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La Traducción Mister
Una nueva traducción de la Biblia desde el hebreo y el griego
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Deuteronomio 12 — La Traducción Mister

A photograph of a row of large upright limestone monoliths standing in dry grass under a pale sky, the tallest roughly three metres high, spaced several paces apart along a low ridge. Their surfaces are rough and unworked; none is carved or shaped into a figure.
Las piedras alzadas de Guézer
Ian Scott, 2011 · Tel Guézer, Israel

Estos son los objetos que el versículo 3 manda quebrar, y no están tallados a propósito. Una hilera de diez monolitos excavados en Guézer, en el nivel del Bronce Medio —de modo que ya eran antiguos cuando se escribió Deuteronomio, y son cananeos, no israelitas—. Lo que muestra la fotografía es exactamente lo que distingue una matzevah del pesel nombrado a su lado en el mismo versículo: son piedras que SIGNIFICAN algo, no piedras con forma de algo. ⚠ Su propósito se discute de verdad y la excavación no lo zanja —las dos lecturas que más se dan son que representaban divinidades cananeas, o que cada una marcaba una ciudad tributaria de Guézer, lo que haría de la hilera un monumento de pacto y no un santuario—. Esa ambigüedad es el asunto y no un hueco del pie de foto: la misma palabra cubre las piedras que Jacob levanta como testigos y las piedras que este capítulo manda romper.

CC BY-SA 2.0 · Ver el original
1
אֵלֶּה הַחֻקִּים וְהַמִּשְׁפָּטִים, אֲשֶׁר תִּשְׁמְרוּן לַעֲשׂוֹת, בָּאָרֶץ, אֲשֶׁר נָתַן יְהוָה אֱלֹהֵי אֲבֹתֶיךָ לְךָ לְרִשְׁתָּהּ:  כָּל-הַיָּמִים--אֲשֶׁר-אַתֶּם חַיִּים, עַל-הָאֲדָמָה.
Estos son los estatutos y los juicios que ustedes guardarán para ponerlos por obra, en la tierra que Jehová el Dios de tus padres te ha dado para tomarla en posesión — todos los días que ustedes vivan sobre el suelo.nota
2
אַבֵּד תְּאַבְּדוּן אֶת-כָּל-הַמְּקֹמוֹת אֲשֶׁר עָבְדוּ-שָׁם הַגּוֹיִם, אֲשֶׁר אַתֶּם יֹרְשִׁים אֹתָם--אֶת-אֱלֹהֵיהֶם:  עַל-הֶהָרִים הָרָמִים וְעַל-הַגְּבָעוֹת, וְתַחַת כָּל-עֵץ רַעֲנָן.
Destruirán por completo todos los lugares donde las naciones que ustedes van a desalojar sirvieron a sus dioses: sobre los montes altos, y sobre las colinas, y debajo de todo árbol frondoso.nota
3
וְנִתַּצְתֶּם אֶת-מִזְבְּחֹתָם, וְשִׁבַּרְתֶּם אֶת-מַצֵּבֹתָם, וַאֲשֵׁרֵיהֶם תִּשְׂרְפוּן בָּאֵשׁ, וּפְסִילֵי אֱלֹהֵיהֶם תְּגַדֵּעוּן; וְאִבַּדְתֶּם אֶת-שְׁמָם, מִן-הַמָּקוֹם הַהוּא.
Y derribarán sus altares, y quebrarán sus piedras alzadas, y sus Aserás las quemarán en el fuego, y las imágenes talladas de sus dioses las talarán; y destruirán su nombre de aquel lugar.nota
4
לֹא-תַעֲשׂוּן כֵּן, לַיהוָה אֱלֹהֵיכֶם.
No harán así con Jehová su Dios.nota
5
כִּי אִם-אֶל-הַמָּקוֹם אֲשֶׁר-יִבְחַר יְהוָה אֱלֹהֵיכֶם, מִכָּל-שִׁבְטֵיכֶם, לָשׂוּם אֶת-שְׁמוֹ, שָׁם--לְשִׁכְנוֹ תִדְרְשׁוּ, וּבָאתָ שָּׁמָּה.
Sino que al lugar que Jehová su Dios escoja de entre todas sus tribus, para poner allí su nombre — busquen su morada, y vendrás allí.nota
6
וַהֲבֵאתֶם שָׁמָּה, עֹלֹתֵיכֶם וְזִבְחֵיכֶם, וְאֵת מַעְשְׂרֹתֵיכֶם, וְאֵת תְּרוּמַת יֶדְכֶם; וְנִדְרֵיכֶם, וְנִדְבֹתֵיכֶם, וּבְכֹרֹת בְּקַרְכֶם, וְצֹאנְכֶם.
Y traerán allí sus holocaustos y sus sacrificios, y sus diezmos y la contribución de su mano, y sus votos y sus ofrendas voluntarias, y los primogénitos de su vacada y de su rebaño.nota
7
וַאֲכַלְתֶּם-שָׁם, לִפְנֵי יְהוָה אֱלֹהֵיכֶם, וּשְׂמַחְתֶּם בְּכֹל מִשְׁלַח יֶדְכֶם, אַתֶּם וּבָתֵּיכֶם--אֲשֶׁר בֵּרַכְךָ, יְהוָה אֱלֹהֶיךָ.
Y comerán allí delante de Jehová su Dios, y se alegrarán en todo aquello a lo que pongan la mano — ustedes y sus casas — en lo que Jehová tu Dios te haya bendecido.nota
8
לֹא תַעֲשׂוּן--כְּכֹל אֲשֶׁר אֲנַחְנוּ עֹשִׂים פֹּה, הַיּוֹם:  אִישׁ, כָּל-הַיָּשָׁר בְּעֵינָיו.
No harán conforme a todo lo que nosotros hacemos aquí hoy — cada hombre lo que es recto a sus propios ojos.nota
9
כִּי לֹא-בָאתֶם, עַד-עָתָּה--אֶל-הַמְּנוּחָה, וְאֶל-הַנַּחֲלָה, אֲשֶׁר-יְהוָה אֱלֹהֶיךָ, נֹתֵן לָךְ.
Porque no han llegado, hasta ahora, al descanso ni a la heredad que Jehová tu Dios te da.nota
10
וַעֲבַרְתֶּם, אֶת-הַיַּרְדֵּן, וִישַׁבְתֶּם בָּאָרֶץ, אֲשֶׁר-יְהוָה אֱלֹהֵיכֶם מַנְחִיל אֶתְכֶם; וְהֵנִיחַ לָכֶם מִכָּל-אֹיְבֵיכֶם מִסָּבִיב, וִישַׁבְתֶּם-בֶּטַח.
Pero cruzarán el Jordán y se asentarán en la tierra que Jehová su Dios les da en herencia, y él les dará descanso de todos sus enemigos alrededor, y habitarán seguros.nota
11
וְהָיָה הַמָּקוֹם, אֲשֶׁר-יִבְחַר יְהוָה אֱלֹהֵיכֶם בּוֹ לְשַׁכֵּן שְׁמוֹ שָׁם--שָׁמָּה תָבִיאוּ, אֵת כָּל-אֲשֶׁר אָנֹכִי מְצַוֶּה אֶתְכֶם:  עוֹלֹתֵיכֶם וְזִבְחֵיכֶם, מַעְשְׂרֹתֵיכֶם וּתְרֻמַת יֶדְכֶם, וְכֹל מִבְחַר נִדְרֵיכֶם, אֲשֶׁר תִּדְּרוּ לַיהוָה.
Y sucederá que el lugar que Jehová su Dios escoja para hacer habitar allí su nombre — allí traerán todo lo que yo les mando: sus holocaustos y sus sacrificios, sus diezmos y la contribución de su mano, y todo lo escogido de sus votos que voten a Jehová.nota
12
וּשְׂמַחְתֶּם, לִפְנֵי יְהוָה אֱלֹהֵיכֶם--אַתֶּם וּבְנֵיכֶם וּבְנֹתֵיכֶם, וְעַבְדֵיכֶם וְאַמְהֹתֵיכֶם; וְהַלֵּוִי אֲשֶׁר בְּשַׁעֲרֵיכֶם, כִּי אֵין לוֹ חֵלֶק וְנַחֲלָה אִתְּכֶם.
Y se alegrarán delante de Jehová su Dios — ustedes y sus hijos y sus hijas, y sus esclavos y sus esclavas, y el levita que está dentro de sus puertas, ya que él no tiene porción ni heredad con ustedes.nota
13
הִשָּׁמֶר לְךָ, פֶּן-תַּעֲלֶה עֹלֹתֶיךָ, בְּכָל-מָקוֹם, אֲשֶׁר תִּרְאֶה.
Guárdate de ofrecer tus holocaustos en cualquier lugar que veas.nota
14
כִּי אִם-בַּמָּקוֹם אֲשֶׁר-יִבְחַר יְהוָה, בְּאַחַד שְׁבָטֶיךָ--שָׁם, תַּעֲלֶה עֹלֹתֶיךָ; וְשָׁם תַּעֲשֶׂה, כֹּל אֲשֶׁר אָנֹכִי מְצַוֶּךָּ.
Sino en el lugar que Jehová escoja en una de tus tribus — allí ofrecerás tus holocaustos, y allí harás todo lo que yo te mando.nota
15
רַק בְּכָל-אַוַּת נַפְשְׁךָ תִּזְבַּח וְאָכַלְתָּ בָשָׂר, כְּבִרְכַּת יְהוָה אֱלֹהֶיךָ אֲשֶׁר נָתַן-לְךָ--בְּכָל-שְׁעָרֶיךָ; הַטָּמֵא וְהַטָּהוֹר יֹאכְלֶנּוּ, כַּצְּבִי וְכָאַיָּל.
Solo que, cuanto desee tu alma, podrás degollar y comer carne dentro de todas tus puertas, conforme a la bendición de Jehová tu Dios que él te ha dado; el inmundo y el limpio podrán comerla, como se come la gacela y el ciervo.nota
16
רַק הַדָּם, לֹא תֹאכֵלוּ:  עַל-הָאָרֶץ תִּשְׁפְּכֶנּוּ, כַּמָּיִם.
Solo la sangre no la comerán; sobre la tierra la derramarás como agua.nota
17
לֹא-תוּכַל לֶאֱכֹל בִּשְׁעָרֶיךָ, מַעְשַׂר דְּגָנְךָ וְתִירֹשְׁךָ וְיִצְהָרֶךָ, וּבְכֹרֹת בְּקָרְךָ, וְצֹאנֶךָ; וְכָל-נְדָרֶיךָ אֲשֶׁר תִּדֹּר, וְנִדְבֹתֶיךָ וּתְרוּמַת יָדֶךָ.
No te está permitido comer dentro de tus puertas el diezmo de tu grano, tu vino nuevo y tu aceite fresco, ni los primogénitos de tu vacada y de tu rebaño, ni ninguno de tus votos que votes, ni tus ofrendas voluntarias, ni la contribución de tu mano.nota
18
כִּי אִם-לִפְנֵי יְהוָה אֱלֹהֶיךָ תֹּאכְלֶנּוּ, בַּמָּקוֹם אֲשֶׁר יִבְחַר יְהוָה אֱלֹהֶיךָ בּוֹ--אַתָּה וּבִנְךָ וּבִתֶּךָ וְעַבְדְּךָ וַאֲמָתֶךָ, וְהַלֵּוִי אֲשֶׁר בִּשְׁעָרֶיךָ; וְשָׂמַחְתָּ, לִפְנֵי יְהוָה אֱלֹהֶיךָ, בְּכֹל, מִשְׁלַח יָדֶךָ.
Más bien, delante de Jehová tu Dios los comerás, en el lugar que Jehová tu Dios escoja — tú y tu hijo y tu hija, y tu esclavo y tu esclava, y el levita que está dentro de tus puertas; y te alegrarás delante de Jehová tu Dios en todo aquello a lo que pongas la mano.nota
19
הִשָּׁמֶר לְךָ, פֶּן-תַּעֲזֹב אֶת-הַלֵּוִי, כָּל-יָמֶיךָ, עַל-אַדְמָתֶךָ.  {ס}
Guárdate de desamparar al levita, todos tus días sobre tu suelo.nota
20
כִּי-יַרְחִיב יְהוָה אֱלֹהֶיךָ אֶת-גְּבֻלְךָ, כַּאֲשֶׁר דִּבֶּר-לָךְ, וְאָמַרְתָּ אֹכְלָה בָשָׂר, כִּי-תְאַוֶּה נַפְשְׁךָ לֶאֱכֹל בָּשָׂר--בְּכָל-אַוַּת נַפְשְׁךָ, תֹּאכַל בָּשָׂר.
Cuando Jehová tu Dios ensanche tu territorio, como te lo prometió, y digas: «Voy a comer carne», porque tu alma desea comer carne — cuanto desee tu alma podrás comer carne.nota
21
כִּי-יִרְחַק מִמְּךָ הַמָּקוֹם, אֲשֶׁר יִבְחַר יְהוָה אֱלֹהֶיךָ לָשׂוּם שְׁמוֹ שָׁם, וְזָבַחְתָּ מִבְּקָרְךָ וּמִצֹּאנְךָ אֲשֶׁר נָתַן יְהוָה לְךָ, כַּאֲשֶׁר צִוִּיתִךָ--וְאָכַלְתָּ, בִּשְׁעָרֶיךָ, בְּכֹל, אַוַּת נַפְשֶׁךָ.
Si el lugar que Jehová tu Dios escoja para poner allí su nombre queda lejos de ti, entonces podrás degollar de tu vacada y de tu rebaño que Jehová te ha dado, como te he mandado, y comerás dentro de tus puertas cuanto desee tu alma.nota
22
אַךְ, כַּאֲשֶׁר יֵאָכֵל אֶת-הַצְּבִי וְאֶת-הָאַיָּל--כֵּן, תֹּאכְלֶנּוּ:  הַטָּמֵא, וְהַטָּהוֹר, יַחְדָּו, יֹאכְלֶנּוּ.
Solo que, como se come la gacela y el ciervo, así lo comerás; el inmundo y el limpio por igual podrán comerlo.nota
23
רַק חֲזַק, לְבִלְתִּי אֲכֹל הַדָּם, כִּי הַדָּם, הוּא הַנָּפֶשׁ; וְלֹא-תֹאכַל הַנֶּפֶשׁ, עִם-הַבָּשָׂר.
Solo sé fuerte — no comas la sangre; porque la sangre es la vida, y no comerás la vida junto con la carne.nota
24
לֹא, תֹּאכְלֶנּוּ:  עַל-הָאָרֶץ תִּשְׁפְּכֶנּוּ, כַּמָּיִם.
No la comerás; sobre la tierra la derramarás como agua.nota
25
לֹא, תֹּאכְלֶנּוּ--לְמַעַן יִיטַב לְךָ וּלְבָנֶיךָ אַחֲרֶיךָ, כִּי-תַעֲשֶׂה הַיָּשָׁר בְּעֵינֵי יְהוָה.
No la comerás, para que te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti, cuando hagas lo recto a los ojos de Jehová.nota
26
רַק קָדָשֶׁיךָ אֲשֶׁר-יִהְיוּ לְךָ, וּנְדָרֶיךָ, תִּשָּׂא וּבָאתָ, אֶל-הַמָּקוֹם אֲשֶׁר-יִבְחַר יְהוָה.
Solo tus cosas santas que tengas, y tus votos, los llevarás y vendrás al lugar que Jehová escoja.nota
27
וְעָשִׂיתָ עֹלֹתֶיךָ הַבָּשָׂר וְהַדָּם, עַל-מִזְבַּח יְהוָה אֱלֹהֶיךָ; וְדַם-זְבָחֶיךָ, יִשָּׁפֵךְ עַל-מִזְבַּח יְהוָה אֱלֹהֶיךָ, וְהַבָּשָׂר, תֹּאכֵל.
Y ofrecerás tus holocaustos, la carne y la sangre, sobre el altar de Jehová tu Dios; y la sangre de tus sacrificios será derramada sobre el altar de Jehová tu Dios, y la carne la comerás.nota
28
שְׁמֹר וְשָׁמַעְתָּ, אֵת כָּל-הַדְּבָרִים הָאֵלֶּה, אֲשֶׁר אָנֹכִי, מְצַוֶּךָּ:  לְמַעַן יִיטַב לְךָ וּלְבָנֶיךָ אַחֲרֶיךָ, עַד-עוֹלָם--כִּי תַעֲשֶׂה הַטּוֹב וְהַיָּשָׁר, בְּעֵינֵי יְהוָה אֱלֹהֶיךָ.  {ס}
Guarda y escucha todas estas palabras que yo te mando, para que te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti para siempre, cuando hagas lo bueno y lo recto a los ojos de Jehová tu Dios.nota
29
כִּי-יַכְרִית יְהוָה אֱלֹהֶיךָ אֶת-הַגּוֹיִם, אֲשֶׁר אַתָּה בָא-שָׁמָּה לָרֶשֶׁת אוֹתָם--מִפָּנֶיךָ; וְיָרַשְׁתָּ אֹתָם, וְיָשַׁבְתָּ בְּאַרְצָם.
Cuando Jehová tu Dios corte delante de ti a las naciones a las que vas entrando para desalojarlas, y las desalojes y te asientes en su tierra,nota
30
הִשָּׁמֶר לְךָ, פֶּן-תִּנָּקֵשׁ אַחֲרֵיהֶם, אַחֲרֵי, הִשָּׁמְדָם מִפָּנֶיךָ; וּפֶן-תִּדְרֹשׁ לֵאלֹהֵיהֶם לֵאמֹר, אֵיכָה יַעַבְדוּ הַגּוֹיִם הָאֵלֶּה אֶת-אֱלֹהֵיהֶם, וְאֶעֱשֶׂה-כֵּן, גַּם-אָנִי.
guárdate de quedar atrapado en seguirlas, después de que hayan sido destruidas delante de ti; y de indagar acerca de sus dioses, diciendo: «¿Cómo servían estas naciones a sus dioses? Que haga yo lo mismo, también yo».nota
31
לֹא-תַעֲשֶׂה כֵן, לַיהוָה אֱלֹהֶיךָ:  כִּי כָל-תּוֹעֲבַת יְהוָה אֲשֶׁר שָׂנֵא, עָשׂוּ לֵאלֹהֵיהֶם--כִּי גַם אֶת-בְּנֵיהֶם וְאֶת-בְּנֹתֵיהֶם, יִשְׂרְפוּ בָאֵשׁ לֵאלֹהֵיהֶם.
No harás así con Jehová tu Dios; porque toda abominación a Jehová, que él odia, la han hecho para sus dioses — porque hasta a sus hijos y a sus hijas los queman en el fuego para sus dioses.nota
Versículos 1–4 · «No harán así con Jehová su Dios» — la frase que aparece exactamente dos veces en la Biblia, y las dos en este capítulo

El capítulo está enmarcado por una sola frase, impresa una vez en v4 y otra en v31, y no aparece en ningún otro lugar de la Biblia hebrea. Buscado consonante por consonante en todo el texto, cada una de las dos es un hapax: el plural lo ta’asun ken la-YHVH eloheikhem devuelve v4 y nada más, y el singular lo ta’aseh ken la-YHVH elohekha devuelve v31 y nada más. Quite el nombre divino y busque las tres palabras solas lo ta’asun ken y aparece un segundo versículo, Números 32:23 (ya en estas páginas) —pero no es esta frase: allí las palabras son una condición negada, «pero SI no lo hacen así», sin nada dirigido a Jehová detrás—. Así que la prohibición aparece dos veces en la Biblia, este capítulo se queda con las dos, y ninguna de las dos redacciones aparece en ningún otro sitio.

Y las dos no son idénticas, que es lo interesante: v4 es PLURAL y v31 es SINGULAR. El marco cruza la costura. El capítulo 11 contó forma por forma su propio cambio de número gramatical y halló doce bloques alternos en treinta y dos versículos; haga usted la misma cuenta aquí y Deuteronomio 12 sale en el extremo contrario — dos bloques. Los versículos 1–12 son plurales, los versículos 13–31 singulares, con un solo cambio entre ellos. Lo que este capítulo tiene en lugar de alternancia son cinco versículos que cambian dentro de sí mismos: v1, v5, v7 y v9 corren en plural y cierran sobre una cláusula singular, y v16 hace lo contrario (véase la nota de allí).

Este es el capítulo que Deuteronomio 11 dijo que había que vigilar, y la hipótesis que plantó no sobrevive. Aquel capítulo cerró ofreciendo, explícitamente como hipótesis y no como hallazgo, que los singulares sueltos llegan «donde el texto se estrecha a la propiedad de una sola casa». Deuteronomio 12 la refuta con su propia evidencia más clara, y la refutación es su propia nota: la misma casa —tú, tus hijos, tus hijas, tus esclavos y el levita de tus puertas— recibe la palabra en PLURAL en v12 y en SINGULAR en v18, en lo que por lo demás es la misma frase. El contenido es idéntico; solo se mueve el número. Sea lo que sea lo que gobierna el cambio, no es la casa.

Un lector inglés no puede ver nada de esto, y un lector español sí. El inglés tiene un solo «you»; el español tiene ustedes y . La edición española de este capítulo imprime por tanto la costura directamente —ustedes hasta v12, desde v13— y los cinco cambios a mitad de versículo aparecen como un cambio de persona dentro de una misma oración. Eso no es una libertad tomada en el español; es el hebreo, que el español puede transportar y el inglés no. ★ Cinco de los siete testigos ingleses Sí lo llevan, y cuatro de ellos con un pronombre de sobra. La ASV aún tenía «ye» y «thou» y los usó con exactitud: «Ye shall not do so unto Jehovah your God» en v4 frente a «Thou shalt not do so unto Jehovah thy God» en v31 —el marco y su costura, ambos visibles en una Biblia inglesa de 1901. La KJV y la Ginebra hacen lo mismo, y también la Douay, que pone un vosotros en v4 y un tú en v31 —por una vez la Vulgata AYUDANDO, porque el latín tiene tu y vos y no tenía manera de perder la distinción. La NWT de 1984 lo resuelve por una quinta vía, tipográfica: imprime el plural como YOU en versalitas, de modo que en v5 su «to have it reside, YOU will seek, and there you must come» marca incluso el cambio a mitad de versículo. ⚠ Las dos que lo pierden son la NIV y The Living Bible —y, yendo hacia atrás, la propia revisión de 2013 de la NWT, que abandona las versalitas que usaba su edición de 1984. Este es uno de los sitios donde el inglés más antiguo transporta información que el más nuevo ha tirado.

V1 abre con el par ha-chuqqim ve-ha-mishpatim, los mismos «estatutos y juicios» ya fijados en Deuteronomio 11:1, y cierra sobre adamah, el suelo, mantenido distinto de eretz, la tierra, en el mismo versículo — dos palabras hebreas, dos palabras españolas, como en el resto de esta traducción.

Versículos 2–3 · Altares, piedras alzadas, Aserás, imágenes talladas — la misma lista que Deuteronomio 7, con dos de los verbos intercambiados

La lista de demolición de aquí es la de Deuteronomio 7:5, ya en estas páginas, y las dos listas comparten los cuatro objetos y los cuatro verbos. Lo que no comparten es qué verbo va con qué objeto. Puestas una junto a otra, desde el hebreo de ambas:

★ Deuteronomio 7:5 — altares derribados, piedras alzadas quebradas, Aserás taladas (tegade’un), imágenes talladas quemadas en el fuego (tisrefun ba-esh).
Deuteronomio 12:3 — altares derribados, piedras alzadas quebradas, Aserás quemadas en el fuego, imágenes talladas taladas.

Los dos últimos verbos están intercambiados entre sus objetos. Las dos asignaciones son posibles —una aserá es de madera y arde o se corta, y un pesel se puede cortar o quemar— y ninguno de los dos versículos corrige al otro. Vale la pena notarlo porque este libro se cita a sí mismo palabra por palabra con muchísima frecuencia (el capítulo 11 reprodujo 6:9 letra por letra), de modo que un lugar donde repite una fórmula y mueve una pieza dentro de ella es una clase de repetición distinta de las catalogadas hasta ahora. El español sigue las traducciones ya establecidas de Deuteronomio 7 —piedras alzadas, Aserás, talar— precisamente para que el intercambio se vea en vez de quedar escondido tras un juego nuevo de palabras.

El verbo de v2 está doblado, y es el verbo que el capítulo 11 usó de Egipto. Abbed te’abbedun es el infinitivo absoluto reforzando su propio verbo finito —la manera hebrea de decir algo dos veces para dar énfasis—, que once de los trece testigos traducen con un adverbio: KJV «utterly destroy», ASV «surely destroy», Ginebra «utterly destroy», NIV «Destroy completely», NWT 1984 «absolutely destroy», y todo el estante español (RV 1909 «Destruiréis enteramente», RV60 igual, NVI «por completo»). Los dos que no lo hacen son la Douay, que lee sencillamente «Destroy all the places» y deja ir el doblete, y The Living Bible, que parafrasea el versículo en «heathen altars» y no conserva ninguno de los dos. La raíz es abad, y es la misma raíz que cerraba la frase correspondiente un capítulo antes: en Deuteronomio 11:4, del ejército egipcio en el mar, «y Jehová los destruyó, hasta el día de hoy». Lo que Dios le hizo al ejército, a Israel se le manda ahora hacérselo a los santuarios. Y la misma raíz vuelve al final de v3 con un objeto extraño: no los lugares, no las imágenes, sino el NOMBRE — ve-ibbadtem et shemam, «y destruirán su nombre de aquel lugar».

El nombre es la bisagra, y la nota siguiente es donde gira. Dos versículos después de mandar destruir su nombre fuera del lugar, el capítulo manda a Israel al lugar donde él pondrá SU nombre.

Versículos 5–6 · El lugar que Jehová escoja — seis veces en este capítulo, y ni una sola vez en todo el libro se le pone nombre

La fórmula «el lugar que Jehová escoja» aparece seis veces en este capítulov5, v11, v14, v18, v21, v26 — y diecinueve veces en Deuteronomio, de las cuales dieciocho son de un lugar y una, en 17:15, es de un rey. Nunca se rellena. Buscado consonante por consonante en todo el libro: Jerusalén aparece cero veces en Deuteronomio, y Sión también cero. La pieza legislativa más trascendental del culto israelita no nombra su propia dirección en ninguna parte.

Dónde lo pone la tradición, y por qué esta traducción no lo decide. La respuesta posterior evidente es el templo de Jerusalén, y así lo lee Reyes. La Biblia de Ginebra de 1599, que no es tímida, puso la versión honesta de la respuesta en su margen de v14 y nombró la secuencia en vez del sitio: el arca estuvo en Silo «243 años, o como algunos escriben más de 300 años, y en otros lugares hasta que se edificó el templo». Eso es un traductor de 1599 negándose a leer Jerusalén dentro de un versículo que no la tiene, que es también la política de este proyecto: donde una tradición rellena un hueco que el texto deja abierto, el hueco se informa como hueco. Quien quiera el argumento de que el capítulo fue escrito para, o por, una reforma posterior determinada lo encontrará desarrollado en otra parte; es una lectura con un linaje real y no es la única, y aquí no se vota por ninguna.

El nombre, continuado desde la nota anterior. El versículo 3 termina «destruirán su NOMBRE de aquel LUGAR»; el versículo 5 envía a Israel al LUGAR donde él pondrá su NOMBRE. Los mismos dos sustantivos, shem y maqom, en el mismo orden, con dos versículos de distancia, haciendo trabajos opuestos. Borra un nombre de un lugar; ve al lugar por un nombre.

«Busquen su morada» es una frase genuinamente difícil, y la palabra hebrea es un hapax. Le-shikhno tidreshu — buscada en toda la Biblia hebrea, la forma le-shikhno aparece exactamente una vez, aquí. Leída como sustantivo es «a su morada buscarán», que es lo que esta traducción imprime; repuntuada como infinitivo (le-shakkeno, «para hacerlo habitar») coincidiría exactamente con el le-shakken shemo sham de v11, y varios lectores han propuesto justamente eso. El estante muestra la tensión: ASV «even unto his habitation shall ye seek», KJV lo mismo, NWT 1984 «to have it reside, YOU will seek». La incertidumbre es real y se deja en pie en vez de resolverse eligiendo la lectura más cómoda.

El verbo es darash, y el capítulo lo prohibirá en su último párrafo. Busca su morada, v5; no indagues acerca de sus dioses, v30. El mismo verbo, abierto y cerrado.

Versículos 7, 12 y 18 · La misma casa, la misma frase, dos veces — una en plural y otra en singular

★★ Esta es la evidencia más limpia del libro hasta ahora sobre qué está siguiendo el cambio de número gramatical, y es un par mínimo. El versículo 12 y el versículo 18 dan la misma instrucción a la misma lista de personas en el mismo orden, y no se diferencian en nada salvo en el número:

V12u-smachtem lifnei YHVH eloheiKHEM: atTEM u-veneiKHEM u-venoteiKHEM, ve-avdeiKHEM ve-amhoteiKHEM, ve-ha-levi asher bi-sha’areiKHEM.
V18atTAH u-vinKHA u-vitTEKHA ve-avdeKHA va-amateKHA, ve-ha-levi asher bi-sha’areiKHA; ve-samachTA lifnei YHVH elohEKHA.

Seis miembros, orden idéntico, la idéntica cláusula del levita, el idéntico «y se alegrarán delante de Jehová su Dios» — enteramente plural en v12, enteramente singular en v18. Y v18 es también el gemelo singular de v7: el u-smachtem be-khol mishlach yedKHEM de v7, «se alegrarán en todo aquello a lo que pongan la mano», es el ve-samachta be-khol mishlach yadEKHA de v18, palabra por palabra en el otro número.

Qué descarta eso. Descarta la hipótesis de la casa que ofreció Deuteronomio 11, puesto que la casa es de lo que tratan AMBOS versículos. Descarta cualquier explicación que descanse en la CLASE de contenido, que el capítulo 10 ya había puesto a prueba e informado que fallaba. Lo que queda en pie es la lectura a la que el capítulo 11 llegó desde la otra dirección: el número sigue al bloque, y el bloque es una unidad de composición. El capítulo 11 pudo mostrarlo porque su fuente —Deuteronomio 6— estaba en estas páginas para ponerla al lado. Este capítulo lo muestra sin necesitar una fuente de fuera, porque enuncia su ley dos veces y los dos enunciados están en números distintos: los versículos 2–12 dan el mandato de destruir los santuarios locales y llevarlo todo al lugar escogido, y luego los versículos 13–19 lo dan otra vez, en singular, y añaden la concesión. Contado dos veces, la segunda como si fuera la primera.

Dicho con sus límites. Esto es una descripción de lo que el texto hace, no una afirmación sobre quién escribió qué mitad ni cuándo. El doblete está a la vista en la página en cualquier idioma; la explicación de por qué está ahí se discute, y aquí no se zanja.

Versículos 8–9 · «Lo recto a sus propios ojos» — la línea con que termina el libro de los Jueces, y el descanso que aún no ha llegado

Deuteronomio 12:8 es uno de los cuatro versículos de la Biblia hebrea con la frase ha-yashar be-einav, «lo recto a sus propios ojos», y conviene conocer los otros tres. Buscados consonante por consonante en todo el texto, los cuatro son Éxodo 15:26, este versículo, Jueces 17:6 y Jueces 21:25.

Éxodo 15:26 es el que no hay que contar mal, y está al otro lado del libro mayor. Allí el «sus» es de DIOS —«y haces lo recto a SUS ojos», un mandato de obedecer—, de modo que las mismas tres palabras significan lo contrario según de quién sean los ojos. Solo tres versículos ponen los ojos en la cabeza de un ser humano, y este es el primero.

Los otros dos son la misma frase, dos veces, y son el marco del libro de los Jueces. Jueces 17:6 y 21:25 son letra por letra idénticos —ba-yamim ha-hem ein melekh be-yisrael: ish ha-yashar be-einav ya’aseh, «en aquellos días no había rey en Israel; cada hombre hacía lo recto a sus propios ojos»— y el segundo de ellos es el último versículo del libro. Así que la frase que Moisés usa aquí para el modo en que Israel está dando culto en el desierto es la frase que Jueces usará para el estado del país, y el diagnóstico es el mismo. La versión de Deuteronomio lleva una palabra de más que el estribillo de Jueces no tiene: kol, «cada hombre lo que sea recto a sus propios ojos».

Que una versión conserve aquí los OJOS decide si su lector puede ver la respuesta que da este capítulo, y el estante se parte casi por la mitad. Los versículos 25 y 28 responden a v8 moviendo los ojos —lo recto a los ojos de JEHOVÁ—, de modo que una versión que traduzca v8 sin ellos ha cortado en silencio el cable entre las dos mitades del capítulo. Contado en los trece testigos recogidos para este capítulo, seis conservan los ojos y siete los pierden. Conservan: KJV y ASV («every man whatsoever is right in his own eyes»), Ginebra 1599 («whatsoever seemeth him good in his own eyes»), NWT 1984 («each one whatever is right in his own eyes»), la revisión de 2013 de esa misma NWT, y la TNM 1987 («lo que sea recto a sus propios ojos»). Pierden: NIV («as they see fit»), Douay («that which seemeth good to himself»), The Living Bible, y —la parte en que conviene detenerse— cuatro de los cinco testigos españoles, las dos Reina-Valeras, la NVI y la TNM en su revisión de 2019 («lo que le parece bien»), que pierde lo que la TNM de 1987 había conservado.

⚠ De modo que un lector español tiene, en este versículo, exactamente una versión del estante que preserva el vínculo sobre el que está construido el capítulo. Esta traducción conserva los ojos en los dos idiomas por esa razón.

V9: «el descanso y la heredad» empareja dos palabras que este proyecto ya ha entrado por separado, y el emparejamiento mismo es único: buscado en toda la Biblia hebrea, el ha-menuchah ve-el ha-nachalah aparece solo en este versículo.

Versículos 10–11 · Descanso de sus enemigos, y seguridad — la condición atada al mandato

El lugar escogido no es para ahora. El versículo 9 dice que Israel aún no ha llegado al descanso, y v10 hace de cruzar el Jordán, asentarse y recibir descanso de los enemigos de alrededor la condición previa del «y sucederá que el lugar…» de v11. La ley está escrita para empezar más tarde que el sermón que la contiene, lo cual conviene retener al leer la concesión de vv15 y 20–22: las dos mitades de este capítulo se dirigen a un país asentado, no a un campamento.

Le-shakken shemo sham, «para hacer habitar allí su nombre», es el causativo de shakhan —la raíz que está detrás del nombre del propio tabernáculo, el mishkan, la morada—. La ASV mantiene visible el causativo («to cause his name to dwell there»); la NIV lo aplana a «as a dwelling for his Name». La distinción que traza el hebreo es entre el dios y el nombre: lo que se coloca en el sitio es el NOMBRE, y el capítulo nunca dice que el dios viva allí.

Versículos 13–14 · La ley enunciada por segunda vez — y esta vez en singular

El versículo 13 reinicia el capítulo. Todo lo que hay en vv13–14 ya se ha dicho en vv5–6 y en v11: no en cualquier sitio, solo en el lugar escogido, y todo lo que yo te mando va allí. Lo que ha cambiado es el número —el bloque plural acaba en v12 y el singular empieza aquí y corre hasta el final del capítulo— y lo que viene después, que sí es nuevo (véase la nota siguiente).

Hishamer lekha, «guárdate», abre v13, v19 y v30: tres advertencias, espaciadas por la mitad singular, sobre las tres maneras en que la ley puede fallar —sacrificar en cualquier parte, abandonar al levita y copiar a los vecinos.

Versículos 15, 20–22 · Carne sin altar — la concesión, la gacela, y Levítico 17

Esta es la consecuencia práctica del capítulo, y es un cambio real. Si todo sacrificio ha de ocurrir en un solo lugar, entonces una familia a una semana de camino no puede comer carne de res ni de oveja en absoluto, puesto que matar un animal doméstico había sido un acto sacrificial. El versículo 15 lo suelta: degollar y comer en casa, cuanto desee tu alma, y el ritualmente inmundo puede comer con el limpio —porque esta carne no es una ofrenda—. La comparación que busca el hebreo es la tzvi y el ayyal, la gacela y el ciervo: animales de caza, que nunca podían sacrificarse y por eso nunca habían necesitado altar. La carne doméstica queda reclasificada como carne de caza.

Levítico 17:3–5, ya en estas páginas, dice lo contrario con todas las letras —un hombre que degüella un buey o un cordero o una cabra y no lo trae a la entrada de la tienda «ha derramado sangre, y ese hombre será cortado de entre su pueblo»—. Los dos textos no se armonizan aquí, y esta traducción no los armoniza. Lo que sí conviene informar es que Deuteronomio da su propia razón, y la razón es la distancia: v21, «si el lugar… queda lejos de ti». Levítico legisla para un campamento con la tienda en medio, donde nada queda lejos; Deuteronomio legisla para un país. Si eso es un desarrollo, una armonización o dos leyes para dos situaciones es exactamente la pregunta sobre la que las lecturas difieren, y cada una de esas lecturas tiene defensores serios.

La King James dice «roebuck», corzo, y el corzo no vive allí. La KJV traduce tzvi por el corzo europeo tanto en v15 como en v22, y no está sola: la Ginebra tiene «roebuck» también en v22 y la Douay «the roe». La ASV lo corrigió a «gazelle», y la NWT 1984 y la NIV leen las dos gacela. El estante español recorre el camino idéntico dos siglos después: la RV 1909 tiene «corzo», otra vez el ciervo europeo, y la RV60 lo sustituye por «gacela». Dos estantes, el mismo error, la misma corrección.

La Douay-Rheims lee «el inmundo y el limpio» como una afirmación sobre el ANIMAL, y está sola en eso. Todas las demás versiones de los dos estantes lo toman de la persona que come: la Douay en cambio lo desarrolla como una glosa sobre la bestia —inmundo queriendo decir «having blemish or defect», limpio «sound and without blemish, such as may be offered»—. Eso es la Vulgata trasluciéndose, como suelen serlo las divergencias de la Douay en esta traducción; e invierte el versículo, porque el sentido de v15 es precisamente que el estado ritual de una persona deja de importar en cuanto la comida no es un sacrificio.

Nefesh en estos tres versículos significa apetitobe-khol avvat nafshekha, «cuanto desee tu alma», en vv15, 20 (dos veces) y 21. Consérvelo para v23, que usa la misma palabra para lo que hay en la sangre.

Versículos 16 y 24 · La única frase plural de la mitad singular — y la misma frase doce versículos después en singular

El versículo 16 es la única intrusión plural en todo el bloque singular, y es la prohibición de la sangre. Rak ha-dam lo tokheLU —«solo la sangre no la comerán (ustedes)»— sentado entre v15 y v17, singulares los dos de principio a fin, y volviendo a cambiar dentro de su propia segunda cláusula: al ha-aretz tishpekhennu ka-mayim, «sobre la tierra la derramarás (tú) como agua».

Y v24 es la misma frase enteramente en singular. El versículo 24 dice lo tokhelennu; al ha-aretz tishpekhennu ka-mayim —la segunda cláusula palabra por palabra idéntica a la de v16, la primera cláusula el singular del plural de v16—. La misma prohibición aparece dos veces en un capítulo, con doce versículos de distancia, una vez dirigida a una nación y otra a un hombre. Es la ilustración más pulcra del capítulo de lo que argumenta la nota de v12/v18: el número no está siguiendo al contenido, porque aquí el contenido son las mismas palabras.

Levítico 17 se deshace de la sangre de otra manera, y la diferencia no es trivial. Levítico 17:13, ya en estas páginas, le dice a un cazador que derrame la sangre y la cubra con polvo. Deuteronomio dice derramarla sobre la tierra como agua, dos veces, y no dice nada de cubrirla. Derramar sangre como agua es una manera de decir que no se le está ofreciendo a nada —la misma eliminación que vuelve ordinaria la carne vuelve la sangre no-libación.

Versículo 17 · La lista de lo que NO puede comerse en casa — y los dos productos que no son grano

La concesión de v15 queda acotada de inmediato: la carne ordinaria puede comerse en cualquier sitio, pero los derechos sagrados no. Tirosh y yitzhar se conservan aquí como vino nuevo y aceite fresco en vez de los más planos «vino» y «aceite» —las dos palabras nombran el producto tal como sale de la cosecha, que es lo que hace que pertenezcan a una lista de diezmos—; la ASV lee «the tithe of thy grain, or of thy new wine, or of thine oil» y la NWT 1984 «your grain or of your new wine or of your oil», las dos manteniendo específicos los dos primeros y dejando plano el tercero. La KJV y la Ginebra leen «corn» para el grano, el conocido arcaísmo de la King James para cereal de cualquier clase.

«No te está permitido» traduce lo tukhal, que es el verbo «poder» usado para el permiso —no «no debes» sino, literalmente, «no puedes»—. La KJV conserva el modismo inglés antiguo que hacía el mismo trabajo («Thou mayest not eat»), que hoy le suena a un oído moderno como una prohibición corriente y por tanto pierde el matiz.

Versículo 19 · Guárdate de desamparar al levita — el hombre sin tierra en un capítulo sobre la tierra

El levita aparece tres veces en este capítulo (v12, v18, v19) y siempre con la misma etiqueta: «que está dentro de tus puertas», y en v12 la razón —«ya que él no tiene porción ni heredad con ustedes»—. Esa es la propia aritmética del capítulo volviéndose sobre alguien. Centralizar el sacrificio en un solo lugar deja fuera de uso todos los santuarios locales, y sin sustento a los hombres que servían en ellos; el capítulo que cierra los altares locales es el capítulo que dice, dos veces, que el levita come a tu mesa, y luego una tercera que olvidarlo es cosa de la que hay que advertir. Esto salda Deuteronomio 10:9, ya en estas páginas, donde a Leví se le paga con una persona en lugar de tierra.

Al admatekha cierra el versículo —«sobre tu SUELO», adamah, la misma palabra que cerró v1 y la palabra que esta traducción mantiene distinta de eretz.

Versículo 23 · «Sé fuerte» — una palabra de guerra para una regla de comida, y el margen donde la Biblia de Ginebra lo admite

Rak chazaq —«solo sé fuerte»— aparece en exactamente tres versículos de la Biblia hebrea, y los otros dos son el encargo a Josué. Buscado consonante por consonante: este versículo, Josué 1:7 y Josué 1:18, los dos «solo sé fuerte y muy valiente», dichos a un hombre que está a punto de invadir un país. Aquí la idéntica apertura se le dice a una casa sobre no comer algo. El hebreo trata abstenerse de la sangre como un acto que requiere temple, y eso es algo real y un poco sorprendente que el texto diga.

Siete de los trece testigos convierten el verbo de guerra en cautela, y la Biblia de Ginebra sabía que lo estaba haciendo. La KJV, la ASV y la Ginebra imprimen todas «be sure that thou eat not the blood»; la NIV «be sure you do not eat the blood». Los traductores de Ginebra añadieron entonces una nota al margen de su propio versículo, que dice, entera: «Hebrew, be strong or constant.» Tradujeron de una manera en el texto y le dijeron al lector la otra en el margen —y su margen tiene razón.

Las versiones que conservan la fuerza son las que predice la regla permanente de este proyecto. La NWT 1984 tiene «be firmly resolved»; la RV 1909 tiene «te esfuerces», de esfuerzo, y la RV60 «te mantengas firme». Contado en los dos estantes, la división es casi pareja y no corre por edad —corre por familia: la línea NWT/TNM y la línea Reina-Valera conservan una palabra de fuerza o de resolución, mientras que la línea Ginebra–King James–ASV–NIV, y la NVI con ella, dicen todas «asegúrate».

★★ La palabra para lo que hay en la sangre es la misma palabra que ya ha significado «apetito» cuatro veces en este capítulo. Nefesh es el ansia en v15, v20 (dos veces) y v21 —«cuanto desee tu alma»— y aquí es lo que la sangre ES. El español no puede sostener las dos cosas en una palabra sin caer en el absurdo, así que esta traducción imprime «alma» para el apetito y «vida» para la sangre, y lo dice aquí en vez de fingir que el hebreo hizo una distinción que no hizo. El versículo está construido sobre la colisión: lo que quiere la carne y lo que no debe comerse con ella se nombran igual.

Deuteronomio enuncia la relación sangre-vida de manera distinta a Levítico, y la diferencia es la dirección. Levítico 17:11, ya en estas páginas, dice «la vida de la carne ESTÁ EN la sangre»; 17:14 las iguala con la VIDA como sujeto, «la vida de toda carne es su sangre». Deuteronomio 12:23 pone la SANGRE en posición de sujeto —ki ha-dam hu ha-nafesh, «porque la sangre, ella es la vida». Tres enunciados de una regla, y no hay dos formulados igual.

Cuatro ediciones, una dirección, dos idiomas. En este versículo el «the blood is the SOUL» de la NWT 1984 se vuelve, en la NWT 2013, «the blood is the life»; y el «la sangre es el alma» de la TNM 1987 se vuelve, en la TNM 2019, «la sangre es la vida»; y la Reina-Valera hace el mismo movimiento en su propio calendario, «el alma» en 1909 y «la vida» en 1960. Tres parejas de revisión en dos idiomas, todas pasando de alma a vida en el mismo versículo. La Douay, que traduce la Vulgata, mantiene una cuarta posición entera: «the blood is FOR the soul».

Versículos 25 y 28 · Lo recto a los ojos de JEHOVÁ — la respuesta al versículo 8, y la fórmula con que el libro de los Reyes juzgará a cada rey

El capítulo responde a su propio diagnóstico moviendo los ojos. V8: cada hombre hace lo recto a SUS PROPIOS ojos. V25: «cuando hagas lo recto a los ojos de JEHOVÁ». V28 lo repite y añade una palabra —«lo BUENO y lo recto a los ojos de Jehová tu Dios»—. El mismo sustantivo, el mismo modismo, distinto dueño, y las dos mitades del capítulo quedan cosidas por él.

★★ Solo cuatro de las trece versiones recogidas para este capítulo conservan los ojos en LOS DOS extremos, y las otras nueve fallan de dos maneras opuestas, más una que consigue las dos. La nota de v8 contó quién conserva los ojos en el diagnóstico; esta es la otra mitad de la misma cuenta, y juntarlas es lo que muestra el daño. Conservan el vínculo entero: ASV, NWT 1984, la revisión de 2013 de esa NWT, y la TNM 1987. Es el estante comportándose exactamente como predice la regla permanente de este proyecto —los dos testigos más literales en inglés, y el miembro español de la misma familia.

Los dos modos de fallar son opuestos, y el más antiguo es la sorpresa. La KJV y la Ginebra conservan los ojos en v8 —y los pierden aquí, imprimiendo «right in the SIGHT», a la vista, tanto en v25 como en v28—. Así que al lector de la King James se le da el diagnóstico en el modismo propio del capítulo y luego se le entrega la cura en otro distinto. Todos los demás fallan en el extremo cercano: la NIV, las dos Reina-Valeras, la NVI y la TNM 2019 tienen todas los ojos aquí en v25 y los habían dejado caer atrás en v8. La Douay es la única que pierde los dos extremos, y pierde «recto» con ellos —«that which is pleasing in the sight», lo agradable, que es una afirmación distinta sobre lo que Dios quiere.

Ha-yashar be-einei YHVH aparece en veintitrés versículos de la Biblia hebrea, y la forma de esa lista es lo que importa. Buscado consonante por consonante: cuatro están en Deuteronomio (12:25, 12:28, 13:19, 21:9) y cada uno de los otros diecinueve está en Reyes o en Crónicas —«e hizo lo recto a los ojos de Jehová», dicho de David, Asa, Josafat, Joás, Amasías, Uzías, Jotam, Ezequías y Josías, y negado de Acaz—. La frase que Deuteronomio acuña aquí es la frase con que un libro posterior calificará a todos los reyes del país, y 2 Crónicas 14:1 lleva incluso la forma larga de v28 de este capítulo, «lo bueno y lo recto».

⚠ Esa es una conexión literaria genuina y no es, por sí sola, un argumento sobre fechas ni sobre autoría. Vale la pena nombrar con claridad qué hace de ella una de las lecturas, porque el lector se la encontrará en otra parte: 2 Reyes 22:2 usa la fórmula de Josías, el rey cuya reforma cerró los santuarios locales, y una línea muy conocida de la investigación lee este capítulo y aquel reinado como conectados. Otros leen la influencia en sentido contrario, o como un modismo compartido de una misma escuela. La fórmula es la evidencia; la dirección es el argumento, y esta traducción informa de la primera y no dirime el segundo.

Versículos 26–27 · Lo que sí tiene que viajar — y la sangre que se derrama sobre un altar y no sobre el suelo

Después de la concesión, el balance. La carne ordinaria se queda en casa; las cosas santas y los votos siguen yendo al lugar (v26), y allí la sangre se trata de la manera exactamente contraria a v16 y v24: no derramada sobre la tierra como agua sino derramada sobre el altar (v27). El mismo líquido, dos eliminaciones, y cuál se aplica depende enteramente de si el animal era una ofrenda. Esa es toda la lógica del capítulo en un par de versículos.

«Y la carne la comerás» cierra v27 —incluso en el altar, el adorador come—. El holocausto sube entero; el zevach, el sacrificio propiamente dicho, es una comida, que es por lo que el capítulo puede seguir diciendo «comerán allí y se alegrarán».

Versículos 29–31 · No preguntes cómo lo hacían — el verbo con que abrió el capítulo, ahora prohibido, y la práctica nombrada sin eufemismo

El capítulo cierra sobre el verbo con que abrió. V5: tidreshu, busquen su morada. V30: pen tidrosh le-eloheihem, no sea que indagues acerca de sus dioses. Darash es el verbo corriente para acudir a un dios con una pregunta, y este capítulo lo manda y lo prohíbe —la diferencia es solo el objeto.

«Atrapado» traduce tinnaqesh, un pasivo de una raíz de poner trampas. Buscadas en toda la Biblia hebrea, estas consonantes aparecen en dos versículos: aquí, y 1 Samuel 28:9, donde la médium de En-dor le pregunta a Saúl disfrazado por qué está «entrampando» su vida —una conjugación distinta de la misma raíz, que es la clase de cosa que devuelve una búsqueda consonántica y que un lector tiene que comprobar en vez de contar—; un versículo sobre un rey consultando exactamente a la clase de practicante contra la que advierte este pasaje, aunque la conexión es de vocabulario y no de cita.

La pregunta que el versículo pone en boca de Israel es una pregunta sobre el método, no sobre la lealtad: «¿Cómo servían estas naciones a sus dioses? Que haga yo lo mismo». Lo que se prohíbe no es cambiar de dioses sino importar una técnica —que es por lo que v31 responde con una práctica y no con una doctrina.

V31 nombra el sacrificio de niños con todas las letras y esta traducción no lo suaviza: «porque hasta a sus hijos y a sus hijas los queman en el fuego para sus dioses». El versículo lo enuncia como la razón por la que la imitación queda prohibida. Si la práctica fue tan extendida como implica la polémica es algo genuinamente discutido entre los historiadores —los textos bíblicos, los informes clásicos sobre Cartago y los cementerios tofet excavados se leen de maneras muy distintas según el investigador— y esta nota informa de esa discusión en vez de zanjarla. Lo que no está en discusión es lo que dice el versículo, y es la última palabra del capítulo.

⚠ Una nota de versificación. Este capítulo corre hasta 31 versículos en el texto masorético, y esta traducción sigue esa numeración. Los trece testigos ingleses y españoles tienen 32, sin excepción —comprobados uno por uno en los dos estantes—. Su 12:32 es el 13:1 del hebreo: «Toda esta palabra que yo les mando, esa guardarán para ponerla por obra: no le añadirás, ni le quitarás». Así que quien coteje con cualquier otra Biblia encontrará aquí un versículo más de los que tiene esta página, y lo encontrará al principio del capítulo siguiente. ★ Vale la pena saber cuál es ese versículo de más, porque repite Deuteronomio 4:2, ya en estas páginas —no añadas, no quites— y dónde lo encuentre un lector depende enteramente de qué numeración haya heredado su Biblia.

Notas sobre esta traducción

Decisiones.Este capítulo corre hasta 31 versículos en hebreo y 32 en todas las Biblias inglesas y españolas —comprobado contra los trece testigos recogidos de los dos estantes, que coinciden en 32 sin excepción—. Esta traducción sigue la numeración masorética, de modo que el conocido «no añadas, no quites» que otras Biblias imprimen como 12:32 es el 13:1 del hebreo y aparecerá al principio del capítulo siguiente. No falta nada; la división cae en otro sitio. Tres traducciones se apartan de la mayoría del estante y se argumentan en sus notas y no aquí: «sé fuerte» para chazaq en v23, donde la línea Ginebra–King James–ASV–NIV lee toda «be sure» y el propio margen de Ginebra dice que el hebreo significa otra cosa (n12-23); «gacela» para tzvi en vv15 y 22, contra el corzo de las tres versiones inglesas más antiguas y el «corzo» de la Reina-Valera de 1909 (n12-15); y «contribución» para terumah en vv6, 11 y 17, manteniendo la traducción que este proyecto fijó en Levítico 7 en vez del «heave offering» de la KJV y la ASV. La lista de demolición de v3 conserva deliberadamente las piedras alzadas, las Aserás y el talar ya establecidos en Deuteronomio 7:5, para que lo único que difiere entre las dos listas —qué verbo va con qué objeto— quede a la vista en vez de enterrado bajo vocabulario nuevo (n12-2). Adamah se mantiene como suelo y eretz como tierra en todo el capítulo, y nefesh se imprime como alma donde significa apetito (vv15, 20, 21) y como vida donde nombra lo que hay en la sangre (v23) —una palabra hebrea, dos españolas, con la colisión explicada en n12-23 y no alisada.

Dos marcas masoréticas de párrafo caen en este capítulo, las dos {ס}, cerradas, tras v19 y tras v28 —comprobado versículo por versículo y no supuesto—. Lo dividen en 1–19, 20–28, 29–31. Vale la pena notar que ninguna de las dos cae en la costura interna más ruidosa del capítulo, el paso del plural al singular entre v12 y v13: la tradición de los escribas marcó las unidades de este capítulo y no marcó esa.

Ecos saldados. La lista de cuatro objetos de Deuteronomio 7:5, repetida aquí con dos de sus cuatro verbos intercambiados entre sus objetos (n12-2). El abad de Deuteronomio 11:4, usado de Jehová destruyendo al ejército de Egipto, entregado a Israel como lo que ÉL ha de hacerles a los santuarios —y vuelto luego contra un nombre (n12-2)—. El Leví sin tierra de Deuteronomio 10:9, saldado tres veces en la insistencia de este capítulo en que come a tu mesa (n12-19). La exigencia de Levítico 17:3–5 de que toda matanza doméstica llegue a la tienda, que este capítulo suelta y para lo cual da su propia razón (n12-15), y los dos enunciados de la regla de la sangre y la vida de 17:11–14, a los que este capítulo añade un tercero, formulado otra vez de otra manera (n12-23). Deuteronomio 6:9, la cita letra por letra que halló el capítulo 11, detrás de la observación de que las repeticiones de este libro suelen ser exactas (n12-2). Y Deuteronomio 4:2, cuyo «no añadas, no quites» vuelve como el versículo que este capítulo pierde a manos del siguiente por un accidente de numeración (n12-29).

Ecos plantados. Ha-yashar be-einei YHVH, acuñado en vv25 y 28, por saldar cuando este proyecto llegue a Reyes o Crónicas, donde diecinueve versículos lo usan para calificar a un rey (n12-25). Rak chazaq, cuyas dos únicas otras apariciones son el encargo a Josué en Josué 1:7 y 1:18, ya en estas páginas y ahora legible en las dos direcciones (n12-23). El lugar que se escoge seis veces y no se nombra ninguna, a la espera de cada capítulo posterior que diga «el lugar» (n12-5). Y darash, mandado en v5 y prohibido en v30, que el capítulo siguiente retomará.

Patrones que conviene llevarse. ★★ La cuestión del número gramatical, abierta desde Deuteronomio 9, recibe aquí su prueba más limpia, y la hipótesis que dejó en pie Deuteronomio 11 no la sobrevive. El capítulo 9 halló el número cambiando a mitad de versículo y preguntó qué lo gobernaba; el 10 puso a prueba la CLASE de contenido e informó honestamente de que fallaba; el 11 halló la costura explicable donde había una fuente visible, y ofreció una conjetura superviviente —que los singulares sueltos llegan donde el texto se estrecha a la propiedad de una sola casa— explícitamente como hipótesis, y pidió que se vigilara en este capítulo. Queda refutada, por un par mínimo. El versículo 12 y el versículo 18 se dirigen a la misma casa de seis miembros —tú, tus hijos, tus hijas, tu esclavo y tu esclava, y el levita de tus puertas— en el mismo orden, con la misma cláusula del levita y el mismo «alégrate delante de Jehová tu Dios», uno enteramente plural y otro enteramente singular; y v7 es un segundo gemelo plural de la cláusula final de v18. La casa es de lo que tratan LOS DOS, así que la casa no puede ser lo que selecciona el número. Esa hipótesis puede cerrarse ya junto a la del capítulo 10.

Lo que la sustituye es la lectura a la que llegó el capítulo 11 por el otro lado, y este capítulo aporta la evidencia sin necesitar una fuente de fuera. Contado forma por forma, Deuteronomio 12 se reparte en dos bloques —plural hasta v12, singular desde v13— frente a los doce que Deuteronomio 11 contó en sí mismo. (Son los dos únicos capítulos de estas páginas cuyas cuentas se han publicado, de modo que esto compara dos números medidos en vez de afirmar nada sobre el resto del libro.) Y se gana esa forma enunciando su ley dos veces: vv2–12 mandan destruir los santuarios locales y llevarlo todo al lugar escogido, y vv13–19 lo mandan otra vez, en el otro número, y luego añaden la concesión. El número sigue al bloque; el bloque es una unidad de composición. Dicho con sus límites, como el capítulo 11 dijo los suyos: esto describe lo que el texto hace y no afirma nada sobre quién escribió qué mitad ni cuándo.

Cinco versículos cambian dentro de sí mismos, y el quinto es el que importa. V1, v5, v7 y v9 corren todos en plural y cierran sobre una cláusula singular. V16 va al revés —y es la única frase plural de toda la mitad singular, y es la prohibición de la sangre, cuya segunda cláusula reaparece palabra por palabra en v24 enteramente en singular—. Una prohibición, dos veces en un capítulo, una a una nación y otra a un hombre.

La división 1984/1987 frente a 2013/2019 produjo aquí cuatro instancias más, una de ellas la más clara hasta ahora. En v23 el «the blood is the SOUL» de la NWT 1984 se vuelve «the life» en la de 2013, y el «el alma» de la TNM 1987 se vuelve «la vida» en 2019 —el mismo movimiento en los dos idiomas, y la Reina-Valera lo hizo por su cuenta entre 1909 y 1960—. En v8 la TNM 2019 pierde los «ojos» que la de 1987 había conservado, rompiendo el vínculo con v25 que la de 1987 preserva. En v5 el YOU en versalitas de la NWT 1984, que marca el plural, desaparece de la de 2013, que pierde con él el cambio a mitad de versículo. Y en v17 el «inside your gates» de 1984 se vuelve «within your cities» en 2013 y 2019, cambiando la puerta del hebreo por su significado. Total acumulado en los siete capítulos que han contado esto deliberadamente: treinta y tres lugares —los cuatro de Deuteronomio 6, los siete del 7, los cuatro del 8, los cinco del 9, los cuatro del 10, los cinco del 11 y los cuatro de este capítulo.

La brecha Reina-Valera se mueve dos veces, y las dos son una corrección y no una deriva. El capítulo 10 la halló moviéndose cuatro veces, el 11 una. Aquí el «corzo» de 1909 se vuelve «gacela» en 1960 en v15 —el mismo arreglo zoológico que la ASV le había hecho al roebuck de la King James dos siglos antes— y el «el alma» de 1909 se vuelve «la vida» en v23. En lo demás las dos son palabra por palabra, incluso en v8, donde las dos pierden los ojos.

Y un patrón de estante que este proyecto no había visto: una versión que rompe un vínculo por el extremo lejano. El capítulo responde al «lo recto a sus propios ojos» de v8 con el «lo recto a los ojos de Jehová» de v25, y solo cuatro de trece testigos conservan los ojos en los dos extremos —la ASV, la NWT en sus dos ediciones, y la TNM 1987—. La KJV y la Ginebra los conservan en el diagnóstico y los pierden en la cura («in the SIGHT»); la NIV y todo el estante español moderno hacen lo contrario. Los dos fallos son imágenes especulares, y entre ambos esconden una conexión que ninguno por sí solo escondería —que es el argumento para leer un versículo contra más de una generación del mismo estante.

Biblioteca. Tres términos nuevos de diccionario en los dos idiomas —matzevah, la piedra alzada que este capítulo manda quebrar y que Jacob levanta tres veces; chazaq, el verbo de fuerza de v23; y sha’ar, la puerta que en Deuteronomio significa un pueblo—. Comprobados con un recuento de slugs sobre todo el registro antes de escribirlos, después de que se colara un duplicado hace dos capítulos. Y tres rellenos en español, porque el validador de enlaces encontró que las notas españolas de este mismo capítulo apuntaban a entradas que solo existían en inglés: menuchah y tzvi en el diccionario, y Silo en la enciclopedia. La brecha de paridad baja, por tanto, en este capítulo en vez de quedarse igual. Ninguna entrada nueva de enciclopedia en inglés: este capítulo no nombra ninguna persona ni ningún lugar, que es justamente el asunto de n12-5 —todo lugar en el que se apoya (Silo, Jerusalén) es uno que el capítulo se niega a nombrar y que esta biblioteca ya lleva—. ⚠ De todos modos se revisó el VIDEO_QUEUE, según la regla permanente; nada de lo que hay en él corresponde a un capítulo sin entradas nuevas.

Próxima entrega de este libro: Deuteronomio 13 —que abre, en hebreo, con el versículo que la mayoría de las Biblias acaban de imprimir como el final de este, y luego se vuelve hacia la pregunta más dura que plantea el capítulo anterior. Si el culto ha de ocurrir en un lugar y en ningún otro, ¿quién decide? Un profeta que hace una señal genuina y luego dice «vayamos tras otros dioses»; un hermano, un hijo, una mujer «de tu seno»; un pueblo entero pasado al otro lado. Las respuestas son severas, el procedimiento se detalla, y el capítulo que le dijo a Israel que no preguntara cómo servían las naciones a sus dioses le dice ahora qué hacer cuando la pregunta viene de dentro de la familia.

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