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La Traducción Mister
Una nueva traducción de la Biblia desde el hebreo y el griego
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Éxodo 19 — La Traducción Mister

A sepia-toned 19th-century photograph of a massive fortified stone monastery compound at the base of a steep, rocky mountain that fills most of the background. Thick crenellated walls enclose a cluster of stone and timber buildings; a few tiny human figures stand near the base of the wall, dwarfed by both the fortification and the mountain behind it. A printed caption below the image reads: CONVENT OF ST KATHERINE, WITH JEBEL MUSA IN THE BACKGROUND.
Convento de Santa Catalina, con el Jebel Musa al fondo
Sgt. James M. McDonald, 1869 · Museo J. Paul Getty, Los Ángeles

La identificación de esta montaña con el Sinaí de este capítulo es una tradición, no una certeza que el propio texto aporte. El Jebel Musa («monte de Moisés») se venera como el Sinaí bíblico desde al menos el siglo IV d.C., cuando monjes cristianos se asentaron por primera vez en su base; el monasterio fotografiado aquí, Santa Catalina, ha estado en pie de forma continua desde el siglo VI y alberga una de las bibliotecas en funcionamiento más antiguas del mundo. Pero el texto bíblico nunca nombra qué cumbre, dentro de la península del Sinaí o más allá de ella, es la que se refiere, y la identificación descansa en la tradición eclesiástica de siglos después de los hechos, no en una ubicación que dé el propio Éxodo. Existen propuestas alternativas serias, sobre todo el Jebel al-Lawz en el noroeste de Arabia Saudita; ninguna ha desplazado al sitio tradicional en uso continuo, veneración o peso de peregrinación acumulada, pero ninguna es tampoco demostrable textualmente.

La escala de esta fotografía es el punto. Figuras diminutas al pie de muros construidos para resistir asaltantes durante 1.500 años, empequeñecidas de nuevo por la montaña que se alza detrás — la misma desproporción en que insiste este capítulo entre el pueblo acampado «frente al monte» (v. 2) y lo que desciende sobre su cumbre.

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1
בַּחֹדֶשׁ, הַשְּׁלִישִׁי, לְצֵאת בְּנֵי-יִשְׂרָאֵל, מֵאֶרֶץ מִצְרָיִם--בַּיּוֹם הַזֶּה, בָּאוּ מִדְבַּר סִינָי.
En el mes tercero, después que los hijos de Israel salieron de la tierra de Egipto, en ese mismo día llegaron al desierto de Sinaí.nota
2
וַיִּסְעוּ מֵרְפִידִים, וַיָּבֹאוּ מִדְבַּר סִינַי, וַיַּחֲנוּ, בַּמִּדְבָּר; וַיִּחַן-שָׁם יִשְׂרָאֵל, נֶגֶד הָהָר.
Y partieron de Refidim, y llegaron al desierto de Sinaí, y acamparon en el desierto; e Israel acampó allí, frente al monte.nota
3
וּמֹשֶׁה עָלָה, אֶל-הָאֱלֹהִים; וַיִּקְרָא אֵלָיו יְהוָה, מִן-הָהָר לֵאמֹר, כֹּה תֹאמַר לְבֵית יַעֲקֹב, וְתַגֵּיד לִבְנֵי יִשְׂרָאֵל.
Y Moisés subió a Dios, y Jehová lo llamó desde el monte, diciendo: ‘Así dirás a la casa de Jacob, y anunciarás a los hijos de Israel:nota
4
אַתֶּם רְאִיתֶם, אֲשֶׁר עָשִׂיתִי לְמִצְרָיִם; וָאֶשָּׂא אֶתְכֶם עַל-כַּנְפֵי נְשָׁרִים, וָאָבִא אֶתְכֶם אֵלָי.
Vosotros habéis visto lo que hice a los egipcios, y cómo os llevé sobre alas de águilas y os traje a mí.nota
5
וְעַתָּה, אִם-שָׁמוֹעַ תִּשְׁמְעוּ בְּקֹלִי, וּשְׁמַרְתֶּם, אֶת-בְּרִיתִי--וִהְיִיתֶם לִי סְגֻלָּה מִכָּל-הָעַמִּים, כִּי-לִי כָּל-הָאָרֶץ.
Y ahora, si en verdad escucháis mi voz y guardáis mi pacto, seréis mi posesión atesorada entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra,nota
6
וְאַתֶּם תִּהְיוּ-לִי מַמְלֶכֶת כֹּהֲנִים, וְגוֹי קָדוֹשׁ: אֵלֶּה, הַדְּבָרִים, אֲשֶׁר תְּדַבֵּר, אֶל-בְּנֵי יִשְׂרָאֵל.
y me seréis un reino de sacerdotes y una nación santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.’nota
7
וַיָּבֹא מֹשֶׁה, וַיִּקְרָא לְזִקְנֵי הָעָם; וַיָּשֶׂם לִפְנֵיהֶם, אֵת כָּל-הַדְּבָרִים הָאֵלֶּה, אֲשֶׁר צִוָּהוּ, יְהוָה.
Y vino Moisés, y llamó a los ancianos del pueblo, y puso delante de ellos todas estas palabras que Jehová le había mandado.nota
8
וַיַּעֲנוּ כָל-הָעָם יַחְדָּו וַיֹּאמְרוּ, כֹּל אֲשֶׁר-דִּבֶּר יְהוָה נַעֲשֶׂה; וַיָּשֶׁב מֹשֶׁה אֶת-דִּבְרֵי הָעָם, אֶל-יְהוָה.
Y todo el pueblo respondió a una, y dijo: ‘Todo lo que Jehová ha dicho, haremos.’ Y Moisés llevó de vuelta las palabras del pueblo a Jehová.nota
9
וַיֹּאמֶר יְהוָה אֶל-מֹשֶׁה, הִנֵּה אָנֹכִי בָּא אֵלֶיךָ בְּעַב הֶעָנָן, בַּעֲבוּר יִשְׁמַע הָעָם בְּדַבְּרִי עִמָּךְ, וְגַם-בְּךָ יַאֲמִינוּ לְעוֹלָם; וַיַּגֵּד מֹשֶׁה אֶת-דִּבְרֵי הָעָם, אֶל-יְהוָה.
Y Jehová dijo a Moisés: ‘He aquí, yo vengo a ti en una nube espesa, para que el pueblo oiga mientras hablo contigo, y también para que te crean para siempre.’ Y Moisés refirió las palabras del pueblo a Jehová.nota
10
וַיֹּאמֶר יְהוָה אֶל-מֹשֶׁה לֵךְ אֶל-הָעָם, וְקִדַּשְׁתָּם הַיּוֹם וּמָחָר; וְכִבְּסוּ, שִׂמְלֹתָם.
Y Jehová dijo a Moisés: ‘Ve al pueblo, y santifícalos hoy y mañana, y que laven sus vestidos,nota
11
וְהָיוּ נְכֹנִים, לַיּוֹם הַשְּׁלִישִׁי: כִּי בַּיּוֹם הַשְּׁלִשִׁי, יֵרֵד יְהוָה לְעֵינֵי כָל-הָעָם--עַל-הַר סִינָי.
y estén listos para el tercer día, porque al tercer día Jehová descenderá, a la vista de todo el pueblo, sobre el monte Sinaí.nota
12
וְהִגְבַּלְתָּ אֶת-הָעָם סָבִיב לֵאמֹר, הִשָּׁמְרוּ לָכֶם עֲלוֹת בָּהָר וּנְגֹעַ בְּקָצֵהוּ: כָּל-הַנֹּגֵעַ בָּהָר, מוֹת יוּמָת.
Y señalarás límites al pueblo en derredor, diciendo: Guardaos de subir al monte o tocar su límite. Cualquiera que toque el monte, morirá sin remedio.nota
13
לֹא-תִגַּע בּוֹ יָד, כִּי-סָקוֹל יִסָּקֵל אוֹ-יָרֹה יִיָּרֶה--אִם-בְּהֵמָה אִם-אִישׁ, לֹא יִחְיֶה; בִּמְשֹׁךְ, הַיֹּבֵל, הֵמָּה, יַעֲלוּ בָהָר.
Ninguna mano lo tocará, sino que será apedreado o traspasado a flechazos —sea bestia o sea hombre, no vivirá—. Cuando suene largamente el cuerno de carnero, entonces ellos subirán al monte.’nota
14
וַיֵּרֶד מֹשֶׁה מִן-הָהָר, אֶל-הָעָם; וַיְקַדֵּשׁ, אֶת-הָעָם, וַיְכַבְּסוּ, שִׂמְלֹתָם.
Y descendió Moisés del monte al pueblo, y santificó al pueblo, y lavaron sus vestidos.nota
15
וַיֹּאמֶר, אֶל-הָעָם, הֱיוּ נְכֹנִים, לִשְׁלֹשֶׁת יָמִים: אַל-תִּגְּשׁוּ, אֶל-אִשָּׁה.
Y dijo al pueblo: ‘Estad listos para el tercer día; no os acerquéis a mujer.’nota
16
וַיְהִי בַיּוֹם הַשְּׁלִישִׁי בִּהְיֹת הַבֹּקֶר, וַיְהִי קֹלֹת וּבְרָקִים וְעָנָן כָּבֵד עַל-הָהָר, וְקֹל שֹׁפָר, חָזָק מְאֹד; וַיֶּחֱרַד כָּל-הָעָם, אֲשֶׁר בַּמַּחֲנֶה.
Y aconteció al tercer día, cuando vino la mañana, que hubo truenos y relámpagos, y una nube espesa sobre el monte, y un sonido de cuerno muy fuerte, y todo el pueblo que estaba en el campamento tembló.nota
17
וַיּוֹצֵא מֹשֶׁה אֶת-הָעָם לִקְרַאת הָאֱלֹהִים, מִן-הַמַּחֲנֶה; וַיִּתְיַצְּבוּ, בְּתַחְתִּית הָהָר.
Y Moisés sacó al pueblo del campamento al encuentro de Dios, y se pusieron al pie del monte.nota
18
וְהַר סִינַי, עָשַׁן כֻּלּוֹ, מִפְּנֵי אֲשֶׁר יָרַד עָלָיו יְהוָה, בָּאֵשׁ; וַיַּעַל עֲשָׁנוֹ כְּעֶשֶׁן הַכִּבְשָׁן, וַיֶּחֱרַד כָּל-הָהָר מְאֹד.
Y todo el monte Sinaí humeaba, porque Jehová había descendido sobre él en fuego, y su humo subía como el humo de un horno, y todo el monte temblaba en gran manera.nota
19
וַיְהִי קוֹל הַשֹּׁפָר, הוֹלֵךְ וְחָזֵק מְאֹד; מֹשֶׁה יְדַבֵּר, וְהָאֱלֹהִים יַעֲנֶנּוּ בְקוֹל.
Y el sonido del cuerno iba aumentando en fuerza; Moisés hablaba, y Dios le respondía con voz.nota
20
וַיֵּרֶד יְהוָה עַל-הַר סִינַי, אֶל-רֹאשׁ הָהָר; וַיִּקְרָא יְהוָה לְמֹשֶׁה אֶל-רֹאשׁ הָהָר, וַיַּעַל מֹשֶׁה.
Y descendió Jehová sobre el monte Sinaí, a la cumbre del monte, y llamó Jehová a Moisés a la cumbre del monte, y Moisés subió.nota
21
וַיֹּאמֶר יְהוָה אֶל-מֹשֶׁה, רֵד הָעֵד בָּעָם: פֶּן-יֶהֶרְסוּ אֶל-יְהוָה לִרְאוֹת, וְנָפַל מִמֶּנּוּ רָב.
Y Jehová dijo a Moisés: ‘Desciende, advierte al pueblo, no sea que traspasen los límites hacia Jehová para mirar, y caigan muchos de ellos.nota
22
וְגַם הַכֹּהֲנִים הַנִּגָּשִׁים אֶל-יְהוָה, יִתְקַדָּשׁוּ: פֶּן-יִפְרֹץ בָּהֶם, יְהוָה.
Y también los sacerdotes que se acercan a Jehová, santifíquense, no sea que Jehová haga estragos entre ellos.’nota
23
וַיֹּאמֶר מֹשֶׁה, אֶל-יְהוָה, לֹא-יוּכַל הָעָם, לַעֲלֹת אֶל-הַר סִינָי: כִּי-אַתָּה הַעֵדֹתָה בָּנוּ, לֵאמֹר, הַגְבֵּל אֶת-הָהָר, וְקִדַּשְׁתּוֹ.
Y Moisés dijo a Jehová: ‘El pueblo no puede subir al monte Sinaí, porque tú mismo nos advertiste, diciendo: Señala límites al monte, y santifícalo.’nota
24
וַיֹּאמֶר אֵלָיו יְהוָה לֶךְ-רֵד, וְעָלִיתָ אַתָּה וְאַהֲרֹן עִמָּךְ; וְהַכֹּהֲנִים וְהָעָם, אַל-יֶהֶרְסוּ לַעֲלֹת אֶל-יְהוָה--פֶּן-יִפְרָץ-בָּם.
Y Jehová le dijo: ‘Ve, desciende, y sube tú, y Aarón contigo. Pero que los sacerdotes y el pueblo no traspasen los límites para subir hacia Jehová, no sea que él haga estragos entre ellos.’nota
25
וַיֵּרֶד מֹשֶׁה, אֶל-הָעָם; וַיֹּאמֶר, אֲלֵהֶם. {ס}
Así que Moisés descendió al pueblo, y se lo dijo.nota

Notas del traductor

Cada nota explica la decisión de esta traducción y la compara con el estante en español: la Reina-Valera y la NVI. Las citas de versiones con derechos reservados se limitan a frases cortas.

Una propuesta, todavía no una ley

Todo en este capítulo sucede antes de que se dé un solo mandamiento. La oferta de Jehová se apoya enteramente en lo que ya ha ocurrido —«vosotros habéis visto lo que hice a los egipcios»— y en una imagen, no en una norma: los trajo aquí como un águila lleva a sus crías, sobre sus propias alas, por encima del peligro y no a través de él. El pacto que el capítulo 20 abrirá con leyes se propone aquí primero, y se acepta primero, como una relación ya en marcha y no como condiciones negociadas desde cero.

«Mi posesión atesorada.» Segulá es una palabra rara —usada en otros lugares de la riqueza privada de un rey, el fondo personal que un monarca mantiene aparte del tesoro del estado (compárese 1 Crónicas 29:3). RV60 «especial tesoro»; NVI «propiedad exclusiva». La afirmación no es un favor genérico, sino algo más cercano a la posesión privada de un rey, dentro de una tierra entera que Jehová ya posee.

«Reino de sacerdotes y nación santa.» A toda la nación se le ofrece un papel normalmente reservado a una clase especializada —no que cada israelita oficiará individualmente, sino que la nación entera se colocará ante el resto del mundo en el papel que un sacerdote ocupa ante una congregación: mediando, representando, apartada. La biblioteca señala que este mismo emparejamiento reaparece, aplicado a un pueblo completamente distinto, en Apocalipsis, cuando se traduzca aquel capítulo.

Una nube espesa, y una cuenta regresiva

Las instrucciones siguen el mismo orden las dos veces que se dan (vv. 10-13, repetidas en la acción en los vv. 14-15): santificar, lavar los vestidos, guardar distancia, esperar tres días. No os acerquéis a mujer (v. 15) sitúa la santidad exigida junto a lo más ordinario de la vida del campamento —un límite trazado a través de la rutina diaria, no solo alrededor del monte mismo.

La pena de muerte por tocar el monte se ejecuta sin manos humanas —apedreado o traspasado a flechazos desde la distancia (v. 13), de modo que quien ejecuta la sentencia no tenga que cruzar el mismo límite que la sentencia protege. La santidad del monte se trata como contagiosa en las dos direcciones: peligrosa de acercarse, y peligrosa de acercarse para castigar a otro por acercarse.

El monte responde

Cada sentido recibe algo a la vez —truenos y relámpagos para ver y oír, un sonido de cuerno sin trompetista humano que crece por sí solo, humo como el de un horno, la tierra misma temblando. Este orden en que llegan los fenómenos es el que conserva esta traducción, coincidiendo con RV60 y NVI, que también coinciden en el orden aunque no en la palabra: RV60 «bocina», NVI «trompeta», para el mismo instrumento sin trompetista humano. El capítulo no explica el cuerno: de quién es el aliento que sostiene e intensifica un sonido sin fuente visible se deja tan extraño como lo deja el texto.

Moisés hablaba, y Dios le respondía con voz (v. 19) —no una escena de silencio rota solo por palabras humanas, sino una conversación sostenida dentro de una tormenta, los dos sonidos (una voz de hombre, una voz que no lo es) mantenidos juntos en vez de esperar cada uno a que el otro calle.

Sube y baja, tres veces

Moisés sube y baja este monte repetidamente a lo largo de un solo capítulo —al menos en el v. 3, el v. 14, el v. 20, y de nuevo en los vv. 24-25— y las instrucciones de Jehová no dejan de volver a la misma advertencia: contened al pueblo, santificad a los sacerdotes, que nadie traspase el límite. ⚠ Algunos lectores oyen en la repetición la señal de más de un relato de los mismos hechos, entretejidos; el texto mismo no muestra ninguna costura, solo la misma advertencia repetida, como si el peligro no se hubiera tomado suficientemente en serio la primera vez.

«No sea que traspasen los límites hacia Jehová para mirar» (v. 21) —el peligro nombrado no es la desobediencia, sino la curiosidad, el querer ver más de lo concedido. El capítulo termina exactamente donde empezó, con Moisés como la única figura a la que se permite moverse libremente entre los dos lados de una línea que a todos los demás se les advierte, dos veces, que no crucen.

Notas sobre esta traducción

Decisiones. La segulá del v. 5 se conserva como «posesión atesorada» en vez del más antiguo «especial tesoro» de RV60, para un oído moderno. La ejecución a distancia del v. 13 («apedreado o traspasado a flechazos») se conserva explícita en vez de generalizarse a «dado muerte», ya que el método es parte de lo que dice el versículo. Los fenómenos del v. 16 se conservan en el orden propio del hebreo, sin reordenarse por el ritmo del español.

⚠ Nota sobre el orden: Éxodo está en estas páginas en los capítulos 1–20 (el capítulo 19 llena ahora el único hueco que quedaba antes de la entrega de la ley). Éxodo 21–40 quedan como la secuencia abierta.

Ver este capítulo en inglés (con la biblioteca y más notas) →