Deuteronomio 27 — La Traducción Mister
★★ Esto es Éxodo 24 hecho de nuevo, cuarenta años después y a la otra orilla de un río. La frase Moisés y los ancianos de Israel está en un versículo de la Biblia hebrea, el v1: la única vez que el libro hace que Moisés dé una orden junto con los ancianos, como en el v9 hablará junto con los sacerdotes. Lo que mandan es todo el mandamiento, en singular, y esa frase está en nueve versículos de la Biblia hebrea, todos ellos en Deuteronomio —la manera del libro de llamar a toda la ley una sola orden (8:1, 11:8, 19:9, todos ya en estas páginas). Luego la ceremonia, y su esqueleto es el del Sinaí. En Éxodo 24:4–7 (ya en estas páginas) Moisés escribió todas las palabras de Jehová, construyó un altar con doce pilares por las doce tribus, hizo sacrificar holocaustos y ofrendas de paz, leyó el libro en voz alta y el pueblo respondió. Aquí las palabras se escriben otra vez (v3, v8), se edifica un altar (v5), suben sobre él holocaustos y ofrendas de paz (v6–7), las doce tribus se ponen de pie en dos grupos de seis, y el pueblo responde —pero donde el pueblo del Sinaí dijo todo lo que Jehová ha hablado, lo haremos, el pueblo de este capítulo dirá Amén a doce maldiciones. Las piedras esta vez no son pilares sino una superficie de escritura, y la escritura es la diferencia: en el Sinaí la ley se les leyó, y aquí ha de quedar en pie sobre un monte donde cualquiera pueda leerla.
⭐ La cal es una palabra que los profetas guardan para lo quemado, y el verbo está hecho del sustantivo. Ve-sadta otam ba-sid es un par de la misma raíz, las encalarás con cal —la misma figura que bullan … un bullir en Génesis 1:20; esta traducción conserva el doblete en encalar con cal, que el castellano tiene por suerte, y la KJV lo conserva en inglés: lee «plaister them with plaister», la ASV y la Ginebra «plaster them with plaster». El sustantivo sid está en cuatro versículos de la Biblia hebrea: el v2 y el v4 aquí, y luego dos veces como algo que produce el fuego —Isaías 33:12, donde los pueblos serán como quemaduras de cal, y Amós 2:1, donde Moab es condenado porque quemó los huesos del rey de Edom hasta hacerlos cal (ninguno todavía en estas páginas). El material en que ha de escribirse la ley es, en todos los demás sitios donde aparece, aquello en que se convierte un cuerpo en un horno. Las piedras mismas son piedras grandes, y ese par está en ocho versículos de la Biblia hebrea: las piedras que Josué hace rodar sobre la boca de la cueva en Maceda (Josué 10:18, 27), las piedras grandes y costosas de los cimientos del templo de Salomón (1 Reyes 5:31, que es 5:17 en la numeración de las Biblias en castellano, y 7:10), y las que Jeremías debe enterrar en el mortero a la puerta del Faraón en Tafnes (Jeremías 43:9; ninguno todavía en estas páginas). La NWT 1984 lee «whitewash them with lime», la NIV «coat them with plaster», la Douay «plaster them over with plaster»; la TLB lee «Face the stones with a coating of lime and then write the laws of God in the lime», después de haber hecho que Israel «take out boulders from the river bottom and immediately pile them into a monument» —las doce piedras de Josué 4 (todavía no en estas páginas), sacadas del lecho del Jordán, importadas a un versículo que no dice nada de dónde vienen las piedras. El estante castellano está casi de acuerdo en el material: la RV 1909 y la RV60 leen «las revocarás con cal», la NVI «las revocarás con cal» en el v2 y «las cubrirás con cal» en el v4, la TNM 1987 «blanquearlas con cal»; solo la TNM 2019 lee «cúbranlas con yeso», un mineral distinto.
★ La ley del altar de Éxodo 20 se reescribe con una palabra cambiada, y Josué y Salomón la obedecen los dos. Éxodo 20:25 (ya en estas páginas; 20:21 en la numeración hebrea) dice si me haces un altar de piedras, no lo edificarás de piedra labrada; porque si has alzado tu herramienta sobre ella, la has profanado. Este capítulo conserva el verbo y cambia el instrumento: no blandirás hierro sobre ellas. El verbo es nuf, el que está detrás de la ofrenda mecida, y en este libro se dice por lo demás de una hoz —23:26 (ya en estas páginas), no blandirás la hoz sobre la mies en pie de tu prójimo. Josué 8:31 (todavía no en estas páginas) informa del altar edificado como está escrito en el libro de la ley de Moisés, un altar de piedras cabales, sobre las que no se había blandido hierro, con el mismo verbo y el mismo metal; y 1 Reyes 6:7 (todavía no en estas páginas) dice del templo de Salomón que se edificó de piedra cabal de cantera, y ni martillo ni hacha ni herramienta alguna de hierro se oyó en la casa mientras se edificaba. Avanim shelemot, piedras cabales, está en dos versículos de la Biblia hebrea, el v6 y el de Josué; y el adjetivo es el que 25:15 (ya en estas páginas) puso hace dos capítulos sobre la pesa justa, piedra cabal y justa, even shelemah —una frase en tres versículos de la Biblia hebrea, la pesa, la piedra de cantera de Salomón, y Proverbios 11:1 (todavía no en estas páginas), que pone la balanza falsa es abominación a Jehová frente a la piedra cabal es su deleite, y así junta en una línea el adjetivo de este capítulo y la abominación a Jehová de este capítulo (v15). La misma raíz sigue derecha hasta el versículo siguiente: shelemot, cabales, y shelamim, ofrendas de paz, son una sola familia, y shelamim está en un versículo de este libro —este. Deuteronomio, que legisla sobre el sacrificio durante quince capítulos, nombra la ofrenda de paz exactamente una vez, sobre un altar de piedras cabales. La NIV lee «fieldstones» para las piedras cabales y «fellowship offerings» para las ofrendas de paz, la NWT 1984 «whole stones» y «communion sacrifices»; la Douay lee «of stones which iron hath not touched» en el v5 y «of stones not fashioned nor polished» en el v6, porque su latín sustituyó el golpe de la herramienta por una descripción del resultado, y luego «holocausts» y «peace victims», que ha de «immolate»; la TLB «Use uncut boulders». La RV 1909 lee «no alzarás sobre ellas hierro» y la RV60 «no alzarás sobre ellas instrumento de hierro», la NVI «piedras del campo» para las piedras cabales, la TNM 1987 «No debes blandir sobre ellas instrumento de hierro», conservando el golpe.
⭐ Con claridad y a fondo: la primera palabra es el verbo que el párrafo inicial del libro le dio a Moisés, y la segunda es el adverbio con que inquieren sus jueces. Ba’er heitev. El verbo ba’er, hacer claro, está en tres versículos de la Biblia hebrea: 1:5 (ya en estas páginas), donde Moisés se dispuso a hacer clara esta instrucción —la oración que abre su discurso—, este versículo, y Habacuc 2:2 (todavía no en estas páginas), escribe la visión, y hazla clara sobre tablas, para que corra el que la lea. Lo que Moisés empezó haciendo claro de palabra termina hecho claro por escrito, sobre piedra. El adverbio heitev está en cinco versículos de este libro, y los otros cuatro están todos en estas páginas: en 9:21 Moisés muele el becerro de oro bien, hasta que quedó fino como polvo, y en 13:15, 17:4 y 19:18 un tribunal debe inquirir bien antes de actuar sobre una acusación de idolatría o un testigo falso. La ley ha de escribirse con el mismo cuidado que el libro exige de un juez que lee las pruebas. La KJV y la ASV leen «very plainly», la Ginebra «well and plainly», la más cercana del estante a las dos palabras hebreas; la Douay «plainly and clearly», la NIV «very clearly», la NWT 1984 «making them quite clear» y la NWT 2013 «clearly write», la TLB «plainly». La RV 1909 y la RV60 leen «muy claramente», la NVI «claramente», la TNM 1987 «haciéndolas bien claras». Todas las versiones conservan la claridad; solo el «well and plainly» de la Ginebra y el «bien claras» de la TNM 1987 conservan un rastro del bien.
★★ El verbo del silencio es una palabra que la Biblia usa una vez, e introduce una oración en pasado sobre el día de hoy. Hasket está en un versículo de la Biblia hebrea. Su raíz no se conoce en ningún otro lugar del hebreo bíblico, y el estante adivina por el contexto: la KJV y la Ginebra leen «Take heed», la ASV «Keep silence», la Douay «Attend», la NWT 1984 «Keep silent», la NIV «Be silent», y la TLB deja caer la palabra y lee «O Israel, listen!»; la RV 1909 lee «Atiende y escucha», que su RV60 revisa a «Guarda silencio y escucha», y la NVI, la TNM 1987 y la TNM 2019 leen las tres «Guarda silencio». El segundo verbo es shema, y el shema Yisrael de aquí es una de las cinco veces en que el libro dice esas dos palabras a la nación, tras 5:1, 6:4, 9:1 y 20:3 (todos ya en estas páginas). Lo que sigue es ha-yom ha-zeh nihyeita le-am, este día has llegado a ser un pueblo —una cláusula en un versículo de la Biblia hebrea, en una forma pasiva del verbo ser —la forma que 4:32 (ya en estas páginas) usó para preguntar si algo tan grande como el Sinaí ha sucedido jamás. Es el hoy de 26:17–18 (ya en estas páginas), donde Israel declaró hoy a Jehová y Jehová declaró hoy a Israel, llevado un capítulo más allá: la declaración mutua se ha vuelto un hecho, y el hecho lleva fecha. Al pueblo que estuvo en el Sinaí hace cuarenta años se le dice que llegó a ser un pueblo en las llanuras de Moab.
⭐ Los seis del monte de la bendición son los hijos de las esposas de Jacob, y los dos primeros son los dos que Jacob maldijo. Al Gerizim le tocan Simeón, Leví, Judá e Isacar, cuatro hijos de Lea, y José y Benjamín, los dos hijos de Raquel; al Ebal le tocan Rubén y Zabulón, el primero y el último de Lea, y Gad, Aser, Dan y Neftalí, los cuatro hijos de las dos siervas. El texto no da razón alguna de la división y esta nota no añade ninguna; lo que da es un hecho sobre los nombres. Génesis 49:7 (ya en estas páginas) es el único lugar de la bendición de Jacob donde se pronuncia la palabra maldito —maldita sea su ira, porque es fiera, de Simeón y Leví, con los dispersaré en Israel detrás—, y esos son los dos primeros nombres que Moisés envía al monte de la bendición. Y Génesis 35:22 (ya en estas páginas) es donde Rubén fue y se acostó con Bilha, la concubina de su padre, el acto por el que 49:4 le quita la primogenitura; el primer nombre del monte de la maldición es el único hijo de Jacob que hizo lo que describe la maldición del v20. La palabra para la tarea de las tribus tampoco es simétrica. Los seis del Gerizim se ponen de pie para bendecir al pueblo, una frase en dos versículos de la Biblia hebrea, este y Josué 8:33 (todavía no en estas páginas), donde se hace; los seis del Ebal se ponen de pie para la maldición, una frase en un versículo —al ha-qelalah, sobre la maldición, sin verbo de maldecir y sin un hablante nombrado. La Douay suple lo que el hebreo deja fuera, «And over against them shall stand on mount Hebal to curse», y la NWT 1984 lee «stand for the malediction»; la RV 1909 lee «en el de Ebal», dejando caer el monte, donde la RV60 restituye «sobre el monte Ebal», y la TNM 1987 «para la invocación de mal».
★ Solo se escriben las maldiciones, y los levitas que las dicen son también una tribu sobre el monte. 11:29 (ya en estas páginas) prometió la bendición sobre el monte Gerizim y la maldición sobre el monte Ebal; este capítulo aposta la bendición y luego escribe doce maldiciones y ni una bendición. Josué 8:34 (todavía no en estas páginas) dice que Josué leyó todas las palabras de la ley, la bendición y la maldición, de modo que algo se leyó por el lado de la bendición, y la Misná (Sotá 7:5) refiere que los levitas se volvían hacia el Gerizim y decían cada maldición como bendición —bendito el hombre que no hace imagen tallada y fundida— antes de volverse hacia el Ebal para decirla como está escrita; una tradición consignada aquí, no verificada más allá de la Misná. Leví se nombra entre los seis del Gerizim en el v12, y los levitas hablan en el v14, y el texto no dice cómo una tribu hace las dos cosas; Josué 8:33 pone a los sacerdotes, los levitas en medio con el arca, la mitad del pueblo frente a cada monte, y la TLB lee «Then the Levites standing between them shall shout to all Israel», imprimiendo la disposición de Josué dentro de la orden de Moisés. Qol ram, voz alta, está en un versículo de la Biblia hebrea. Los dos montes sobreviven a la ceremonia. Gerizim está en cuatro versículos de la Biblia hebrea —11:29, este capítulo, Josué 8:33, y Jueces 9:7 (todavía no en estas páginas), donde Jotam sube a su cumbre para gritar su fábula de los árboles a Siquem—, y es el monte que la mujer del pozo quiere decir cuando le dice a Jesús nuestros padres adoraron en este monte (Juan 4:20, ya en estas páginas), porque Sicar queda debajo de él. Ebal, como monte, está en cinco versículos —11:29, dos veces aquí, y Josué 8:30 y 33—, y un horeo del mismo nombre en Génesis 36:23 comparte las letras y nada más. La Douay lee «Garizim» y «Hebal» de principio a fin, las grafías latinas; la NVI lee «Guerizín» y la TNM 1987 «Guerizim», acercando las dos la grafía castellana al sonido del hebreo.
★★ Maldito es la palabra que Dios le dijo a la serpiente, y antes de este capítulo se pronuncia siete veces en la Torá —aquí se pronuncia doce veces en doce versículos. El participio arur está en siete versículos de la Torá antes de este capítulo: la serpiente (Génesis 3:14), el suelo (3:17), Caín (4:11), Canaán (9:25), el malditos los que te maldigan de Isaac (27:29; todos ya en estas páginas, todavía no en español), el maldita sea su ira de Jacob (49:7), y el eco de Isaac en boca de Balaam en Números 24:9 (los dos ya en estas páginas). Cada uno de ellos lo pronuncia Dios, un patriarca o Balaam, y ninguno recibe un Amén por respuesta. Aquí lo dicen los levitas y lo confirma una nación entera, doce veces, y luego seis veces más en cuatro versículos del capítulo siguiente (28:16–19, todavía no en estas páginas), donde lo maldito eres tú. La forma maldito el hombre que, arur ha-ish asher, es la del v15, y es la forma de la maldición de Josué sobre quien reedifique Jericó (Josué 6:26) y la de Jeremías 11:3 (ninguno todavía en estas páginas), maldito el hombre que no oiga las palabras de este pacto —una oración construida sobre el v26, y dos versículos después Jeremías dice lo que aquí dice el pueblo: y respondí y dije: Amén, Jehová. Un profeta puesto en el lugar de todo Israel en el Ebal.
⭐ Amén: una palabra en veinticuatro versículos de la Biblia hebrea, doce de ellos este capítulo, y antes de este capítulo solo una persona la ha dicho. Leído a lo largo del texto archivado, amén como palabra dicha está en veinticuatro versículos de la Biblia hebrea; las mismas tres letras escriben fiel y creyó y nodriza, y esas se apartaron leyendo. La primera es Números 5:22 (ya en estas páginas), donde la mujer acusada de adulterio responde al juramento del sacerdote Amén, amén —una sola esposa acusada, diciéndolo dos veces, es toda la historia de la palabra antes de que aquí la diga una nación. Después de este capítulo es la respuesta de Benaía a David (1 Reyes 1:36), la de la congregación en el juramento de Nehemías y en la lectura de la ley por Esdras (Nehemías 5:13, 8:6), el cierre de cuatro de los cinco libros del Salterio (Salmos 41:14, 72:19, 89:53 y 106:48 en la numeración hebrea), un nombre de Dios en Isaías 65:16, el Dios de Amén, y la de Jeremías dos veces (11:5, y 28:6, ya en estas páginas). La fórmula y todo el pueblo dirá: Amén está en doce versículos de la Biblia hebrea: los once de los v16–26, y el Salmo 106:48 (todavía no en estas páginas), que cierra el cuarto libro de los Salmos con la oración de este capítulo palabra por palabra. Solo el v15 lee responderá y dirá, ve-anu ve-ameru, el par que abrió el credo en 26:5 y el juramento de los ancianos sobre el muerto sin asesino en 21:7 (los dos ya en estas páginas); los otros once dicen solo dirá. Y un testigo de los dos estantes no imprime la palabra en absoluto: la Ginebra lee «So be it» doce veces, traduciendo lo que todas las demás versiones transliteran. Diez de los trece testigos conservan la diferencia entre la primera respuesta y las otras once; la NIV, la TLB y la NVI nivelan las doce. En el griego del Nuevo Testamento la palabra se da la vuelta: Juan 3:3 (ya en estas páginas) hace que Jesús abra una oración con Amén, amén, te digo, la respuesta vuelta prefacio, y Apocalipsis 3:14 la convierte en título, esto dice el Amén.
★ La primera maldición nombra el ídolo de la casa de Micaía, la última abominación a Jehová del libro, y un artesano al que Jeremías le da un hacha. Pesel u-massekhah, una imagen tallada y una fundida, está en cinco versículos de la Biblia hebrea: este, Nahúm 1:14, y tres en la historia de Micaía de Efraín (Jueces 17:3, 17:4, 18:14; ninguno todavía en estas páginas), cuya madre hace convertir la plata en una imagen tallada y fundida, y estuvo en la casa de Micaía —un verbo en singular para el par, que es la razón de que esta traducción imprima una sola imagen, tallada y fundida, y no dos; la Douay lee «a graven and molten thing», conservando el y del hebreo, donde la KJV lee «any graven or molten image», la ASV «a graven or molten image», la NWT 1984 «a carved image or a molten statue», y la NIV «an idol», una palabra por las dos. Es to’avat YHVH, y esa frase está en diecinueve versículos de la Biblia hebrea, ocho en este libro y los otros once todos en Proverbios: esta es la octava y última, tras los ídolos de 7:25, los hijos quemados de 12:31, el animal con defecto de 17:1, los adivinos de 18:12, la ropa cambiada de 22:5, la paga de la ramera de 23:19 y la pesa falsa de 25:16 (todos ya en estas páginas). Ma’aseh yedei charash, obra de manos de artesano, está en dos versículos: aquí, y Jeremías 10:3 (todavía no en estas páginas), donde el ídolo es un árbol cortado del bosque, obra de manos de artesano con el hacha —la misma palabra para el que lo hace, y la herramienta que el altar de este capítulo prohíbe. Ba-sater, en secreto, se dice de este ídolo y otra vez del hombre que hiere a su prójimo en el v24; en este libro se dijo primero del que incita a otros dioses en 13:7 (ya en estas páginas), y Natán se lo volverá a David —tú lo hiciste en secreto, y yo haré esto delante de todo Israel (2 Samuel 12:12, todavía no en estas páginas). La NWT 1984 lee «the manufacture of the hands of a wood-and-metal worker, and who has put it in a hiding place», la TLB «anyone who makes and worships an idol, even in secret», añadiendo la adoración; la RV 1909 y la RV60 leen «escultura o imagen de fundición», la NVI «una imagen, ya sea tallada en madera o fundida en metal», la TNM 1987 «uno que trabaja en madera y metal» para el artesano.
⭐ Cuatro maldiciones, y cada una es una ley ya en estas páginas dicha otra vez con maldito delante. El v16, maqleh aviv ve-immo: la forma está en un versículo de la Biblia hebrea, y el verbo es qalah, ser liviano, cuyo pasivo usó 25:3 (ya en estas páginas) del hombre azotado que queda rebajado a tus ojos; el mandamiento al que responde dice honra, kabbed, haz pesado (5:16, ya en estas páginas), de modo que la maldición es el contrario exacto del mandamiento, peso contra liviandad, y Ezequiel 22:7 (todavía no en estas páginas) acusa a Jerusalén con el mismo verbo, a padre y madre tuvieron en poco en ti. Las leyes de Éxodo 21:17 y Levítico 20:9 (ya en estas páginas) usan un verbo distinto, qalal, maldecir, y la Ginebra lee aquí «curseth his father and his mother» como si esta fuera aquella ley; la KJV y la ASV leen «setteth light by», la Douay «honoureth not», la NIV «dishonors», la NWT 1984 «treats his father or his mother with contempt», la TLB «despises»; la RV 1909 y la RV60 leen «deshonrare», la NVI «deshonre», la TNM 1987 «trata con desprecio». El hebreo dice a su padre Y a su madre; once de los trece testigos imprimen o, y solo la Ginebra y la Douay conservan la y. El v17 es 19:14 (ya en estas páginas) —no moverás hacia atrás el límite de tu prójimo— en participio: el que mueva hacia atrás. El v18 es Levítico 19:14 (ya en estas páginas), no pondrás tropiezo delante del ciego, con el tropiezo vuelto camino: el participio mashgeh, el que hace errar, está en tres versículos de la Biblia hebrea (un cuarto versículo, Génesis 43:12, escribe con las mismas letras un sustantivo, una equivocación), y Proverbios 28:10 (todavía no en estas páginas) lo tiene de el que hace errar a los rectos por mal camino, mientras que el Salmo 119:21 (todavía no en estas páginas) llama a los soberbios malditos, que se desvían de tus mandamientos —la primera palabra de este capítulo y el verbo de este versículo en una sola línea. La palabra para ciego, ivver, es la raíz de lo que hace el soborno en 16:19, el soborno ciega los ojos de los sabios; el ciego de esta maldición y el soborno del v25 están a una raíz de distancia. Y el v19 es 24:17 (ya en estas páginas), no torcerás el derecho del forastero ni del huérfano, con la viuda que aquel versículo puso en la cláusula siguiente metida en la lista —lo tatteh mishpat, la prohibición, está en tres versículos de la Biblia hebrea, Éxodo 23:6, 16:19 y 24:17, y este es su participio, el único. La KJV y la Douay leen «perverteth the judgment of the stranger», la ASV «wresteth the justice due to the sojourner», la Ginebra «hindereth the right of the stranger», la NIV «withholds justice from the foreigner», la TLB «is unjust to the foreigner»; en el v18 la TLB lee «takes advantage of a blind man», sin camino; en el v17 la KJV lee «landmark», la Ginebra «mark», la NIV «boundary stone», la NWT 1984 «moves back the boundary mark», conservando la dirección. La RV 1909 lee «redujere el término», la RV60 «redujere el límite», la TNM 1987 «mueve hacia atrás el hito»; en el v19 la RV 1909 lee «torciere el derecho», la RV60 «pervirtiere el derecho», la NVI «viole los derechos», la TNM 2019 «les niegue la justicia».
★★ Cuatro maldiciones sexuales, y cada una es una ley de Levítico en el dialecto de Deuteronomio —la cuarta con una palabra en un versículo de la Biblia hebrea. El v20 es Levítico 18:8 y 20:11, y más cerca todavía Deuteronomio 23:1 (todos ya en estas páginas), ningún hombre tomará a la mujer de su padre, ni descubrirá la falda de su padre: kenaf aviv está en dos versículos de la Biblia hebrea, aquella ley y esta maldición, y la falda es la punta del manto que un hombre extiende sobre una mujer para desposarla. El v21 es Levítico 18:23 y Éxodo 22:19; el v22 es Levítico 18:9 y 20:17, hasta en las mismas dos frases, hija de su padre o hija de su madre. El v23 es Levítico 18:17 y 20:14, pero Levítico dice una mujer y su madre y este versículo dice su suegra, chotanto —y el sustantivo chotenet, la madre de la esposa, está en un versículo de la Biblia hebrea. Es el femenino de choten, el título que Éxodo le da a Jetro, suegro de Moisés. La madre del marido tiene otra palabra, chamot, que es la de Noemí en Rut 1:14 (ya en estas páginas), Orfa besó a su suegra; de modo que la única palabra de la Biblia para la otra suegra se dice una vez, en una maldición. La TLB lee «his widowed mother-in-law», supliendo una viudez, y en el v22 «whether she be a full sister or a half sister»; en el v20 la KJV, la ASV y la Ginebra leen «his father’s skirt», la NWT 1984 «the skirt of his father», la Douay «uncovereth his bed», la NIV «dishonors his father’s bed», la NWT 2013 «he has dishonored his father», la TLB «for she belongs to his father»; la RV 1909 y la RV60 leen «descubrió el regazo de su padre», la TNM 1987 «la falda de su padre», la NVI «deshonra el lecho de su padre» y la TNM 2019 «deshonra a su padre». Cinco de los trece conservan una prenda; tres la hacen un lecho; las dos Reina-Valeras la hacen un regazo; y la NWT 2013, la TNM 2019 y la TLB no dejan objeto alguno.
⭐ El hombre herido en secreto es el cuerpo que el capítulo 21 halló en un campo, y el soborno es el que el Salmo 15 rechaza. 21:1 (ya en estas páginas) abre con un muerto hallado … y no se sabe quién lo hirió, el mismo verbo nakah que el hiera del v24, y los ancianos que se lavan las manos sobre la becerra responden y dicen con el par de verbos que el v14 les da a los levitas. La ley del capítulo 21 es lo que hace un pueblo cuando el que hirió no aparece; esta maldición es lo que la nación dice sobre él. El Salmo 101:5 (todavía no en estas páginas) tiene las mismas dos palabras de un calumniador, el que calumnia a su prójimo en secreto. El v25: el sustantivo shochad está en cuatro versículos en la Torá —Éxodo 23:8, 10:17, donde Dios no toma soborno, 16:19 (todos ya en estas páginas) y este—, y el Salmo 15:5 (todavía no en estas páginas) hace de no tomarlo una condición para estar de pie en el monte santo, con las palabras de esta misma maldición: ni toma soborno contra el inocente, al naqi. Proverbios 17:23 (todavía no en estas páginas) junta el verbo del v19 con este sustantivo, soborno para torcer las sendas del derecho, y Proverbios 21:14 pone un don en secreto junto a un soborno en el seno, las dos palabras del v24 y del 25 en un solo proverbio. Le-hakkot nefesh dam naqi son tres palabras sin juntura —dos sustantivos y, en la última, el adjetivo que este diccionario ya le llama—, herir una vida, sangre inocente, y la sangre inocente es la frase de 19:10 y 21:8 (ya en estas páginas). La KJV lee «taketh reward», la Ginebra «taketh a reward», la Douay «taketh gifts», la ASV, la NIV, la NWT 1984 y la TLB un «bribe»; solo la Ginebra conserva la sangre como objeto, «to put to death innocent blood», y la NWT 1984 conserva los tres sustantivos, «to strike a soul fatally, when it is innocent blood»; la RV 1909 lee «recibiere don» y la RV60 «recibiere soborno», la NVI «acepte soborno para matar al inocente». En el v24 la KJV lee «smiteth his neighbour secretly», la ASV «smiteth his neighbor in secret», la Douay «secretly killeth», la NIV «kills their neighbor secretly», la NWT 1984 «fatally strikes his fellowman from a hiding place» y la NWT 2013 «ambushes and kills his neighbor»; la RV 1909 y la RV60 leen «hiriere á su prójimo ocultamente» y «hiriere a su prójimo ocultamente», la NVI «mate a traición», la TNM 1987 «hiere mortalmente». El verbo hebreo es herir; si el golpe mata es lo que ocho de los trece deciden por el lector.
★ La última maldición usa el verbo que levantó las piedras, y la KJV añade una palabra que Pablo también tiene. Lo yaqim, no mantenga en pie, es qum en su causativo, el mismo verbo del levantarás piedras grandes del v2 y del levantarán estas piedras del v4: las palabras se levantan sobre el monte, y el hombre que no las levanta en su vida es maldito. Jeremías le responde a Hananías con las dos palabras de este versículo a la vez —Amén, así lo haga Jehová; mantenga en pie Jehová tus palabras (Jeremías 28:6, ya en estas páginas; confirme en aquella página), una cláusula en un versículo de la Biblia hebrea. El hebreo de este versículo no tiene todas: las palabras de esta ley. La KJV lee «confirmeth not all the words of this law» y la Ginebra «confirmeth not all the words of this Law», y la ASV, revisando la KJV contra el hebreo, lee «confirmeth not the words of this law», quitándolo; la Douay lee «abideth not in the words of this law, and fulfilleth them not in work», sin él; la NIV y la NWT 2013 leen «uphold the words of this law», la NWT 1984 «put the words of this law in force», la TLB «does not obey these laws». Del Pentateuco samaritano se refiere que lee todas las palabras, y el griego de Pablo en Gálatas 3:10 (todavía no en estas páginas) lo tiene dos veces —maldito todo el que no permanezca en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas—, con un libro que este versículo tampoco tiene. La línea que va de Ginebra al rey Jacobo está con Pablo; el hebreo está sin la palabra. La RV 1909 y la RV60 leen «no confirmare las palabras de esta ley», la NVI «no practique fielmente las palabras de esta ley», la TNM 1987 «no ponga en vigor las palabras de esta ley» y la TNM 2019 «no respete las palabras de esta Ley».
Una nota sobre la cuenta. Este capítulo tiene veintiséis versículos en el hebreo y veintiséis en todas las Biblias inglesas de este estante, numerados igual —el cuarto capítulo seguido en que las dos cuentas coinciden, tras 24, 25 y 26. En el texto fuente que este proyecto imprime, la división en párrafos del hebreo pone un corte cerrado tras el v8, el v10 y el v14, y luego le da a cada maldición su propio párrafo cerrado —salvo a la quinta, el v19, el forastero, el huérfano y la viuda, que sigue derecha hasta la sexta—, antes del corte abierto que cierra el capítulo tras el v26.
Ecos pagados. La bendición sobre el Gerizim y la maldición sobre el Ebal que 11:29 prometió, en los v12–13. El altar de piedra sin labrar y la herramienta alzada de Éxodo 20:25, en el v5. Las palabras escritas, el altar, los holocaustos y las ofrendas de paz y el pueblo que responde de Éxodo 24:4–7, a lo largo de los v3–15. Cabal, de la pesa justa de 25:15, en el v6. La hoz blandida de 23:26, en el v5. Moisés haciendo clara la instrucción en 1:5, y el bien de los jueces de 9:21, 13:15, 17:4 y 19:18, en el v8. El hoy de 26:17–18, en el v9. La maldición de Jacob sobre Simeón y Leví en Génesis 49:7, y el acto de Rubén en 35:22, en los v12–13. Este monte de Juan 4:20, en el v12. El maldito de la serpiente en Génesis 3:14, el de Caín en 4:11, el de Canaán en 9:25, el de Isaac en 27:29 (ya en estas páginas, todavía no en español) y el de Balaam en Números 24:9, en el v15. El Amén, amén de Números 5:22, en los v15–26. Responder y decir, de 21:7 y 26:5, en los v14–15. Las siete abominaciones a Jehová de 7:25, 12:31, 17:1, 18:12, 22:5, 23:19 y 25:16, en el v15. En secreto, de 13:7, en el v15 y el v24. Rebajado, de 25:3, y honra, de 5:16, en el v16. El límite movido de 19:14, en el v17. El tropiezo delante del ciego de Levítico 19:14, y el soborno que ciega de 16:19, en el v18. El derecho torcido de Éxodo 23:6, 16:19 y 24:17, en el v19. La falda del padre de 23:1 y las leyes de Levítico 18:8, 9, 17 y 23, en los v20–23. La suegra de Noemí, de Rut 1:14, frente al v23. El que hirió sin ser conocido de 21:1, en el v24. El soborno de Éxodo 23:8, 10:17 y 16:19, y la sangre inocente de 19:10 y 21:8, en el v25. Y el Amén y el mantener en pie de Jeremías, de Jeremías 28:6, en el v26.
Ecos plantados. Maldito seis veces en cuatro versículos en Deuteronomio 28:16–19, y la bendición y la maldición nombradas juntas en 30:1 y 30:19. La ceremonia ejecutada en Josué 8:30–35, con el altar de piedras cabales y el verbo blandir, y Jotam en la cumbre del Gerizim en Jueces 9:7. La cal de Isaías 33:12 y Amós 2:1, las piedras grandes de Josué 10:18, 1 Reyes 5:31 y Jeremías 43:9, el templo edificado sin herramienta de hierro en 1 Reyes 6:7, y la piedra cabal es su deleite en Proverbios 11:1. Escribe la visión y hazla clara en Habacuc 2:2. La imagen tallada y fundida de Micaía en Jueces 17:3–4, el hacha del artesano en Jeremías 10:3, y el en secreto de Natán en 2 Samuel 12:12. Maldito el hombre en Josué 6:26 y Jeremías 11:3, con el propio Amén de Jeremías en 11:5; el Amén del pueblo en 1 Reyes 1:36, Nehemías 5:13 y 8:6, y al cierre de los Salmos 41, 72, 89 y 106; y el Dios de Amén en Isaías 65:16. Tuvieron en poco a padre y madre en Ezequiel 22:7; los rectos hechos errar en Proverbios 28:10, los malditos que se desvían en el Salmo 119:21; el calumniador en secreto en el Salmo 101:5; el soborno contra el inocente en el Salmo 15:5, el soborno que tuerce el derecho en Proverbios 17:23, y el don en secreto en Proverbios 21:14. Y maldito todo el que no permanezca en todas las cosas escritas en Gálatas 3:10 (ninguno de ellos todavía en estas páginas).
Biblioteca. Doce términos nuevos de diccionario en los dos idiomas —amén, sid, hasket, chotenet, shalem, barzel, nuf, heitev, ba’er, charash, ivver y shagah. Entradas existentes ampliadas en vez de duplicadas: arar, qalal, qalah, gevul, naqi, kanaf, even, shochad, shema, to’evah, pesel, seter y shelamim. La entrada más antigua olah, en la que se apoyan los versículos, ganó su gemela en castellano. En la enciclopedia, el monte Gerizim y el monte Ebal apuntan ahora aquí, y cinco hijos de Jacob que no tenían entrada alguna —Isacar, Zabulón, Dan, Neftalí y Aser— tienen una en los dos idiomas.
Patrones que vale la pena llevarse. Este capítulo es una ceremonia, y se lee mejor como tal: piedras, cal, un altar, una comida, dos montes, doce nombres, doce maldiciones, doce respuestas. Casi cada oración es una oración que la Torá ya ha dicho —el altar de Éxodo 20, las ofrendas de Éxodo 24, el límite del capítulo 19, el derecho torcido del capítulo 24, la falda del padre del capítulo 23, las leyes de Levítico 18—, y lo nuevo es la gramática: una prohibición dirigida a ti se vuelve participio, el que, y a un pueblo entero se le hace decir Amén sobre un hombre al que no puede ver. Dos de las doce dicen en secreto con todas sus letras; léanse las otras diez y pregúntese cuál de ellas habría podido juzgar un tribunal. Vigile el lector el verbo qum, que levanta las piedras al principio y mantiene en pie las palabras al final, y vigile las dos palabras que el estante no deja quietas —la y entre padre y madre, que once de trece hacen o, y el todas que la KJV añade al último versículo. Y tenga presente la lista de nombres: los seis hijos de las esposas en el monte de la bendición, los dos que Jacob maldijo a su cabeza, y Rubén el primero en el otro cerro. El libro no lo explicará, y el capítulo siguiente no volverá a mencionar a las tribus.
Próxima entrega de este libro: Deuteronomio 28 —las bendiciones y las maldiciones mismas, sesenta y nueve versículos en el hebreo y sesenta y ocho en la numeración de las Biblias en inglés, con lo que la racha de cuatro capítulos de cuentas iguales termina aquí. Catorce versículos de bendición, y luego la maldición más larga de la Torá: maldito seis veces en cuatro versículos, la canasta de 26:2 bendecida en 28:5 y maldecida en 28:17, un cielo de bronce sobre un suelo de hierro, un yugo de hierro y, al final de todo, un regreso a Egipto en barcos a un mercado de esclavos donde nadie compra.