A la vez una persona —el hijo maldecido de Cam (Génesis 9:25-27), padre de Sidón y de Het— y, en el modismo de Génesis según el cual «la genealogía es geografía», la tierra donde se asientan sus descendientes: la tierra prometida misma, en la que Abram entra en Génesis 12:5. ⭐ Números 34 es donde por fin se le dibujan bordes: veintinueve versículos que la definen «conforme a sus límites», sur, oeste, norte y este, y que terminan nombrando a los diez hombres que la repartirán.