 son los más amplios de la Torá — montaña, Sefela, Négueb, costa, Líbano, hasta el Éufrates. ⚠️ Israel nunca en su historia poseyó esa extensión entera; lo más cerca es el reinado de Salomón. Los lectores lo han tomado como un horizonte ideal, como una concesión condicional nunca cumplida, o como una descripción de una esfera de influencia más que de asentamiento. El texto enuncia la extensión y no la matiza.

«Que Jehová juró a sus padres, a Abraham, a Isaac y a Jacob». El juramento es el mismo que José citó desde su lecho de muerte en los últimos versículos de Génesis (50:24), nombrando a los mismos tres hombres en el mismo orden. Deuteronomio 1 está de pie en la frontera a la que apuntaba esa frase.

Versículos 9–18 · un hombre reconoce que no puede cargarlo

«No puedo yo solo cargarlos». El verbo es nasá, levantar o llevar — la misma palabra usada de cargar un bulto y (en el versículo 31) de un padre que lleva a un hijo. Moisés la usa tres veces en cuatro versículos, y la admisión es notable en un hombre de su posición: el líder declara sin rodeos que el trabajo excede a una sola persona. ⚠️ Nótese lo que no hace. No trata el tamaño del pueblo como una carga de la que quejarse — los versículos 10-11 detienen el argumento para bendecirlos, pidiendo que Dios los multiplique mil veces más. El problema no es que sean demasiados; es que un hombre es demasiado poco.

⚠️ Esta es la tercera versión del mismo suceso, y las versiones difieren. En Éxodo 18 la idea viene de Jetro, el suegro de Moisés, que lo ve juzgando solo y propone el sistema; en Números 11 Dios le dice a Moisés que reúna setenta ancianos y pone su espíritu sobre ellos. Aquí Moisés lo cuenta sin Jetro y sin los setenta — lo dice él mismo, el pueblo aprueba, y siguen los nombramientos. Los tres relatos no se funden con facilidad, y las opciones honestas son que sean momentos distintos de un mismo proceso largo, o que un predicador que recuerda cuarenta años después subraye lo que sirve a su sermón. Deuteronomio es un recuento de principio a fin, y este es el primer lugar donde el lector puede verlo funcionando.

«No reconocerán rostros en el juicio». Lo takkiru panim — un modismo hebreo para la parcialidad. Después las dos cláusulas extraordinarias: oigan al pequeño como al grande, y no se encojan ante nadie — la segunda apunta al miedo de un juez y no a su codicia, que es la corrupción más rara y más difícil de legislar. Y el fundamento que se da no es la equidad como principio sino la propiedad: «porque el juicio es de Dios». Un juez está manejando algo que no es suyo. RV60 «No hagáis acepción de personas en el juicio… porque el juicio es de Dios»; NVI «No sean parciales».

Versículos 19–25 · de quién fue la idea de los espías

⚠️ Aquí está la diferencia más aguda entre este recuento y Números, y no debe alisarse. En Números 13, Dios le dice a Moisés: «Envía hombres a explorar la tierra de Canaán» — la misión es de mandato divino. En Deuteronomio 1:22, Moisés dice: «todos ustedes se acercaron a mí y dijeron: Enviemos hombres delante de nosotros» — la misión es idea del pueblo, y Moisés solo la acepta («el asunto fue bueno a mis ojos»). Son formulaciones genuinamente distintas del mismo suceso, y la diferencia trabaja dentro del sermón: Moisés está construyendo un caso sobre una generación que no iba sin más cuando se le decía. Las armonizaciones habituales son que el pueblo lo propuso y Dios lo permitió y ordenó después, o que Moisés reparte responsabilidad retóricamente y no corrige el registro. Esta traducción informa de ambos y no adopta ninguno. Es exactamente el tipo de costura que este proyecto prefiere dejar a la vista.

«Que nos exploren la tierra». Ve-yajperú — literalmente cavar o rebuscar, un verbo distinto del ordinario «espiar» (ragal) usado en el versículo 24. El pueblo pide un reconocimiento del terreno; lo que ocurre es un reconocimiento militar.

Y el informe es bueno. El versículo 25 es fácil de saltarse: traen fruto y dicen: «Buena es la tierra que Jehová nuestro Dios nos está dando». En el relato de Moisés el informe de los espías no contiene ninguna mala noticia. El miedo del versículo 28 no se atribuye al informe sino a los hermanos que «derritieron nuestro corazón» — el desánimo es un segundo acto, no el primero. Lo que salió mal no fue la información.

Versículos 26–33 · «porque Jehová nos odiaba»

La acusación es el punto más bajo del capítulo. «Porque Jehová nos odiaba nos sacó de la tierra de Egipto». ⚠️ Vale la pena registrar lo completa que es la inversión. El éxodo es el acto fundacional de amor en la historia de Israel, y aquí se lee como un acto de odio — un rescate reinterpretado como una trampa, con un plan de entregarlos a los amorreos. Y lo dicen, anota el texto con precisión, en sus tiendas: no a la cara de Moisés, no en la asamblea, sino murmurando en privado. Deuteronomio construirá después toda su exigencia sobre el amor (6:5), y abre citando a la generación que acusó a Dios de lo contrario.

«Ciudades fortificadas hasta los cielos». Hipérbole deliberada, y el libro lo sabe — Moisés repetirá la frase en 9:1 y el lector debe oír el pánico en ella. Los anaquitas son la gente alta de la región montañosa, asociada después con Hebrón y con el linaje de Goliat.

«Como lleva un hombre a su hijo». ⚠️ El versículo 31 es la imagen más tierna del libro, y está colocada con verdadero cuidado: directamente contra la acusación de odio. Dijeron que los sacó para destruirlos; Moisés responde que los llevó en brazos, como un padre lleva a un niño demasiado cansado para andar. El verbo es otra vez nasá — la misma palabra que Moisés usó de la carga que no podía llevar solo (v. 9). Lo que era demasiado pesado para Moisés no lo era para Dios. RV60 «como trae el hombre a su hijo». Y entonces la frase cae con dureza en el versículo 32: «y en esto no confiaban en Jehová su Dios» — después del llevar en brazos, después del fuego y la nube.

Versículos 34–40 · la sentencia, y la exclusión del propio Moisés

Una «generación malvada». El juramento es que ninguno de ellos verá la tierra — los cuarenta años del versículo 3, explicados. Solo Caleb se nombra aquí como excepción, «porque ha seguido plenamente a Jehová» (millé ajaré, literalmente «llenó detrás de» — un modismo de seguimiento entero, sin reservas); Josué se añade en el versículo 38 por su propia función, como el que guiará. ⚠️ Ambos son excepciones a un juicio nacional, lo cual ya merece atención: la generación es condenada como generación, y los individuos dentro de ella no.

⚠️ «También contra mí se airó Jehová por causa de ustedes». Esta es una dificultad real y lo honesto es nombrarla. En Números 20, a Moisés se le prohíbe la tierra por lo que él mismo hizo en las aguas de Meribá — golpear la roca y no tratar a Dios como santo delante del pueblo. Aquí, tres veces en Deuteronomio (1:37; 3:26; 4:21), Moisés dice que fue excluido por causa de ellos. Las lecturas ofrecidas: que ambas cosas son ciertas, ya que la provocación del pueblo es lo que lo llevó a ello; que Moisés habla pastoralmente, plegando su suerte a la de ellos para que la lección cale; o que el sermón sencillamente no busca la precisión que el relato da en otros lugares. Lo que no debe hacerse es fingir que los dos relatos dicen lo mismo. No lo dicen, y Deuteronomio es el sermón de un hombre que va a morir fuera de la tierra hacia la que caminó cuarenta años.

«Sus hijos, que hoy no saben distinguir el bien del mal». La expresión de la inmadurez moral — el mismo par que el árbol de Génesis 2 — y es la bisagra del libro entero. Las personas a quienes se dirige son esos niños, ya crecidos. Moisés le está contando a una segunda generación lo que le pasó a la primera, y todo el sermón apunta a que no lo repitan.

Versículos 41–46 · el arrepentimiento que llegó tarde

Dicen las palabras correctas. «Hemos pecado contra Jehová. Nosotros subiremos y pelearemos». ⚠️ Y se les rechaza — lo que convierte este pasaje en uno de los más duros de la Torá, porque a una confesión se responde con «no suban, porque yo no estoy entre ustedes». El punto no es que el arrepentimiento sea imposible, sino que la obediencia tiene su hora. La orden era subir; no quisieron. Ahora la orden es volverse; no quieren. Las dos negativas son la misma negativa — hacer lo que han decidido en vez de lo que se les ha dicho — y la segunda va vestida de arrepentimiento. El verbo del versículo 41 lo dice: va-tahinu, tuvieron por cosa ligera subir.

«Los persiguieron como hacen las abejas». Una imagen precisa y humillante: no una derrota ante un ejército superior sino un enjambre — lo más pequeño, más furioso y más numeroso echándolos monte abajo. RV60 «os persiguieron, como hacen las avispas».

«Y volvieron y lloraron delante de Jehová, pero Jehová no escuchó». La última línea del capítulo es más callada y peor: se quedaron en Cades «muchos días — tantos días como se quedaron». El hebreo simplemente se repite, y las traducciones difieren sobre si alisarlo a «mucho tiempo». Aquí se deja plano, porque la planitud es el punto: no pasó nada durante muchísimo tiempo. Eso fueron los cuarenta años.

Patrones que vale la pena recordar

Dónde esta traducción mantiene las palabras exactas / distintas: «hacer clara esta instrucción» para be'er et ha-torá — instrucción, no «ley», y el sentido de be'er de grabar algo legible; «cargar» para nasá, igual en el versículo 9 y en el 31, para que la carga que Moisés no puede levantar y el hijo que Dios lleva compartan un verbo; «no reconocerán rostros» para el modismo de la parcialidad, con «el juicio es de Dios» dejado como propiedad y no como principio; «se rebelaron contra la boca de Jehová» conservado literal; «tuvieron por cosa ligera» para va-tahinu; y la repetición plana del versículo 46 sin alisar.

Ecos pagados. El juramento moribundo de José (Génesis 50:24) — «la tierra que juró a Abraham, a Isaac y a Jacob» — citado en la frontera a la que apuntaba; el monte del pacto abandonado por orden; y el «conocer el bien y el mal» de Génesis 2 convertido en descripción de niños demasiado pequeños para ser culpables.

Ecos plantados. Devarim — «palabras» — el nombre del libro y su método; los cuarenta años cuya causa aporta este capítulo; Josué, presentado aquí como aquel a quien hay que fortalecer; Caleb, que «siguió plenamente»; y la generación «que no sabe distinguir el bien del mal», que es la gente a la que Moisés está hablando de hecho.

Próxima entrega de este libro: Deuteronomio 2 — el camino largo. A Israel se le dice que deje en paz a Edom, Moab y Amón y que no tome un palmo de su tierra, porque esos países fueron dados a los hijos de Esaú y a los de Lot — y luego el camino se topa con Sijón rey de Hesbón.

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