Números 34 — La Traducción Mister
Números 34:2 — «La tierra que os CAERÁ»: el hebreo para heredar Canaán es una palabra de echar suertes
⚠⚠ La tierra no se da aquí. CAE. El verbo del v2 es tippol, la palabra hebrea corriente para caer, y es lo bastante rara como para que un lector sospeche un desliz de la traducción. No lo hay. Es el vocabulario del goral, la suerte: se echa una ficha marcada y CAE sobre alguien —y once versículos después el v13 lo dice sin rodeos, «por sorteo». El capítulo abre con el verbo y luego lo explica.
⚠ Nueve de las trece versiones de los dos estantes de este proyecto conservan la caída y cuatro la sueltan. La conservan: la KJV «shall fall unto you for an inheritance», la ASV «shall fall unto you for an inheritance» por igual, la Ginebra 1599 «shall fall unto your inheritance», la NWT 1984 «will fall to» y su revisión de 2013 igual, la TNM 1987 «les caerá por herencia», la RV antigua «os ha de caer en heredad» y la RV60 «os ha de caer en herencia» —ocho de las nueve. La novena la conserva y además hace algo más, que es el párrafo siguiente. La sueltan: la NIV «will be allotted to you», la NVI «que van a recibir en heredad», y la Living Bible, que reescribe la frase en la dirección contraria: «I am giving you the entire land as your homeland». La TNM 2019 lee «recibirán como herencia».
⚠ Lo que deja a las dos revisiones de una misma versión en lados opuestos. La NWT inglesa sigue diciendo «will fall» en 2013; la TNM española cambia «caerá» por «recibirán» en 2019. Mismo editor, mismo versículo, dos respuestas con treinta y dos años de distancia.
⚠⚠ Y la Douay-Rheims es la única que dice en voz alta lo que las demás callan: «and it shall be fallen into your possession by lot». Trabajando desde la Vulgata, mete la suerte en el v2 —once versículos antes que el hebreo. Es la única del estante que no solo conserva el verbo sino que lo explica.
«Conforme a sus fronteras» (li-gvuloteha) es la última frase del v2 y la forma de todo lo que sigue hasta el v12. Gvul —frontera— es la palabra-título de este capítulo en el sentido más llano posible: buscada consonánticamente en toda la Torá, aparece aquí dieciséis veces en veintinueve versículos, más que en ningún otro capítulo de los cinco libros y casi el triple que el segundo (Números 21, con seis). Lo que sigue no es la descripción de un país. Es una escritura de propiedad.
Números 34:3-5 — La Subida de los Escorpiones, las manos de Edom, y una corrección que los masoretas dejaron al margen en el v4
Sur es negev —que es también el nombre del desierto que está ahí. El hebreo no tiene una palabra neutra para esta dirección; señala el secarral y llama a eso el rumbo. Es el primero de tres lados que este capítulo nombra por la cosa que hay en ellos (véase la nota del v6 para el mar, y la del v15 para el frente).
⚠ El «pegado a Edom» del v3 es, en hebreo, al-yedei Edom —«sobre las MANOS de Edom». El modismo está muerto y significa simplemente «al lado», y por eso esta traducción no imprime las manos: en español «las manos de Edom» se leería como que Edom hace algo, y la rareza no llevaría a ninguna parte. Vale la pena saberlo igualmente, porque la mano es la primera parte del cuerpo de un capítulo al que le van a salir un hombro y un par de ojos —véase la nota del v11.
⚠⚠ La «Subida de los Escorpiones» del v4 es un nombre en el que el estante se parte, y se parte por una línea que vale la pena ver. Aqrab es un escorpión y ma’aleh aqrabbim es la trepada de los escorpiones —un camino empinado que sale del rift, situado normalmente al suroeste del mar Muerto. Nueve de las trece transcriben y el aguijón desaparece dentro de un nombre propio: KJV «the ascent of Akrabbim», ASV «the ascent of Akrabbim», RV60 «la subida de Acrabim», y la Ginebra llegando más lejos que ninguna con «Maaleh Akrabbim», transcribiendo hasta la palabra que significa la subida. ⚠⚠ Cuatro lo traducen, y tres de esos cuatro son las versiones más libres del estante. La NIV y la Living Bible imprimen las dos «Scorpion Pass», y la NVI «la cuesta de los Escorpiones» —las tres versiones de estos dos estantes que existen para leerse con soltura, echando mano todas de la misma imagen. ⚠ La cuarta es la Douay-Rheims, y está ahí por otro motivo: sigue de cerca a la Vulgata, y la Vulgata ya había traducido el nombre —ascensum Scorpionis, «the ascent of the Scorpion», en singular donde el hebreo va en plural. No es una traducción libre, entonces, sino una traducción fiel de otra que sí lo fue. Jueces 1:36, ya en estas páginas, es donde esta traducción zanjó la cuestión al revés —imprimiendo «la Subida de los Escorpiones»—, así que Números 34 sigue su propio precedente en vez de inventar una segunda política para un solo paso.
⚠ Y los dos versículos ponen el mismo lugar a trabajos opuestos. Aquí la Subida de los Escorpiones es una esquina de la tierra que se le DA a Israel, fijada en una escritura antes de que nadie haya puesto un pie en ella. En Jueces 1:36 es el último lugar nombrado en un capítulo sobre cuánta de esa tierra Israel nunca tomó —una línea que marca hasta dónde llegaba el territorio del AMORREO. El mismo paso, en la escritura y en el fracaso.
⚠⚠ Un ketiv/qere se sienta en medio del v4, y es de los más legibles que hay. La masora conserva dos formas de la misma palabra a la vez: lo ESCRITO (ketiv) es ve-hayah, «y será», en singular; lo LEÍDO en voz alta (qere) es ve-hayu, «y serán», en plural. El sujeto es totze’otav, «sus salidas», que es plural —y la frase idéntica ve-hayu totze’otav vuelve tres veces más en este capítulo, en los vv5, 9 y 12, escrita en plural todas ellas. (El v8 trae la misma construcción con el sustantivo en vez del sufijo, ve-hayu totze’ot ha-gvul, «y las salidas de la frontera serán» —también en plural.) Así que el v4 es el único sitio del capítulo donde la frase está escrita en singular, y el qere lo pone en línea con sus propios vecinos. Este proyecto imprime el Texto Masorético, y eso quiere decir imprimir las dos formas y decir cuál es cuál en vez de elegir una en silencio.
El «torrente de Egipto» del v5 es un wadi, no el Nilo —nachal Mitzrayim, un cauce estacional que solo corre tras la lluvia, identificado en general con el Wadi el-Arish del norte del Sinaí. Es el mojón de la esquina suroeste, y allí la frontera alcanza el Mediterráneo —por eso el v5 termina en «el mar» y no dice nada más: el hebreo es ha-yamah, y en este capítulo esa sola palabra hace de dirección y de lugar a la vez. La nota del v6 es donde eso se abre.
⚠⚠ Y se escribe exactamente igual que la palabra que este capítulo usa para una HERENCIA. El nachlah del v5, el lecho del torrente, y la najalá del v2, la propiedad heredable, son las mismas tres letras —n-j-l— y los léxicos las registran como raíces distintas que coincidieron. Buscadas consonánticamente, esas letras aparecen ocho veces en este capítulo: siete son la herencia, y esta es un cauce seco. ⚠ Es la primera de tres coincidencias así aquí, y conviene saber ya que las otras dos son peores: véase el verbo de los vv7-10, que se escribe como el de codiciar, y el del v11, que se escribe como el de borrar.
⚠ Y el desierto de aquí es ZIN, no Sin. Números 33, ya en estas páginas, es donde este proyecto expuso los dos desiertos de grafía parecida —Tzin y Sin en hebreo, letras distintas para lugares distintos— y observó que la Douay-Rheims, siguiendo la Vulgata, imprime Sin para los dos y así los funde para sus lectores. Aquí hace lo mismo en este mismo versículo: «the wilderness of Sin, which is by Edom».
Números 34:6-9 — En hebreo el oeste ES el mar; el monte Hor no es el de Aarón; y el verbo de trazar una frontera se escribe igual que el de codiciar
⚠⚠ El v6 es el versículo más difícil del capítulo de pasar a otra lengua, y esta traducción lo ha intentado igual. La palabra hebrea para «oeste» es yam, que es también la palabra hebrea para «mar» —porque el mar es lo que queda al oeste de quien está en Canaán. Así que el v6 dice en hebreo gvul yam, luego nombra el mar Grande, y luego vuelve a decir gvul yam: frontera-mar, mar, frontera-mar, tres veces en un versículo corto. Todas las versiones de los dos estantes imprimen «occidental» y la colisión se esfuma. Esta imprime «frontera del mar» y deja que el lector oiga el versículo llegar dos veces a la misma palabra.
⚠ El centro del versículo es un problema real, y el estante lo lee de cuatro maneras. Tras «el mar Grande» el hebreo pone un u-gvul suelto, «y una frontera». Como SEGUNDA COSA: ASV «and the border thereof», NWT 1984 «and the shoreland», su revisión de 2013 «and the coast», TNM 1987 «y la tierra litoral». Como PREDICADO: KJV «the great sea for a border», y ambas Reina-Valeras, que repiten «el límite occidental» sin añadir costa alguna. Como GENITIVO: la NVI «la costa del mar Mediterráneo», y la TNM 2019 «la costa del mar Grande». La Douay-Rheims declina las tres y escribe su propia frase.
⚠ La NIV, la NVI y la Living Bible sustituyen aquí los nombres del hebreo por los modernos —la NIV y la Living Bible ponen «the Mediterranean Sea» y la NVI «el mar Mediterráneo» donde el texto dice el mar Grande; y en el v11 la NIV pone «the Sea of Galilee» y la NVI «el lago Quinéret» donde dice Cinéret. El lector siempre sabe dónde está y nunca se entera de cómo lo llamaba el texto.
⚠⚠⚠ El monte Hor de los vv7-8 NO es el monte donde murió Aarón. Números 20 y Números 33, ambos ya en estas páginas, ponen el Hor de Aarón en la frontera edomita, en el extremo sur, y Números 33:38 fecha su muerte allí al día. Este Hor es un hito de la frontera NORTE, sobre una línea trazada desde el Mediterráneo hacia la entrada de Hamat —el otro extremo del país. El hebreo es letra por letra el mismo, Hor ha-Har. Buscada consonánticamente, la frase aparece en trece versículos: diez son el monte de Aarón (Números 20:22, 23, 25, 27; 21:4; 33:37, 38, 39, 41; y Deuteronomio 32:50, todavía no en estas páginas), dos son estos, y el decimotercero no es el nombre en absoluto —Miqueas 7:12 (todavía no en estas páginas) usa las mismas letras para decir «de monte a monte».
⚠ La Douay-Rheims es la única versión que nunca crea el problema, porque rechaza el nombre. Siguiendo el montem altissimum de la Vulgata imprime «llegando al MONTE MÁS ALTO» —leyendo hor como un nombre común para una altura y no como nombre propio. Sola en el estante, no tiene un segundo monte Hor que explicar.
⚠⚠⚠ Y el verbo de trazar la línea se escribe exactamente igual que el de codiciar. Los vv7 y 8 dicen te’ta’u, «trazaréis»; el v10 tiene la misma raíz en forma reflexiva, ve-hit’avvitem. Buscado consonánticamente, te’ta’u aparece en exactamente seis versículos de toda la Biblia hebrea —estos dos, y cuatro donde las mismas letras significan CODICIAR: Deuteronomio 5:17 (todavía no en estas páginas; las Biblias en español lo numeran 5:21), «no desearás la casa de tu prójimo», y Proverbios 23:3, 23:6 y 24:1. La forma del v10 es única de verdad: no aparece en ningún otro lugar de la Biblia.
⚠ Los léxicos registran dos raíces distintas que coincidieron, así que esto es homonimia y no juego de palabras, y esta nota no reclama más que las letras. Pero las letras son estas: un lector hebreo que traza las fronteras de una tierra que Israel está por tomar se encuentra con la misma palabra que, en la reescritura que hace Deuteronomio del décimo mandamiento, prohíbe querer la casa y el campo del vecino. ⚠ Ese cambio es de Deuteronomio y no de Éxodo —Éxodo 20:13, ya en estas páginas, usa lo tachmod para la casa y para la mujer por igual.
Números 34:11 — La frontera golpea el HOMBRO del mar de Galilea, con un verbo que en todas partes significa borrar
⚠⚠⚠ El verbo del v11 es machah, y en sus otras tres apariciones borra cosas. Buscada consonánticamente, la forma exacta u-machah aparece en cuatro versículos de toda la Biblia hebrea. Tres borran algo: Números 5:23, ya en estas páginas, donde el sacerdote escribe las maldiciones en un rollo y LAS BORRA en el agua amarga; Deuteronomio 29:19 (todavía no en estas páginas), donde Jehová BORRA el nombre de un hombre de debajo del cielo; e Isaías 25:8 (todavía no en estas páginas), donde ENJUGA las lágrimas de todos los rostros. El cuarto es este, donde una línea de frontera llega a la orilla de un lago.
⚠ Otra vez dos raíces que coincidieron —ni juego de palabras, ni pleito con el estante, que es unánime y tiene razón. La NWT 1984 pone «strike upon»; la KJV «reach unto» y la ASV «reach unto» igual; la TNM 1987 «dar con»; la RV60 «llegará a la costa» y la RV antigua «la costa de la mar». Todas toman el sentido geográfico sin dudar, y esta traducción las sigue. La nota es solo que las letras con las que se topa un lector hebreo, en la frase donde la tierra por fin recibe un borde, son las letras del borrado.
⚠⚠ Y lo que la frontera golpea es un ketef —un HOMBRO— y esta traducción está sola al decirlo. El estante echa mano de laderas y costados. La NWT 1984 y su revisión de 2013 leen «the eastern slope»; la TNM 1987 «la ladera oriental»; la KJV «the side of the sea», la ASV «the side of the sea» igual y la Ginebra «the side of the sea of Chinnereth»; la RV60 «llegará a la costa»; la NVI «la ribera»; y la NIV «the slopes east of the Sea of Galilee». Todas traducen bien lo que la frase SIGNIFICA. Ninguna dice lo que dice —y el español ya habla del hombro de una carretera, así que la palabra no le cuesta nada al lector.
⚠⚠⚠ Vale la pena la palabra porque, para el v11, esta tierra tiene cuerpo. Tiene manos (v3, «sobre las manos de Edom»), tiene un hombro (v11), y sus dos hitos del nordeste son OJOS: Ain es «el manantial», que es la palabra hebrea corriente para un ojo, y Hazar-enán en los vv9-10 es el recinto de los manantiales —el patio de los ojos. ⚠ Números 22, ya en estas páginas, es donde este proyecto dejó por primera vez un ojo en el suelo, contra once de trece versiones —«ha cubierto el OJO de la tierra»— y observó allí que el modismo está muerto en hebreo y que el capítulo lo reanima. Números 34 hace lo mismo a escala de mapa entero.
⚠ La Douay-Rheims convierte el ojo en una persona. Donde el hebreo solo dice mi-qedem la-ayin, al oriente del manantial, la Vulgata lee contra fontem Daphnim, y la Douay imprime «frente a LA FUENTE DE DAFNIS» —identificando el manantial con Dafne, el suburbio arbolado de Antioquía, una identificación que el hebreo no hace y que ninguna otra versión de ninguno de los dos estantes repite. Es la línea más extraña del estante en este capítulo. Al menos conserva la fuente, que es exactamente lo que significa Ain.
El v12 cierra el circuito donde lo abrió. El v3 empezó en el extremo del mar Salado; el v12 baja por el Jordán y termina en el mar Salado, y el capítulo firma con saviv, «alrededor» —una línea que vuelve a su propio mojón de partida. Génesis 14:3 (ya en estas páginas, todavía no en español) es donde la Biblia nombra esa agua por primera vez. ⚠ La Living Bible pierde esta etapa entera, juntando los vv11-12 en «and then along the Jordan River, ending at the Dead Sea»: el mar de Cinéret desaparece de la paráfrasis.
Números 34:13-15 — A nueve tribus se les DA su tierra; dos y media TOMARON la suya —y qué versiones conservan la diferencia
⚠⚠ Dos verbos, con dos versículos de por medio. El v13 describe la tierra que Jehová mandó latet, «DAR», a las nueve tribus y a la media tribu. Los vv14-15 dicen que Rubén, Gad y la media tribu de Manasés laqchu —«han TOMADO»— su heredad, y el capítulo lo dice tres veces en dos versículos. A las nueve se les da; las dos y media tomaron.
⚠ Si el texto está emitiendo un veredicto es exactamente la clase de pregunta que este proyecto no vota. Laqach es un verbo hebreo corriente y puede ser perfectamente neutro —«recibir» es una traducción legítima. Lo que no admite duda es que el capítulo echa mano de un verbo distinto para estas tribus que para las otras nueve, en frases contiguas, y luego lo repite.
⚠⚠ Y el estante se parte, de un modo que cruza los dos idiomas. Conservan el tomar: la NWT 1984 lee «have already taken», tres veces, y su revisión de 2013 igual; la TNM 1987 «ya han tomado»; la RV60 «han tomado»; la RV antigua «han tomado» igual. Lo aplanan en recibir: la KJV «have received their inheritance», la ASV «have received», la Ginebra 1599 «have received their inheritance», la Douay-Rheims «have received their portion», la NIV «have received their inheritance», la NVI «ya recibieron» y la TNM 2019 «ya han recibido». ⚠ Así que las dos revisiones de una misma versión se separan por segunda vez en este capítulo, y en direcciones contrarias a las del v2: la NWT inglesa conserva «taken» en 2013, y la TNM española lo suelta en 2019.
⚠ Todo el trato que hay detrás de ese verbo es Números 32, ya en estas páginas, donde Rubén y Gad PIDIERON la orilla oriental y Moisés les contestó con la historia de los exploradores antes de hacerles jurar que cruzarían armados por delante de sus hermanos. Leído contra aquel capítulo, «tomaron» es el resumen en una palabra de una negociación de cuarenta y dos versículos.
⚠⚠ El v15 dice «oriente» dos veces, con dos palabras distintas, y así es como el hebreo construye una brújula. Qedmah mizrachah —aquí «hacia el frente, hacia el nacimiento del sol». Qedem es lo que está DELANTE de ti; mizrach es el lugar donde el sol SALE. Ambas significan este porque las direcciones se dan desde un cuerpo mirando al amanecer, y por eso los otros lados del mapa de este capítulo se llaman por lo que hay en ellos: negev en los vv3-4, el secarral, es el sur; yam en los vv5-6, el mar, es el oeste. De los cuatro lados solo el norte, tzafon, no hace doble oficio en este capítulo. ⚠ Josué 1:4, ya en estas páginas, cierra el par desde el otro extremo: allí el mismo mar Grande es mevo ha-shemesh, «la entrada del sol». Amanecer en un borde de la tierra, puesta en el otro —y la misma palabra gvul, frontera, en los dos.
Números 34:16-29 — Diez jefes de tribu en orden de mapa, y tres de ellos sin el título que el mandato acababa de exigir
Eleazar el sacerdote va nombrado antes que Josué hijo de Nun (v17), y el orden no es deferencia. Este es un reparto por sorteo, y la suerte es un instrumento sacerdotal —el procedimiento que deja que Dios señale. El hombre que dirigirá la conquista va nombrado después del que echará las fichas.
El v18 duplica su propio sustantivo: ve-nasi echad nasi echad, «y un jefe, un jefe, de cada tribu». Eso es hebreo corriente para «uno por cabeza» —la repetición ES la gramática, la manera de construir un distributivo— y aquí se conserva en vez de alisarse, porque alisarla sería borrar la construcción.
⚠⚠⚠ Y entonces la lista no hace lo que el v18 acaba de decir. Siete de los diez hombres reciben el título: en los vv22-28, Dan, Manasés, Efraín, Zabulón, Isacar, Aser y Neftalí aportan cada uno un nasi, un jefe. Tres no reciben título alguno: en los vv19-21, Caleb por Judá, Semuel por Simeón y Elidad por Benjamín son nombrados con su tribu y nada más. El mandato exigía un jefe de cada tribu; la lista pone la palabra a siete de los diez, y son los siete últimos. ⚠ El texto no da razón alguna, y esta traducción no se inventa ninguna.
⚠ Casi todo el estante reproduce el hueco sin comentario, en los dos idiomas —a partir del v22 la NWT 1984 y su revisión de 2013 leen «a chieftain», la ASV «a prince», la Ginebra «the prince», la KJV «the prince of the tribe», la NIV «the leader», la RV60 «el príncipe», la RV antigua «el príncipe» igual, la NVI «jefe» y la TNM 1987 «un principal». ⚠ La Douay-Rheims casi lo nivela: le quita el título a nueve de los diez y se lo deja a exactamente uno —Isacar en el v26, «Phaltiel the prince, the son of Ozan». Ese uno sí está entre los siete a los que el hebreo se lo da, así que la Douay nunca pone la palabra donde el hebreo no la pone; simplemente adelgaza los siete hasta dejar uno, mientras coincide con el hebreo en que los tres primeros no reciben nada.
⚠⚠ Caleb es el único hombre de esta lista que un lector de este libro ya conoce, y va primero. Números 13, ya en estas páginas, es donde hizo callar a la asamblea y dijo que la tierra podía tomarse —sin discutir ninguno de los datos de los exploradores, solo su conclusión. Números 14 es donde a él y a Josué, solos de aquella generación, se les exceptuó de la sentencia y se les prometió que entrarían. Cuarenta años después es el hombre que Judá envía a repartirla —y él, Josué y Moisés son las tres únicas personas de este capítulo que también estaban en aquellos. ⚠ Es también uno de los tres a los que nunca se llama jefe. ⚠ Un NOMBRE de la lista sí es conocido, aunque el hombre no lo sea: Números 3:30, ya en estas páginas, hace de un Elizafán hijo de Uziel el jefe de los clanes coatitas —así que el lector se topa con el nombre por segunda vez, y las dos veces pegado al mismo título que este capítulo le niega a tres hombres. El levita y el zabulonita no tienen relación; la Biblia no lo comenta.
⚠⚠ Los diez van listados, a grandes rasgos, en el orden en que se sentarán sobre el mapa que este capítulo acaba de dibujar. Primero Judá, Simeón, Benjamín y Dan —el sur y la llanura costera, donde estuvo primero la parte de Dan antes de que la tribu emigrara al norte—; luego las dos mitades de José en el centro; luego Zabulón, Isacar, Aser y Neftalí en el norte. No es ni el orden de nacimiento ni el orden de marcha de Números 2. ⚠ «A grandes rasgos» hace trabajo de verdad en esa frase, y conviene nombrar las excepciones: Manasés va antes que Efraín aunque el territorio de Efraín queda al SUR del de Manasés, y los dos van juntos bajo un solo encabezado, «los hijos de José» (v23) —un principio de familia imponiéndose al geográfico durante exactamente una entrada. Los repartos mismos están en Josué 15-19, todavía no en estas páginas.
El v29 termina en la raíz con la que el capítulo empezó. Le-nachel, «dar en herencia», está construido sobre las mismas tres letras que la najalá del v2 —y esas letras llevan la herencia siete veces a lo largo del capítulo (vv2, 13, 14, 15, 17, 18, 29), en un sustantivo, un reflexivo, dos verbos simples y dos infinitivos de conjugaciones distintas. La tierra cae, se hereda por sorteo, se toma, se posee, se reparte. Es la misma raíz siempre —y una octava aparición suya, en el v5, no es la misma palabra en absoluto sino un cauce seco.
Notas sobre esta traducción
Decisiones. El hebreo tiene dos divisiones de párrafo masoréticas —tras el v15 y en el propio cierre del capítulo—, que lo parten exactamente donde se parten sus dos movimientos: las fronteras y las tribus ya asentadas (vv1-15), y los hombres que repartirán el resto (vv16-29). Gvul se traduce «frontera» en todo el capítulo, sin variarlo por elegancia, porque la repetición es la escritura de propiedad. Yam en el v6 se imprime «frontera del mar» y no «frontera occidental», solo en los dos estantes, para que el versículo pueda llegar dos veces a la misma palabra como en hebreo. Ketef en el v11 es «hombro», también solo en los dos estantes, contra una convención unánime de laderas y costados. Al-yedei en el v3 NO se imprime «sobre las manos de» —el modismo está muerto y lo literal engañaría—, pero la mano tiene su nota. Nasi es «jefe», siguiendo el propio Números 2 de este proyecto, y el nasi echad nasi echad duplicado del v18 se conserva duplicado. La Subida de los Escorpiones se traduce, siguiendo Jueces 1:36 —en compañía de las tres versiones más libres del estante y de la Douay-Rheims, que también la traducen. El ketiv/qere del v4 se imprime como lo conserva la masora: las dos formas, sin elegir ninguna.
Biblioteca. Cuatro entradas nuevas de diccionario en ambos idiomas: gvul, la palabra-frontera con la que está hecho el capítulo; naphal, caer, que es lo que hace la tierra cuando la decide una suerte; ketef, el hombro —de un hombre, de un cerro y de un lago—; y ta’ah, trazar una línea, que solo existe en este capítulo y se escribe como el verbo de codiciar. Cinco entradas existentes ampliadas: machah, con el homónimo geográfico del v11; chamad, con el segundo verbo sustituido de Deuteronomio (y un número de versículo corregido a la numeración masorética que este proyecto sigue); nasi, con los tres hombres a los que nunca se les da el título; goral, atado ahora al verbo de caer del v2 que es su propio vocabulario; y najalá, con la costura del dar frente al tomar. Siete entradas nuevas de enciclopedia en ambos idiomas, cada una con coordenadas de atlas: el mar Grande, el mar Salado, Cinéret, la Subida de los Escorpiones, Hazar-enán, el torrente de Egipto y Riblá. Entradas existentes ampliadas: Hor —sustancialmente, porque ahora tiene que cargar con dos montes distintos del mismo nombre—, junto con Zin, Cades, Caleb, Eleazar, Josué y Edom. Dos más ganaron aquí su primera edición en español en vez de ampliarse (sus entradas en inglés ya existían y no se tocaron): Canaán y el Jordán.
Ecos pagados — seis. La distinción Zin/Sin de Números 33 se usa en el v3 exactamente donde se preparó. El monte Hor de Números 33, fechado al día de la muerte de Aarón, resulta tener un homónimo en el otro extremo del país (vv7-8). La negociación de cuarenta y dos versículos de Números 32 se resume en un verbo en los vv14-15. El ojo de la tierra de Números 22 —conservado allí contra once de trece versiones— vuelve como un paisaje entero con manos, hombro y ojos. El explorador disidente de Números 13 es el primer hombre nombrado en la lista que por fin reparte la tierra que lo enviaron a mirar. Y la Subida de los Escorpiones de Jueces 1:36 vuelve aquí haciendo el trabajo contrario.
Patrones que conviene arrastrar. Primero: el hebreo nombra tres de los cuatro puntos cardinales por lo que hay en ellos —el desierto, el mar, lo que tienes delante—, de modo que un capítulo sobre direcciones es inevitablemente un capítulo sobre un cuerpo de pie en algún sitio mirando al amanecer. Segundo: un solo capítulo puede acumular homónimos hasta que el montón mismo es el hallazgo. Tres juegos de letras llevan aquí dos sentidos sin relación cada uno —un cauce y una herencia (vv5, 2), trazar una frontera y codiciar (vv7-10), llegar a una orilla y borrar (v11)— y en dos de los tres el sentido geográfico no existe en ningún otro lugar de la Biblia hebrea. El informe honesto es idéntico en cada caso: los léxicos registran raíces distintas, así que la afirmación va sobre letras y no sobre la intención de nadie, y vale la pena hacerla igual porque las letras son con lo que un lector hebreo se topa. Tercero: un mandato y la lista que lo cumple pueden sencillamente no cuadrar (el v18 exige un jefe por tribu; tres de los diez nunca reciben la palabra), y lo correcto es enseñar el hueco en vez de suministrar una razón que el texto se guarda.
Ecos plantados. Los repartos mismos de Josué 15-19 quedan señalados para quien los traduzca, ya que este capítulo dibuja el contorno que ellos rellenan. El verbo sustituido de Deuteronomio 5:17 queda señalado como el lugar donde vence el homónimo de la codicia. Deuteronomio 29:19 e Isaías 25:8 quedan señalados para los otros dos borrados de machah. Y Números 35 es lo siguiente: el mismo mapa, cortado en pueblos, y el único lugar de la Torá donde un homicidio recibe dirección postal propia.
⚠ Nota sobre el orden: Números está en estas páginas en los capítulos 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, 31, 32, 33 y ahora 34. Los capítulos 35–36 siguen siendo la secuencia abierta.