🌐 Español
La Traducción Mister
Una nueva traducción de la Biblia desde el hebreo y el griego
☰ Menú
🌐 English

Juan 4 — La Traducción Mister

An oil painting. At the left, a bearded man in a dark blue mantle over a deep red robe sits on the stone kerb of a well, barefoot, resting his head on one hand as though tired, looking up; his other hand is open in front of him, mid-gesture. At the right a woman stands over him, taller in the frame, in a gold skirt, red bodice and blue mantle with a jewelled headdress, one hand on her hip and the other on a copper water jar that sits on the well kerb with a rope running down into the shaft. Behind them a landscape and a walled town, with three small figures on the road by its gate.
Cristo y la samaritana en el pozo
Lavinia Fontana, 1610s · Museo Nazionale di Capodimonte, Nápoles

⚠ Casi todos los demás pintores ponen a Jesús de pie y enseñando. Fontana lee el versículo 6 y pinta lo que dice: está cansado del camino, sentado en el brocal con la cabeza apoyada en la mano, descalzo —y mira hacia arriba—. Ella está de pie; él sentado. La mujer es la figura más alta, con una mano en la cadera, y la composición le da la posición dominante en una conversación que los discípulos van a encontrar escandalosa. ⚠ Obsérvese el cántaro: sigue sobre el pozo con la cuerda metida en el agua, así que esto es a mitad de la conversación, antes del versículo 28, donde ella lo abandona. Las tres figuritas junto a la puerta de la ciudad son el resto del capítulo. ⚠ Y conviene decir quién lo pintó. Lavinia Fontana (1552-1614) suele considerarse la primera pintora profesional del Renacimiento italiano: dirigió su propio taller en Bolonia y después en Roma —lo que la distingue de las artistas anteriores, que trabajaban dentro de conventos o cortes— y dejó más de cien obras documentadas, incluidos retablos monumentales. En 1603 ingresó en la Academia de San Lucas de Roma, enteramente masculina, un honor que a Caravaggio se le escapó. En un capítulo donde los discípulos se asombran no de que sea samaritana sino de que sea mujer, y donde un pueblo cree por su testimonio, la mano que hizo el cuadro forma parte de la nota.

Public domain · Ver el original
1
Ὡς οὖν ἔγνω ὁ Ἰησοῦς ὅτι ἤκουσαν οἱ Φαρισαῖοι ὅτι Ἰησοῦς πλείονας μαθητὰς ποιεῖ καὶ βαπτίζει ἢ Ἰωάννης—
Cuando, pues, el Señor supo que los fariseos habían oído que Jesús hacía y bautizaba más discípulos que Juan —nota
2
καίτοιγε Ἰησοῦς αὐτὸς οὐκ ἐβάπτιζεν ἀλλʼ οἱ μαθηταὶ αὐτοῦ—
aunque Jesús mismo no bautizaba, sino sus discípulos—,nota
3
ἀφῆκεν τὴν Ἰουδαίαν καὶ ἀπῆλθεν πάλιν εἰς τὴν Γαλιλαίαν.
dejó Judea y se fue otra vez a Galilea.nota
4
ἔδει δὲ αὐτὸν διέρχεσθαι διὰ τῆς Σαμαρείας.
Y le era necesario pasar por Samaria.nota
5
ἔρχεται οὖν εἰς πόλιν τῆς Σαμαρείας λεγομένην Συχὰρ πλησίον τοῦ χωρίου ὃ ἔδωκεν Ἰακὼβ τῷ Ἰωσὴφ τῷ υἱῷ αὐτοῦ·
Llega, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, junto a la parcela que Jacob dio a su hijo José.nota
6
ἦν δὲ ἐκεῖ πηγὴ τοῦ Ἰακώβ. ὁ οὖν Ἰησοῦς κεκοπιακὼς ἐκ τῆς ὁδοιπορίας ἐκαθέζετο οὕτως ἐπὶ τῇ πηγῇ· ὥρα ἦν ὡς ἕκτη.
Y estaba allí la fuente de Jacob. Así que Jesús, cansado del camino, estaba sentado tal como iba junto a la fuente. Era como la hora sexta.nota
7
Ἔρχεται γυνὴ ἐκ τῆς Σαμαρείας ἀντλῆσαι ὕδωρ. λέγει αὐτῇ ὁ Ἰησοῦς· Δός μοι πεῖν·
Viene una mujer de Samaria a sacar agua. Jesús le dice: «Dame de beber»nota
8
οἱ γὰρ μαθηταὶ αὐτοῦ ἀπεληλύθεισαν εἰς τὴν πόλιν, ἵνα τροφὰς ἀγοράσωσιν.
—pues sus discípulos se habían ido a la ciudad a comprar comida—.nota
9
λέγει οὖν αὐτῷ ἡ γυνὴ ἡ Σαμαρῖτις· Πῶς σὺ Ἰουδαῖος ὢν παρʼ ἐμοῦ πεῖν αἰτεῖς γυναικὸς Σαμαρίτιδος οὔσης ; οὐ γὰρ συγχρῶνται Ἰουδαῖοι Σαμαρίταις.
Le dice entonces la mujer samaritana: «¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy mujer samaritana?» —porque los judíos no tienen trato con los samaritanos—.nota
10
ἀπεκρίθη Ἰησοῦς καὶ εἶπεν αὐτῇ· Εἰ ᾔδεις τὴν δωρεὰν τοῦ θεοῦ καὶ τίς ἐστιν ὁ λέγων σοι· Δός μοι πεῖν, σὺ ἂν ᾔτησας αὐτὸν καὶ ἔδωκεν ἄν σοι ὕδωρ ζῶν.
Respondió Jesús y le dijo: «Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice “Dame de beber”, tú le habrías pedido a él, y él te habría dado agua viva».nota
11
λέγει αὐτῷ ἡ γυνή · Κύριε, οὔτε ἄντλημα ἔχεις καὶ τὸ φρέαρ ἐστὶν βαθύ· πόθεν οὖν ἔχεις τὸ ὕδωρ τὸ ζῶν;
Le dice la mujer: «Señor, no tienes con qué sacar y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes esa agua viva?nota
12
μὴ σὺ μείζων εἶ τοῦ πατρὸς ἡμῶν Ἰακώβ, ὃς ἔδωκεν ἡμῖν τὸ φρέαρ καὶ αὐτὸς ἐξ αὐτοῦ ἔπιεν καὶ οἱ υἱοὶ αὐτοῦ καὶ τὰ θρέμματα αὐτοῦ;
¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio el pozo y bebió de él él mismo, y sus hijos, y sus ganados?»nota
13
ἀπεκρίθη Ἰησοῦς καὶ εἶπεν αὐτῇ· Πᾶς ὁ πίνων ἐκ τοῦ ὕδατος τούτου διψήσει πάλιν·
Respondió Jesús y le dijo: «Todo el que bebe de esta agua volverá a tener sed;nota
14
ὃς δʼ ἂν πίῃ ἐκ τοῦ ὕδατος οὗ ἐγὼ δώσω αὐτῷ, οὐ μὴ διψήσει εἰς τὸν αἰῶνα, ἀλλὰ τὸ ὕδωρ ὃ δώσω αὐτῷ γενήσεται ἐν αὐτῷ πηγὴ ὕδατος ἁλλομένου εἰς ζωὴν αἰώνιον.
pero el que beba del agua que yo le daré no tendrá sed jamás. Antes bien, el agua que yo le daré se convertirá en él en una fuente de agua que brota para vida eterna».nota
15
λέγει πρὸς αὐτὸν ἡ γυνή· Κύριε, δός μοι τοῦτο τὸ ὕδωρ, ἵνα μὴ διψῶ μηδὲ διέρχωμαι ἐνθάδε ἀντλεῖν.
Le dice la mujer: «Señor, dame esa agua, para que no tenga sed ni venga aquí a sacar».nota
16
Λέγει αὐτῇ Ὕπαγε φώνησον τὸν ἄνδρα σου καὶ ἐλθὲ ἐνθάδε.
Le dice: «Ve, llama a tu marido y ven acá».nota
17
ἀπεκρίθη ἡ γυνὴ καὶ εἶπεν αὐτῷ Οὐκ ἔχω ἄνδρα. λέγει αὐτῇ ὁ Ἰησοῦς· Καλῶς εἶπας ὅτι Ἄνδρα οὐκ ἔχω·
Respondió la mujer y le dijo: «No tengo marido». Le dice Jesús: «Bien has dicho: “No tengo marido”;nota
18
πέντε γὰρ ἄνδρας ἔσχες, καὶ νῦν ὃν ἔχεις οὐκ ἔστιν σου ἀνήρ· τοῦτο ἀληθὲς εἴρηκας.
porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido. Esto has dicho con verdad».nota
19
λέγει αὐτῷ ἡ γυνή· Κύριε, θεωρῶ ὅτι προφήτης εἶ σύ.
Le dice la mujer: «Señor, veo que tú eres profeta.nota
20
οἱ πατέρες ἡμῶν ἐν τῷ ὄρει τούτῳ προσεκύνησαν· καὶ ὑμεῖς λέγετε ὅτι ἐν Ἱεροσολύμοις ἐστὶν ὁ τόπος ὅπου προσκυνεῖν δεῖ .
Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén está el lugar donde se debe adorar».nota
21
λέγει αὐτῇ ὁ Ἰησοῦς· Πίστευέ μοι, γύναι , ὅτι ἔρχεται ὥρα ὅτε οὔτε ἐν τῷ ὄρει τούτῳ οὔτε ἐν Ἱεροσολύμοις προσκυνήσετε τῷ πατρί.
Le dice Jesús: «Créeme, mujer: viene la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre.nota
22
ὑμεῖς προσκυνεῖτε ὃ οὐκ οἴδατε, ἡμεῖς προσκυνοῦμεν ὃ οἴδαμεν, ὅτι ἡ σωτηρία ἐκ τῶν Ἰουδαίων ἐστίν·
Vosotros adoráis lo que no conocéis; nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de los judíos.nota
23
ἀλλὰ ἔρχεται ὥρα καὶ νῦν ἐστιν, ὅτε οἱ ἀληθινοὶ προσκυνηταὶ προσκυνήσουσιν τῷ πατρὶ ἐν πνεύματι καὶ ἀληθείᾳ, καὶ γὰρ ὁ πατὴρ τοιούτους ζητεῖ τοὺς προσκυνοῦντας αὐτόν·
Pero viene la hora —y ahora es— cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque ciertamente el Padre busca a tales que lo adoren.nota
24
πνεῦμα ὁ θεός, καὶ τοὺς προσκυνοῦντας αὐτὸν ἐν πνεύματι καὶ ἀληθείᾳ δεῖ προσκυνεῖν.
Dios es espíritu, y los que lo adoran deben adorar en espíritu y en verdad».nota
25
λέγει αὐτῷ ἡ γυνή· Οἶδα ὅτι Μεσσίας ἔρχεται, ὁ λεγόμενος χριστός· ὅταν ἔλθῃ ἐκεῖνος, ἀναγγελεῖ ἡμῖν ἅπαντα
Le dice la mujer: «Sé que viene el Mesías, el llamado Cristo. Cuando venga aquel, nos lo anunciará todo».nota
26
λέγει αὐτῇ ὁ Ἰησοῦς· Ἐγώ εἰμι, ὁ λαλῶν σοι.
Le dice Jesús: «Yo soy —el que habla contigo».nota
27
Καὶ ἐπὶ τούτῳ ἦλθαν οἱ μαθηταὶ αὐτοῦ, καὶ ἐθαύμαζον ὅτι μετὰ γυναικὸς ἐλάλει· οὐδεὶς μέντοι εἶπεν· Τί ζητεῖς; ἢ τί λαλεῖς μετʼ αὐτῆς;
Y en esto llegaron sus discípulos, y se asombraban de que hablara con una mujer. Ninguno, sin embargo, dijo: «¿Qué buscas?» ni «¿Por qué hablas con ella?»nota
28
ἀφῆκεν οὖν τὴν ὑδρίαν αὐτῆς ἡ γυνὴ καὶ ἀπῆλθεν εἰς τὴν πόλιν καὶ λέγει τοῖς ἀνθρώποις·
Dejó, pues, la mujer su cántaro y se fue a la ciudad, y dice a la gente:nota
29
Δεῦτε ἴδετε ἄνθρωπον ὃς εἶπέ μοι πάντα ὅσα ἐποίησα· μήτι οὗτός ἐστιν ὁ χριστός;
«Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será este el Cristo?»nota
30
ἐξῆλθον ἐκ τῆς πόλεως καὶ ἤρχοντο πρὸς αὐτόν.
Salieron de la ciudad y venían a él.nota
31
Ἐν τῷ μεταξὺ ἠρώτων αὐτὸν οἱ μαθηταὶ λέγοντες· Ῥαββί, φάγε.
Entretanto los discípulos le rogaban, diciendo: «Rabí, come».nota
32
ὁ δὲ εἶπεν αὐτοῖς· Ἐγὼ βρῶσιν ἔχω φαγεῖν ἣν ὑμεῖς οὐκ οἴδατε.
Pero él les dijo: «Yo tengo para comer una comida que vosotros no conocéis».nota
33
ἔλεγον οὖν οἱ μαθηταὶ πρὸς ἀλλήλους· Μή τις ἤνεγκεν αὐτῷ φαγεῖν;
Se decían, pues, los discípulos unos a otros: «¿Le habrá traído alguien de comer?»nota
34
λέγει αὐτοῖς ὁ Ἰησοῦς· Ἐμὸν βρῶμά ἐστιν ἵνα ποιήσω τὸ θέλημα τοῦ πέμψαντός με καὶ τελειώσω αὐτοῦ τὸ ἔργον.
Les dice Jesús: «Mi comida es que yo haga la voluntad del que me envió y lleve a término su obra.nota
35
οὐχ ὑμεῖς λέγετε ὅτι Ἔτι τετράμηνός ἐστιν καὶ ὁ θερισμὸς ἔρχεται; ἰδοὺ λέγω ὑμῖν, ἐπάρατε τοὺς ὀφθαλμοὺς ὑμῶν καὶ θεάσασθε τὰς χώρας ὅτι λευκαί εἰσιν πρὸς θερισμόν· ἤδη
¿No decís vosotros: “Cuatro meses más y llega la siega”? Mirad, os digo: alzad vuestros ojos y contemplad los campos: ya están blancos para la siega. Yanota
36
ὁ θερίζων μισθὸν λαμβάνει καὶ συνάγει καρπὸν εἰς ζωὴν αἰώνιον, ἵνα ὁ σπείρων ὁμοῦ χαίρῃ καὶ ὁ θερίζων.
el segador recibe salario y recoge fruto para vida eterna, para que juntos se alegren el sembrador y el segador.nota
37
ἐν γὰρ τούτῳ ὁ λόγος ἐστὶν ἀληθινὸς ὅτι Ἄλλος ἐστὶν ὁ σπείρων καὶ ἄλλος ὁ θερίζων·
Porque en esto es verdadero el dicho: uno es el que siembra y otro el que siega.nota
38
ἐγὼ ἀπέστειλα ὑμᾶς θερίζειν ὃ οὐχ ὑμεῖς κεκοπιάκατε· ἄλλοι κεκοπιάκασιν, καὶ ὑμεῖς εἰς τὸν κόπον αὐτῶν εἰσεληλύθατε.
Yo os envié a segar lo que vosotros no habéis trabajado; otros lo trabajaron, y vosotros habéis entrado en su trabajo».nota
39
Ἐκ δὲ τῆς πόλεως ἐκείνης πολλοὶ ἐπίστευσαν εἰς αὐτὸν τῶν Σαμαριτῶν διὰ τὸν λόγον τῆς γυναικὸς μαρτυρούσης ὅτι Εἶπέν μοι πάντα ἃ ἐποίησα.
Y de aquella ciudad muchos de los samaritanos creyeron en él por la palabra de la mujer que testificaba: «Me ha dicho todo lo que he hecho».nota
40
ὡς οὖν ἦλθον πρὸς αὐτὸν οἱ Σαμαρῖται, ἠρώτων αὐτὸν μεῖναι παρʼ αὐτοῖς· καὶ ἔμεινεν ἐκεῖ δύο ἡμέρας.
Así que, cuando los samaritanos vinieron a él, le rogaron que se quedara con ellos; y se quedó allí dos días.nota
41
καὶ πολλῷ πλείους ἐπίστευσαν διὰ τὸν λόγον αὐτοῦ,
Y muchos más creyeron por su palabra,nota
42
τῇ τε γυναικὶ ἔλεγον ὅτι Οὐκέτι διὰ τὴν σὴν λαλιὰν πιστεύομεν· αὐτοὶ γὰρ ἀκηκόαμεν, καὶ οἴδαμεν ὅτι οὗτός ἐστιν ἀληθῶς ὁ σωτὴρ τοῦ κόσμου
y decían a la mujer: «Ya no creemos por lo que tú dices; porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que este es verdaderamente el Salvador del mundo».nota
43
Μετὰ δὲ τὰς δύο ἡμέρας ἐξῆλθεν ἐκεῖθεν εἰς τὴν Γαλιλαίαν·
Y después de los dos días salió de allí para Galilea —nota
44
αὐτὸς γὰρ Ἰησοῦς ἐμαρτύρησεν ὅτι προφήτης ἐν τῇ ἰδίᾳ πατρίδι τιμὴν οὐκ ἔχει.
pues Jesús mismo testificó que un profeta no tiene honra en su propia tierra—.nota
45
ὅτε οὖν ἦλθεν εἰς τὴν Γαλιλαίαν, ἐδέξαντο αὐτὸν οἱ Γαλιλαῖοι, πάντα ἑωρακότες ὅσα ἐποίησεν ἐν Ἱεροσολύμοις ἐν τῇ ἑορτῇ, καὶ αὐτοὶ γὰρ ἦλθον εἰς τὴν ἑορτήν.
Así que, cuando llegó a Galilea, los galileos lo recibieron, habiendo visto todo lo que hizo en Jerusalén en la fiesta; porque también ellos habían ido a la fiesta.nota
46
Ἦλθεν οὖν πάλιν εἰς τὴν Κανὰ τῆς Γαλιλαίας, ὅπου ἐποίησεν τὸ ὕδωρ οἶνον. καὶ ἦν τις βασιλικὸς οὗ ὁ υἱὸς ἠσθένει ἐν Καφαρναούμ.
Vino, pues, otra vez a Caná de Galilea, donde había hecho el agua vino. Y había un funcionario real cuyo hijo estaba enfermo en Capernaúm.nota
47
οὗτος ἀκούσας ὅτι Ἰησοῦς ἥκει ἐκ τῆς Ἰουδαίας εἰς τὴν Γαλιλαίαν ἀπῆλθεν πρὸς αὐτὸν καὶ ἠρώτα ἵνα καταβῇ καὶ ἰάσηται αὐτοῦ τὸν υἱόν, ἤμελλεν γὰρ ἀποθνῄσκειν.
Cuando este oyó que Jesús había venido de Judea a Galilea, fue a él y le rogó que bajara y sanara a su hijo, porque estaba a punto de morir.nota
48
εἶπεν οὖν ὁ Ἰησοῦς πρὸς αὐτόν· Ἐὰν μὴ σημεῖα καὶ τέρατα ἴδητε, οὐ μὴ πιστεύσητε.
Le dijo entonces Jesús: «Si no veis señales y prodigios, de ninguna manera creeréis».nota
49
λέγει πρὸς αὐτὸν ὁ βασιλικός· Κύριε, κατάβηθι πρὶν ἀποθανεῖν τὸ παιδίον μου.
Le dice el funcionario real: «Señor, baja antes de que muera mi niño».nota
50
λέγει αὐτῷ ὁ Ἰησοῦς· Πορεύου· ὁ υἱός σου ζῇ. ἐπίστευσεν ὁ ἄνθρωπος τῷ λόγῳ ὃν εἶπεν αὐτῷ ὁ Ἰησοῦς καὶ ἐπορεύετο.
Le dice Jesús: «Ve; tu hijo vive».nota
51
ἤδη δὲ αὐτοῦ καταβαίνοντος οἱ δοῦλοι αὐτοῦ ὑπήντησαν αὐτῷ λέγοντες ὅτι ὁ παῖς αὐτοῦ ζῇ.
Creyó el hombre la palabra que Jesús le dijo, y se fue. Y mientras ya iba bajando, sus siervos le salieron al encuentro diciendo que su muchacho vivía.nota
52
ἐπύθετο οὖν τὴν ὥραν παρʼ αὐτῶν ἐν ᾗ κομψότερον ἔσχεν· εἶπαν οὖν αὐτῷ ὅτι Ἐχθὲς ὥραν ἑβδόμην ἀφῆκεν αὐτὸν ὁ πυρετός.
Les preguntó, pues, la hora en que había mejorado. Le dijeron entonces: «Ayer a la hora séptima lo dejó la fiebre».nota
53
ἔγνω οὖν ὁ πατὴρ ὅτι ἐκείνῃ τῇ ὥρᾳ ἐν ᾗ εἶπεν αὐτῷ ὁ Ἰησοῦς Ὁ υἱός σου ζῇ, καὶ ἐπίστευσεν αὐτὸς καὶ ἡ οἰκία αὐτοῦ ὅλη.
Conoció, pues, el padre que era en aquella hora en que Jesús le dijo: «Tu hijo vive»; y creyó él y toda su casa.nota
54
τοῦτο δὲ πάλιν δεύτερον σημεῖον ἐποίησεν ὁ Ἰησοῦς ἐλθὼν ἐκ τῆς Ἰουδαίας εἰς τὴν Γαλιλαίαν.
Y esta, otra vez, una segunda señal hizo Jesús al venir de Judea a Galilea.nota

Notas del traductor — versículo por versículo

Cada nota explica la decisión de esta traducción y la compara con el estante en español: la TNM (Traducción del Nuevo Mundo), la Reina-Valera en su recorrido de registro (RV 1909 arcaica ↔ RV60 moderna) y la NVI. Las citas de versiones con derechos reservados se limitan a frases cortas.

Versículos 1–6 · una corrección saldada, un camino que nadie tenía que tomar, y la hora contraria

⚠ El versículo 2 es el paréntesis que Juan 3 dejó pendiente. Aquel capítulo decía sin rodeos que Jesús bautizaba (3:22), y esta biblioteca señaló que es la única afirmación así en todo el Evangelio. Aquí el mismo libro la retira en una sola cláusula. La nota de allí no quiso decidir cuál de las dos mitades es la mano anterior, y nada de aquí lo zanja; pero ahora las dos están en estas páginas y el lector puede ponerlas una junto a otra.

«Le era necesario pasar por Samaria» no es un dato de caminos. Edei es el verbo de la necesidad, y la geografía no la impone: los judíos que subían al norte cruzaban rutinariamente el Jordán para evitar Samaria. Sea cual sea esta necesidad, no es la del mapa.

⚠ Y la hora es lo importante. «Como la hora sexta» es el mediodía: el momento más luminoso, más caluroso y menos probable para estar en un pozo. Nicodemo vino de noche (3:2). Juan ha puesto a un varón principal con nombre en la oscuridad y a una extranjera anónima a plena luz, uno detrás del otro.

Versículos 7–15 · ⚠ el mismo recurso que con Nicodemo — y aquí el griego lo marca con dos sustantivos distintos

⚠ «Agua viva» es griego corriente para agua CORRIENTE. Hydōr zōn es como se llama a un manantial o un arroyo frente al agua quieta de una cisterna —el hebreo hace lo mismo con mayim chayyim—. Así que cuando la mujer lo entiende como una oferta de agua fresca no está siendo lenta: está oyendo la palabra correctamente en su sentido ordinario, que es exactamente lo que hizo Nicodemo con anōthen un capítulo antes.

⚠ Y aquí Juan hace algo que no hizo con Nicodemo: lo marca con el vocabulario. Hay dos palabras distintas en este pasaje para el mismo agujero en la tierra, y se reparten según quién habla. El narrador y Jesús dicen pēgē, FUENTE (v6 dos veces; v14), agua que se mueve sola. La mujer dice phrear, POZO excavado (vv11, 12), un hueco en el que se baja un cubo. Toda su objeción está construida con ese sustantivo: no tienes con qué sacar, y el pozo es hondo.

⚠ Y aquí el castellano antiguo conserva lo que el inglés perdió. La RV 1909 mantiene la distinción con exactitud: la fuente de Jacob en el v6 frente a el pozo es hondo en el v11. La KJV imprime «well» en las cuatro y la distinción desaparece por completo. ⚠ La TNM moderna la pierde: pone pozo para la fuente de Jacob en el v6, donde la RV decía fuente. Es la tercera vez en estas páginas que la Reina-Valera de 1909 resulta más ceñida que la Traducción del Nuevo Mundo, después de lunático en Mateo 17 y de tal manera en Juan 3:16.

Y algo que la escena hace antes de todo esto: la conversación empieza con Jesús pidiéndole un favor —él tampoco tiene cubo—. El maestro de Juan 3 empieza enseñando; aquí empieza necesitando algo, y de una persona de la que su propia cultura decía que no debía aceptarlo.

Versículos 16–19 · ⚠ cinco maridos, y lo que el texto no dice

⚠ El texto nunca la llama pecadora, y Jesús no la reprende. Conviene decirlo sin rodeos, porque la tradición del púlpito va casi unánimemente en la otra dirección. Lo que dice el pasaje es que ha tenido cinco maridos y que el hombre con quien está ahora no lo es. No ofrece ninguna razón; y en un mundo donde una mujer podía enviudar o ser repudiada pero casi nunca divorciarse, cinco matrimonios son al menos tan probablemente una historia de cosas hechas a ella como por ella. El único comentario de Jesús es que ha dicho la verdad, dos veces en dos versículos.

«Bien has dicho» es una broma pequeña y un elogio real. Ella dijo tres palabras; él le dice que fueron exactamente las justas y completa la frase él mismo. Su reacción no es la vergüenza sino la escalada: lo asciende de señor a profeta y le plantea en el acto la pregunta religiosa más dura de su nación.

Versículos 20–24 · un monte con una ruina encima — y una gramática sobre la que esta biblioteca ya se pronunció

«Este monte» tenía un templo, y ya no estaba. El Guerizim, sobre Siquem, sostuvo el templo samaritano hasta que el asmoneo Juan Hircano lo destruyó hacia el 128 a. C. —siglo y medio antes de esta conversación, y a la vista de donde los dos están sentados—. La pregunta de ella no es teología abstracta: es un edificio demolido en el horizonte.

⚠ Y el versículo 24 es la misma construcción griega que Juan 1:1 (todavía no en estas páginas en español). Pneuma ho theos: un predicado sin artículo delante de su sujeto, igual que theos ēn ho logos. Esta biblioteca ya se pronunció sobre esa construcción en el prólogo y tomó la lectura cualitativa («el Verbo era divino»), de modo que la coherencia decide aquí: «Dios es espíritu» —espíritu es lo que Dios es por naturaleza—, y no «Dios es un espíritu», que lo hace uno de una clase.

⚠ Y conviene leer el estante con justicia. La TNM imprime «Dios es un espíritu» —la lectura indefinida—, que es la misma lectura que hace de la misma construcción en Juan 1:1 («un dios»). Piénsese lo que se piense de esa elección, se aplica con coherencia, y decirlo es sencillamente exacto. La RV 1909 pone «Dios es Espíritu», sin artículo. El desacuerdo del estante no es de vocabulario: es un solo punto de gramática griega, y es el mismo punto en los dos versículos.

Versículos 25–26 · dos palabras, y una discusión sobre cuán fuerte suenan

Egō eimi —«yo soy». En griego corriente puede significar sencillamente «soy yo, el que te habla», y casi todas las versiones suplen ese «yo» para hacer una frase natural. Pero egō eimi es también la fórmula con que Dios se nombra a sí mismo en la Septuaginta, y Juan la usará más adelante de un modo que no puede ser otra cosa («antes que Abraham fuese, yo soy», 8:58, todavía no en estas páginas). Si el sentido fuerte ya se oye aquí es una pregunta legítima, y lo honesto es imprimir las dos palabras y dejar que el lector oiga lo que oiga.

⚠ Y nótese a quién se lo dice. Es la primera vez en este Evangelio que se lo dice a alguien, y esa persona es una mujer samaritana, sola, al mediodía. Los discípulos llegan en el versículo siguiente y no reciben nada.

Versículos 27–30 · ⚠ qué fue lo que los asombró, y la pregunta que nadie hizo

⚠ No fue que fuera samaritana. El griego dice que se asombraban hoti meta gynaikos elalei: porque hablaba con una mujer. El escándalo que registran los discípulos es el sexo, no la nacionalidad, y Juan no lo suaviza. Y luego la frase hace algo mejor: «ninguno, sin embargo, dijo…» Las dos preguntas se citan —y ninguna se formula—. Juan cuenta exactamente lo que había en la sala y que nadie lo dijo en voz alta.

Dejó el cántaro. Una cláusula, sin comentario. Vino a por agua y vuelve a la ciudad sin ella; y el cántaro allí dejado es además la razón por la que tendrá que volver.

Su pregunta al pueblo está formulada para perder. La partícula griega espera la respuesta no: «no será este el Cristo, ¿verdad?». Presenta la afirmación en la forma con menos probabilidades de que la contradigan, y aun así sale el pueblo entero.

Versículos 31–38 · una siega adelantada, y un mérito regalado

Los discípulos entienden mal la comida exactamente como la mujer entendió mal el agua. Tercera vez en dos capítulos —nacer anōthen, agua viva, y ahora «tengo una comida que no conocéis»— y esta vez le toca a los de dentro, que es presumiblemente por lo que está aquí y no antes.

⚠ El versículo 38 regala el mérito, y no está claro a quién. «Otros lo trabajaron, y vosotros habéis entrado en su trabajo»: los otros no tienen nombre. Los candidatos son el Bautista y los suyos, los profetas, o —el más inmediato— la mujer, que acaba de hacer todo el trabajo de traer esta siega. El texto no lo dice y esta biblioteca no elige; pero la frase está cuatro versículos después de que ella fuera a buscar al pueblo, y esa colocación es ya un argumento.

Versículos 39–42 · ⚠ el título era del César

Sōtēr tou kosmou —«Salvador del mundo»— era un título imperial. Aparece en inscripciones y monedas de los emperadores romanos, y antes de ellos de los reyes helenísticos: es la clase de frase que un provinciano habría leído en un monumento público. Quienes se lo ponen aquí a Jesús son samaritanos —una población medio extranjera y despreciada—, dos días después de conocerlo, y aplican a un jornalero galileo una fórmula que el Estado reservaba al emperador.

Y tienen cuidado de decirle a ella que ya no hace falta. «Ya no creemos por lo que tú dices» —lalia, habla, cháchara, es una palabra levemente rebajadora—. Creyeron primero por su testimonio (v39, dicho expresamente) y luego más allá de él. La biblioteca registra las dos mitades: el Evangelio dice con todas las letras que la palabra de una mujer llevó a un pueblo a creer, y registra también que el pueblo le dijo que ya lo había superado.

Versículos 43–54 · la segunda señal, y una reprensión que el hombre sencillamente ignora

El capítulo termina contando. «Esta, otra vez, una segunda señal»: Juan está numerando, como en 2:11, y solo estas dos llevan número en todo el Evangelio. Las dos ocurren en Caná.

⚠ El versículo 48 apunta por encima del que pregunta. «Si no veis señales y prodigios»: el pronombre es plural, dicho por encima de la cabeza de un solo padre con un hijo que se muere. Suena duro, y el hombre no entra al trapo: repite su petición con la edad del niño hecha más pequeña. No está discutiendo de epistemología.

Y entonces cree dos veces. En el v50 creyó la palabra y se puso en camino, antes de toda evidencia; en el v53 volvió a creer, con toda su casa, después de que las horas cuadraran. El Evangelio registra las dos sin jerarquizarlas, lo cual llama la atención en un capítulo que acaba de hacer una observación sobre creer por la palabra de alguien y luego más allá de ella (v42).

Patrones que conviene llevarse.

⚠ Elecciones de traducción, y la que importa es un par de sustantivos. «Fuente» para pēgē (vv6, 14) frente a «pozo» para phrear (vv11, 12), porque las dos palabras se reparten según quién habla —y aquí el castellano tiene la ventaja de que la RV 1909 ya lo hacía—. «Agua viva» literal (v10), porque es griego corriente para agua corriente y de eso depende el malentendido. «Dios es espíritu» (v24), la lectura cualitativa, para casar con lo ya decidido sobre la misma construcción en Juan 1:1. Y «Salvador del mundo» (v42), dejado como el título imperial que era.

⚠ Este capítulo y Juan 3 forman una pareja. Un varón con nombre, principal, de dentro, que viene de noche; y una mujer extranjera y anónima encontrada al mediodía. Él entiende mal anōthen; ella, agua viva; y luego los discípulos entienden mal la comida (v32), que hace tres en dos capítulos y le toca a los de dentro. Él pregunta «¿cómo puede ser esto?» y desaparece de la página; ella discute, insiste y va a buscar a un pueblo.

Próxima entrega en este libro: Juan 5 — un hombre que lleva treinta y ocho años junto a un estanque y una pregunta que suena casi cruel, una curación en sábado que enciende la primera hostilidad real de este Evangelio, y el discurso más largo que Jesús ha pronunciado hasta aquí.

Ver este capítulo en inglés (con la biblioteca y más notas) →