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La Traducción Mister
Una nueva traducción de la Biblia desde el hebreo y el griego
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Jeremías 23 — La Traducción Mister

A bearded prophet in flowing robes stands barefoot on a flight of stone temple steps, leaning forward with one arm flung up toward a black, storm-filled sky and the other braced on the stonework; below and around him a dozen hooded, seated listeners look away, slump with their heads in their hands, or glance back over their shoulders at him, and a spearman waits at the edge of the crowd
El profeta Jeremías
Gustave Doré, 1866 · Grabado en madera, La Grande Bible de Tours

⚠ NO es exactamente la escena de este capítulo. Doré tituló esta lámina Jeremías 1:14-15 — «del norte se soltará el mal» — y el capítulo 1 en estas páginas ya lleva el Jeremías lamentándose de Rembrandt, de modo que no se gasta nada al tomarla prestada aquí. Se coloca en el capítulo 23 porque lo que Doré dibujó de hecho es el tema de este capítulo: no un retrato, sino un auditorio. El profeta señala un cielo que el grabado ya ha llenado con la tempestad del versículo 19; la multitud a la que señala le da la espalda, y los hombres a quienes pagaban por decirle «tendréis paz» (v 17) son de quienes trata este capítulo. Doré grabó 241 láminas para La Grande Bible de Tours en 1866 — solo dos son de Jeremías, y esta es la que no es Baruc tomando dictado.

Public domain · Ver el original
1
הוֹי רֹעִים, מְאַבְּדִים וּמְפִצִים אֶת-צֹאן מַרְעִיתִי--נְאֻם-יְהוָה.  {ס}
«¡Ay de los pastores que destruyen y dispersan el rebaño de mi pasto!» — declaración de Jehová.nota
2
לָכֵן כֹּה-אָמַר יְהוָה אֱלֹהֵי יִשְׂרָאֵל, עַל-הָרֹעִים הָרֹעִים אֶת-עַמִּי, אַתֶּם הֲפִצֹתֶם אֶת-צֹאנִי וַתַּדִּחוּם, וְלֹא פְקַדְתֶּם אֹתָם; הִנְנִי פֹקֵד עֲלֵיכֶם אֶת-רֹעַ מַעַלְלֵיכֶם, נְאֻם-יְהוָה.
Por tanto, así ha dicho Jehová, el Dios de Israel, acerca de los pastores que apacientan a mi pueblo: Vosotros habéis dispersado mi rebaño y lo habéis echado fuera, y no lo habéis atendido. Mirad: yo os atiendo a vosotros la maldad de vuestras obras — declaración de Jehová.nota
3
וַאֲנִי, אֲקַבֵּץ אֶת-שְׁאֵרִית צֹאנִי, מִכֹּל הָאֲרָצוֹת, אֲשֶׁר-הִדַּחְתִּי אֹתָם שָׁם; וַהֲשִׁבֹתִי אֶתְהֶן עַל-נְוֵהֶן, וּפָרוּ וְרָבוּ.
Y yo mismo recogeré el resto de mi rebaño de todas las tierras adonde los he echado, y los haré volver a su aprisco; y serán fecundos y se multiplicarán.nota
4
וַהֲקִמֹתִי עֲלֵיהֶם רֹעִים, וְרָעוּם; וְלֹא-יִירְאוּ עוֹד וְלֹא-יֵחַתּוּ וְלֹא יִפָּקֵדוּ, נְאֻם-יְהוָה.  {ס}
Y levantaré sobre ellos pastores que los apacienten; y no temerán más, ni se espantarán, ni faltará ninguno — declaración de Jehová.nota
5
הִנֵּה יָמִים בָּאִים נְאֻם-יְהוָה, וַהֲקִמֹתִי לְדָוִד צֶמַח צַדִּיק; וּמָלַךְ מֶלֶךְ וְהִשְׂכִּיל, וְעָשָׂה מִשְׁפָּט וּצְדָקָה בָּאָרֶץ.
Mirad: vienen días — declaración de Jehová — en que levantaré para David un Renuevo justo; y reinará como rey y obrará con perspicacia, y hará derecho y justicia en la tierra.nota
6
בְּיָמָיו תִּוָּשַׁע יְהוּדָה, וְיִשְׂרָאֵל יִשְׁכֹּן לָבֶטַח; וְזֶה-שְּׁמוֹ אֲשֶׁר-יִקְרְאוֹ, יְהוָה צִדְקֵנוּ.  {פ}
En sus días será salvado Judá e Israel habitará seguro. Y este es su nombre con que se le llamará: Jehová es nuestra justicia.nota
7
לָכֵן הִנֵּה-יָמִים בָּאִים, נְאֻם-יְהוָה; וְלֹא-יֹאמְרוּ עוֹד חַי-יְהוָה, אֲשֶׁר הֶעֱלָה אֶת-בְּנֵי יִשְׂרָאֵל מֵאֶרֶץ מִצְרָיִם.
Por tanto, mirad: vienen días — declaración de Jehová — en que ya no dirán: «Vive Jehová, que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra de Egipto»,nota
8
כִּי אִם-חַי-יְהוָה, אֲשֶׁר הֶעֱלָה וַאֲשֶׁר הֵבִיא אֶת-זֶרַע בֵּית יִשְׂרָאֵל מֵאֶרֶץ צָפוֹנָה, וּמִכֹּל הָאֲרָצוֹת, אֲשֶׁר הִדַּחְתִּים שָׁם; וְיָשְׁבוּ, עַל-אַדְמָתָם.  {פ}
sino: «Vive Jehová, que hizo subir y que trajo la simiente de la casa de Israel de la tierra del norte y de todas las tierras adonde los había echado» — y habitarán sobre su propio suelo.nota
9
לַנְּבִאִים נִשְׁבַּר לִבִּי בְקִרְבִּי, רָחֲפוּ כָּל-עַצְמוֹתַי--הָיִיתִי כְּאִישׁ שִׁכּוֹר, וּכְגֶבֶר עֲבָרוֹ יָיִן: מִפְּנֵי יְהוָה, וּמִפְּנֵי דִּבְרֵי קָדְשׁוֹ.
Acerca de los profetas. Se me ha quebrado el corazón dentro de mí, todos mis huesos aletean; me he vuelto como un hombre borracho, como un varón a quien el vino ha vencido — por causa de Jehová y por causa de sus palabras santas.nota
10
כִּי מְנָאֲפִים, מָלְאָה הָאָרֶץ--כִּי-מִפְּנֵי אָלָה אָבְלָה הָאָרֶץ, יָבְשׁוּ נְאוֹת מִדְבָּר; וַתְּהִי מְרוּצָתָם רָעָה, וּגְבוּרָתָם לֹא-כֵן.
Porque la tierra está llena de adúlteros; por causa de una maldición la tierra está de luto, se han secado los pastos del desierto. Su carrera es mala, y su fuerza no es recta.nota
11
כִּי-גַם-נָבִיא גַם-כֹּהֵן, חָנֵפוּ; גַּם-בְּבֵיתִי מָצָאתִי רָעָתָם, נְאֻם-יְהוָה.
Porque tanto el profeta como el sacerdote están profanados; aun en mi casa he hallado su maldad — declaración de Jehová.nota
12
לָכֵן יִהְיֶה דַרְכָּם לָהֶם, כַּחֲלַקְלַקּוֹת בָּאֲפֵלָה, יִדַּחוּ, וְנָפְלוּ בָהּ: כִּי-אָבִיא עֲלֵיהֶם רָעָה שְׁנַת פְּקֻדָּתָם, נְאֻם-יְהוָה.
Por tanto, su camino será para ellos como resbaladeros en la oscuridad; serán empujados y caerán en él. Porque yo traeré mal sobre ellos, el año de su visitación — declaración de Jehová.nota
13
וּבִנְבִיאֵי שֹׁמְרוֹן, רָאִיתִי תִפְלָה; הִנַּבְּאוּ בַבַּעַל, וַיַּתְעוּ אֶת-עַמִּי אֶת-יִשְׂרָאֵל.
Y entre los profetas de Samaria he visto algo desabrido: profetizaban por Baal y hacían errar a mi pueblo Israel.nota
14
וּבִנְבִאֵי יְרוּשָׁלִַם רָאִיתִי שַׁעֲרוּרָה, נָאוֹף וְהָלֹךְ בַּשֶּׁקֶר וְחִזְּקוּ יְדֵי מְרֵעִים, לְבִלְתִּי-שָׁבוּ, אִישׁ מֵרָעָתוֹ; הָיוּ-לִי כֻלָּם כִּסְדֹם, וְיֹשְׁבֶיהָ כַּעֲמֹרָה.  {פ}
Pero entre los profetas de Jerusalén he visto cosa que estremece: cometer adulterio y andar en la mentira, y fortalecen las manos de los malhechores para que ninguno se vuelva de su maldad. Todos ellos han llegado a serme como Sodoma, y sus habitantes como Gomorra.nota
15
לָכֵן כֹּה-אָמַר יְהוָה צְבָאוֹת, עַל-הַנְּבִאִים, הִנְנִי מַאֲכִיל אוֹתָם לַעֲנָה, וְהִשְׁקִתִים מֵי-רֹאשׁ: כִּי, מֵאֵת נְבִיאֵי יְרוּשָׁלִַם, יָצְאָה חֲנֻפָּה, לְכָל-הָאָרֶץ.  {פ}
Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos acerca de los profetas: Mirad, yo les hago comer ajenjo y les doy a beber agua envenenada; porque de los profetas de Jerusalén salió la profanación a toda la tierra.nota
16
כֹּה-אָמַר יְהוָה צְבָאוֹת, אַל-תִּשְׁמְעוּ עַל-דִּבְרֵי הַנְּבִאִים הַנִּבְּאִים לָכֶם--מַהְבִּלִים הֵמָּה, אֶתְכֶם: חֲזוֹן לִבָּם יְדַבֵּרוּ, לֹא מִפִּי יְהוָה.
Así ha dicho Jehová de los ejércitos: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan — os están llenando de vapor. Es visión de su propio corazón lo que hablan, no de la boca de Jehová.nota
17
אֹמְרִים אָמוֹר, לִמְנַאֲצַי, דִּבֶּר יְהוָה, שָׁלוֹם יִהְיֶה לָכֶם; וְכֹל הֹלֵךְ בִּשְׁרִרוּת לִבּוֹ, אָמְרוּ, לֹא-תָבוֹא עֲלֵיכֶם, רָעָה.
No dejan de decir a los que me desprecian: «Jehová ha hablado: tendréis paz»; y a todo el que anda en la terquedad de su propio corazón le dicen: «No vendrá mal sobre vosotros».nota
18
כִּי מִי עָמַד בְּסוֹד יְהוָה, וְיֵרֶא וְיִשְׁמַע אֶת-דְּבָרוֹ; מִי-הִקְשִׁיב דברי דְּבָרוֹ, וַיִּשְׁמָע.  {ס}
Porque, ¿quién ha estado en el consejo de Jehová para ver y oír su palabra? ¿Quién ha atendido a su palabra y la ha oído?nota
19
הִנֵּה סַעֲרַת יְהוָה, חֵמָה יָצְאָה, וְסַעַר, מִתְחוֹלֵל; עַל רֹאשׁ רְשָׁעִים, יָחוּל.
Mirad: la tempestad de Jehová, furor, ha salido, una tormenta que gira; sobre la cabeza de los inicuos girará.nota
20
לֹא יָשׁוּב אַף-יְהוָה, עַד-עֲשֹׂתוֹ וְעַד-הֲקִימוֹ מְזִמּוֹת לִבּוֹ; בְּאַחֲרִית, הַיָּמִים, תִּתְבּוֹנְנוּ בָהּ, בִּינָה.
No se volverá atrás la ira de Jehová hasta que haya hecho y hasta que haya cumplido los designios de su corazón. En el final de los días lo entenderéis con entendimiento.nota
21
לֹא-שָׁלַחְתִּי אֶת-הַנְּבִאִים, וְהֵם רָצוּ; לֹא-דִבַּרְתִּי אֲלֵיהֶם, וְהֵם נִבָּאוּ.
No envié yo a los profetas, y ellos corrieron; no les hablé, y ellos profetizaron.nota
22
וְאִם-עָמְדוּ, בְּסוֹדִי--וְיַשְׁמִעוּ דְבָרַי, אֶת-עַמִּי, וִישִׁבוּם מִדַּרְכָּם הָרָע, וּמֵרֹעַ מַעַלְלֵיהֶם.  {ס}
Pero si hubieran estado en mi consejo, entonces habrían hecho oír mis palabras a mi pueblo, y los habrían hecho volver de su mal camino y de la maldad de sus obras.nota
23
הַאֱלֹהֵי מִקָּרֹב אָנִי, נְאֻם-יְהוָה: וְלֹא אֱלֹהֵי, מֵרָחֹק.
¿Soy yo un Dios de cerca — declaración de Jehová — y no un Dios de lejos?nota
24
אִם-יִסָּתֵר אִישׁ בַּמִּסְתָּרִים וַאֲנִי לֹא-אֶרְאֶנּוּ, נְאֻם-יְהוָה: הֲלוֹא אֶת-הַשָּׁמַיִם וְאֶת-הָאָרֶץ אֲנִי מָלֵא, נְאֻם-יְהוָה.
¿Se esconderá alguien en escondrijos sin que yo lo vea? — declaración de Jehová. ¿No lleno yo los cielos y la tierra? — declaración de Jehová.nota
25
שָׁמַעְתִּי, אֵת אֲשֶׁר-אָמְרוּ הַנְּבִאִים, הַנִּבְּאִים בִּשְׁמִי שֶׁקֶר, לֵאמֹר: חָלַמְתִּי, חָלָמְתִּי.
He oído lo que dijeron los profetas que profetizan mentira en mi nombre, diciendo: «¡He soñado! ¡He soñado!»nota
26
עַד-מָתַי, הֲיֵשׁ בְּלֵב הַנְּבִאִים--נִבְּאֵי הַשָּׁקֶר; וּנְבִיאֵי, תַּרְמִת לִבָּם.
¿Hasta cuándo? ¿Está en el corazón de los profetas que profetizan la mentira — profetas del engaño de su propio corazón —nota
27
הַחֹשְׁבִים, לְהַשְׁכִּיחַ אֶת-עַמִּי שְׁמִי, בַּחֲלוֹמֹתָם, אֲשֶׁר יְסַפְּרוּ אִישׁ לְרֵעֵהוּ--כַּאֲשֶׁר שָׁכְחוּ אֲבוֹתָם אֶת-שְׁמִי, בַּבָּעַל.
los que planean hacer que mi pueblo olvide mi nombre con sus sueños que cada uno cuenta a su compañero, así como sus padres olvidaron mi nombre por Baal?nota
28
הַנָּבִיא אֲשֶׁר-אִתּוֹ חֲלוֹם, יְסַפֵּר חֲלוֹם, וַאֲשֶׁר דְּבָרִי אִתּוֹ, יְדַבֵּר דְּבָרִי אֱמֶת: מַה-לַתֶּבֶן אֶת-הַבָּר, נְאֻם-יְהוָה.
El profeta que tenga un sueño, cuente un sueño; y aquel que tenga mi palabra, hable mi palabra con fidelidad. ¿Qué tiene que ver la paja con el grano? — declaración de Jehová.nota
29
הֲלוֹא כֹה דְבָרִי כָּאֵשׁ, נְאֻם-יְהוָה; וּכְפַטִּישׁ, יְפֹצֵץ סָלַע.  {ס}
¿No es mi palabra como fuego — declaración de Jehová — y como un martillo que destroza la roca?nota
30
לָכֵן הִנְנִי עַל-הַנְּבִאִים, נְאֻם-יְהוָה, מְגַנְּבֵי דְבָרַי, אִישׁ מֵאֵת רֵעֵהוּ.
Por tanto, mirad: yo estoy contra los profetas — declaración de Jehová — que se roban mis palabras cada uno de su compañero.nota
31
הִנְנִי עַל-הַנְּבִיאִם, נְאֻם-יְהוָה, הַלֹּקְחִים לְשׁוֹנָם, וַיִּנְאֲמוּ נְאֻם.
Mirad: yo estoy contra los profetas — declaración de Jehová — que toman su propia lengua y declaran una declaración.nota
32
הִנְנִי עַל-נִבְּאֵי חֲלֹמוֹת שֶׁקֶר, נְאֻם-יְהוָה, וַיְסַפְּרוּם וַיַּתְעוּ אֶת-עַמִּי, בְּשִׁקְרֵיהֶם וּבְפַחֲזוּתָם; וְאָנֹכִי לֹא-שְׁלַחְתִּים וְלֹא צִוִּיתִים, וְהוֹעֵיל לֹא-יוֹעִילוּ לָעָם-הַזֶּה--נְאֻם-יְהוָה.
Mirad: yo estoy contra los que profetizan sueños mentirosos — declaración de Jehová — y los cuentan y hacen errar a mi pueblo con sus mentiras y con su temeridad; cuando yo mismo no los envié ni les mandé, y de nada aprovechan a este pueblo — declaración de Jehová.nota
33
וְכִי-יִשְׁאָלְךָ הָעָם הַזֶּה אוֹ-הַנָּבִיא אוֹ-כֹהֵן, לֵאמֹר, מַה-מַּשָּׂא, יְהוָה--וְאָמַרְתָּ אֲלֵיהֶם אֶת-מַה-מַּשָּׂא, וְנָטַשְׁתִּי אֶתְכֶם נְאֻם-יְהוָה.
Y cuando te pregunte este pueblo, o el profeta, o un sacerdote, diciendo: «¿Cuál es la carga de Jehová?», les dirás: «¡Qué carga! — y yo os desecharé, declaración de Jehová».nota
34
וְהַנָּבִיא וְהַכֹּהֵן וְהָעָם, אֲשֶׁר יֹאמַר מַשָּׂא יְהוָה--וּפָקַדְתִּי עַל-הָאִישׁ הַהוּא, וְעַל-בֵּיתוֹ.
Y al profeta, y al sacerdote, y al pueblo que diga «Carga de Jehová», yo pediré cuentas a ese hombre y a su casa.nota
35
כֹּה תֹאמְרוּ אִישׁ עַל-רֵעֵהוּ, וְאִישׁ אֶל-אָחִיו: מֶה-עָנָה יְהוָה, וּמַה-דִּבֶּר יְהוָה.
Así diréis cada uno a su compañero y cada uno a su hermano: «¿Qué ha respondido Jehová?» y «¿Qué ha hablado Jehová?».nota
36
וּמַשָּׂא יְהוָה, לֹא תִזְכְּרוּ-עוֹד: כִּי הַמַּשָּׂא, יִהְיֶה לְאִישׁ דְּבָרוֹ, וַהֲפַכְתֶּם אֶת-דִּבְרֵי אֱלֹהִים חַיִּים, יְהוָה צְבָאוֹת אֱלֹהֵינוּ.
Pero «carga de Jehová» no lo mencionaréis más, porque la carga será para cada hombre su propia palabra — y habéis trastornado las palabras del Dios vivo, Jehová de los ejércitos, nuestro Dios.nota
37
כֹּה תֹאמַר, אֶל-הַנָּבִיא: מֶה-עָנָךְ יְהוָה, וּמַה-דִּבֶּר יְהוָה.
Así dirás al profeta: «¿Qué te ha respondido Jehová?» y «¿Qué ha hablado Jehová?».nota
38
וְאִם-מַשָּׂא יְהוָה, תֹּאמֵרוּ, לָכֵן כֹּה אָמַר יְהוָה, יַעַן אֲמָרְכֶם אֶת-הַדָּבָר הַזֶּה מַשָּׂא יְהוָה--וָאֶשְׁלַח אֲלֵיכֶם לֵאמֹר, לֹא תֹאמְרוּ מַשָּׂא יְהוָה.
Pero si decís «Carga de Jehová» — por tanto, así ha dicho Jehová: Porque decís esta palabra, «Carga de Jehová», habiendo yo enviado a vosotros a decir: «No diréis Carga de Jehová»,nota
39
לָכֵן הִנְנִי, וְנָשִׁיתִי אֶתְכֶם נָשֹׁא; וְנָטַשְׁתִּי אֶתְכֶם, וְאֶת-הָעִיר אֲשֶׁר נָתַתִּי לָכֶם וְלַאֲבוֹתֵיכֶם--מֵעַל פָּנָי.
por tanto, mirad: ciertamente os levantaré y os desecharé, a vosotros y a la ciudad que os di a vosotros y a vuestros padres, de delante de mi rostro.nota
40
וְנָתַתִּי עֲלֵיכֶם, חֶרְפַּת עוֹלָם, וּכְלִמּוּת עוֹלָם, אֲשֶׁר לֹא תִשָּׁכֵחַ.  {פ}
Y pondré sobre vosotros afrenta eterna y humillación eterna, que no será olvidada.nota

Notas del traductor — versículo por versículo

Cada nota explica la decisión de esta traducción y la compara con el estante en español: la TNM (Traducción del Nuevo Mundo), la Reina-Valera en su recorrido de registro (RV 1909 arcaica ↔ RV60 moderna) y la NVI. Las citas de versiones con derechos reservados se limitan a frases cortas.

Versículos 1–4 · רֹעִים … רֹעַ … פָּקַד ro'im … ro'a … paqad — pastores, maldad, y un verbo que gira tres veces

Vuelve el «¡Ay!». El capítulo abre con hoy, el mismo grito lanzado contra Joaquim en 22:13 (todavía no traducido a estas páginas en español) — un lamento fúnebre gritado sobre los vivos. Solo que ahora no es un rey sino toda su clase: los pastores (ro'im), título corriente de los reyes en todo el antiguo Oriente Próximo. «Destruyen y dispersan» (mefitsim) el rebaño; conviene recordar ese verbo, porque vuelve en el versículo 29 en boca de Dios y aplicado a su propia palabra.

Un verbo, tres giros — y la traducción los conserva todos. El versículo 2 gira sobre paqad, el verbo bíblico de volver la atención hacia alguien: «no lo habéis atendido (lo pekadtem) — mirad, yo os atiendo a vosotros (hineni foqed alekhem) la maldad de vuestras obras». Los pastores que nunca pasaron revista al rebaño son ahora los pasados por revista. Y en el versículo 4 llega el tercer giro, en voz pasiva: «ni faltará ninguno» (lo yippaqedu) — literalmente, no será hallado ausente en el recuento. La RV reparte el juego en «visitado … visito … menoscabadas» y lo pierde; la TNM mantiene la reversión con su lenguaje de «dirigir la atención», y es la lectura más ceñida de las dos — se la sigue aquí por sus méritos, no por costumbre. En el versículo 12 la misma raíz reaparece como sustantivo: «el año de su visitación» (pequddah).

Y un juego de palabras que los pastores preferirían no oír. Ro'im («pastores») y ro'a («la maldad de vuestras obras») suenan casi igual. El hebreo del versículo 2 insiste antes de eso — ha-ro'im ha-ro'im, «los pastores que apacientan» — de modo que la frase corre pastores pastoreando … el ro'a de vuestras obras; y para el versículo 22 los falsos profetas han heredado la frase idéntica, «la maldad de sus obras». Quienquiera que esté por encima del pueblo, el sustantivo que le espera es el mismo.

La promesa es la del Génesis. Cuando Dios mismo recoja al resto, «serán fecundos y se multiplicarán» (paru u-ravu) — la bendición de la creación al pie de la letra (Génesis 1:28, renovada a Noé en 9:1). El destierro se deshace en la gramática de la primera página. Y los nuevos pastores acaban con el «espantarse» (yechattu), el verbo mismo del llamamiento de Jeremías: «no te espantes delante de ellos, no sea que yo te espante» (1:17) — el miedo puesto sobre el profeta se levanta por fin de encima del rebaño.

Versículos 5–8 · צֶמַח צַדִּיק … יְהוָה צִדְקֵנוּ tsemach tsaddiq … YHVH Tsidqenu — el Renuevo justo, y un nombre que responde a otro nombre

Un brote, no una dinastía. Frente a los cedros talados del capítulo 22, Dios promete a David un tsemach tsaddiq — de tsamach, «brotar». La imagen es un tocón que echa verde: algo pequeño que sube donde algo grande fue cortado. La RV dice «Renuevo justo» y esta traducción lo conserva, porque el término ya es técnico (Zacarías 3:8 y 6:12 hacen de Tsemach un título, y el netser de Isaías, «vástago» del tronco de Isaí, es su gemelo; ninguno de los dos libros está aún en estas páginas). La TNM prefiere «brote justo», que es probablemente la botánica más exacta y merece nombrarse; la NVI usa «vástago». «Renuevo» gana aquí solo por el peso de la tradición que ya carga. El rey «obrará con perspicacia» (hiskil, la prudencia que de hecho acierta, una de las seis palabras de sabiduría que define Proverbios 1, todavía no traducido a estas páginas en español) y hará «derecho y justicia» (mishpat u-tsedaqah) — exactamente lo exigido al palacio en 22:3 y acreditado a Josías en 22:15. La promesa no es una norma nueva: es la vieja, cumplida por fin.

El nombre es una réplica. «Este es su nombre con que se le llamará: Jehová es nuestra justicia» — YHVH Tsidqenu. El rey sentado en el trono cuando Jeremías lo dijo era SedequíasTsidqiyahu, «Yah es mi justicia» — el hombre puesto allí por Nabucodonosor, cuya delegación Jeremías acababa de despedir (21:1-2). Los mismos dos elementos, recolocados: el nombre divino pasa al frente, y «mi» se cambia por «nuestra». El nombre de trono del último rey de Judá es recogido, corregido y entregado a otro. (Jeremías 33:16 colgará después ese mismo nombre de la ciudad, no de un hombre — ni la tradición misma estaba segura de que el título fuera de uno solo.) La RV lo imprime en mayúsculas, como título; aquí se traduce, porque la frase es el argumento.

Un éxodo nuevo que jubila al viejo juramento. La fórmula corriente para jurar en Israel era «vive Jehová, que hizo subir a Israel de Egipto». Los versículos 7-8 anuncian su jubilación: el juramento nombrará en cambio el regreso «de la tierra del norte». Es el mismo norte del que se inclinaba la olla hirviente de la segunda visión de Jeremías, «del norte se soltará el mal» (1:14) — la dirección de la invasión se vuelve la dirección del regreso. El dicho se repite casi palabra por palabra en Jeremías 16:14-15, aún no en estas páginas.

Versículos 9–15 · לַנְּבִאִים … רָחֲפוּ כָּל-עַצְמוֹתַי la-nevi'im … rachafu kol-atsmotai — «Acerca de los profetas», y el tercer aleteo de la Biblia

Un encabezado, y luego un derrumbe. «Acerca de los profetas» (la-nevi'im) queda solo, como el título de un rollo en medio de un capítulo: todo lo que sigue hasta el final es una sola acusación contra el propio oficio de Jeremías. Y él lo abre desmoronándose: el corazón roto, los huesos temblando, «como un hombre borracho, como un varón a quien el vino ha vencido». No borracho de vino — borracho «por causa de Jehová y por causa de sus palabras santas». El hombre que de veras ha estado donde los otros dicen estar apenas se tiene en pie.

Un verbo rarísimo, pagado desde la primera página. «Todos mis huesos aletean» es rachafu — y la raíz rachaf aparece solo tres veces en toda la Biblia hebrea: el espíritu de Dios aleteando sobre la faz de las aguas (Génesis 1:2), el águila que revolotea sobre sus polluelos (Deuteronomio 32:11) y aquí. Dos de las tres son un sostenerse firme y sereno; la tercera es un hombre cuyo esqueleto no se está quieto. El estante lo aplana casi siempre — la RV «tiemblan», la TNM «se estremecen» — y «aletean» se conserva aquí precisamente para que se siga oyendo el verbo del Génesis por dentro.

Una maldición que pone de luto a la tierra. El versículo 10 gira sobre un par sonoro que el español no puede llevar: me-penei alah avlah ha-arets — «por causa de una maldición la tierra está de luto». (La Septuaginta leyó las mismas consonantes como «por causa de estas cosas», elleh; las lecturas difieren, y esta traducción imprime la «maldición» del hebreo sin fingir que la otra no existe.) Nótese lo que la sequía le hace al vocabulario: los «pastos del desierto» que se secan son ne'ot, la misma palabra que el aprisco al que Dios prometió devolver el rebaño en el versículo 3. El pasto es el argumento.

Samaria fue mala; Jerusalén es peor. La comparación es deliberada y escuece. Los profetas del norte «profetizaban por Baal» — apostasía llana y con nombre — y lo que Jeremías vio en ellos fue tiflah, algo desabrido (la misma palabra rara que esta traducción ya usó en Job 1:22, donde Job «no imputó a Dios cosa desabrida»; su raíz es la insipidez de la comida sin sal). Pero a los profetas de Jerusalén les toca sha'arurah, algo que hace estremecerse, y el cargo no es que sirvieran a otro dios — es que cometieron adulterio, anduvieron en la mentira y fortalecieron las manos de los malhechores para que nadie se arrepintiera. Y el veredicto: «todos ellos han llegado a serme como Sodoma» — la ciudad que Dios trastornó en Génesis 19, ahora la medida de la predicación de la ciudad santa. La sentencia es ajenjo (la'anah) y agua envenenada (mei rosh, «agua de rosh», planta amarga o venenosa; la RV «aguas de hiel»): la dieta de quien ha sido alimentado con su propia predicación.

Versículos 16–22 · מַהְבִּלִים … סוֹד יְהוָה mahbilim … sod YHVH — vendedores de vapor, y un consejo al que nadie asistió

«Os están llenando de vapor». El hebreo es mahbilim hemmah etkhem — un causativo de haval, cuyo sustantivo es hevel, la palabra-aliento que Eclesiastés 1:2 repite cinco veces en un solo renglón: vapor, vaho, un soplo que parece algo y ya no está. Estos profetas no dicen solamente cosas vacías; vacían a quien los oye. La RV tiene aquí un acierto que conviene señalar: «os hacen desvanecer» conserva el sentido de disiparse que «vano» ya perdió en español moderno; la TNM dice «los están haciendo llegar a ser vanos» y la NVI parafrasea con «vanas esperanzas». Se elige «llenando de vapor» para que la palabra de Eclesiastés siga a la vista. Lo que venden es «visión de su propio corazón» — y el corazón es el órgano diagnóstico del capítulo: su propio corazón (v 16), la terquedad del corazón del oyente (v 17), los designios del corazón de Dios (v 20), el engaño de su corazón (v 26).

El mensaje consolador, y una frase que Jeremías ya había oído. Su sermón es shalom yihyeh lakhem — «tendréis paz» — predicado sin distinguir a nadie, incluidos «los que me desprecian». Y a cualquiera «que anda en la terquedad de su propio corazón» (bi-shrirut libbo), la garantía de que no viene ningún mal. Esa frase es una huella digital de Jeremías, y el pueblo mismo se la había devuelto en la cara cinco capítulos antes: «andaremos cada uno tras la terquedad de su mal corazón» (18:12). Los profetas no llevan al pueblo a ninguna parte nueva: lo están citando.

La prueba: ¿quién ha estado en el consejo? El versículo 18 hace la pregunta sobre la que gira todo el capítulo — «¿quién ha estado en el sod de Jehová?». Un sod es un círculo cerrado: la sesión confidencial, la deliberación de dentro. En el resto de la Escritura ese círculo se entrevé más que se describe — los hijos de Dios presentándose, y el Adversario entre ellos (Job 1:6); Miqueas ben Imlá viendo el ejército del cielo y oyendo la pregunta «¿quién inducirá a Acab?» (1 Reyes 22, aún no en estas páginas); la regla tajante de Amós, que Dios no hace nada sin revelar su sod a sus siervos los profetas (Amós 3:7, tampoco). La RV traduce «el secreto de Jehová» y la TNM «el grupo íntimo»; se usa aquí «consejo» porque la palabra es una sala, no una opinión — y porque el versículo 22 da la prueba verificable: si hubieran estado dentro, «habrían hecho volver a mi pueblo de su mal camino». La marca de lo auténtico no es acertar sobre el futuro, sino el arrepentimiento en el presente. (El versículo 18 lleva además un ketiv/qere: las consonantes dicen «mi palabra», la tradición de lectura «su palabra»; Mechon-Mamre imprime las dos y esta traducción sigue la lectura recibida.)

La tempestad que se entenderá más tarde. Frente al vapor, una tempestad: los versículos 19-20 vuelven palabra por palabra en Jeremías 30:23-24, un oráculo de repertorio usado dos veces. La ira de Dios no se volverá atrás «hasta que haya cumplido los designios de su corazón» — mezimmot, la palabra de los planes, de la misma familia sapiencial que hiskil en el versículo 5, casi siempre una intriga humana y aquí el propósito de Dios; y «en el final de los días lo entenderéis con entendimiento» (binah), la fórmula que abre el oráculo de Jacob moribundo (Génesis 49:1) y enmarca la interpretación del sueño de Daniel (Daniel 2:28). A nadie se le pide entenderlo ahora.

Versículos 23–24 · הַאֱלֹהֵי מִקָּרֹב אָנִי ha-Elohei mi-qarov ani — cerca, lejos, y ningún sitio donde esconderse

Dos versículos que sostienen todo el peso. Parecen un desvío hacia la teología y no lo son en absoluto: son el argumento que hace funcionar la acusación entera. Si Dios fuera solo un Dios de cerca — una deidad local pegada a este templo, esta tierra, esta capilla real — entonces un profeta podría verosímilmente tener sesiones privadas con él e informar de lo que le conviniera. El versículo 24 cierra esa puerta: «¿Se esconderá alguien en escondrijos sin que yo lo vea? ¿No lleno yo los cielos y la tierra?». A un Dios que lo llena todo no se lo puede citar en privado. El sueño que nadie más presenció tuvo testigo.

Y aquí la sintaxis hace algo que el español apenas puede sostener. El hebreo pregunta «¿Dios de cerca soy yo … y no Dios de lejos?», y la pregunta tiene de veras dos filos. Puede ser espacial — «¿soy un Dios solo de lo cercano, y no también de lo lejano?», que es como lo leen casi todas las versiones modernas, la TNM incluida («un Dios de cerca … y no un Dios de lejos») — o temporal: «¿soy un Dios de hace poco y no de hace mucho?». Esta segunda lectura tiene su propio linaje, y la RV antigua la imprime sin rodeos: «¿Soy yo Dios de poco acá … y no Dios de mucho ha?». Es un caso donde el estante en español conserva una lectura que el estante en inglés casi ha perdido, y por eso vale la pena registrarla. La biblioteca da las dos y no vota por ninguna; el sentido del pasaje sobrevive de cualquier modo, porque la continuación trata de esconderse, y de un Dios de cualquier dimensión no hay dónde esconderse. Los parientes más cercanos en la Escritura son el «¿adónde me iré de tu espíritu?» del Salmo 139 y el «los cielos no te pueden contener» de Salomón, ninguno todavía en estas páginas.

Versículos 25–32 · מַה-לַתֶּבֶן אֶת-הַבָּר … הִנְנִי עַל-הַנְּבִאִים ma la-teven et ha-bar … hineni al ha-nevi'im — paja, grano y tres declaraciones de guerra

«¡He soñado! ¡He soñado!» Chalamti chalamti — dicho dos veces, como dicen las cosas los hombres excitados. Nada aquí descarta los sueños; Dios dio de sobra a José y a Daniel. El cargo es más estrecho y más feo: estos sueños se cuentan para «hacer que mi pueblo olvide mi nombre», que es exactamente lo que hizo una generación anterior «por Baal». Contar sueños se ha convertido en el mecanismo de la amnesia. El hebreo del versículo 26 está célebremente roto — ad-matai, ha-yesh be-lev ha-nevi'im, «¿hasta cuándo? ¿está en el corazón de los profetas…?», sin remate — y cada versión suple algo por lo bajo (la RV: «¿Hasta cuándo será esto en el corazón…?»). Aquí se deja sin terminar, porque está sin terminar.

Paja y grano. «¿Qué tiene que ver la paja con el grano?» — teven es el tallo picado (lo mismo que el faraón dejó de suministrar para los ladrillos, Éxodo 5:7) y bar es el grano ya trillado. No es tanto un contraste entre lo verdadero y lo falso como entre pesos: uno es lo que sobra, el otro es lo que se come. La RV dice «la paja con el trigo», más memorable pero algo desviado: bar es el grano en general, no una especie. La TNM lee «la paja con el grano» y es la más exacta de las dos — se la sigue aquí.

Fuego y martillo. «¿No es mi palabra como fuego … y como un martillo que destroza la roca?». El fuego no es nuevo: Jeremías ya había descrito la palabra que intentó dejar de predicar como «un fuego ardiente encerrado en mis huesos» (20:9, todavía no en estas páginas en español) — allí consumía al profeta, aquí apunta al auditorio. Y el verbo del martillo, yefotsets («destroza»), resuena contra mefitsim del versículo 1, los pastores que dispersaron el rebaño; los léxicos tratan ambos verbos como primos cercanos, y compartan o no raíz, el oído oye el par: lo que los pastores hicieron con un pueblo, la palabra de Dios lo hace con la piedra.

Tres veces: «Mirad, yo estoy contra». Hineni al ha-nevi'im, martilleado tres veces en los versículos 30-32, y cada vez con un fraude distinto. Primero, los plagiarios — «que se roban mis palabras cada uno de su compañero»: el negocio del oráculo tiene mercado de segunda mano. Segundo, y es la línea más afilada del capítulo, los que «toman su propia lengua y declaran una declaración» — va-yin'amu ne'um, de ne'um, la fórmula estampada en la profecía auténtica: ne'um-YHVH, «declaración de Jehová», que solo este capítulo imprime unas quince veces. Se han quedado con el sello de goma y han soltado el nombre. El español no puede hacerlo en menos palabras, así que «declaran una declaración» se deja adrede torpe; la TNM intenta lo mismo con «emplean su lengua para proferir: “¡Una expresión!”» y muestra lo difícil que es. Tercero, los soñadores, cuyas mentiras obran «con su temeridad» (pachazut, el sustantivo del adjetivo lanzado a Rubén, «inestable como el agua», Génesis 49:4) y que «de nada aprovechan» — ve-ho'el lo yo'ilu, el doblete de infinitivo absoluto con que el hebreo dice en absoluto.

Versículos 33–40 · מַשָּׂא massa — la carga, el peso, y el juego de palabras que cierra el capítulo

Una palabra, dos sentidos, y un chiste callejero que se agrió. Massa está construida sobre nasa, «levantar» — de modo que es o bien una carga levantada sobre los hombros, o bien una voz alzada; y los profetas la usaban como encabezado técnico: «la massa de Babilonia», el oráculo. Para los días de Jeremías el doble sentido se había vuelto chiste de calle. «¿Cuál es hoy la carga de Jehová?», preguntan, y quieren decir: ¿qué mala noticia trae hoy, qué peso nos ha traído el predicador de desgracias? Los versículos 33-40 confiscan la palabra. Volved a decirla, responde Dios, y averiguaréis qué es una carga.

Una variante textual de verdad, y la biblioteca no vota. La respuesta del versículo 33 en el Texto Masorético es et-mah massa — «¡Qué carga!» — con un et intraducible pegado delante que lleva dos mil años incomodando a los lectores. Redivídanse las mismas consonantes — א־ת־ם־ה־מ־ש־א — y sale attem ha-massa: «Vosotros sois la carga». Así lo leyó la Septuaginta (ὑμεῖς ἐστε τὸ λῆμμα), y así el latín de Jerónimo (vos estis onus), y es una frase mucho más afilada. La TNM sigue la enmienda («Ustedes son… ¡oh, qué carga!»); la RV conserva el masorético («¿Qué carga? Os dejaré»). Esta traducción se queda con el Texto Masorético — es la regla fija de la casa, las variantes se anotan y nunca se adoptan — y señala la alternativa por lo que es: no una conjetura, sino la lectura que dos versiones antiguas ya tenían delante.

La sentencia: tu propia palabra se te vuelve el peso. La prohibición del versículo 36 es precisa y tiene su gracia: podéis seguir preguntando «¿qué ha respondido Jehová?» (vv 35, 37); lo que ya no podéis es usar la palabra massa. Y la razón es el giro más ingenioso del capítulo: «la carga será para cada hombre su propia palabra». Lo que digáis se convierte en el peso que cargáis. Detrás hay un cargo real — «habéis trastornado (hafakhtem) las palabras del Dios vivo» — con el verbo que se usa del trastorno de Sodoma, devuelto a quienes trastornaron sus frases.

Y un último juego que los escribas no lograron zanjar. El versículo 39 dice en el Texto Masorético ve-nashiti etkhem nasho — un verbo conjugado de nashah («olvidar») soldado a un infinitivo de nasa («levantar»), lo cual es a simple vista un desajuste. Muchos manuscritos hebreos, y la Septuaginta, la Vulgata y el Tárgum, leen ambos de nasa: «ciertamente os levantaré y os arrojaré» — que es el juego cobrándose a sí mismo, porque massa es la palabra del levantar: queríais una carga; la sois, y voy a alzarla y sacarla fuera. La RV toma la lectura de olvidar («os echaré en olvido») y la TNM también («los daré al olvido»); esta traducción toma la del levantar, porque un capítulo que dedica ocho versículos a la palabra levantar difícilmente la suelta en el último renglón. De cualquier modo la ironía final se sostiene: los profetas maquinaban «para hacer que mi pueblo olvide mi nombre» (v 27), y la última palabra del capítulo es que la afrenta puesta sobre ellos «no será olvidada» (v 40). El olvido que fabricaron vuelve como lo único que no habrá.

Patrones que conviene llevarse

Dónde esta traducción mantiene las palabras exactas o distintas: «atendidoatiendofaltarávisitación» para los cuatro giros de paqad (con el lenguaje de atención de la TNM, más ceñido que el «visitado/visito/menoscabadas» disperso de la RV); «llenando de vapor» para mahbilim, para que se siga oyendo el hevel de Eclesiastés, aunque el «desvanecer» de la RV conserva bien el sentido de disiparse; «consejo» para sod (una sala, no una opinión, frente al «secreto» de la RV y el «grupo íntimo» de la TNM); «paja» y «grano» para teven/bar (con la TNM, frente al «trigo» más famoso de la RV); «desabrido» para tiflah, igual que en Job 1:22; y el deliberadamente torpe «declaran una declaración» para va-yin'amu ne'um, porque la torpeza es el chiste.

Ecos pagados. Hoy, «¡ay!» (v 1) — el grito de 22:13, trasladado de un rey a toda su clase; derecho y justicia (v 5) — lo exigido al palacio en 22:3, ahora la descripción del puesto del Renuevo; yechattu, «espantarse» (v 4) — el miedo encargado a Jeremías en 1:17, levantado del rebaño; la tierra del norte (v 8) — la dirección de la olla hirviente de 1:14, vuelta camino de vuelta; fecundos y se multiplicarán (v 3) — la bendición de la creación de Génesis 1:28; rachaf, «aletear» (v 9) — el tercer y último aleteo de la Biblia hebrea, después de Génesis 1:2; la terquedad del corazón (v 17) — la bravata del propio pueblo en 18:12, revendida ahora como consuelo; y el hevel de Eclesiastés 1:2 junto a mezimmot y binah (vv 16, 20), puestos todos a trabajar sobre la profecía.

Ecos plantados. El Renuevo (v 5) y el nombre Jehová es nuestra justicia (v 6), que esperan repetirse en Jeremías 33 — dichos de una ciudad, no de un hombre; el consejo (sod, v 18), que espera las escenas de sala del trono que muestran qué es estar dentro; y el falso profeta como categoría, que espera dos capítulos para tener nombre y cara: Ananías, que romperá el yugo de Jeremías en el capítulo 28 y morirá antes del año.

⚠ Y dos cosas dejadas abiertas a propósito. El et-mah massa del versículo 33 («¡Qué carga!») frente al attem ha-massa de las versiones antiguas («vosotros sois la carga»), y el nashiti/nasho del versículo 39 — ¿olvidar, o levantar? Las dos notas dan las lecturas con su pedigrí; ninguna emite un voto, y donde esta traducción tuvo que elegir una redacción lo dice y dice por qué.

Siguiente en este libro: Jeremías 24 — dos cestas de higos puestas delante del templo, una buenísima y otra demasiado podrida para comerse, y la sorpresa de cuál es cuál: los desterrados ya arrastrados a Babilonia son los higos buenos, y los que siguen sentados en Jerusalén son los malos.

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