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La Traducción Mister
Una nueva traducción de la Biblia desde el hebreo y el griego
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Deuteronomio 14 — La Traducción Mister

A photograph of a hoopoe seen from behind, perched on a slack galvanised chain that runs across the frame. Its back and folded wings are barred in bold black and cream stripes; the head and shoulders are plain cinnamon-brown, the crest is half-raised and tipped with black, and the long thin bill curves down in profile to the left. The tail hangs straight below the chain, black with a white band. The background is an out-of-focus wash of green foliage and pale circles of light.
Una abubilla en el kibutz Matsuvá, Galilea occidental
David King, 2007 · Kibutz Matsuvá, Galilea occidental, Israel

Esta es la dujifat del versículo 18, el penúltimo nombre de la lista de aves prohibidas del capítulo. La fotografía enseña las dos cosas que describe la nota y que el lector tendría si no que imaginar: el dorso barrado en blanco y negro, y la cresta, aquí solo a medio levantar. ⭐ Es además la única ave de esta página en la que los dos estantes casi coinciden —once de los trece testigos la nombran, y las dos que no son la Ginebra y la King James que la revisó, que ponen las dos 'lapwing', avefría. ⚠ Y tiene una posteridad que el versículo no podía prever: en 2008, por votación popular, la abubilla fue elegida ave nacional de Israel. El ave declarada inmunda en este capítulo es la que el Estado moderno escogió para representarse. ⚠ Un ave viva es un sujeto tridimensional, así que manda la licencia del FOTÓGRAFO y no la edad del sujeto: esta imagen es CC BY 2.0 y la atribución de arriba la exige esa licencia.

CC BY 2.0 · Ver el original
1
בָּנִים אַתֶּם, לַיהוָה אֱלֹהֵיכֶם: לֹא תִתְגֹּדְדוּ, וְלֹא-תָשִׂימוּ קָרְחָה בֵּין עֵינֵיכֶם--לָמֵת.
Hijos son ustedes de Jehová su Dios. No se harán sajaduras, ni se pondrán calva entre sus ojos por un muerto.nota
2
כִּי עַם קָדוֹשׁ אַתָּה, לַיהוָה אֱלֹהֶיךָ; וּבְךָ בָּחַר יְהוָה, לִהְיוֹת לוֹ לְעַם סְגֻלָּה, מִכֹּל הָעַמִּים, אֲשֶׁר עַל-פְּנֵי הָאֲדָמָה. {ס}
Porque tú eres un pueblo santo para Jehová tu Dios, y a ti te escogió Jehová para serle pueblo propio, un tesoro guardado, de entre todos los pueblos que hay sobre la faz de la tierra.nota
3
לֹא תֹאכַל, כָּל-תּוֹעֵבָה.
No comerás ninguna abominación.nota
4
זֹאת הַבְּהֵמָה, אֲשֶׁר תֹּאכֵלוּ: שׁוֹר, שֵׂה כְשָׂבִים וְשֵׂה עִזִּים.
Este es el animal que podrán comer: el buey, la oveja del rebaño y la cabra del rebaño;nota
5
אַיָּל וּצְבִי, וְיַחְמוּר; וְאַקּוֹ וְדִישֹׁן, וּתְאוֹ וָזָמֶר.
el ciervo y la gacela y el gamo; y la cabra montés y el addax, y el órix y el muflón.nota
6
וְכָל-בְּהֵמָה מַפְרֶסֶת פַּרְסָה, וְשֹׁסַעַת שֶׁסַע שְׁתֵּי פְרָסוֹת, מַעֲלַת גֵּרָה, בַּבְּהֵמָה--אֹתָהּ, תֹּאכֵלוּ.
Y todo animal que tenga la pezuña partida —hendida por completo en dos pezuñas— y que rumie, de entre los animales: ese podrán comerlo.nota
7
אַךְ אֶת-זֶה לֹא תֹאכְלוּ, מִמַּעֲלֵי הַגֵּרָה, וּמִמַּפְרִיסֵי הַפַּרְסָה, הַשְּׁסוּעָה: אֶת-הַגָּמָל וְאֶת-הָאַרְנֶבֶת וְאֶת-הַשָּׁפָן כִּי-מַעֲלֵה גֵרָה הֵמָּה, וּפַרְסָה לֹא הִפְרִיסוּ--טְמֵאִים הֵם, לָכֶם.
Solo estos no comerán, de los que rumian y de los que tienen la pezuña partida, la hendida: el camello y la liebre y el damán —porque rumian, pero no han partido la pezuña; son inmundos para ustedes.nota
8
וְאֶת-הַחֲזִיר כִּי-מַפְרִיס פַּרְסָה הוּא, וְלֹא גֵרָה--טָמֵא הוּא, לָכֶם; מִבְּשָׂרָם לֹא תֹאכֵלוּ, וּבְנִבְלָתָם לֹא תִגָּעוּ. {ס}
Y el cerdo, porque tiene la pezuña partida pero no rumia —es inmundo para ustedes. De su carne no comerán, y sus cadáveres no tocarán.nota
9
אֶת-זֶה, תֹּאכְלוּ, מִכֹּל, אֲשֶׁר בַּמָּיִם: כֹּל אֲשֶׁר-לוֹ סְנַפִּיר וְקַשְׂקֶשֶׂת, תֹּאכֵלוּ.
Esto podrán comer, de todo lo que hay en las aguas: todo lo que tenga aletas y escamas, podrán comerlo.nota
10
וְכֹל אֲשֶׁר אֵין-לוֹ סְנַפִּיר וְקַשְׂקֶשֶׂת, לֹא תֹאכֵלוּ--טָמֵא הוּא, לָכֶם. {ס}
Y todo lo que no tenga aletas y escamas no lo comerán; es inmundo para ustedes.nota
11
כָּל-צִפּוֹר טְהֹרָה, תֹּאכֵלוּ.
Toda ave limpia podrán comerla.nota
12
וְזֶה, אֲשֶׁר לֹא-תֹאכְלוּ מֵהֶם: הַנֶּשֶׁר וְהַפֶּרֶס, וְהָעָזְנִיָּה.
Y estas son de las que no comerán: el águila, y el quebrantahuesos, y el buitre negro;nota
13
וְהָרָאָה, וְאֶת-הָאַיָּה, וְהַדַּיָּה, לְמִינָהּ.
y el milano real, y el halcón, y el milano negro según sus especies;nota
14
וְאֵת כָּל-עֹרֵב, לְמִינוֹ.
y todo cuervo según sus especies;nota
15
וְאֵת בַּת הַיַּעֲנָה, וְאֶת-הַתַּחְמָס וְאֶת-הַשָּׁחַף; וְאֶת-הַנֵּץ, לְמִינֵהוּ.
y el avestruz, y el chotacabras, y la gaviota; y el gavilán según sus especies;nota
16
אֶת-הַכּוֹס וְאֶת-הַיַּנְשׁוּף, וְהַתִּנְשָׁמֶת.
el mochuelo, y el búho, y la lechuza común;nota
17
וְהַקָּאָת וְאֶת-הָרָחָמָה, וְאֶת-הַשָּׁלָךְ.
y el pelícano, y el alimoche, y el cormorán;nota
18
וְהַחֲסִידָה, וְהָאֲנָפָה לְמִינָהּ; וְהַדּוּכִיפַת, וְהָעֲטַלֵּף.
y la cigüeña, y la garza según sus especies; y la abubilla, y el murciélago.nota
19
וְכֹל שֶׁרֶץ הָעוֹף, טָמֵא הוּא לָכֶם: לֹא, יֵאָכֵלוּ.
Y todo bicho alado que bulle es inmundo para ustedes; no se comerán.nota
20
כָּל-עוֹף טָהוֹר, תֹּאכֵלוּ.
Todo volátil limpio podrán comerlo.nota
21
לֹא תֹאכְלוּ כָל-נְבֵלָה לַגֵּר אֲשֶׁר-בִּשְׁעָרֶיךָ תִּתְּנֶנָּה וַאֲכָלָהּ, אוֹ מָכֹר לְנָכְרִי--כִּי עַם קָדוֹשׁ אַתָּה, לַיהוָה אֱלֹהֶיךָ; לֹא-תְבַשֵּׁל גְּדִי, בַּחֲלֵב אִמּוֹ. {פ}
No comerán ningún cadáver. Al forastero que está dentro de tus puertas se lo podrás dar, y él lo comerá; o véndelo a un extranjero — porque tú eres un pueblo santo para Jehová tu Dios. No cocerás un cabrito en la leche de su madre.nota
22
עַשֵּׂר תְּעַשֵּׂר, אֵת כָּל-תְּבוּאַת זַרְעֶךָ, הַיֹּצֵא הַשָּׂדֶה, שָׁנָה שָׁנָה.
Ciertamente diezmarás todo el producto de tu semilla, lo que sale del campo año tras año.nota
23
וְאָכַלְתָּ לִפְנֵי יְהוָה אֱלֹהֶיךָ, בַּמָּקוֹם אֲשֶׁר-יִבְחַר לְשַׁכֵּן שְׁמוֹ שָׁם, מַעְשַׂר דְּגָנְךָ תִּירֹשְׁךָ וְיִצְהָרֶךָ, וּבְכֹרֹת בְּקָרְךָ וְצֹאנֶךָ: לְמַעַן תִּלְמַד, לְיִרְאָה אֶת-יְהוָה אֱלֹהֶיךָ--כָּל-הַיָּמִים.
Y comerás delante de Jehová tu Dios, en el lugar que él escoja para hacer habitar allí su nombre, el diezmo de tu grano, tu vino nuevo y tu aceite fresco, y los primogénitos de tu vacada y de tu rebaño — para que aprendas a temer a Jehová tu Dios todos los días.nota
24
וְכִי-יִרְבֶּה מִמְּךָ הַדֶּרֶךְ, כִּי לֹא תוּכַל שְׂאֵתוֹ--כִּי-יִרְחַק מִמְּךָ הַמָּקוֹם, אֲשֶׁר יִבְחַר יְהוָה אֱלֹהֶיךָ לָשׂוּם שְׁמוֹ שָׁם: כִּי יְבָרֶכְךָ, יְהוָה אֱלֹהֶיךָ.
Y si el camino es demasiado largo para ti, de modo que no puedas llevarlo, porque está lejos de ti el lugar que Jehová tu Dios escoja para poner allí su nombre — cuando Jehová tu Dios te bendiga —nota
25
וְנָתַתָּה, בַּכָּסֶף; וְצַרְתָּ הַכֶּסֶף, בְּיָדְךָ, וְהָלַכְתָּ אֶל-הַמָּקוֹם, אֲשֶׁר יִבְחַר יְהוָה אֱלֹהֶיךָ בּוֹ.
entonces lo convertirás en plata, y atarás la plata en tu mano, e irás al lugar que Jehová tu Dios escoja.nota
26
וְנָתַתָּה הַכֶּסֶף בְּכֹל אֲשֶׁר-תְּאַוֶּה נַפְשְׁךָ בַּבָּקָר וּבַצֹּאן, וּבַיַּיִן וּבַשֵּׁכָר, וּבְכֹל אֲשֶׁר תִּשְׁאָלְךָ, נַפְשֶׁךָ; וְאָכַלְתָּ שָּׁם, לִפְנֵי יְהוָה אֱלֹהֶיךָ, וְשָׂמַחְתָּ, אַתָּה וּבֵיתֶךָ.
Y darás la plata por todo lo que desee tu alma — por vacas y por ovejas, por vino y por bebida fuerte, y por todo lo que tu alma te pida — y comerás allí delante de Jehová tu Dios, y te alegrarás, tú y tu casa.nota
27
וְהַלֵּוִי אֲשֶׁר-בִּשְׁעָרֶיךָ, לֹא תַעַזְבֶנּוּ: כִּי אֵין לוֹ חֵלֶק וְנַחֲלָה, עִמָּךְ. {ס}
Y al levita que está dentro de tus puertas no lo abandonarás; porque él no tiene porción ni heredad contigo.nota
28
מִקְצֵה שָׁלֹשׁ שָׁנִים, תּוֹצִיא אֶת-כָּל-מַעְשַׂר תְּבוּאָתְךָ, בַּשָּׁנָה, הַהִוא; וְהִנַּחְתָּ, בִּשְׁעָרֶיךָ.
Al cabo de tres años sacarás todo el diezmo de tu producto de aquel año, y lo dejarás dentro de tus puertas.nota
29
וּבָא הַלֵּוִי כִּי אֵין-לוֹ חֵלֶק וְנַחֲלָה עִמָּךְ, וְהַגֵּר וְהַיָּתוֹם וְהָאַלְמָנָה אֲשֶׁר בִּשְׁעָרֶיךָ, וְאָכְלוּ, וְשָׂבֵעוּ--לְמַעַן יְבָרֶכְךָ יְהוָה אֱלֹהֶיךָ, בְּכָל-מַעֲשֵׂה יָדְךָ אֲשֶׁר תַּעֲשֶׂה. {ס}
Y vendrá el levita —porque él no tiene porción ni heredad contigo— y el forastero y el huérfano y la viuda que están dentro de tus puertas, y comerán y se saciarán, para que Jehová tu Dios te bendiga en toda la obra de tu mano que hagas.nota
Versículos 1–2 · Entre sus ojos — ritos de duelo, y el único punto del cuerpo del que Deuteronomio ya ha hablado dos veces

★★ «Entre sus ojos» no es un gesto vago hacia la frente. Es una fórmula fija, y este versículo es el único lugar de la Biblia hebrea que la usa para algo que no sean las palabras de Dios. Buscada consonánticamente en los 929 capítulos archivados de la Biblia hebrea, la forma plural bein eineijem está en exactamente dos versículos — Deuteronomio 11:18 y este — y la singular bein einejá en tres más: Éxodo 13:9, 13:16 y Deuteronomio 6:8. Cuatro de los cinco mandan ATAR algo ahí. El capítulo 6 lo dijo en el Shemá y el capítulo 11 lo repitió hace tres capítulos: sean por frontales entre sus ojos. El quinto es este, y prohíbe raparse esa misma piel por un cadáver. El lugar reservado a las palabras de Dios es el lugar que un doliente no puede marcar por los muertos.Y que un lector pueda verlo depende por completo de qué versión tenga abierta. La KJV y la ASV imprimen las dos ‘between your eyes’ aquí, y las dos conservan esa misma fórmula en los otros cuatro versículos —de modo que en cualquiera de ellas la conexión se ve sin más. La NIV la rompe por los dos extremos: aquí pone ‘shave the front of your heads’, y en los dos versículos de Éxodo pone un recordatorio sobre la frente. Quien lea la Biblia inglesa moderna más leída no tiene manera de notar que las dos órdenes nombran el mismo palmo de piel. No es un argumento, es el resultado de una búsqueda.

Dos ritos, y solo uno de ellos es el de Levítico. Los verbos son gadad, sajarse o hacerse cortes, y qorchah, una calva hecha rapándose. Levítico prohíbe los cortes a todo el mundo (19:28, «no pondrán sajadura por un muerto en su carne»), pero usa otro verbo, sarat, que en toda la Biblia hebrea describe herir el cuerpo en solo tres versículos fuera de un nombre de hombre (1 Crónicas 27:29, «Sitrai el saronita») —los dos de Levítico, y un tercero, metafórico: Zacarías 12:3 (todavía no en estas páginas), donde quienes intenten levantar Jerusalén «quedarán malheridos». Deuteronomio echa mano de gadad. Y la CALVA es el caso más agudo: qorchah está en diez versículos y, dentro de la Torá, en exactamente dos — Levítico 21:5, donde se prohíbe a los sacerdotes, y este versículo, donde se prohíbe a todos. Levítico da a los sacerdotes su razón en la frase siguiente: «serán santos a su Dios» (21:6). Deuteronomio da la razón idéntica a la nación entera en el versículo siguiente. Una regla del clero ha pasado a la congregación, con su fundamento incluido.

Cómo eran de hecho esas sajaduras lo describe otro pasaje de la Biblia, y no con aprobación. El único relato que muestra la práctica es el desafío del Carmelo, donde los profetas de Baal «se sajaban con cuchillos y con lancetas, conforme a su costumbre, hasta chorrear la sangre sobre ellos» (1 Reyes 18:28, todavía no en estas páginas) — el mismo verbo, en la misma forma reflexiva. Jeremías 16:6 empareja los dos ritos de este versículo exactamente como los empareja él, sajarse y raparse, por los muertos. Así que la prohibición no es remilgo sobre el aseo: es la prohibición de una liturgia de duelo reconocida, practicada por los vecinos de Israel y por Israel.

«Hijos son ustedes de Jehová su Dios» es la razón, no un cumplido. La lógica corre así: son sus hijos, por tanto no se mutilen por un muerto. Se está afirmando algo sobre de quién es el cuerpo, y sobre lo que una muerte significa y lo que no. La TLB hace explícita la polémica y con ello la estrecha, al verter la primera cláusula como ‘never cut yourselves as the heathen do when they worship their idols’, «no se hagan cortes como los paganos cuando adoran a sus ídolos» — pero el hebreo no dice aquí nada de ídolos ni de culto, y el testimonio de Jeremías es que los israelitas hacían esto en funerales, no en santuarios. La Douay acorta en la otra dirección y suprime el lugar: ‘nor make any baldness for the dead’, sin «entre tus ojos» — que es justamente la frase sobre la que se sostiene esta nota.

El versículo 2 es Deuteronomio citándose a sí mismo, y lo interesante es lo que falla por poco. Deuteronomio 7:6 dice, palabra por palabra: «porque tú eres un pueblo santo para Jehová tu Dios; a ti te escogió Jehová tu Dios para serle pueblo propio, un tesoro guardado, de entre todos los pueblos que hay sobre la faz de la tierra». Puestos uno al lado del otro y comparados mecánicamente: veinte palabras allí, diecinueve aquí, dieciocho idénticas y en el mismo orden. El versículo 2 añade una conjunción (be-já pasa a u-ve-já) y suprime un «tu Dios». La palabra que sostiene la frase, segulá, está en ocho versículos de toda la Biblia, y este es uno de los seis que hablan de Israel.

Versículo 3 · Abominación — la palabra que este libro usó el capítulo pasado para un pueblo que se fue tras otros dioses

★★ El título que encabeza toda la ley alimentaria es una palabra que Levítico 11 no usa nunca, y que el capítulo anterior usó de la apostasía. To’evah —aquí «abominación», como la ha vertido esta traducción desde el principio— aparece en Levítico solo en los capítulos 18 y 20, y en ninguna parte de Levítico 11, el capítulo que este está reescribiendo. En Deuteronomio la misma forma singular está en 7:26, en 13:15, aquí, y dos veces más adelante en el libro. Hace trece versículos era lo que un pueblo entero había hecho al servir a otros dioses («esta abominación se ha hecho en medio de ti»); aquí es lo que no debes meterte en la boca. Deuteronomio no está suavizando la palabra para la comida. Está nivelando las dos cosas.

Y la palabra que Levítico 11 sí usa falta aquí por completo. Sheqets, «cosa detestable», está en nueve versículos de Levítico —ocho de ellos en el capítulo 11 (11:10, 11, 12, 13, 20, 23, 41, 42). En todo Deuteronomio aparece exactamente una vez, en 7:26, y allí de un ídolo, no de comida. De modo que los dos capítulos cubren los mismos animales con dos vocabularios de pureza distintos: Levítico 11 detesta, Deuteronomio 14 abomina y llama a las cosas inmundas. El cambio se ve en concreto en los versículos 9 y 10.

El estante se divide sobre si esto es un sustantivo o un adjetivo. El hebreo es un sustantivo escueto con «ninguna» delante —kol to’evah, «ninguna abominación»— y solo la Ginebra lo conserva así (‘no manner of abomination’). La KJV y la ASV lo convierten en una cosa con una cualidad, ‘any abominable thing’. El estante español no lo conserva en ninguna de sus versiones: la RV 1909 pone «Nada abominable comerás», la RV60 repite «Nada abominable comerás» sin tocarlo, y la NVI pone «No comas nada que sea abominable» —las tres, como la KJV, con un adjetivo donde el hebreo tiene un nombre. De los trece testigos de los dos estantes, solo la Ginebra deja el sustantivo en pie. La Douay va más lejos aún, ‘Eat not the things that are unclean’, y sustituye por una tercera categoría a la que el hebreo aún no ha llegado.

Versículos 4–6 · Los siete animales de caza — una lista que Levítico no tiene, y tres nombres que nadie puede identificar

Esto es lo único sustancial que Deuteronomio 14 añade a Levítico 11, y es una lista de caza. Levítico da la regla —pezuña partida, rumia— y deja que el lector la aplique. Deuteronomio nombra primero diez animales: tres domésticos (buey, oveja, cabra) y siete salvajes, y solo entonces, en el versículo 6, da la regla. Los masoretas puntúan los siete como tres y cuatro, y la forma importa: esta es una ley para gente que come caza, que es exactamente lo que el capítulo 12 acababa de hacer necesario. Aquel capítulo permitió por primera vez la matanza corriente en casa, y su modelo de carne no sacrificial fue «como se come la gacela y el ciervo» (12:15, 12:22). Dos capítulos después, la gacela y el ciervo encabezan la lista de lo que se puede comer. Los animales que el capítulo 12 usó como ilustración se han convertido en la ley.

Tres de los siete nombres no aparecen en ningún otro sitio de la Biblia, y un cuarto aparece una sola vez más. Comprobado consonánticamente sobre todo el texto archivado: aqqó (el cuarto) y zámer (el séptimo) son hápax legómena —este versículo es su única aparición. Dishón (el quinto) sale dos veces más, escrito igual sin puntos vocálicos que un segundo jefe horeo que el español suele distinguir como «Disán» —los dos en la misma genealogía, Génesis 36:21 y su copia posterior, 1 Crónicas 1:38—, pero nunca vuelve a ser un animal. Te’ó (el sexto) tiene un pariente, Isaías 51:20, donde unos hijos yacen en las calles «como un to’ en la red» —un antílope grande, atrapado. Nadie sabe qué son cuatro de estos animales. Esta traducción imprime las mejores identificaciones modernas —cabra montés, addax, órix, muflón— y dice claramente que las tres últimas son conjeturas informadas, no conocimiento.

★★ El estante demuestra el punto mejor que cualquier argumento: en siete nombres, trece testigos no producen dos listas iguales, y dos de ellos producen animales que no existen o no viven allí. Consultados y puestos en el orden del hebreo: la Ginebra hace del quinto un ‘unicorn’, un unicornio, y del tercero un ‘bugle’, palabra arcaica para un buey salvaje. La Douay, que traduce la Vulgata, hace del séptimo un ‘camelopardalus’ —una jirafa— y del tercero un ‘buffle’. La KJV y la ASV conservan las dos ‘pygarg’ en el quinto, que no es inglés sino el griego pygargos, «grupa blanca», arrastrado sin traducir desde la Septuaginta porque el hebreo ya era desconocido cuando se hizo el griego. ★ Y el estante español converge con la Ginebra en el sitio exacto: la RV 1909 pone también «el unicornio» en el quinto nombre —la misma criatura imposible en la misma casilla, en dos tradiciones distintas—, y la RV60 lo revisa a «el íbice». Dos mil años de traductores han estado adivinando aquí, y los honestos lo enseñan.

El versículo 6 añade dos palabras que Levítico no tiene. Levítico 11:3 dice «pezuña partida, hendida por completo»; Deuteronomio dice «hendida por completo en dos pezuñas». Es una ampliación pequeña en dirección de lo pedante, y es característica: donde Levítico enuncia, Deuteronomio explica.

Versículos 7–8 · El camello, la liebre y el damán — cuatro animales, un versículo, y un reordenamiento

Levítico dedica cuatro versículos a estos cuatro animales; Deuteronomio dedica dos. Levítico 11:4–7 da a cada uno su versículo y su razón, en el orden camello, damán, liebre, cerdo. Deuteronomio mete los tres primeros en una sola frase con una razón compartida, y cambia de sitio la liebre y el damán: camello, liebre, damán. También cambia la gramática —Levítico dice de la liebre, individualmente, «ella rumia», un femenino singular; Deuteronomio barre a los tres juntos en un plural, «ellos rumian». La reescritura es una compresión, y se le ven las costuras.

La zoología es incorrecta, y decirlo no es un ataque moderno contra el texto. Ni la liebre ni el damán rumian; ninguno de los dos es un rumiante. La liebre practica la cecotrofia —vuelve a ingerir unos excrementos blandos— y el damán mueve las mandíbulas de un modo que se parece exactamente a rumiar. La expresión hebrea ma’aleh gerah significa «hace subir lo masticado», y es una descripción de conducta observable, no una afirmación sobre cámaras estomacales. Una ley que clasifica animales por lo que un pastor puede ver desde lejos está haciendo lo que dice que hace. La dificultad solo surge si se le exige al versículo ser una declaración de anatomía comparada, cosa que nunca ofreció ser.

El damán le ha dado al estante más problemas que ningún otro animal de esta página. Es un mamífero del tamaño de un conejo que vive entre las rocas, y la KJV y la ASV lo llaman las dos ‘coney’ —palabra que en 1611 significaba conejo y que hoy no le dice casi nada a un lector inglés. La RV 1909 pone «conejo» y la RV60 lo mantiene, que es directamente otro animal; la NVI lo cambia por «tejón», que tampoco lo es. Esta traducción conserva damán, como en Levítico 11:5, porque es el animal real y el lector puede buscarlo.

El cerdo recibe una cláusula y ningún énfasis especial. Es el cuarto de una lista y se le trata igual que al camello. Toda la asociación posterior de este animal con la identidad judía —y el cerdo es el animal de las leyes alimentarias que los extranjeros antiguos siempre notaron— se levanta sobre dos versículos que no lo destacan en absoluto. Lo único que Deuteronomio añade es un acortamiento: Levítico dice que la pezuña del cerdo está «hendida por completo», y Deuteronomio suprime esas palabras, así que aquí el cerdo simplemente «tiene la pezuña partida».

Versículos 9–10 · Aletas y escamas — y el punto exacto donde Deuteronomio cambia la palabra de Levítico

Este es el sitio más limpio para ver el cambio de vocabulario que anunció el versículo 3. La regla es idéntica en los dos libros y se enuncia con las mismas dos palabras, senappir ve-qasqéset, aleta y escama. El veredicto no lo es. Levítico 11:10–12 usa sheqets tres veces en tres versículos —«son detestables para ustedes… detestables les serán… es detestable para ustedes»— y añade la orden de tener sus cadáveres por detestables. Deuteronomio dice tame hu lajem, «es inmundo para ustedes», y se detiene. Cuatro versículos se vuelven dos, una emoción se vuelve un estado, y una regla que trataba de la repugnancia pasa a tratar de la categoría.

Deuteronomio también suprime el agua. Levítico especifica «en las aguas, en los mares y en los ríos», dos veces. Deuteronomio dice solo «de todo lo que hay en las aguas». Es el mismo acortamiento que se vio en los animales: el detalle que enmarca se va, la prueba operativa se queda.

Ninguno de los dos libros nombra un solo pez. Veintiún aves se nombran unos versículos más allá y diez animales terrestres justo antes, pero el agua recibe un criterio y ningún ejemplo —que es la razón de que la regla haya sido tan inusualmente fácil de aplicar durante tres mil años, y de que la discusión sobre qué criaturas la incumplen (el esturión, el pez espada) sea una discusión de zoología y no de texto.

Versículos 11–18 · La lista de aves — veintiún nombres frente a los veinte de Levítico, y una confusión de escriba que todavía se ve

★★ La lista de aves de Deuteronomio tiene un nombre más que la de Levítico, y el nombre de más es casi con seguridad la misma ave escrita dos veces. Cuéntense: Levítico 11:13–19 nombra veinte, este pasaje nombra veintiuno, y toda la diferencia está en el versículo 13. Levítico dice da’ah, ayah —dos aves. Deuteronomio dice ra’ah, ayah, dayah —tres. Ahora búsquese en el archivo: con artículo, ha-da’ah está en un versículo de la Biblia hebrea, Levítico 11:14. Ha-ra’ah como ave está en un versículo, este. Ha-dayah en singular está en un versículo, este. Tres nombres, tres apariciones únicas, todas de la misma clase de ave —y ד y ר son el par de letras que más fácilmente se confunde en la escritura cuadrada hebrea, distintas por el largo de una esquina. La lectura sencilla es que un nombre de milano entró dos veces en este versículo, una de ellas en una grafía mal leída, y la lista creció en uno. La tradición rabínica llegó a lo mismo por otro camino: Julín 63b informa de que ra’ah, da’ah y dayah son un ave con tres nombres.

★★ Y se ha movido exactamente un ave, cosa que se ve en la traducción. Levítico va así: mochuelo, cormorán, búho, lechuza común, pelícano, alimoche. Deuteronomio va así: mochuelo, búho, lechuza común, pelícano, alimoche, cormorán. Quítese el cormorán de la lista de Levítico y lo que queda son los cinco primeros de Deuteronomio, en el mismo orden. Un nombre ha sido levantado del segundo puesto y dejado al final; nada más en la serie ha cambiado. Es un dato mucho más interesante que «el orden difiere», y es la clase de cosa que solo enseña una comparación versículo a versículo de dos listas enteras. Deuteronomio le da además al alimoche una terminación femenina que Levítico no le da, rajamah por rajam.

Veintiún nombres, y el estante coincide en unos ocho. Solo en el versículo 13: la KJV pone ‘the glede, and the kite, and the vulture’, la ASV ‘the glede, and the falcon, and the kite’, la Ginebra ‘the glede, nor the kite, nor the vulture’, la Douay ‘The ringtail, and the vulture, and the kite’, y la NIV ‘the red kite, the black kite, any kind of falcon’. Un ‘glede’ es una palabra inglesa obsoleta para milano; un ‘ringtail’ es una hembra de aguilucho pálido. En español la RV 1909 pone «Y el ixio, y el buitre, y el milano según su especie», con un «ixio» que hoy no significa nada para nadie. ⚠ Y la RV60 hace algo que ninguna otra versión del estante hace: imprime solo DOS nombres donde el hebreo tiene tres —«el gallinazo, el milano según su especie»—, resolviendo por supresión la misma duplicación que esta nota resuelve por explicación. En el versículo 16 la tercera ave es una palabra en hebreo y cuatro criaturas en el estante: la KJV pone ‘the swan’, la ASV ‘the horned owl’, la Ginebra ‘the redshank’ y la NIV ‘the white owl’ —dos búhos, un ave limícola y un ave acuática. Esta traducción sigue las identificaciones que usó en Levítico 11, para que las dos listas puedan compararse siquiera; esa coherencia es una decisión sobre utilidad, no la pretensión de haber identificado las aves.

Un nombre de la lista prohibida es un ave que el Israel moderno votó. El dujifat del versículo 18 es la abubilla —un ave de color canela, con el dorso barrado en blanco y negro y una cresta en abanico que levanta al posarse. En 2008 fue elegida por votación pública ave nacional de Israel, y es inmunda aquí y en Levítico 11:19. ★ Es además lo más parecido a un consenso que hay en esta página: once de los trece testigos de los dos estantes la nombran —‘hoopoe’ en la ASV, la NIV, la TLB y la NWT de 1984; «abubilla» en las cinco versiones españolas; y el arcaico ‘hoop’ en la Douay. Las dos que disienten son las dos que van del brazo: la Ginebra imprime ‘nor the lapwing’ y la KJV que la revisó imprime ‘and the lapwing’ —la línea que va de Ginebra al Rey Jacobo asomando otra vez, en la única ave que todos los demás veían. Un ‘lapwing’ es una avefría; no es ni de lejos la misma ave.

Versículos 19–20 · Los bichos alados — y la excepción que Deuteronomio suprime en silencio

Levítico permite cuatro insectos por su nombre. Deuteronomio prohíbe la categoría y no nombra ninguno. Levítico 11:21–22 hace una excepción deliberada: «con todo, estos podrán comer… los que tienen patas articuladas por encima de sus pies, para saltar con ellas en la tierra», y nombra cuatro —la langosta, el solam, el hargol y el saltamontes. Deuteronomio 14:19 dice que todo bicho alado que bulle es inmundo y no se comerá, y sigue adelante. El permiso no queda contradicho; simplemente no se repite, y un lector que solo tuviera este capítulo nunca sabría que las langostas estaban permitidas.

Es lo más grande que Deuteronomio deja fuera del material compartido, y conviene ser preciso sobre lo que eso demuestra y lo que no. No demuestra que Deuteronomio discrepe. El capítulo omite mucho más que esto —toda la segunda mitad de Levítico 11, diecisiete versículos sobre contaminación por cadáveres, hornos, cisternas y semilla, también desaparece— y sus omisiones son sistemáticamente el material sacerdotal técnico. Lo que sobrevive es lo que un cabeza de familia necesita para comprar, cazar y cocinar. El patrón de las omisiones es mejor guía del propósito de este capítulo que cualquiera de ellas por separado.

El versículo 20 tiene dentro una pequeña sorpresa. Levítico cierra su sección de aves nombrando lo prohibido; Deuteronomio cierra volviendo a permitir lo limpio, y cambia el sustantivo para hacerlo. El versículo 11 dijo «toda tzippor limpia», un ave; el versículo 20 dice «todo ‘of limpio», un volátil —la palabra más amplia, que es también la de «bicho alado» un versículo antes. La sección se abre y se cierra con el mismo permiso enunciado con dos sustantivos distintos, y el segundo alcanza deliberadamente más lejos que el primero.

Versículo 21 · El cabrito en la leche de su madre — tres apariciones, y la frase que construyó una cocina

★★ El mandato que cierra este versículo es la frase alimentaria más consecuente de la Biblia, y está aquí por tercera y última vez. Lo tevashel gedi ba-jalev immó —cuatro palabras tal como las imprime el hebreo, seis si se separan la pareja unida por maqqef y la preposición prefijada, que es como las contó Éxodo 34 en estas páginas— está en exactamente tres versículos —Éxodo 23:19, Éxodo 34:26 y este— y los dos primeros son versículos enteros idénticos, que atan los dos el cabrito a un mandato sobre las primicias: «lo primero de las primicias de tu tierra traerás a la casa de Jehová tu Dios. No cocerás un cabrito en la leche de su madre». Deuteronomio es el único de los tres que no lo empareja con las primicias. Lo ata en cambio a la ley sobre el animal muerto, es decir, a una ley sobre carne. La frase ha salido del calendario y ha entrado en la cocina.

De esta sola frase, repetida tres veces, sale la separación de carne y leche en la ley judía. El razonamiento es antiguo y explícito: una prohibición enunciada tres veces se leyó como tres prohibiciones —cocer, comer y obtener provecho— y de ahí los rabinos la extendieron de un cabrito y su propia madre a la carne y los lácteos en general, y de ahí a vajillas separadas, fregaderos separados y un tiempo de espera entre platos. Que el versículo bíblico signifique algo de eso es una cuestión genuinamente abierta, y esta traducción no la resuelve. Lo que sí puede decirse llanamente es lo que dice el hebreo: un cabrito, la leche de su propia madre, y el verbo «cocer». Las propuestas sobre el sentido original van de un rito cananeo (el paralelo ugarítico que se citó mucho, y que la tablilla en cuestión en realidad no sostiene) a una regla humanitaria de la misma familia que la de no tomar a la madre con las crías, o al rechazo de un plato festivo concreto. El versículo es corto, la tradición es enorme, y el hueco honesto entre los dos merece verse.

La primera mitad del versículo tiene dentro dos extranjeros distintos, y medio estante los funde en uno. En hebreo: da el cadáver la-ger, el forastero residente que está dentro de tus puertas, o véndelo le-nojrí, a un extranjero de paso. Son estatutos jurídicos distintos —el ger vive entre ustedes bajo la protección de su ley; el nojrí es alguien de fuera que pasa. La ASV los mantiene separados (‘the sojourner that is within thy gates… unto a foreigner’), y la KJV también (‘the stranger… unto an alien’). La Ginebra usa una sola palabra para los dos, ‘unto the stranger that is within thy gates… unto a stranger’, y la distinción desaparece. La Douay va más lejos y los hace el mismo hombre: ‘Give it to the stranger, that is within thy gates, to eat, or sell it to him’ —una persona, dos opciones, donde el hebreo tiene dos personas y una opción cada una.

Y la ley misma está en tensión real con Levítico, cosa que este proyecto anota en vez de armonizar. Levítico 17:15 da por supuesto que un israelita o un ger puede comer un animal muerto y le exige lavarse y quedar inmundo hasta la tarde —un procedimiento de pureza, no una prohibición. Deuteronomio le prohíbe a Israel comerlo del todo y permite entregárselo al ger sin procedimiento ninguno. No son fáciles de conciliar, y las armonizaciones habituales (que Levítico trata de un accidente, que el ger de Deuteronomio es otra clase de persona) son propuestas, no lecturas. Las lecturas difieren. La razón que da el capítulo es la que da dos veces —«porque tú eres un pueblo santo para Jehová tu Dios»— y véase la nota siguiente para lo que hacen esas seis palabras estructuralmente.

Versículos 22–27 · Un diezmo que te comes tú — y con el que compras cerveza, si el camino es largo

★★ Aquí está la frase que enmarca todo el capítulo, y es un marco que se puede medir. «Porque tú eres un pueblo santo para Jehová tu Dios» —seis palabras hebreas— está en el versículo 2 y otra vez en el versículo 21, idéntica carácter por carácter. Todo lo que hay entre las dos es la lista de alimentos. Y el número gramatical, que este libro no deja de cambiar, cambia con ella: el versículo 1 es plural, los versículos 2–3 son singulares, del 4 a la primera cláusula del 21 es plural sin excepción, y de la segunda cláusula del 21 al final del capítulo vuelve a ser singular. El bloque plural es precisamente el material prestado —la parte que corre paralela a Levítico 11, un capítulo dirigido de principio a fin a «los hijos de Israel», en plural. Deuteronomio le habla a un hombre solo con su propia voz, y a la nación entera cuando está citando. El capítulo 11 propuso que la costura es una comilla y el capítulo 13 mostró el número siguiendo al auditorio del que habla dentro de la cita; este capítulo añade un tercer mecanismo, y es el más llano de los tres, porque la frontera no es un discurso sino una fuente.

El diezmo de este capítulo no se entrega. Se lo come quien lo cultivó. «Y comerás delante de Jehová tu Dios… el diezmo de tu grano, tu vino nuevo y tu aceite fresco». Ese es un arreglo distinto del de Números 18:21–24, donde «todo el diezmo en Israel» se asigna a los levitas como su heredad y el israelita lo entrega. Aquí el levita no es el destinatario del diezmo sino un invitado a la comida, protegido por una cláusula aparte: no lo abandonarás. Los dos sistemas suelen conciliarse contando más de un diezmo, y la tradición rabínica hace exactamente eso —un primer diezmo para el levita, un segundo que se come en Jerusalén, y un tercero para los pobres el tercer año. El texto mismo no los numera. Lo que sí hace es reutilizar la justificación que da Números para que el levita no tenga tierra, con las palabras propias de Deuteronomio.

«No tiene porción ni heredad contigo» es una fórmula deuteronómica, y este capítulo la dice dos veces. La pareja jélek ve-najalah está en seis versículos de la Biblia hebrea, y cinco de ellos en este libro10:9, 12:12, aquí en el versículo 27, otra vez en el versículo 29, y una más en 18:1 (todavía no en estas páginas). El sexto es Génesis 31:14 (ya en estas páginas, todavía no en español), y no habla de levitas en absoluto: son Raquel y Lea preguntando si les queda alguna porción o heredad en la casa de su padre. La fórmula para una tribu sin tierra la pronuncian primero dos mujeres preguntando qué se les debe.

Y luego el versículo más sorprendente del capítulo. Si el santuario queda demasiado lejos para llevar el diezmo, conviértelo en plata, «ata la plata en tu mano», y gástala allí en todo lo que desee tu alma —vacas, ovejas, vino, y shekhar, que es cerveza. Esto es un impuesto religioso que el contribuyente convierte en dinero, lleva a la capital y se gasta en un banquete para sí mismo, con la bebida fuerte nombrada en el estatuto. El capítulo 12 usó la misma expresión, «cuanto desee tu alma», para autorizar comer carne en casa; aquí autoriza la lista de la compra. La KJV conserva el órgano —‘whatsoever thy soul lusteth after’— y la Douay también (‘all that thy soul desireth’). La Ginebra lo cambia, dos veces, por ‘whatsoever thine heart desireth’, que es otra palabra hebrea en otro versículo. En los dos estantes la bebida incomoda: ‘strong drink’ en la KJV, «sidra» en la RV 1909 y también «sidra» en la RV60 —una bebida de manzana por una de cebada—, mientras que la NVI pone «otra bebida fermentada». Y el alma corre en español la misma suerte que en la Ginebra: la RV 1909 la conserva, «todo lo que deseare tu alma», y la RV60 la revisa hasta «todo lo que deseas».

Versículos 28–29 · El diezmo del tercer año — cuatro personas sin tierra, y una bendición condicionada a darles de comer

Cada tres años el diezmo no viaja. Se queda en el pueblo, y comen de él cuatro categorías con nombre. El levita, el forastero, el huérfano y la viuda —un cuarteto que vuelve una y otra vez en Deuteronomio y que tiene una cosa en común: ninguno posee tierra. El levita por estatuto, el ger porque un extranjero residente no puede poseerla, el huérfano y la viuda porque en un sistema donde la propiedad desciende por varones han quedado cortados de la casa que la tenía. En una economía agraria, no tener tierra es no tener modo de comer que no dependa de la decisión de otro. Esta ley suprime la decisión.

El verbo del final es lo importante. «Y comerán y se saciarán» —ve-ajlú ve-savé’u. No aliviados, no mantenidos con vida: savá, llenos. Y la fórmula de bendición que sigue está condicionada a ello: para que Jehová tu Dios te bendiga en toda la obra de tu mano. El capítulo que empezó diciéndole a Israel que no se sajara por los muertos termina haciendo que su prosperidad dependa de si la viuda de sus propias puertas ha comido bastante.

«Al cabo de tres años» es genuinamente ambiguo en hebreo, y el estante enseña la ambigüedad en vez de resolverla. Mi-qtseh shalosh shanim puede significar al término de un periodo de tres años, o al final de cada uno de ellos en un ciclo que se repite. El hebreo no tiene ninguna palabra para «cada», y medio estante la añade igualmente. La KJV lo deja escueto —‘At the end of three years’— y la NWT de 1984 también. La ASV pone ‘At the end of every three years’, y compromete el versículo con el ciclo. ★ Merece detenerse, porque atraviesa la agrupación habitual: la ASV suele ser el testigo más literal de este estante y el que más se resiste a añadir palabras, y aquí añade una, mientras que la KJV a la que vino a revisar no lo hace —y la propia revisión de 2019 de la TNM añade lo mismo que su edición de 1987 no había añadido. Con dos siglos de por medio, dos revisiones decidieron por su cuenta que este versículo necesitaba ayuda. Probablemente aciertan con el sentido: Deuteronomio 26:12 (ya en estas páginas) lo llama «el tercer año, el año del diezmo» y enumera a las mismas cuatro personas. Pero ese es otro versículo haciendo la interpretación, y este no lo dice.

Ecos pagados. «Entre sus ojos», donde Deuteronomio 6:8 y 11:18 mandaron atar las palabras de Dios —el mismo palmo de piel que este capítulo prohíbe raparse por los muertos, y la única aparición no filactérica de la fórmula en la Biblia (n14-1). To’evah, que 13:15 usó hace trece versículos de un pueblo que sirvió a otros dioses, encabezando ahora una ley alimentaria (n14-3). La gacela y el ciervo, que 12:15 y 12:22 usaron como modelo de carne que no es sacrificio, llegando aquí a encabezar la lista de lo que puede comerse (n14-4). Jélek ve-najalah, la falta de tierra del levita, desde 10:9 y 12:12, dicha aquí dos veces más (n14-22). Y segulá, ofrecida en Éxodo 19:5 y dada a Israel en Deuteronomio 7:6, repetida en v2 en una frase dieciocho de cuyas palabras son las de 7:6 (n14-1).

Ecos plantados. Shekhar, la cerveza de v26, que al sacerdocio le está prohibida en acto de servicio (Levítico 10:9) y al nazareo por completo (Números 6:3) —y que este versículo nombra en un estatuto, en una fiesta, como compra legítima. Otra vez jélek ve-najalah, cuya sexta y última aparición es Deuteronomio 18:1, cuatro capítulos más allá, donde la fórmula pasa a cubrir a toda la tribu de Leví y no solo al hombre que está en tus puertas. El cuarteto de levita, forastero, huérfano y viuda, de vuelta en Deuteronomio 16, 24 y 26. Y el diezmo del tercer año de v28, que Deuteronomio 26:12 (ya en estas páginas) nombra y fecha —el versículo que decide cómo leer «al cabo de tres años».

Patrones que conviene llevarse. ★★ La cuestión del número gramatical recibe su cuarto capítulo medido, y un mecanismo que los otros tres no podían aportar: aquí el número sigue a la FUENTE. El capítulo 11 contó doce bloques alternos y propuso que la costura es una comilla; el capítulo 12 contó dos y mató la hipótesis rival de la casa; el capítulo 13 encontró el número siguiendo, dentro de la cita, al auditorio de quien habla. Este capítulo cuenta cuatro bloques —v1 plural, vv2–3 singular, vv4–21a plural, vv21b–29 singular— y el bloque plural largo es exactamente el material compartido con Levítico 11, que es plural de principio a fin. La costura esta vez no es un discurso; es la juntura entre la voz propia de Deuteronomio y una fuente que está reelaborando. ⚠ Y los dos extremos del bloque plural están marcados por las mismas seis palabras repetidas literalmente, «porque tú eres un pueblo santo para Jehová tu Dios» (v2, v21) —de modo que el marco se ve sin saber una palabra de gramática hebrea.

★★ Un capítulo entero reescrito, y la reescritura se lee línea por línea. Este proyecto no tenía un caso así desde Levítico. Pónganse las dos listas de aves una al lado de la otra y se ha movido un nombre —el cormorán, del segundo puesto de su serie al último— mientras todo lo que lo rodea conserva su orden (n14-11). Pónganse las dos listas de animales terrestres no aptos y se ha permutado una pareja, la liebre y el damán (n14-7). Deuteronomio añade diez animales permitidos que Levítico no enumera, suprime el permiso explícito de Levítico para comer cuatro clases de langosta, suprime diecisiete versículos de ley de pureza sobre cadáveres, y cambia la palabra operativa de todo el asunto de sheqets a tame y to’evah. Las omisiones tienen una forma: se va el procedimiento sacerdotal, se queda lo que un cabeza de familia necesita para comprar, cazar y cocinar.

El archivo zanjó en este capítulo cuatro preguntas que ninguna cantidad de lectura habría resuelto. Bein eineijem en exactamente dos versículos; qorchah en exactamente dos versículos de la Torá, uno de ellos solo para sacerdotes; sheqets ocho veces en Levítico 11 y ninguna aquí; y los tres nombres de milano en exactamente un versículo cada uno —que es lo que convierte «las listas difieren» en «un escriba confundió dos letras». ⚠ Las mismas búsquedas atraparon además dos arranques falsos míos: dayah parecía una palabra corriente hasta que las doscientas veintiséis coincidencias resultaron ser la terminación de nombres como Pedaías, y aqqó parecía frecuente hasta que todas las demás coincidencias resultaron ser va-aqum, «y me levanté». La herramienta busca letras, no palabras, que es justamente por lo que las coincidencias hay que leerlas y no contarlas.

Biblioteca. Un término nuevo de diccionario en los dos idiomas —shekhar, la cerveza de v26, a la que la biblioteca llevaba meses remitiendo en una referencia cruzada sin haberla definido nunca. Seis entradas existentes ampliadas en vez de duplicadas —qorchah (que ya nombraba este versículo y ahora lleva el paso de sacerdotes a pueblo), segulá, to’evah, sheqets, ger y min. Dos entradas recibieron por primera vez su gemela española, qorchah y nesher, de modo que, de los 1.069 términos ingleses del diccionario, los que no tienen gemela española bajaron de 440 a 438. Ninguna entrada nueva de enciclopedia: este capítulo no nombra a ninguna persona ni ningún lugar. ⚠ Se revisó VIDEO_QUEUE según la regla vigente —los tres vídeos en cola apuntan a Josué 7–8, Josué 24 y Génesis 28, y ninguno toca este capítulo.

Dos trampas de contabilidad atrapadas en el acto, y merece anotarlas porque la primera estuvo a punto de publicarse. La comprobación de añadir-o-ampliar consiste en buscar el slug, la transliteración Y el hebreo —y el patrón de búsqueda usado aquí exigía cuatro espacios de sangría, que es como min acabó insertada por segunda vez bajo una clave que ya existía sin ninguna sangría. En un diccionario de Python gana en silencio la clave posterior, así que la entrada nueva habría sido texto muerto que nadie podía ver, en un archivo que aun así importaba sin error. Una comprobación de slug tiene que ajustarse al formato que el archivo tiene de verdad, no al que suele tener. Repetido el recuento como es debido, apareció además un segundo duplicado que no viene de este capítulo —shuv está definida dos veces en DICTIONARY_ES—, y se ha dejado como está y anotado en vez de barrerlo, según el precedente sentado la semana pasada con la pareja dabaq/davaq.

Próxima entrega de este libro: Deuteronomio 15 — que toma la remisión de las deudas cada siete años y la convierte en una prueba del corazón, nombrando por anticipado el cálculo que se le ocurrirá a un prestamista según se acerca el año séptimo y llamándolo pensamiento vil; libera al esclavo hebreo tras seis años de servicio y se niega a dejarlo ir con las manos vacías; y luego, para el único caso en que un esclavo liberado dice que no quiere marcharse, prescribe una lezna clavada por la oreja contra la puerta. Contiene además la frase que cita Jesús sobre los pobres —«no faltarán menesterosos en medio de la tierra»— siete versículos después de la frase que parece contradecirla de plano: no habrá en ti menesteroso.

Ver este capítulo en inglés (con la biblioteca y más notas) →