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La Traducción Mister
Una nueva traducción de la Biblia desde el hebreo y el griego
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Números 14 — La Traducción Mister

1
וַתִּשָּׂא, כָּל-הָעֵדָה, וַיִּתְּנוּ, אֶת-קוֹלָם; וַיִּבְכּוּ הָעָם, בַּלַּיְלָה הַהוּא.
Y toda la congregación alzó su voz y la dio a gritos, y el pueblo lloró aquella noche.nota
2
וַיִּלֹּנוּ עַל-מֹשֶׁה וְעַל-אַהֲרֹן, כֹּל בְּנֵי יִשְׂרָאֵל; וַיֹּאמְרוּ אֲלֵהֶם כָּל-הָעֵדָה, לוּ-מַתְנוּ בְּאֶרֶץ מִצְרַיִם, אוֹ בַּמִּדְבָּר הַזֶּה, לוּ-מָתְנוּ.
Y todos los hijos de Israel murmuraron contra Moisés y contra Aarón, y toda la congregación les dijo: ¡ojalá hubiéramos muerto en la tierra de Egipto! O en este desierto —¡ojalá hubiéramos muerto!nota
3
וְלָמָה יְהוָה מֵבִיא אֹתָנוּ אֶל-הָאָרֶץ הַזֹּאת, לִנְפֹּל בַּחֶרֶב--נָשֵׁינוּ וְטַפֵּנוּ, יִהְיוּ לָבַז; הֲלוֹא טוֹב לָנוּ, שׁוּב מִצְרָיְמָה.
¿Y por qué nos lleva Jehová a esta tierra, para caer a espada? Nuestras mujeres y nuestros pequeños serán botín. ¿No nos sería mejor volver a Egipto?nota
4
וַיֹּאמְרוּ, אִישׁ אֶל-אָחִיו: נִתְּנָה רֹאשׁ, וְנָשׁוּבָה מִצְרָיְמָה.
Y se dijeron, cada uno a su hermano: démonos una cabeza, y volvamos a Egipto.nota
5
וַיִּפֹּל מֹשֶׁה וְאַהֲרֹן, עַל-פְּנֵיהֶם, לִפְנֵי, כָּל-קְהַל עֲדַת בְּנֵי יִשְׂרָאֵל.
Y Moisés y Aarón cayeron sobre sus rostros delante de toda la asamblea de la congregación de los hijos de Israel.nota
6
וִיהוֹשֻׁעַ בִּן-נוּן, וְכָלֵב בֶּן-יְפֻנֶּה, מִן-הַתָּרִים, אֶת-הָאָרֶץ--קָרְעוּ, בִּגְדֵיהֶם.
Y Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone, que estaban entre los que reconocieron la tierra, rasgaron sus vestidos.nota
7
וַיֹּאמְרוּ, אֶל-כָּל-עֲדַת בְּנֵי-יִשְׂרָאֵל לֵאמֹר: הָאָרֶץ, אֲשֶׁר עָבַרְנוּ בָהּ לָתוּר אֹתָהּ--טוֹבָה הָאָרֶץ, מְאֹד מְאֹד.
Y dijeron a toda la congregación de los hijos de Israel: la tierra por la que pasamos para reconocerla —la tierra es muy, muy buena.nota
8
אִם-חָפֵץ בָּנוּ, יְהוָה--וְהֵבִיא אֹתָנוּ אֶל-הָאָרֶץ הַזֹּאת, וּנְתָנָהּ לָנוּ: אֶרֶץ, אֲשֶׁר-הִוא זָבַת חָלָב וּדְבָשׁ.
Si Jehová se complace en nosotros, nos llevará a esta tierra y nos la dará —una tierra que mana leche y miel.nota
9
אַךְ בַּיהוָה, אַל-תִּמְרֹדוּ, וְאַתֶּם אַל-תִּירְאוּ אֶת-עַם הָאָרֶץ, כִּי לַחְמֵנוּ הֵם; סָר צִלָּם מֵעֲלֵיהֶם וַיהוָה אִתָּנוּ, אַל-תִּירָאֻם.
Solo no os rebeléis contra Jehová; y vosotros —no temáis al pueblo de la tierra, porque ellos son nuestro pan. Su sombra se ha apartado de sobre ellos, y Jehová está con nosotros. No los temáis.nota
10
וַיֹּאמְרוּ, כָּל-הָעֵדָה, לִרְגּוֹם אֹתָם, בָּאֲבָנִים; וּכְבוֹד יְהוָה, נִרְאָה בְּאֹהֶל מוֹעֵד, אֶל-כָּל-בְּנֵי, יִשְׂרָאֵל. {פ}
Pero toda la congregación dijo de apedrearlos con piedras. Y la gloria de Jehová apareció en la tienda de reunión a todos los hijos de Israel.nota
11
וַיֹּאמֶר יְהוָה אֶל-מֹשֶׁה, עַד-אָנָה יְנַאֲצֻנִי הָעָם הַזֶּה; וְעַד-אָנָה, לֹא-יַאֲמִינוּ בִי, בְּכֹל הָאֹתוֹת, אֲשֶׁר עָשִׂיתִי בְּקִרְבּוֹ.
Y Jehová dijo a Moisés: ¿hasta cuándo me despreciará este pueblo? ¿Y hasta cuándo no confiarán en mí, con todas las señales que he hecho en medio de ellos?nota
12
אַכֶּנּוּ בַדֶּבֶר, וְאוֹרִשֶׁנּוּ; וְאֶעֱשֶׂה, אֹתְךָ, לְגוֹי-גָּדוֹל וְעָצוּם, מִמֶּנּוּ.
Los heriré con peste y los desposeeré, y de ti haré una nación mayor y más fuerte que ellos.nota
13
וַיֹּאמֶר מֹשֶׁה, אֶל-יְהוָה: וְשָׁמְעוּ מִצְרַיִם, כִּי-הֶעֱלִיתָ בְכֹחֲךָ אֶת-הָעָם הַזֶּה מִקִּרְבּוֹ.
Y Moisés dijo a Jehová: entonces lo oirán los egipcios —porque con tu fuerza hiciste subir a este pueblo de en medio de ellos—nota
14
וְאָמְרוּ, אֶל-יוֹשֵׁב הָאָרֶץ הַזֹּאת, שָׁמְעוּ כִּי-אַתָּה יְהוָה, בְּקֶרֶב הָעָם הַזֶּה: אֲשֶׁר-עַיִן בְּעַיִן נִרְאָה אַתָּה יְהוָה, וַעֲנָנְךָ עֹמֵד עֲלֵהֶם, וּבְעַמֻּד עָנָן אַתָּה הֹלֵךְ לִפְנֵיהֶם יוֹמָם, וּבְעַמּוּד אֵשׁ לָיְלָה.
y se lo dirán al habitante de esta tierra. Han oído que tú, Jehová, estás en medio de este pueblo; que tú, Jehová, eres visto ojo a ojo, y que tu nube está sobre ellos, y que en columna de nube vas delante de ellos de día, y en columna de fuego de noche.nota
15
וְהֵמַתָּה אֶת-הָעָם הַזֶּה, כְּאִישׁ אֶחָד; וְאָמְרוּ, הַגּוֹיִם, אֲשֶׁר-שָׁמְעוּ אֶת-שִׁמְעֲךָ, לֵאמֹר.
Y si haces morir a este pueblo como a un solo hombre, entonces las naciones que han oído tu fama dirán:nota
16
מִבִּלְתִּי יְכֹלֶת יְהוָה, לְהָבִיא אֶת-הָעָם הַזֶּה, אֶל-הָאָרֶץ, אֲשֶׁר-נִשְׁבַּע לָהֶם; וַיִּשְׁחָטֵם, בַּמִּדְבָּר.
Porque Jehová no pudo llevar a este pueblo a la tierra que les había jurado, los dególló en el desierto.nota
17
וְעַתָּה, יִגְדַּל-נָא כֹּחַ אֲדֹנָי, כַּאֲשֶׁר דִּבַּרְתָּ, לֵאמֹר.
Y ahora —engrandézcase la fuerza de mi Señor, como hablaste, diciendo:nota
18
יְהוָה, אֶרֶךְ אַפַּיִם וְרַב-חֶסֶד, נֹשֵׂא עָוֺן, וָפָשַׁע; וְנַקֵּה, לֹא יְנַקֶּה--פֹּקֵד עֲוֺן אָבוֹת עַל-בָּנִים, עַל-שִׁלֵּשִׁים וְעַל-רִבֵּעִים.
Jehová —tardo para la ira y abundante en amor leal, que lleva iniquidad y transgresión— pero de ningún modo tendrá por inocente al culpable, y visita la iniquidad de los padres sobre los hijos, sobre la tercera y sobre la cuarta generación.nota
19
סְלַח-נָא, לַעֲוֺן הָעָם הַזֶּה--כְּגֹדֶל חַסְדֶּךָ; וְכַאֲשֶׁר נָשָׂאתָה לָעָם הַזֶּה, מִמִּצְרַיִם וְעַד-הֵנָּה.
Perdona, te ruego, la iniquidad de este pueblo, conforme a la grandeza de tu amor leal, y tal como has llevado a este pueblo desde Egipto hasta aquí.nota
20
וַיֹּאמֶר יְהוָה, סָלַחְתִּי כִּדְבָרֶךָ.
Y Jehová dijo: he perdonado, conforme a tu palabra.nota
21
וְאוּלָם, חַי-אָנִי: וְיִמָּלֵא כְבוֹד-יְהוָה, אֶת-כָּל-הָאָרֶץ.
Pero —vivo yo, y la gloria de Jehová llena toda la tierra—nota
22
כִּי כָל-הָאֲנָשִׁים, הָרֹאִים אֶת-כְּבֹדִי וְאֶת-אֹתֹתַי, אֲשֶׁר-עָשִׂיתִי בְמִצְרַיִם, וּבַמִּדְבָּר; וַיְנַסּוּ אֹתִי, זֶה עֶשֶׂר פְּעָמִים, וְלֹא שָׁמְעוּ, בְּקוֹלִי.
ninguno de los hombres que han visto mi gloria y mis señales, las que hice en Egipto y en el desierto, y me han probado estas diez veces y no han escuchado mi voz —nota
23
אִם-יִרְאוּ, אֶת-הָאָרֶץ, אֲשֶׁר נִשְׁבַּעְתִּי, לַאֲבֹתָם; וְכָל-מְנַאֲצַי, לֹא יִרְאוּהָ.
ninguno de ellos verá la tierra que juré a sus padres; y ninguno de los que me despreciaron la verá.nota
24
וְעַבְדִּי כָלֵב, עֵקֶב הָיְתָה רוּחַ אַחֶרֶת עִמּוֹ, וַיְמַלֵּא, אַחֲרָי--וַהֲבִיאֹתִיו, אֶל-הָאָרֶץ אֲשֶׁר-בָּא שָׁמָּה, וְזַרְעוֹ, יוֹרִשֶׁנָּה.
Pero a mi siervo Caleb —porque hubo en él otro espíritu, y llenó en pos de mí— a él lo llevaré a la tierra donde entró, y su descendencia la poseerá.nota
25
וְהָעֲמָלֵקִי וְהַכְּנַעֲנִי, יוֹשֵׁב בָּעֵמֶק; מָחָר, פְּנוּ וּסְעוּ לָכֶם הַמִּדְבָּר--דֶּרֶךְ יַם-סוּף. {פ}
Ahora bien, el amalecita y el cananeo habitan en el valle. Mañana, volveos y partid al desierto, por el camino del mar Rojo.nota
26
וַיְדַבֵּר יְהוָה, אֶל-מֹשֶׁה וְאֶל-אַהֲרֹן לֵאמֹר.
Y Jehová habló a Moisés y a Aarón, diciendo:nota
27
עַד-מָתַי, לָעֵדָה הָרָעָה הַזֹּאת, אֲשֶׁר הֵמָּה מַלִּינִים, עָלָי; אֶת-תְּלֻנּוֹת בְּנֵי יִשְׂרָאֵל, אֲשֶׁר הֵמָּה מַלִּינִים עָלַי--שָׁמָעְתִּי.
¿Hasta cuándo con esta congregación malvada, que sigue murmurando contra mí? Las murmuraciones de los hijos de Israel, con que murmuran contra mí —las he oído.nota
28
אֱמֹר אֲלֵהֶם, חַי-אָנִי נְאֻם-יְהוָה, אִם-לֹא, כַּאֲשֶׁר דִּבַּרְתֶּם בְּאָזְנָי: כֵּן, אֶעֱשֶׂה לָכֶם.
Diles: vivo yo —declaración de Jehová—, que tal como hablasteis a mis oídos, así haré con vosotros.nota
29
בַּמִּדְבָּר הַזֶּה יִפְּלוּ פִגְרֵיכֶם וְכָל-פְּקֻדֵיכֶם, לְכָל-מִסְפַּרְכֶם, מִבֶּן עֶשְׂרִים שָׁנָה, וָמָעְלָה: אֲשֶׁר הֲלִינֹתֶם, עָלָי.
En este desierto caerán vuestros cadáveres —todos vosotros, los contados, según vuestro número entero, de veinte años arriba, los que murmurasteis contra mí.nota
30
אִם-אַתֶּם, תָּבֹאוּ אֶל-הָאָרֶץ, אֲשֶׁר נָשָׂאתִי אֶת-יָדִי, לְשַׁכֵּן אֶתְכֶם בָּהּ--כִּי אִם-כָּלֵב בֶּן-יְפֻנֶּה, וִיהוֹשֻׁעַ בִּן-נוּן.
Vosotros mismos no entraréis en la tierra sobre la cual alcé mi mano para haceros habitar en ella —salvo Caleb hijo de Jefone y Josué hijo de Nun.nota
31
וְטַפְּכֶם--אֲשֶׁר אֲמַרְתֶּם, לָבַז יִהְיֶה: וְהֵבֵיאתִי אֹתָם--וְיָדְעוּ אֶת-הָאָרֶץ, אֲשֶׁר מְאַסְתֶּם בָּהּ.
Pero a vuestros pequeños, de los que dijisteis que serían botín —a ellos los llevaré, y conocerán la tierra que vosotros rechazasteis.nota
32
וּפִגְרֵיכֶם, אַתֶּם--יִפְּלוּ, בַּמִּדְבָּר הַזֶּה.
Y vuestros propios cadáveres —los vuestros— caerán en este desierto.nota
33
וּבְנֵיכֶם יִהְיוּ רֹעִים בַּמִּדְבָּר, אַרְבָּעִים שָׁנָה, וְנָשְׂאוּ, אֶת-זְנוּתֵיכֶם--עַד-תֹּם פִּגְרֵיכֶם, בַּמִּדְבָּר.
Y vuestros hijos serán pastores en el desierto cuarenta años, y llevarán vuestras fornicaciones, hasta que vuestros cadáveres se acaben en el desierto.nota
34
בְּמִסְפַּר הַיָּמִים אֲשֶׁר-תַּרְתֶּם אֶת-הָאָרֶץ, אַרְבָּעִים יוֹם--יוֹם לַשָּׁנָה יוֹם לַשָּׁנָה תִּשְׂאוּ אֶת-עֲוֺנֹתֵיכֶם, אַרְבָּעִים שָׁנָה; וִידַעְתֶּם, אֶת-תְּנוּאָתִי.
Conforme al número de los días en que reconocisteis la tierra —cuarenta días, un día por año, un día por año— llevaréis vuestras iniquidades, cuarenta años; y conoceréis mi oposición.nota
35
אֲנִי יְהוָה, דִּבַּרְתִּי, אִם-לֹא זֹאת אֶעֱשֶׂה לְכָל-הָעֵדָה הָרָעָה הַזֹּאת, הַנּוֹעָדִים עָלָי; בַּמִּדְבָּר הַזֶּה יִתַּמּוּ, וְשָׁם יָמֻתוּ.
Yo, Jehová, he hablado: ciertamente esto haré a toda esta congregación malvada que se ha concertado contra mí. En este desierto se acabarán, y allí morirán.nota
36
וְהָאֲנָשִׁים, אֲשֶׁר-שָׁלַח מֹשֶׁה לָתוּר אֶת-הָאָרֶץ; וַיָּשֻׁבוּ, וילונו וַיַּלִּינוּ עָלָיו אֶת-כָּל-הָעֵדָה, לְהוֹצִיא דִבָּה, עַל-הָאָרֶץ.
Y los hombres que Moisés envió a reconocer la tierra, que volvieron e hicieron murmurar contra él a toda la congregación sacando un informe sobre la tierra —nota
37
וַיָּמֻתוּ, הָאֲנָשִׁים, מוֹצִאֵי דִבַּת-הָאָרֶץ, רָעָה--בַּמַּגֵּפָה, לִפְנֵי יְהוָה.
aquellos hombres, los que sacaron un mal informe de la tierra, murieron de la plaga delante de Jehová.nota
38
וִיהוֹשֻׁעַ בִּן-נוּן, וְכָלֵב בֶּן-יְפֻנֶּה, חָיוּ מִן-הָאֲנָשִׁים הָהֵם, הַהֹלְכִים לָתוּר אֶת-הָאָרֶץ.
Pero Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone vivieron, de entre aquellos hombres que fueron a reconocer la tierra.nota
39
וַיְדַבֵּר מֹשֶׁה אֶת-הַדְּבָרִים הָאֵלֶּה, אֶל-כָּל-בְּנֵי יִשְׂרָאֵל; וַיִּתְאַבְּלוּ הָעָם, מְאֹד.
Y Moisés habló estas palabras a todos los hijos de Israel, y el pueblo hizo gran duelo.nota
40
וַיַּשְׁכִּמוּ בַבֹּקֶר, וַיַּעֲלוּ אֶל-רֹאשׁ-הָהָר לֵאמֹר: הִנֶּנּוּ, וְעָלִינוּ אֶל-הַמָּקוֹם אֲשֶׁר-אָמַר יְהוָה--כִּי חָטָאנוּ.
Y se levantaron temprano por la mañana y subieron a la cumbre del monte, diciendo: aquí estamos —y subiremos al lugar del que habló Jehová, porque hemos pecado.nota
41
וַיֹּאמֶר מֹשֶׁה, לָמָּה זֶּה אַתֶּם עֹבְרִים אֶת-פִּי יְהוָה; וְהִוא, לֹא תִצְלָח.
Y Moisés dijo: ¿por qué traspasáis la boca de Jehová? Esto no prosperará.nota
42
אַל-תַּעֲלוּ, כִּי אֵין יְהוָה בְּקִרְבְּכֶם; וְלֹא, תִּנָּגְפוּ, לִפְנֵי, אֹיְבֵיכֶם.
No subáis, porque Jehová no está en medio de vosotros —para que no seáis derrotados delante de vuestros enemigos.nota
43
כִּי הָעֲמָלֵקִי וְהַכְּנַעֲנִי שָׁם לִפְנֵיכֶם, וּנְפַלְתֶּם בֶּחָרֶב: כִּי-עַל-כֵּן שַׁבְתֶּם מֵאַחֲרֵי יְהוָה, וְלֹא-יִהְיֶה יְהוָה עִמָּכֶם.
Porque el amalecita y el cananeo están allí delante de vosotros, y caeréis a espada; porque os habéis vuelto atrás de seguir a Jehová, Jehová no estará con vosotros.nota
44
וַיַּעְפִּלוּ, לַעֲלוֹת אֶל-רֹאשׁ הָהָר; וַאֲרוֹן בְּרִית-יְהוָה וּמֹשֶׁה, לֹא-מָשׁוּ מִקֶּרֶב הַמַּחֲנֶה.
Pero ellos se lanzaron a subir a la cumbre del monte —y el arca del pacto de Jehová, y Moisés, no se movieron de en medio del campamento.nota
45
וַיֵּרֶד הָעֲמָלֵקִי וְהַכְּנַעֲנִי, הַיֹּשֵׁב בָּהָר הַהוּא; וַיַּכּוּם וַיַּכְּתוּם, עַד-הַחָרְמָה. {פ}
Y bajaron el amalecita y el cananeo que habitaban en aquella serranía, y los hirieron y los destrozaron, hasta Horma.nota

Números 14:4 — nittenah rosh, «démonos una cabeza»: la única frase que Nehemías cita de vuelta

Los exploradores han terminado de hablar y el capítulo se abre con un sonido: toda la congregación alzando la voz y llorando la noche entera. ⚠ El hebreo del v1 hace algo que el español no puede conservar con facilidad. Pone primero un verbo en femenino SINGULAR —vattissa, «y ella alzó»— con «toda la congregación» como sujeto, y luego cambia a media frase a un masculino plural, vayyittenu, «y ellos dieron», para el mismo sujeto y la misma voz única. Que un colectivo lleve primero un verbo singular y luego uno plural es hebreo corriente, pero el efecto aquí no es decorativo: la congregación actúa como una sola garganta y luego como seiscientos mil hombres. Números 12:1 (ya en estas páginas) abría con el mismo recurso y la aritmética contraria: dos personas nombradas, un verbo en femenino singular.

El deseo del v2 se dice dos veces, y la repetición es lo que importa. Lu matnu… lu matnu —«ojalá hubiéramos muerto… ojalá hubiéramos muerto»—, una vez por Egipto y otra por el desierto, como si diera igual cuál. Vale la pena notar lo que están pidiendo: no volver, todavía no, sino simplemente estar ya muertos. Para el v29 se les habrá tomado la palabra, en el desierto, exactamente como lo especificaron. Ese es el motor sombrío del capítulo, y el v28 lo dice en voz alta: tal como hablasteis a mis oídos, así haré con vosotros.

Y después el v4, que es el versículo que el resto de la Biblia recuerda. Nittenah rosh ve-nashuvah Mitzraymah —literalmente «demos una cabeza, y volvamos a Egipto». El modismo es extraño; el hebreo tiene verbos corrientes para nombrar a un jefe y no usa ninguno. Esta traducción conserva la rareza en vez de alisarla, porque la frase aparece en exactamente otro versículo de toda la Biblia hebrea, y ese versículo está citando este. Nehemías 9:17 (el capítulo todavía no en estas páginas) reza la historia de la nación de vuelta a Dios y dice de esta generación: endurecieron su cerviz, y DIERON UNA CABEZA para volver a su esclavitud. Verificado contra el hebreo de ambos: nittenah rosh aquí, vayyittenu rosh allí, y en ningún otro sitio.

⚠ Nehemías añade una palabra que este capítulo no dice: que lo hicieron para volver a su ESCLAVITUD. Números les deja decir «Egipto» y deja que el lector suministre lo que Egipto era. Y aquí el estante busca unánimemente una palabra militar que el hebreo no usa: la KJV y la Ginebra imprimen «let us make a captain», la ASV igual, la NIV «We should choose a leader». Ninguna deja ver al lector la frase que Nehemías está citando.

Números 14:9 — tsel, su SOMBRA se ha apartado: la palabra que no conserva ninguna de las versiones consultadas

Cuatro hombres están sobre sus rostros o rasgando sus vestidos, y dos de ellos presentan el alegato más breve del capítulo. Josué y Caleb no discuten ningún hecho —la nota de Números 13 decía que Caleb ya había concedido todos los datos del informe y disputaba solo su conclusión, y eso es exactamente lo que vuelve a ocurrir. Su argumento dura tres frases, y la del medio es una metáfora que todo el estante traduce hacia otra cosa.

Sar tsillam me-aleihem —«su SOMBRA se ha apartado de sobre ellos». Tsel es sombra, y en este clima la sombra no es un adorno de la seguridad: ES la seguridad, lo que se interpone entre un cuerpo y el sol. Decir de un pueblo que la sombra se le ha corrido de encima es decir que lo único que lo mantenía vivo se ha hecho a un lado. ⚠ Todas las versiones revisadas en ambos estantes resuelven la imagen en una abstracción. La KJV y la Ginebra leen «their defence is departed from them» y «their shield is departed from them»; la ASV «their defence is removed from over them»; la NIV «Their protection is gone»; la Douay-Rheims «All aid is gone from them». El estante español llega a la misma solución por su cuenta: la RV60 y la Reina-Valera antigua leen ambas «su amparo se ha apartado de ellos», abrigo y no sombra, y la NVI suprime el sustantivo entero por «No tienen quién los proteja». La NWT 1984 y la TNM 1987 llegan al mismo sitio por una tercera vía —«their shelter has turned away from over them», «su amparo se ha apartado de sobre ellos»—, aunque ambas conservan, con la ASV, el me-aleihem del hebreo, de ENCIMA de ellos, donde su vecina española más próxima, la RV60, tiene sólo «de ellos». Diez versiones, dos idiomas, y ni una sombra. La lectura no es errónea —protección es lo que la metáfora SIGNIFICA—, pero quien lea cualquiera de ellas no puede ver que la frase habla del sol.

La cláusula anterior es aún más extraña, y ahí el estante se divide en un lugar interesante. Ki lachmenu hem —«porque ellos son nuestro pan». No «nos los comeremos»: SON pan, una ecuación lisa. La KJV, la ASV y la Ginebra la conservan como ecuación; la NIV la convierte en acción («we will devour them») y la Douay-Rheims en capacidad («we are able to eat them up as bread»). ⚠ La NWT 1984 también conserva la ecuación («for they are bread to us») —y después su propia revisión de NWT 2013 la abandona por «for we will devour them», que es la frase de la NIV palabra por palabra. Un versículo, una misma tradición de traducción, y la lectura literal está en la edición más antigua —uno de los dos lugares de este capítulo donde la revisión de una versión hay que leerla como testigo propio y no como la misma voz. (El otro es tenu’ati en el v34, donde estas mismas ediciones vuelven a moverse, y en sentido contrario.) En el estante español la antigua es la literal —«porque nuestro pan son»—, mientras que la RV60 pasa a «los comeremos como pan». Y la NVI hace algo que ninguna de las inglesas consigue: «¡Ya son pan comido!» es un modismo vivo del español para presa fácil que resulta conservar la palabra pan. Es la versión más libre de los dos estantes —y no la única de su clase: la TNM 2019 busca exactamente el mismo modismo («son pan comido para nosotros»), allí donde su propia edición de 1987 había conservado la ecuación plana («porque son pan para nosotros»). Dos versiones españolas, revisadas con décadas de diferencia y por manos distintas, dieron ambas con la única frase que es natural y sigue estando hecha de pan.

Y la tierra que come. Los exploradores dijeron en 13:32 que Canaán es «una tierra que devora a sus habitantes». Caleb y Josué responden con la misma imagen invertida: los habitantes son la comida. La discusión entre ellos no es sobre los hechos sino sobre en qué extremo de la frase está Israel.

La respuesta de la congregación, en el v10, es proponer apedrearlos. Israel había estado cerca antes —en Éxodo 17:4 (ya en estas páginas) Moisés le dice a Dios «poco falta para que me apedreen»—, pero eso es Moisés informando de un estado de ánimo, con otro verbo (saqal), y sobre sí mismo. Aquí la congregación lo dice en voz alta como propuesta, con ragam, y lo dice de los dos hombres que acaban de hablar a favor de Dios. La gloria aparece a media frase, antes de que nadie pueda recoger una piedra.

Números 14:11-12 — «no confiarán en mí», y la oferta que Dios ya hizo una vez

El verbo del v11 es el que este proyecto viene siguiendo desde el principio. Lo ya’aminu bi —no confiarán en mí— es el hifil de aman, la raíz de la que viene «amén», con la preposición be. Dos lugares ya en estas páginas usan exactamente esa construcción, y un tercero usa la misma raíz, y el capítulo es la negación de los tres. Génesis 15:6 (ya en estas páginas, todavía no en español): Abram he’emin en Jehová, y le fue contado por justicia —un hombre confiando en una promesa que no podía ver. Éxodo 14:31: después del mar, vayya’aminu —y confiaron en Jehová y en Moisés su siervo—, el mismo pueblo, el mismo verbo, la misma preposición. Y Números 12:7, un capítulo antes de que salieran los exploradores, donde Dios llama a Moisés ne’eman, FIEL, en toda mi casa —la misma raíz, aunque participio pasivo y no el verbo activo con be de este versículo. Los que confiaron junto al mar no confiarán ahora; y lo que hiere en la frase es con todas las señales que he hecho en medio de ellos: Abram confió sin prueba ninguna, y estos lo han visto todo. ⚠ El estante casi siempre traduce el verbo y pierde el sustantivo —la KJV «ere they believe me», la ASV «not believe in me»—, mientras que la NWT 1984 imprime «how long will they not put faith in me», que pone la palabra fe sobre la página en inglés donde esas dos sólo ponen «creer». Importa más al final de este capítulo que aquí: la nota de cierre opone el aman del v11 al aphal del v44 por la vía de Habacuc 2:4, donde la pareja es fe contra hinchazón —y frente a la KJV y la ASV, la NWT es la única de las tres que deja ver esa mitad de la antítesis en el versículo mismo.

El otro verbo, na’ats, es más duro de lo que sugiere «despreciar»: tratar como despreciable, desdeñar algo que se ofrece. Vuelve en el v23 para definir exactamente a quién se excluye —no a los asustados, sino a «los que me despreciaron».

Y el v12 hace una oferta, y es la segunda vez que se hace. En el becerro de oro, Éxodo 32:10 (ya en estas páginas) dice ve-e’eseh otekha le-goy gadol —«y de ti haré una nación grande». Aquí es ve-e’eseh otekha le-goy gadol ve-atsum mimmennu: la misma cláusula con tres palabras añadidas, y más fuerte QUE ELLOS. Puestas las dos frases hebreas una al lado de la otra, la única diferencia es una comparación con el pueblo que está ahí delante. Las dos veces la oferta es empezar de nuevo desde Moisés; las dos veces Moisés la rechaza sin dar señales de haber notado que era una oferta.

⚠ El instrumento que se nombra es dever, peste —la quinta de las plagas de Egipto, dada la vuelta y apuntada al otro lado. Es una palabra distinta de la maggefah que mata a los diez exploradores en el v37, y esta traducción las mantiene separadas.

Números 14:17-18 — Moisés le cita a Dios sus propias palabras, y deja fuera la misericordia

El alegato de Moisés tiene dos mitades y ninguna trata de que Israel merezca nada. La primera es de reputación: los egipcios lo oirán, y se lo DIRÁN a los habitantes de Canaán, y el rumor será que Jehová no pudo terminar lo que empezó (v16). Es el mismo argumento que usó en el becerro, llevado más lejos: allí preguntaba por qué habían de decirlo los egipcios; aquí traza la ruta del rumor de Egipto a Canaán y a «las naciones».

La segunda mitad es una cita, y lo que omite es la nota. El v17 pide que la fuerza de mi Señor se engrandezca, «como hablaste»; y el v18 suministra las palabras que se invocan. Son la fórmula proclamada en el Sinaí en Éxodo 34:6-7. Éxodo 34 dice, en esta misma traducción: Jehová, Jehová, Dios misericordioso y clemente, tardo para la ira, y abundante en amor leal y verdad, que guarda amor leal hasta la milésima generación, que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado —pero de ningún modo tendrá por inocente al culpable, que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y hasta la cuarta generación. Números 14:18 conserva tardo para la ira, abundante en amor leal, que lleva iniquidad y transgresión, y después la cláusula que castiga entera y palabra por palabra. ⚠ Una de esas diferencias es de esta traducción y no del hebreo, y conviene decirlo con claridad: el verbo es nosei en ambos sitios, y Éxodo 34 en estas páginas lo vierte «perdona» mientras que este capítulo lo vierte «lleva». El modismo hebreo para el perdón es LEVANTAR un pecado de encima de alguien y cargarlo, y en este capítulo ese verbo sostiene el edificio —aparece seis veces y acaba haciendo tanto el castigo como el perdón (véase la nota final)—, de modo que aquí se mantiene visible el sentido de cargar. Quien compare los dos capítulos está viendo una palabra hebrea y dos castellanas.

Lo que ha desaparecido es casi toda ampliación del lado de la misericordia: el nombre repetido, «Dios misericordioso y clemente», «y verdad», «que guarda amor leal hasta la milésima generación», y el tercer término, «y pecado». Lo que queda intacto es «de ningún modo tendrá por inocente al culpable» y las generaciones de la visitación, abreviadas solo al quitar «y sobre los hijos de los hijos». Un hombre que suplica por una nación condenada cita la fórmula misericordiosa en su abreviatura más dura disponible. Las lecturas difieren sobre por qué, y esta traducción no vota: puede que esté sujetando a Dios a una descripción propia, y quitar la mitad dura debilitaría la cita, porque toda la fuerza del v17 es como TÚ hablaste; puede que los dos atributos que conserva sean precisamente los dos que necesita, paciencia y lealtad, que compran tiempo y no absolución. Lo que no se discute es que pide perdón en el v19 después de haber recitado la cláusula que dice que el perdón no es automático.

Y hay un argumento más callado dentro de la petición. Moisés pide que la FUERZA de Dios sea grande, y luego define la grandeza de la fuerza enteramente por el perdón: ni una palabra de lo que sigue habla de poder. Acaba de usar la misma palabra dos versículos antes para lo que ya nadie discute («con tu koach hiciste subir a este pueblo», v13), y en el becerro otra vez («con gran koach y mano fuerte», Éxodo 32:11). Sacar a una nación de Egipto es la clase de fuerza que nadie discute. Moisés propone que no destruirla es la clase difícil.

La palabra que usa para lo que Dios hace con el pecado es una palabra de carga. Nosei avon en el v18 es literalmente «LEVANTAR iniquidad», y el «tal como has LLEVADO a este pueblo» del v19 es el mismo verbo otra vez —véase la nota final, porque ese verbo está a punto de volverse contra los que lo usaron primero.

Números 14:20-21 — «he perdonado», y la palabra «pero»: un perdón que no cancela ninguna consecuencia

La respuesta de Dios son dos palabras en hebreo. Salachti kidvarekha —he perdonado, conforme a tu palabra. El verbo salach está reservado en la Biblia hebrea para Dios: las personas se perdonan unas a otras con otros verbos, y este nunca ha tenido más que un sujeto. Moisés lo pidió en el v19 con la misma raíz, y recibió de vuelta un perfecto —no «perdonaré» sino «he perdonado».

Y la palabra siguiente es ve-ulam: PERO. El perdón es real y la sentencia llega de inmediato, en el mismo discurso, sin que se retire nada. Fuera lo que fuese lo que hizo salachti, no significó que la generación entrara en la tierra. Es la idea más dura del capítulo y el estante no la suaviza: las versiones difieren en el verbo (KJV y ASV «I have pardoned according to thy word», Ginebra «I have forgiven it, according to thy request», Douay-Rheims «I have forgiven according to thy word», NIV «I have forgiven them, as you asked») pero todas imprimen luego el «pero».

El v21 acuña una fórmula. Chai ani —«vivo yo»— es Dios jurando por lo único por lo que no puede jurar por algo mayor. Verificado contra toda la Biblia hebrea: esta es su primera aparición. No está en Génesis, ni en Éxodo, ni en Levítico, ni en los trece capítulos de Números anteriores; aparece dos veces en ESTE capítulo (vv21 y 28) y después no vuelve hasta Isaías, tras lo cual se convierte en lenguaje profético corriente y sale en Ezequiel más de una docena de veces. El juramento con el que Dios jurará después en los profetas se acuña aquí, y lo primero que se jura con él es que esta generación no verá la tierra. (Deuteronomio 32:40 tiene un pariente cercano, chai anokhi le-olam, con el pronombre largo.)

«Estas diez veces» del v22 se ha contado literalmente desde la antigüedad —el Talmud las desglosa en dos junto al mar Rojo, dos por el agua, dos por el maná, dos por las codornices, una en el becerro de oro y una en el desierto de Parán, que es este capítulo (Arajin 15a), de modo que en esa cuenta la décima provocación es la que se está sentenciando—, pero el hebreo también usa «diez veces» simplemente para «una y otra vez», como hace el cambio de salario de Jacob por parte de Labán (Génesis 31:7, ya en estas páginas). Ambas lecturas son antiguas y ninguna está resuelta; el recuento se reporta aquí, no se adopta.

La exención de Caleb se concede por algo que el texto no explica. Ruach acheret —«otro espíritu»— y luego un modismo que esta traducción conserva entero: vayemalle acharai, «y llenó en pos de mí». El estante lo vierte como «siguió fielmente», y eso es lo que significa, pero la imagen es la de llenar algo por completo, no la de seguir de lejos. Nótese quién falta en el v24: Josué no se menciona. Se le añade en el v30 y en el v38, pero en el primer anuncio de la exención Caleb está solo —una de las costuras que este capítulo enseña en vez de lijar.

Números 14:29-34 — el censo se vuelve lista de muertos, y cuarenta días se vuelven cuarenta años

La sentencia se pronuncia sobre una lista concreta, y tenemos la lista. El v29 condena a kol-pekudeikhem le-khol-misparkhem mi-ben esrim shanah va-malah —«todos vuestros CONTADOS, según vuestro número entero, de veinte años arriba». No es una descripción genérica de los adultos. Es, palabra por palabra, la fórmula del censo que abre el libro: Números 1:45-46 (ya en estas páginas, todavía no en español) cuenta a kol-pekudei bnei-yisrael… mi-ben esrim shanah va-malah, todos los que podían salir a la guerra, y llega a 603.550. El libro llamado Números toma su nombre de ese recuento. Trece capítulos después la misma lista, con las mismas palabras, es la nómina de quienes morirán en el desierto —la lista de guerra leída al revés, con dos nombres tachados.

La palabra para los cuerpos es deliberadamente degradante. Péguer es cadáver, la palabra que se usa de animales muertos, y cae tres veces en cinco versículos (vv29, 32, 33). La KJV y la Ginebra conservan «carcases», la Douay-Rheims «carcasses»; la ASV suaviza a «dead bodies» y la NIV a «bodies»; la NWT 1984 se queda con los cadáveres. El hebreo del v32 añade un pronombre enfático incómodo de conservar —u-figreikhem ATTEM, «y vuestros cadáveres, LOS VUESTROS»— y el estante lo conserva de dos maneras distintas: la KJV lo antepone («But as for you, your carcases») y la ASV hace lo mismo con su sustantivo más suave («But as for you, your dead bodies»), mientras que la NWT 1984 lo deja pegado al sustantivo, donde lo tiene el hebreo («the carcasses of YOU yourselves»), igual que la TNM 1987 con «de ustedes mismos» —distinción que la TNM 2019 vuelve a perder— que opone los cuerpos de los padres a los hijos del v31 que sí entran.

A los hijos se les devuelve la palabra exacta que los padres usaron contra ellos. En el v3 el miedo era que «nuestras mujeres y nuestros pequeños serán la-vaz», botín. El v31 responde: «vuestros pequeños, de los que dijisteis que serían la-vaz —a ellos los llevaré». Lo que más temían perder es lo único que se les promete conservar.

El v33 usa una palabra que aún no pertenece al vocabulario de la Torá. Zenuteikhem —vuestras fornicaciones. El verbo «prostituirse» es bastante corriente en los cinco libros; el SUSTANTIVO zenut aparece en la Torá solo aquí, verificado contra el hebreo de los cinco. Por lo demás es palabra de los profetas —Jeremías, Ezequiel y Oseas construyen con ella toda la figura de Israel como esposa infiel— y llega, una vez, siglos antes, en un versículo sobre la generación del desierto. ⚠ La otra mitad del v33 es lo contrario: ro’im significa PASTORES, y aquí es el estante inglés el que interpreta y el español el que se queda literal. La KJV, la ASV, la Ginebra y la Douay-Rheims leen todas «wander» o «wanderers»; solo la NIV imprime «Your children will be shepherds here for forty years» —y no está sola entre las inglesas, porque la NWT 1984 lee «YOUR sons will become shepherds in the wilderness forty years», y su revisión de 2013 conserva los pastores. En español todas conservan el pastoreo: la RV60 y la antigua «andarán pastoreando en el desierto», la NVI «serán pastores por el desierto», la TNM 1987 y la TNM 2019 «llegarán a ser pastores en el desierto». La frase no habla en realidad de vagar sin rumbo. Es una descripción de oficio: la generación que quería tierra de labor recibe cuarenta años de pasto.

El v34 es el versículo de larga posteridad. Yom la-shanah yom la-shanah —«un día por año, un día por año», dicho dos veces— convierte los cuarenta días de los exploradores en cuarenta años, y al hacerlo enuncia un principio de correspondencia que Ezequiel 4:6 (todavía no en estas páginas) reutilizará después palabra por palabra —verificado contra el hebreo, repite el doblete yom la-shanah yom la-shanah y lo empareja con el verbo propio de este capítulo, «llevarás la iniquidad»— y sobre el que se ha construido toda la tradición de cálculo de fechas proféticas: la cuenta de un día por año que hay detrás de las lecturas medievales de las semanas de Daniel, detrás del 1844 de William Miller y detrás de la cronología de 1914 del movimiento de la Watch Tower. Si una sentencia dictada sobre una generación estaba pensada como clave de números proféticos ajenos es exactamente la cuestión, y esta traducción no la responde; señala que el versículo no dice nada de ninguna otra profecía y que todo lo posterior a Ezequiel es inferencia.

Y la última palabra del v34 es de las más raras de la Biblia. Tenu’ati aparece, en cualquier forma, en exactamente dos versículos de toda la Biblia hebrea: aquí, y Job 33:10 (todavía no en estas páginas), donde Job se queja de que Dios «halla tenu’ot contra mí; me cuenta por ENEMIGO suyo». La raíz es nu, refrenar o anular —el verbo que esta traducción rinde más adelante «contraría» cuando un padre contraría el voto de su hija (Números 30:6, ya en estas páginas), donde está a una cláusula de salach, la otra palabra rara de este capítulo). El sentido es, pues, la negativa de Dios a dejar que algo se mantenga en pie. ⚠ El estante, ante una palabra que no puede cotejar en ningún sitio, se dispersa en cinco direcciones: la KJV y la Ginebra «my breach of promise» —que convierte a Dios en la parte que faltó a su palabra—, la ASV «my alienation», la Douay-Rheims «my revenge», la NIV «what it is like to have me against you». El estante español también se dispersa, y de otro modo: la RV60 y la antigua leen ambas «conoceréis mi castigo», mientras que la NVI tiene «sabrán lo que es tenerme por enemigo». La NWT 1984 y la TNM 1987 empiezan en el campo de la ASV —«what my being estranged means», «lo que significa mi desapego»— y después ambas revisiones cruzan al otro lado: la NWT 2013 a «what it means to oppose me» y la TNM 2019 a «lo que significa oponerse a mí». ⚠ Cuatro versiones modernas en dos idiomas, trabajando por separado, llegaron a «enemigo» —y son las más cercanas a la única otra aparición, donde la línea paralela de Job suministra esa misma palabra. Es el caso más claro que ofrece este capítulo de que las versiones más libres del estante resultan ser las mejor respaldadas.

Números 14:36-37 — dibbah se cobra, y una palabra que los escribas marcaron

Los diez mueren primero, y mueren de lo que dijeron. Dibbah —el mal informe— es la palabra que Números 13:32 usó de lo que trajeron de vuelta, y que Génesis 37:2 (ya en estas páginas) usó de lo que José llevaba a su padre; la nota de aquel capítulo decía que las otras dos apariciones famosas de dibbah fueron ambas mortales y nombraba 13:32 como una de ellas. Aquí es donde resulta ser mortal. No caen en batalla, y no esperan cuarenta años: mueren lifnei Jehová, delante de Jehová, por maggefah —un golpe, una palabra distinta del dever amenazado en el v12.

El v36 lleva una de las lecturas ketiv/qere del texto masorético, y cambia quién hizo qué. Lo que está escrito en el texto consonántico es vayyillonu —«y murmuraron», los exploradores mismos. Lo que los masoretas mandan LEER es vayyallinu, un causativo: «e hicieron murmurar a toda la congregación». La diferencia está entre unos hombres que se quejaron y unos hombres que organizaron una queja, y el hebreo impreso arriba conserva ambas formas, como hace el rollo. Esta traducción sigue el qere, con la forma escrita a la vista de quien la quiera.

El v38 es una frase sin verbo propio de acción: Josué y Caleb «vivieron». De doce jefes enviados, dos siguen vivos al final del capítulo, y la nota de Números 13 sobre la lista de nombres ya había hecho esta aritmética por adelantado: diez de los doce no vuelven a ser nombrados en ninguna parte de la Biblia, y este es el versículo que los deja anónimos.

Números 14:44 — vaya’pilu: un verbo que aparece dos veces en la Biblia, y el otro sitio es «el justo por su fe vivirá»

Hacen duelo, y luego hacen lo contrario de lo que el duelo sugeriría. Por la mañana suben —«aquí estamos, y subiremos al lugar del que habló Jehová, porque hemos pecado»—, que es obediencia con un día de retraso y por lo tanto no es obediencia. La respuesta de Moisés conserva una expresión que esta traducción viene conservando por todo Números: overim et-PI Jehová, «traspasar la BOCA de Jehová», el mismo pi que Números 13:3 usó para «por mandato de Jehová» y que Números 12:8 usó para boca a boca.

Y entonces el v44 usa un verbo que aparece en exactamente dos versículos de la Biblia hebrea. Verificado contra el texto entero: las consonantes ayin-pe-lamed salen en dieciséis versículos, pero catorce de ellas son dos sustantivos distintos —el Ofel, la ciudadela amurallada de Jerusalén, y los tumores que afligen a los filisteos en 1 Samuel. Como VERBO aparece aquí, vaya’pilu, y en Habacuc 2:4, upplah, y en ningún otro sitio. Habacuc 2:4 dice: «Mira —hinchada, no recta, está su alma dentro de él; mas el justo por su EMUNAH vivirá.» (Habacuc 2 todavía no está en estas páginas. Es el versículo sobre el que construye Romanos 1:17 —ya en estas páginas—, y que Gálatas 3:11 y Hebreos 10:38 también citan, aunque ninguno de esos dos capítulos esté traducido aquí todavía.)

Lo que significa que la antítesis de Habacuc son los dos fracasos de este capítulo, en sus dos raíces. Habacuc opone upplah —el alma hinchada, autosuficiente— a emunah, la fe, de aman. Números 14 fracasa por los dos extremos y usa las dos palabras para hacerlo: en el v11 el pueblo no ya’aminu, y en el v44 ya’pilu. Primero no fueron cuando se les mandó ir, porque no confiaban; después fueron cuando se les mandó no ir, porque estaban hinchados. Las dos cosas no son contrarias. Son la misma negativa a tomar la palabra de Dios como aquello que decide, y el hebreo las nombra con las dos raíces que un profeta posterior opondría la una a la otra.

El estante no logra ponerse de acuerdo sobre qué significa el verbo, que es lo que cabe esperar de una palabra con una sola comparación. La KJV, la ASV y la NWT 1984 imprimen «they presumed»; la Ginebra «they presumed obstinately»; la NIV «in their presumption». La Douay-Rheims se va a otra parte del todo —«they being blinded went up»—, que es la tradición latina resolviendo la oscuridad hacia la ceguera y no hacia la hinchazón, el patrón habitual de este estante, donde las divergencias de Douay remiten a la Vulgata y no al hebreo. El estante español coincide en la obstinación sin la hinchazón: la RV60 y la antigua «se obstinaron», la NVI «se empecinaron». La TNM es la única versión española que va al atrevimiento y no a la obstinación —«se atrevieron», en sus ediciones de 1987 y de 2019—, más cerca de la hinchazón, y más cerca de lo que busca el «presumed» del estante inglés. Esta traducción imprime «se lanzaron» —conservando el impulso hacia adelante y la negativa, y dejando la hinchazón para esta nota.

Y el detalle que decide la batalla es un mueble que se queda quieto. El arca y Moisés no se movieron de en medio del campamento. Números 10:33 (ya en estas páginas) tenía al arca viajando DELANTE de la columna, tres días por delante, buscando lugar de reposo; aquí el ejército sube y el arca no, y el texto deja que el lector saque la conclusión. ⚠ Conviene resistirse a la inferencia obvia, porque el texto no la hace. La primera batalla de Israel —Éxodo 17:8-13, ya en estas páginas— se peleó contra este mismo Amalec, bajo este mismo Josué, y se GANÓ, en un momento en que el arca aún no existía. Así que el arca no es la variable. Moisés nombra la variable él mismo en el v42: Jehová no está en medio de vosotros.

Horma es un juego de palabras y una herida. Se les persigue ad ha-Chormah, hasta Horma —y Chormah se construye sobre cherem, la raíz de lo consagrado a la destrucción. El lugar donde son destruidos se llama Destrucción. Números 21:3 le da al nombre su propia historia, en la que Israel vence por fin allí; quien se encuentra con el nombre aquí se lo encuentra como epitafio.

Deuteronomio cuenta este final de otra manera, y las diferencias merecen decirse con claridad. Deuteronomio 1:43-45 (ya en estas páginas) dice que fueron los amorreos quienes los hirieron, no el amalecita y el cananeo; añade que el enemigo los persiguió «como hacen las abejas» y que la derrota llegó «en Seir»; y cierra con una escena que Números no tiene —el pueblo llorando delante de Jehová, y Jehová sin escuchar. ⚠ También sustituye el verbo raro: donde Números tiene vaya’pilu, Deuteronomio 1:43 tiene vattazidu, de zid, la palabra corriente para obrar con presunción. Es la segunda vez que la pareja hace esto —la nota de Números 13 observaba que Deuteronomio sustituye el verbo de reconocimiento de aquel capítulo, tur, por dos más corrientes. El recuento cambia sistemáticamente la palabra extraña por la llana, y quien leyera solo Deuteronomio nunca sabría que ninguna de las dos había sido inusual.

Notas sobre esta traducción

Decisiones. El hebreo va del 1 al 45 y todas las versiones de ambos estantes coinciden en el recuento, de modo que la divergencia de versificación que se abrió en Números 13 —donde la Douay-Rheims y la Ginebra iban un versículo por delante— se ha cerrado otra vez al empezar este capítulo. Hay tres divisiones de párrafo masoréticas, todas petujot, y caen tras los vv10, 25 y 45, cortando el capítulo en la rebelión del pueblo, la conversación privada entre Dios y Moisés, y la sentencia pública con sus consecuencias. Seis entradas nuevas de diccionario en ambos idiomas, todas de palabras sobre las que gira este capítulo: tsel, la sombra que es protección; péguer, el cadáver; zenut, la palabra de los profetas que aparece una sola vez en la Torá; salach, el verbo de perdonar que nunca tiene más que un sujeto; tenu’ah, la palabra de dos versículos; y aphal, el verbo de dos versículos que Habacuc opone a la fe. Se amplían cinco entradas ya existentes —aman, chesed, koach, avon y pesha—, y avon y pesha obtuvieron con este capítulo su primera entrada EN ESPAÑOL. Una entrada nueva de enciclopedia en ambos idiomas, Horma, con coordenadas de atlas marcadas como aproximadas, porque el emplazamiento está en disputa.

Ecos pagados —siete, y seis de ellos estaban prometidos por escrito antes de que este capítulo existiera. Números 13 cerró plantando «los cuarenta días que se vuelven cuarenta años, y el veredicto sobre esta generación»: los dos están aquí, en el v34 y el v29. También prometió «Caleb y Josué, los dos de los doce que viven para entrar» —v38. Su nota sobre los doce nombres ya había contado a los diez que no vuelven a ser nombrados; el v37 es donde dejan de serlo. Génesis 37:2 decía que las otras apariciones de dibbah fueron mortales y nombraba 13:32; el v37 cobra la deuda. La nota de Éxodo 17 (ya en estas páginas) señaló el cambio de nombre de Josué; aquí es Josué de principio a fin, y siempre emparejado con Caleb. Y el censo de Números 1, que este proyecto tradujo como lista de guerra, resulta en el v29 haber sido una lista de condenados.

Patrones que conviene llevarse. Una sola raíz sostiene este capítulo y vale la pena vigilarla: nasa, levantar o cargar, aparece seis veces y lleva todo el argumento —la congregación ALZA su voz (v1), Dios LLEVA la iniquidad (v18) como ha LLEVADO a este pueblo (v19), ALZÓ su mano para jurar (v30), y los hijos LLEVARÁN las fornicaciones de sus padres (v33) como los padres LLEVAN sus propias iniquidades (v34). Perdonar y castigar son, en hebreo, el mismo verbo: algo se recoge y alguien lo carga. El capítulo nunca lo dice en voz alta. Sí tiene una segunda palabra, más estrecha, para el perdón —salach, en los vv19-20—, pero esa solo va en una dirección, de Dios hacia abajo; el verbo de cargar es el que corre en las dos.

Ecos plantados. Horma, cuyo nombre recibe su propia historia cuando Israel vence por fin allí (Números 21); el único compañero de tenu’ah en Job 33 (todavía no en estas páginas) y el regreso de su raíz en la ley de anulación de votos de Números 30 (ya en estas páginas), donde está junto a salach; la tierra prometida a Caleb, que se vuelve Hebrón en Josué 14 (todavía no en estas páginas); y Habacuc 2:4, donde el verbo del v44 se opone a la fe del v11 —el versículo sobre el que construyen Romanos, Gálatas y Hebreos, y el único sitio donde las dos mitades del fracaso de este capítulo se nombran juntas.

⚠ Nota sobre el orden: Números está en estas páginas en los capítulos 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, 31, 32, 33 y ahora 34. Los capítulos 35–36 siguen siendo la secuencia abierta.

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