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La Traducción Mister
Una nueva traducción de la Biblia desde el hebreo y el griego
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Números 17 — La Traducción Mister

A black-and-white woodcut. A group of bearded men in robes stand holding plain straight staffs. At the right, a figure with rays of light rising from his head holds a bundle of more staffs and hands them out. In the centre, a man in a tall priestly mitre raises one staff above the others — and it alone has sprouted, its top breaking into leaves and blossom. Curtains and columns stand behind them.
La vara de Aarón brotó y floreció
Julius Schnorr von Carolsfeld, 1851–60 · Xilografía, de Die Bibel in Bildern; reimpresa en Bible Pictures and What They Teach Us, 1897

El momento del v24: Moisés saca las doce varas de delante de Jehová y cada uno toma la suya. Moisés es la figura con rayos de luz a la derecha, con el haz de varas; el hombre de la mitra que levanta la única vara que ha echado hojas es Aarón. Todas las demás varas del grabado están rectas y muertas, que es el argumento entero del capítulo dibujado en un solo gesto. ⚠ Dos desviaciones honestas respecto del texto: el grabador se detiene en la flor y no le da almendras a la vara, aunque el v23 insiste en las cuatro etapas incluido el fruto maduro; y sitúa la escena entre columnas de piedra y no en una tienda, que es el siglo XIX imaginando un santuario en lugar del que describe Éxodo.

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1
וַיְדַבֵּר יְהוָה, אֶל-מֹשֶׁה לֵּאמֹר.
Y Jehová habló a Moisés, diciendo:nota
2
אֱמֹר אֶל-אֶלְעָזָר בֶּן-אַהֲרֹן הַכֹּהֵן, וְיָרֵם אֶת-הַמַּחְתֹּת מִבֵּין הַשְּׂרֵפָה, וְאֶת-הָאֵשׁ, זְרֵה-הָלְאָה:  כִּי, קָדֵשׁוּ.
Di a Eleazar hijo de Aarón el sacerdote que levante los incensarios de en medio de la quema, y esparza el fuego a lo lejos —porque se han vuelto santos:nota
3
אֵת מַחְתּוֹת הַחַטָּאִים הָאֵלֶּה בְּנַפְשֹׁתָם, וְעָשׂוּ אֹתָם רִקֻּעֵי פַחִים צִפּוּי לַמִּזְבֵּחַ--כִּי-הִקְרִיבֻם לִפְנֵי-יְהוָה, וַיִּקְדָּשׁוּ; וְיִהְיוּ לְאוֹת, לִבְנֵי יִשְׂרָאֵל.
los incensarios de estos hombres, que pecaron a costa de sus vidas. Y que hagan de ellos láminas batidas como cubierta para el altar —porque los presentaron delante de Jehová, y se volvieron santos— y que sean señal para los hijos de Israel.nota
4
וַיִּקַּח אֶלְעָזָר הַכֹּהֵן, אֵת מַחְתּוֹת הַנְּחֹשֶׁת, אֲשֶׁר הִקְרִיבוּ, הַשְּׂרֻפִים; וַיְרַקְּעוּם, צִפּוּי לַמִּזְבֵּחַ.
Y Eleazar el sacerdote tomó los incensarios de bronce que habían presentado los quemados, y los batieron como cubierta para el altar,nota
5
זִכָּרוֹן לִבְנֵי יִשְׂרָאֵל, לְמַעַן אֲשֶׁר לֹא-יִקְרַב אִישׁ זָר אֲשֶׁר לֹא מִזֶּרַע אַהֲרֹן הוּא, לְהַקְטִיר קְטֹרֶת, לִפְנֵי יְהוָה; וְלֹא-יִהְיֶה כְקֹרַח וְכַעֲדָתוֹ, כַּאֲשֶׁר דִּבֶּר יְהוָה בְּיַד-מֹשֶׁה לוֹ.  {פ}
memorial para los hijos de Israel, para que ningún extraño que no sea de la simiente de Aarón se acerque a hacer subir incienso delante de Jehová, y no llegue a ser como Coré y como su compañía —como Jehová le habló por mano de Moisés.nota
6
וַיִּלֹּנוּ כָּל-עֲדַת בְּנֵי-יִשְׂרָאֵל, מִמָּחֳרָת, עַל-מֹשֶׁה וְעַל-אַהֲרֹן, לֵאמֹר:  אַתֶּם הֲמִתֶּם, אֶת-עַם יְהוָה.
Y al día siguiente toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y contra Aarón, diciendo: vosotros habéis matado al pueblo de Jehová.nota
7
וַיְהִי, בְּהִקָּהֵל הָעֵדָה עַל-מֹשֶׁה וְעַל-אַהֲרֹן, וַיִּפְנוּ אֶל-אֹהֶל מוֹעֵד, וְהִנֵּה כִסָּהוּ הֶעָנָן; וַיֵּרָא, כְּבוֹד יְהוָה.
Y cuando la congregación se hubo reunido contra Moisés y contra Aarón, se volvieron hacia la tienda de reunión —y mirad, la nube la había cubierto, y apareció la gloria de Jehová.nota
8
וַיָּבֹא מֹשֶׁה וְאַהֲרֹן, אֶל-פְּנֵי אֹהֶל מוֹעֵד.  {ס}
Y Moisés y Aarón vinieron delante de la tienda de reunión.nota
9
וַיְדַבֵּר יְהוָה, אֶל-מֹשֶׁה לֵּאמֹר.
Y Jehová habló a Moisés, diciendo:nota
10
הֵרֹמּוּ, מִתּוֹךְ הָעֵדָה הַזֹּאת, וַאֲכַלֶּה אֹתָם, כְּרָגַע; וַיִּפְּלוּ, עַל-פְּנֵיהֶם.
Apartaos de en medio de esta congregación, y los consumiré en un momento. Y ellos cayeron sobre sus rostros.nota
11
וַיֹּאמֶר מֹשֶׁה אֶל-אַהֲרֹן, קַח אֶת-הַמַּחְתָּה וְתֶן-עָלֶיהָ אֵשׁ מֵעַל הַמִּזְבֵּחַ וְשִׂים קְטֹרֶת, וְהוֹלֵךְ מְהֵרָה אֶל-הָעֵדָה, וְכַפֵּר עֲלֵיהֶם:  כִּי-יָצָא הַקֶּצֶף מִלִּפְנֵי יְהוָה, הֵחֵל הַנָּגֶף.
Y Moisés dijo a Aarón: toma el incensario y pon en él fuego del altar, y coloca incienso, y ve deprisa a la congregación y haz expiación por ellos —porque la ira ha salido de delante de Jehová; la plaga ha comenzado.nota
12
וַיִּקַּח אַהֲרֹן כַּאֲשֶׁר דִּבֶּר מֹשֶׁה, וַיָּרָץ אֶל-תּוֹךְ הַקָּהָל, וְהִנֵּה הֵחֵל הַנֶּגֶף, בָּעָם; וַיִּתֵּן, אֶת-הַקְּטֹרֶת, וַיְכַפֵּר, עַל-הָעָם.
Y Aarón lo tomó, como Moisés había hablado, y corrió al medio de la asamblea —y mirad, la plaga había comenzado entre el pueblo. Y puso el incienso, e hizo expiación por el pueblo.nota
13
וַיַּעֲמֹד בֵּין-הַמֵּתִים, וּבֵין הַחַיִּים; וַתֵּעָצַר, הַמַּגֵּפָה.
Y se puso entre los muertos y los vivos, y la plaga fue detenida.nota
14
וַיִּהְיוּ, הַמֵּתִים בַּמַּגֵּפָה, אַרְבָּעָה עָשָׂר אֶלֶף, וּשְׁבַע מֵאוֹת--מִלְּבַד הַמֵּתִים, עַל-דְּבַר-קֹרַח.
Y los que murieron en la plaga fueron catorce mil setecientos, además de los que murieron por el asunto de Coré.nota
15
וַיָּשָׁב אַהֲרֹן אֶל-מֹשֶׁה, אֶל-פֶּתַח אֹהֶל מוֹעֵד; וְהַמַּגֵּפָה, נֶעֱצָרָה.  {פ}
Y Aarón volvió a Moisés, a la entrada de la tienda de reunión; y la plaga había sido detenida.nota
16
וַיְדַבֵּר יְהוָה, אֶל-מֹשֶׁה לֵּאמֹר.
Y Jehová habló a Moisés, diciendo:nota
17
דַּבֵּר אֶל-בְּנֵי יִשְׂרָאֵל, וְקַח מֵאִתָּם מַטֶּה מַטֶּה לְבֵית אָב מֵאֵת כָּל-נְשִׂיאֵהֶם לְבֵית אֲבֹתָם--שְׁנֵים עָשָׂר, מַטּוֹת:  אִישׁ אֶת-שְׁמוֹ, תִּכְתֹּב עַל-מַטֵּהוּ.
Habla a los hijos de Israel, y toma de ellos una vara, una vara por cada casa paterna, de todos sus jefes según sus casas paternas —doce varas. El nombre de cada uno escribirás sobre su vara.nota
18
וְאֵת שֵׁם אַהֲרֹן, תִּכְתֹּב עַל-מַטֵּה לֵוִי:  כִּי מַטֶּה אֶחָד, לְרֹאשׁ בֵּית אֲבוֹתָם.
Y el nombre de Aarón escribirás sobre la vara de Leví, porque habrá una sola vara para el cabeza de su casa paterna.nota
19
וְהִנַּחְתָּם, בְּאֹהֶל מוֹעֵד--לִפְנֵי, הָעֵדוּת, אֲשֶׁר אִוָּעֵד לָכֶם, שָׁמָּה.
Y las pondrás en la tienda de reunión delante del testimonio, donde me encuentro con vosotros.nota
20
וְהָיָה, הָאִישׁ אֲשֶׁר אֶבְחַר-בּוֹ--מַטֵּהוּ יִפְרָח; וַהֲשִׁכֹּתִי מֵעָלַי, אֶת-תְּלֻנּוֹת בְּנֵי יִשְׂרָאֵל, אֲשֶׁר הֵם מַלִּינִם, עֲלֵיכֶם.
Y sucederá que el hombre a quien yo escoja —su vara brotará; y haré cesar de sobre mí las murmuraciones de los hijos de Israel, con que murmuran contra vosotros.nota
21
וַיְדַבֵּר מֹשֶׁה אֶל-בְּנֵי יִשְׂרָאֵל, וַיִּתְּנוּ אֵלָיו כָּל-נְשִׂיאֵיהֶם מַטֶּה לְנָשִׂיא אֶחָד מַטֶּה לְנָשִׂיא אֶחָד לְבֵית אֲבֹתָם--שְׁנֵים עָשָׂר, מַטּוֹת; וּמַטֵּה אַהֲרֹן, בְּתוֹךְ מַטּוֹתָם.
Y Moisés habló a los hijos de Israel, y todos sus jefes le dieron una vara, una vara por jefe, una vara por jefe, según sus casas paternas —doce varas; y la vara de Aarón estaba entre las varas de ellos.nota
22
וַיַּנַּח מֹשֶׁה אֶת-הַמַּטֹּת, לִפְנֵי יְהוָה, בְּאֹהֶל, הָעֵדֻת.
Y Moisés puso las varas delante de Jehová en la tienda del testimonio.nota
23
וַיְהִי מִמָּחֳרָת, וַיָּבֹא מֹשֶׁה אֶל-אֹהֶל הָעֵדוּת, וְהִנֵּה פָּרַח מַטֵּה-אַהֲרֹן, לְבֵית לֵוִי; וַיֹּצֵא פֶרַח וַיָּצֵץ צִיץ, וַיִּגְמֹל שְׁקֵדִים.
Y al día siguiente Moisés entró en la tienda del testimonio —y mirad, la vara de Aarón, de la casa de Leví, había brotado: había echado un brote, y florecido una flor, y madurado almendras.nota
24
וַיֹּצֵא מֹשֶׁה אֶת-כָּל-הַמַּטֹּת מִלִּפְנֵי יְהוָה, אֶל-כָּל-בְּנֵי יִשְׂרָאֵל; וַיִּרְאוּ וַיִּקְחוּ, אִישׁ מַטֵּהוּ.  {פ}
Y Moisés sacó todas las varas de delante de Jehová a todos los hijos de Israel; y ellos miraron, y tomó cada uno su vara.nota
25
וַיֹּאמֶר יְהוָה אֶל-מֹשֶׁה, הָשֵׁב אֶת-מַטֵּה אַהֲרֹן לִפְנֵי הָעֵדוּת, לְמִשְׁמֶרֶת לְאוֹת, לִבְנֵי-מֶרִי; וּתְכַל תְּלוּנֹּתָם מֵעָלַי, וְלֹא יָמֻתוּ.
Y Jehová dijo a Moisés: vuelve a poner la vara de Aarón delante del testimonio, para ser guardada como señal para los hijos de rebelión; y que terminen sus murmuraciones de sobre mí, para que no mueran.nota
26
וַיַּעַשׂ, מֹשֶׁה:  כַּאֲשֶׁר צִוָּה יְהוָה אֹתוֹ, כֵּן עָשָׂה.  {פ}
Y Moisés lo hizo así; como Jehová le mandó, así hizo.nota
27
וַיֹּאמְרוּ בְּנֵי יִשְׂרָאֵל, אֶל-מֹשֶׁה לֵאמֹר:  הֵן גָּוַעְנוּ אָבַדְנוּ, כֻּלָּנוּ אָבָדְנוּ.
Y los hijos de Israel dijeron a Moisés, diciendo: mirad —perecemos, estamos perdidos, todos nosotros estamos perdidos.nota
28
כֹּל הַקָּרֵב הַקָּרֵב אֶל-מִשְׁכַּן יְהוָה, יָמוּת; הַאִם תַּמְנוּ, לִגְוֺעַ.  {ס}
Todo el que se acerca, el que se acerca a la morada de Jehová, muere. ¿Acabaremos por perecer?nota

Números 17:1-5 — los incensarios de los rebeldes se vuelven santos, y son batidos hasta ser la piel del altar

Primero, dónde está usted. Si busca este pasaje en una Biblia moderna no lo encontrará en Números 17. Allí está impreso como Números 16:36–50, y lo que las Biblias modernas llaman Números 17:1–13 son los vv16–28 de abajo. El capítulo hebreo va del 1 al 28 y contiene los dos episodios; la división moderna corta entre ellos y desplaza la numeración quince versículos. Esta traducción sigue la división masorética, como Números 16 anunció al detenerse en su v35.

Y lo primero que ocurre tras el fuego es una instrucción sobre recuperación. Eleazar ha de entrar en la quema y levantar los incensarios —el verbo es rum, el mismo levantar que da nombre a la terumá— y esparcir las brasas. La razón que se da es la que nadie espera: ki qadeshu, porque se han vuelto santos.

Léalo despacio, porque es la frase más sorprendente de los dos capítulos. Doscientos cincuenta hombres tomaron incensarios que no tenían derecho a sostener, en un desafío que el texto llama rebelión, y murieron por ello. Su equipo no se destruye ni se entierra. Se consagra, y la razón que se aduce es puramente procedimental: ki hiqrivum lifné Jehová, porque fueron presentados delante de Jehová. La santidad aquí es contagiosa e indiferente al motivo: se adhiere al objeto por dónde fue llevado, no por lo que pretendía quien lo llevaba. El bronce se bate luego hasta quedar plano y se convierte en la cubierta del altar, de modo que todo sacrificio que Israel ofrezca desde ese día se ofrece sobre una superficie hecha de la rebelión.

El b'nafshotam del v3 es una prueba en vivo de una decisión que este proyecto tomó dos capítulos atrás. La expresión es «con sus nefashot», y el estante se divide en tres. RV60 y RV 1909 leen «contra sus almas», igual que la KJV y la NWT 1984; la NVI «a costa de su vida», igual que la ASV, la NIV y la revisión de 2013 de la NWT; y dos lo resuelven de una tercera manera: Ginebra «that destroyed themselves» y la Douay-Rheims «in the deaths of the sinners», que es la Vulgata leyendo la frase como un momento y no como un precio. Esta traducción lee vidas, y la razón es la regla y no la votación: néfesh se vierte «alma» en estas páginas donde significa la PERSONA como sujeto de una pena, y «vida» donde significa la vida misma —como en Levítico 17:11, la vida que está en la sangre. Aquí es un precio: pecaron con sus vidas, y las vidas es lo que se pagó.

El v5 hace del enchapado del altar una advertencia y no un trofeo, y nombra al hombre del que advierte: que ningún extraño se acerque a quemar incienso, y no llegue a ser como Coré y como su compañía. Es uno de los dos únicos lugares en que el capítulo dice el nombre —el otro es el v14, que cuenta los muertos de esta plaga aparte de «los que murieron por lo de Coré». Las dos veces el nombre se usa igual: no como personaje de la escena, sino como medida de otra cosa.

Números 17:6 — «vosotros habéis matado al pueblo de Jehová»: la acusación de la mañana siguiente

Un día. La tierra se ha cerrado sobre Datán y Abiram, el fuego se ha llevado a doscientos cincuenta jefes, y al día siguiente la congregación entera vuelve para decir que lo hicieron Moisés y Aarón. No que lo hiciera Dios y se equivocara: que lo hicieron los dos hombres. Attem hamittem et-am Jehová —habéis dado muerte al pueblo de Jehová— y la expresión que eligen para los muertos es la que hace que la acusación duela: no «los rebeldes», no «la compañía de Coré», sino el pueblo de Jehová. Todo el estante conserva la frase sin suavizarla, lo cual es notable: RV60 «vosotros habéis dado muerte al pueblo de Jehová», NVI «ustedes mataron al pueblo del Señor», KJV y ASV «ye have killed the people».

El verbo de la queja es lun, el de murmurar que ha recorrido Números 11, 14 y 16:11; y el estante se reparte de una manera que vale la pena anotar, porque una versión ya ha tomado la decisión de esta traducción. KJV, ASV, Ginebra y la Douay-Rheims leen «murmured», y NWT 1984 «began to murmur»; pero la NIV lee «grumbled» —justo la palabra que se usa aquí— y la TLB «began muttering again». En español el reparto es más plano: RV60 y RV 1909 «murmuró» y NVI «volvió a murmurar».

Y el v7 usa la raíz que usó Coré. B'hiqqahel ha-edá —cuando la congregación fue REUNIDA, de qahal, la misma raíz que Coré usó en 16:19 al reunir a la congregación contra Moisés. La multitud que Coré convocó se ha convocado ahora sola, sin él, y contra los mismos dos hombres. La muerte de los cabecillas no ha resuelto nada de la manifestación, que es exactamente por lo que va a hacer falta una segunda señal.

Números 17:11-13 — el incensario que mató a doscientos cincuenta hombres se lleva afuera para detener una plaga

El v10 es la frase de Números 16:21 dicha otra vez, y casi palabra por palabra. Compárense: 16:21 hibbadlu mittoj ha-edá ha-zot va-ajalé otam k'ragá; 17:10 heromu mittoj ha-edá ha-zot va-ajalé otam k'ragá. Difiere un verbo. Lo demás es idéntico, con un capítulo de por medio.

Lo que difiere es la respuesta. En el capítulo 16 Moisés y Aarón cayeron sobre sus rostros y discutieron: ¿pecará un solo hombre, y te airarás contra toda la congregación? Aquí caen sobre sus rostros y no dicen absolutamente nada. El texto no les da discurso. En vez de eso Moisés se vuelve y le da a Aarón una instrucción, y la intercesión deja de ser un argumento y se vuelve un encargo.

Y el encargo se cumple con un incensario. Este es el eje del capítulo y es fácil pasarlo por alto porque a estas alturas el objeto resulta corriente: majtá, la misma palabra, la misma cosa que sostenían doscientos cincuenta hombres cuando salió fuego y los consumió, y que Levítico 10:1 puso en manos de Nadab y Abihú. Aarón toma uno, lo llena de fuego del altar —el altar ahora enchapado con los incensarios de los muertos— y corre. El instrumento de la rebelión, el del juicio y el del rescate son el mismo instrumento. Lo que cambia es quién lo sostiene y de dónde vino el fuego.

«Y se puso entre los muertos y los vivos, y la plaga fue detenida.» El hebreo del v13 son siete palabras y ninguna versión del estante lo mejora; KJV, ASV y RV60 lo dan llano y lo dejan estar, que es lo correcto. ⚠ Fíjese en lo que el versículo NO dice: no dice que Aarón orara, ni que la plaga parara al llegar él. Dice que se puso de pie, en un lugar definido por lo que tenía a cada lado, y que el golpe se detuvo. La NWT 1984 capta algo que las demás sueltan al hacerlo durativo —«he kept standing between the dead and the living», siguió de pie—, que es lo que permite la forma verbal hebrea. ⚠ Y tres versiones invierten el orden. El hebreo es bein ha-metim u-vein ha-jayyim —los muertos nombrados primero, luego los vivos— y RV60, RV 1909, KJV, ASV y Ginebra lo conservan así, mientras que NVI, NIV y TLB imprimen «entre los vivos y los muertos». Es una inversión pequeña con un efecto real: el hebreo lo hace llegar desde el lado de los cadáveres y detenerse con los vivos delante. ⚠ La Douay-Rheims hace algo distinto y añade una cláusula que no está en el hebreo —«poniéndose entre los muertos y los vivos, ORÓ por el pueblo»—, supliendo justamente lo que el versículo calla.

Catorce mil setecientos. La cifra se da sin adornos y luego se matiza: además de los que murieron por lo de Coré. El capítulo que empezó con un memorial contra ser como Coré cierra esta sección contando sus muertos aparte de los de él.

Números 17:17 — doce varas, y la palabra hebrea para «vara» es también la palabra para «tribu»

Empieza la segunda señal, y todo su diseño descansa en un juego de palabras que el español no puede llevar. Matté significa vara —una rama cortada, un bastón de mando— y significa también TRIBU. Es la palabra corriente para las dos cosas, y este proyecto lleva imprimiéndola como «tribu» desde Números 1:4 (que aún no tiene página en español). Así que cuando Dios dice tomad doce mattot, uno por casa paterna, y escribid el nombre de cada uno en su matté, el hebreo está diciendo a la vez doce varas y doce tribus, y el objeto en la mano de cada jefe ES su tribu con su nombre escrito encima.

La palabra sale diecisiete veces en los veintiocho versículos del capítulo, y doce de ellas caen en los cinco versículos vv17–21. Ninguna versión puede conservar el doble sentido —«vara» y «tribu» son sencillamente palabras distintas— y todas imprimen «vara»; tres de ellas (NIV, TLB y NVI) recurren a una glosa, sobre lo cual véase la nota del v23 más abajo. Vale la pena saber que estaba, porque explica por qué la prueba toma la forma que toma: la pregunta sobre la mesa desde Números 16:1 ha sido qué tribu puede acercarse, y Dios la responde pidiendo las tribus mismas, en madera, de noche, a oscuras.

La prueba está diseñada para no poder falsearse en la dirección útil. Doce varas, con nombre, puestas en un solo sitio, delante del testimonio, de noche, sin nadie presente. Lo que les pase les pasa a todas por igual. ⚠ Y fíjese en el propósito que declara el v20: no probar que Aarón tiene razón, sino hacer cesar de sobre mí las quejas —la queja se describe como algo que descansa ENCIMA de Dios, que es la misma imagen que Números 11 usó del peso del pueblo sobre Moisés.

Números 17:23 — brotó, floreció una flor y maduró almendras: cuatro etapas en un versículo, y la palabra «flor» es la que Aarón lleva en la frente

El versículo no dice que la vara floreció. Dice que hizo cuatro cosas, en orden, en una noche: paraj —había brotado; vayyotzé feraj —echó un brote; vayyatzetz tzitz —floreció una flor; vayyigmol shqedim —maduró almendras. Un palo muerto haciendo una primavera entera entre una tarde y una mañana, y el hebreo insiste en las cuatro etapas en vez de resumirlas. Dos de las cuatro son pares cognados —un brote brotando, una flor floreciendo. ⚠ Casi todo el estante conserva las cuatro etapas, en los dos idiomas: KJV, ASV, Ginebra y NWT 1984 dan cuatro verbos, igual que RV60 «había reverdecido, y echado flores, y arrojado renuevos, y producido almendras» y —con otro primer verbo— RV 1909 «había brotado, y echado flores…». ⚠ La antigua elige el «brotar» llano donde la revisión de 1960 escogió «reverdecer»: no son la misma versión y aquí se las oye distintas. Las dos que sí comprimen son la NIV y la TLB. ⚠ Y esas dos, con la NVI, son las tres que glosan el juego de palabras de la nota anterior en vez de traducirlo: NIV «la vara de Aarón, QUE REPRESENTABA A LA TRIBU DE LEVÍ», TLB «la vara de Aarón, QUE REPRESENTA A LA TRIBU DE LEVÍ», NVI «la vara QUE REPRESENTABA A LA FAMILIA DE LEVÍ» —cada una diciendo en una oración de relativo lo que el hebreo dice con una sola palabra. ⚠ La Douay-Rheims se expande en la dirección contraria e inventa un proceso que el hebreo no describe.

Y tzitz es dos cosas a la vez. Las letras salen en diecisiete versículos de la Biblia hebrea, y hay que leerlos uno a uno en vez de contarlos, porque la mayoría de los aciertos no son este sustantivo: cuatro son el verbo tzutz, atisbar o brillar, dos son topónimos y uno (Jeremías 48:9) es discutido. Quedan diez. En seis —Isaías 28:1, Isaías 40:6, 7 y 8, Salmo 103:15 y Job 14:2— tzitz es una flor corriente, y precisamente de las que no duran: toda carne es hierba, y toda su gloria como la tzitz del campo… sécase la hierba, cáese la flor. La palabra trae incorporada su fecha de caducidad. ⚠ Y eso es lo que hace asombrosos los tres restantes, porque en ellos el mismo sustantivo es lo que Éxodo 28:36 (ya en estas páginas) llama la lámina de oro puro grabada SANTIDAD A JEHOVÁ y atada al frente de la mitra del sumo sacerdote —hecha en Éxodo 39:30 y puesta sobre la cabeza de Aarón en Levítico 8:9. De modo que lo que la vara de Aarón produce de noche, para decidir si Aarón es el sacerdote, se llama igual que la insignia que ya lleva puesta en la frente. Lo más perecedero del idioma y la única pieza del sacerdocio hecha de oro imperecedero llevan un solo nombre. La forma verbal de aquí, vayyatzetz, aparece en exactamente un versículo de la Biblia.

Las almendras son la segunda mitad de la señal, y tampoco son incidentales. Shaqed, el almendro, es el primer árbol que despierta en el Levante —florece a finales del invierno, antes que todo— y el nombre hebreo juega con shaqad, vigilar o estar despierto. Jeremías 1:11-12 (ya en estas páginas) convierte eso en su propio juego célebre: veo una vara de almendro; yo vigilo sobre mi palabra para ponerla por obra. Y la almendra ya está tallada por todo el santuario donde se va a guardar esta vara: Éxodo 25:33-34 da a las copas del candelabro forma «de flor de almendro». La vara no produce un milagro genérico. Produce el motivo decorativo del propio santuario, dentro del santuario, en una noche.

Números 17:25 — la vara vuelve adentro, guardada como señal «para los hijos rebeldes»

Los otros once jefes se llevan sus varas a casa. La de Aarón no va a casa: vuelve delante del testimonio y se queda allí, l'mishmeret l'ot li-vné meri —para ser guardada, como señal, para los hijos de rebelión. ⚠ Dos cosas en esa frase. La primera es mishmeret, una guarda o custodia, que es la palabra que Números 8 usó para el servicio de guardia de los propios levitas: la tribu cuya posición estaba en disputa archiva ahora su veredicto bajo la misma palabra que su oficio. La segunda es b'né merí: no «los rebeldes» como suceso pasado, sino una descripción permanente del auditorio, en plural y sin fecha de caducidad. La señal no se guarda como trofeo de una discusión zanjada. Se guarda porque se espera la discusión otra vez. El estante reparte la expresión: RV60 y RV 1909 «los hijos rebeldes», KJV «the rebels», ASV «children of rebellion», NVI «los rebeldes».

El v26 son ocho palabras hebreas —vayyaʻas Mosheh kaʻasher tzivvah Jehovah oto ken asah— y esta traducción las mantiene llanas: y así hizo Moisés; como Jehová le mandó, así hizo. La fórmula cierra casi toda secuencia de construcción en la Torá, y su aparición aquí archiva calladamente una revuelta de dos capítulos bajo el mismo epígrafe que levantar un tabernáculo.

Números 17:27-28 — «todo el que se acerca, el que se acerca»: el capítulo termina en el verbo exacto del que iba la revuelta

No termina en alivio. La vara ha brotado, la plaga se ha detenido, la cuestión de quién es el sacerdote ha quedado respondida todo lo tajantemente que cabe —y la respuesta del pueblo es pánico: hen gavanu, avadnu, kullanu avadnu. Tres verbos apilados sin conjunciones, el segundo repetido. Nada en el estante alisa el amontonamiento, y esta traducción tampoco.

Y entonces la última frase aterriza en el verbo que ha sido toda la discusión. Kol ha-qarev ha-qarev el-mishkán Jehová yamut —todo el que se acerca, el que se acerca a la morada de Jehová, muere. El participio está duplicado, que es la manera hebrea de decir «absolutamente cualquiera que haga esto», y la raíz es qarav, acercarse. ⚠ Tres versiones conservan la duplicación: RV60 «cualquiera que se acercare, el que viniere», RV 1909 «cualquiera que se llegare, el que se acercare» y la ASV; la Ginebra la parte en dos verbos; KJV y NIV la convierten en un intensificador («whosoever cometh ANY THING near», «anyone who even comes near»), y la NVI sencillamente la suelta: «todo el que se acerca al santuario del Señor muere», un participio donde el hebreo pone dos. La pregunta final vuelve a repartirlos: KJV «shall we be consumed with dying?», ASV «shall we perish all of us?», Douay-Rheims «are we all to a man to be utterly destroyed?», NIV llanamente «are we all going to die?», y RV60 «¿Acabaremos por perecer todos?».

Esa raíz viene corriendo desde que empezó la revuelta, y el arco que traza es el sentido de los dos capítulos. Contado directamente: sale seis veces en Números 16 y cinco aquí. 16:5: Jehová acercará al que escoja, lo acercará a sí. 16:9–10: ¿os es poco que os haya apartado para acercaros, y os acercó— y buscáis también el sacerdocio? 16:35: los hombres que presentaban el incienso. 17:3–4: porque los presentaron delante de Jehová. 17:5: que ningún extraño se acerque. Y ahora, al final, el pueblo: todo el que se acerca, el que se acerca, muere.

La queja de Coré era que el acceso estaba restringido. Dos capítulos después la queja de la congregación es que el acceso es letal. Nadie en la historia ha cambiado de opinión sobre el sacerdocio; han cambiado de opinión sobre quererlo. ⚠ Las últimas palabras del capítulo son una pregunta —ha-im tamnu ligvoa, ¿acabaremos por perecer?— y queda en el aire. La respuesta es el capítulo siguiente, que no es un relato sino una descripción de oficio: para qué están los sacerdotes, y qué cargan ellos para que no tenga que cargarlo nadie más.

Notas sobre esta traducción

Decisiones.Lea primero la nota de versificación o nada cuadrará. El capítulo hebreo tiene 28 versículos y contiene dos episodios; las Biblias modernas los separan y renumeran, así que los vv1–15 de aquí se imprimen como Números 16:36–50 en todas las versiones del estante, y los vv16–28 como Números 17:1–13. No sobra ni falta nada en ningún lado: el mismo texto está dividido en dos sitios distintos. Números 16 lo señaló al detenerse en su v35, y aquí llegan los quince versículos. Hay cinco divisiones de párrafo masoréticas dentro del capítulo (tras los vv5, 8, 15, 24 y 26 —cuatro petujot y una setumá, la setumá siendo la corta del v8—), más una sexta setumá que cierra el capítulo en el v28; y la del v15 es la juntura real entre los dos episodios. Cuatro entradas nuevas de diccionario en ambos idiomas: qarav, el verbo de acercarse que resulta ser la espina dorsal de los dos capítulos; tzitz, flor y lámina de oro; maguefá, el golpe; y edut, el testimonio. shaqed, que ya tenía entrada en inglés, obtuvo con este capítulo su primera entrada en español. No se reescribió nada más de la biblioteca: matté y majtá sostienen el peso de este capítulo sobre las entradas que ya tenían, y no hay entradas nuevas de enciclopedia porque todos los que salen —Eleazar, Coré, Moisés— ya tienen una; la de Aarón existe en inglés y todavía no en español. Se añadieron cinco referencias cruzadas.

Ecos pagados —cinco, y el primero estaba prometido por escrito hace un capítulo. Números 16 cerró plantando «la segunda mitad de esta historia bajo otro número —los incensarios batidos en láminas para el altar, y Aarón entre los muertos y los vivos»: los dos están aquí, en los vv3–4 y el v13. La entrada majtá, escrita el capítulo pasado, decía que lo que mata no es la badila sino quién la sostiene; el v11 es la demostración. La tzitz de oro de Éxodo 28:36 vuelve como la flor de la vara. El candelabro de flores de almendro de Éxodo 25:33 vuelve como almendras de verdad. Y la oferta de Números 16:21 de consumir a la congregación en un momento se repite en el v10 casi con las mismas palabras —con la única diferencia sustancial de que esta vez nadie discute.

Patrones que conviene llevarse. Una raíz sostiene los dos capítulos y vale la pena contarla: qarav, acercarse, once veces en Números 16–17. La revuelta abre con Moisés diciendo que Jehová acercará a quien escoja, y cierra con la congregación entera gritando que todo el que se acerca, se acerca, muere. Nadie cambió de idea sobre el sacerdocio; cambiaron de idea sobre quererlo. Segundo: la santidad en este capítulo es contagiosa y no pregunta por el motivo. Tercero: las dos señales son opuestas en método —la primera es fuego y un recuento de muertos; la segunda es un palo dejado solo de noche a oscuras. Solo una de las dos detuvo las murmuraciones.

Ecos plantados. Números 18 (ya en estas páginas), que responde la pregunta final de este capítulo describiendo qué cargan los sacerdotes para que no lo cargue nadie más; Hebreos 9:4 (todavía no), que recuerda la vara de Aarón como uno de los tres objetos dentro del arca; Números 20:8–11 (todavía no), donde se vuelve a tomar una vara de delante de Jehová y se usa de manera muy distinta; y el Salmo 106:16–18 (todavía no), que recuenta la revuelta como canción y menciona el fuego pero no la vara.

⚠ Nota sobre el orden: Números está en estas páginas en los capítulos 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, 31, 32, 33 y ahora 34. Los capítulos 35–36 siguen siendo la secuencia abierta.

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