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La Traducción Mister
Una nueva traducción de la Biblia desde el hebreo y el griego
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Juan 8 — La Traducción Mister

A small, brightly lit woman in a white and gold gown kneels on temple steps at the center of an otherwise vast, shadowy interior. To her left, Christ stands in a pale robe, one hand raised, lit by the same shaft of light. A crowd of richly and variously dressed accusers and onlookers, including a man in armor and another in a red robe and turban, presses close around her. Behind them all, soaring into near-total darkness, rises an immense, gilded temple interior with towering columns, a raised dais, and a distant crowd of tiny figures lost in the gloom above.
Cristo y la mujer sorprendida en adulterio
Rembrandt van Rijn, 1644 · National Gallery, Londres

Rembrandt pinta una fantasía holandesa del Templo de Salomón, no la Jerusalén del siglo I, y el anacronismo es todo el sentido de la composición. El verdadero drama de esta escena —una mujer, sola, expuesta, en el centro de una trampa sin respuesta segura— necesitaba un escenario lo bastante grande para empequeñecerla, así que Rembrandt construyó uno desde su propia imaginación: una arquitectura vasta, dorada, que se pierde en la distancia y que traga la mayor parte del panel en sombra, con las figuras reales reducidas a un pequeño grupo intensamente iluminado al pie de una escalinata enorme. El único haz de luz cae exactamente sobre dos personas —la mujer y Cristo—, dejando a sus acusadores, ricamente vestidos y detallados individualmente, solo a medias visibles en el borde mismo de la luz. Pintado en 1644, hoy en la National Gallery de Londres, sobre el pequeño panel de roble que Rembrandt prefería para sus composiciones más íntimas incluso en sus momentos más teatralmente grandiosos.

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1
Ἰησοῦς δὲ ἐπορεύθη εἰς τὸ ὄρος τῶν Ἐλαιῶν.
Pero Jesús fue al monte de los Olivos.nota
2
Ὄρθρου δὲ πάλιν παρεγένετο εἰς τὸ ἱερόν, καὶ πᾶς ὁ λαὸς ἤρχετο· καὶ καθίσας ἐδίδασκεν αὐτούς.
Al amanecer se presentó otra vez en el templo, y todo el pueblo acudía a él; se sentó y comenzó a enseñarles.nota
3
ἄγουσιν δὲ οἱ γραμματεῖς καὶ οἱ Φαρισαῖοι πρὸς αὐτὸν γυναῖκα ἐν μοιχείᾳ καταλήφθεισαν· καὶ στήσαντες αὐτὴν ἐν μέσῳ,
Los escribas y los fariseos le llevaron una mujer sorprendida en adulterio, la pusieron de pie en medio,nota
4
λέγουσιν αὐτῷ, πειράζοντες· Διδάσκαλε, αὕτη ἡ γυνὴ κατελήφθη ἐπʼ αὐτοφόρῳ μοιχευομένη.
y le dijeron: «Maestro, esta mujer fue sorprendida en el mismo acto de cometer adulterio.nota
5
ἐν δὲ τῷ νόμῳ Μωσῆς ἡμῖν ἐνετείλατο τὰς τοιαύτας λιθοβολεῖσθαι· σὺ οὖν τί λέγεις;
En la Ley, Moisés nos ordenó apedrear a tales mujeres. ¿Tú qué dices?»nota
6
τοῦτο δὲ ἔλεγον πειράζοντες αὐτόν, ἵνα ἔχωσιν κατηγορεῖν αὐτοῦ. ὁ δὲ Ἰησοῦς κάτω κύψας, τῷ δακτύλῳ ἔγραφεν εἰς τὴν γῆν, μὴ προσποιούμενος.
Decían esto para ponerlo a prueba, a fin de tener de qué acusarlo. Pero Jesús se agachó y comenzó a escribir en el suelo con el dedo.nota
7
ὡς δὲ ἐπέμενον ἐρωτῶντες αὐτόν, ἀνακύψας εἶπεν πρὸς αὐτούς· Ὁ ἀναμάρτητος ὑμῶν, πρῶτον ἐπʼ αὐτὴν τὸν λίθον βαλέτω.
Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: «El que de ustedes esté sin pecado, que sea el primero en arrojarle una piedra».nota
8
καὶ πάλιν κάτω κύψας ἔγραφεν εἰς τὴν γῆν.
Y agachándose de nuevo, siguió escribiendo en el suelo.nota
9
οἱ δέ, ἀκούσαντες, καὶ ὑπὸ τῆς συνειδήσεως ἐλεγχόμενοι, ἐξήρχοντο εἷς καθʼ εἷς, ἀρξάμενοι ἀπὸ τῶν πρεσβυτέρων· καὶ κατελείφθη μόνος ὁ Ἰησοῦς, καὶ ἡ γυνὴ ἐν μέσῳ οὖσα.
Al oír esto, comenzaron a irse uno por uno, empezando por los más viejos, hasta que Jesús quedó solo, con la mujer todavía de pie allí.nota
10
ἀνακύψας δὲ ὁ Ἰησοῦς, καὶ μηδένα θεασάμενος πλὴν τὴς γυναικός, εἶπεν αὐτῇ· Ποῦ εἰσιν ἐκεῖνοι οἱ κατήγοροί σου; Οὐδείς σε κατέκρινεν;
Jesús se incorporó y le dijo: «Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado?»nota
11
ἡ δὲ εἶπεν· Οὐδείς, κύριε. εἶπεν δὲ ὁ Ἰησοῦς· Οὐδὲ ἐγώ σε κρίνω· πορεύου καὶ μηκέτι ἁμάρτανε.
Ella dijo: «Nadie, señor». Jesús dijo: «Tampoco yo te condeno. Vete, y desde ahora no peques más».nota
12
Πάλιν οὖν αὐτοῖς ἐλάλησεν ὁ Ἰησοῦς λέγων· Ἐγώ εἰμι τὸ φῶς τοῦ κόσμου· ὁ ἀκολουθῶν ἐμοὶ οὐ μὴ περιπατήσῃ ἐν τῇ σκοτίᾳ, ἀλλʼ ἕξει τὸ φῶς τῆς ζωῆς.
Jesús les habló de nuevo, diciendo: «Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará jamás en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida».nota
13
εἶπον οὖν αὐτῷ οἱ Φαρισαῖοι· Σὺ περὶ σεαυτοῦ μαρτυρεῖς· ἡ μαρτυρία σου οὐκ ἔστιν ἀληθής.
Los fariseos le dijeron: «Tú das testimonio de ti mismo; tu testimonio no es válido».nota
14
ἀπεκρίθη Ἰησοῦς καὶ εἶπεν αὐτοῖς· Κἂν ἐγὼ μαρτυρῶ περὶ ἐμαυτοῦ, ἀληθής ἐστιν ἡ μαρτυρία μου, ὅτι οἶδα πόθεν ἦλθον καὶ ποῦ ὑπάγω· ὑμεῖς δὲ οὐκ οἴδατε πόθεν ἔρχομαι ἢ ποῦ ὑπάγω.
Jesús les respondió: «Aunque yo dé testimonio de mí mismo, mi testimonio es válido, porque sé de dónde vine y adonde voy. Pero ustedes no saben de dónde vengo ni adonde voy.nota
15
ὑμεῖς κατὰ τὴν σάρκα κρίνετε, ἐγὼ οὐ κρίνω οὐδένα.
Ustedes juzgan según criterios humanos. Yo no juzgo a nadie.nota
16
καὶ ἐὰν κρίνω δὲ ἐγώ, ἡ κρίσις ἡ ἐμὴ ἀληθινή ἐστιν, ὅτι μόνος οὐκ εἰμί, ἀλλʼ ἐγὼ καὶ ὁ πέμψας με πατήρ.
Y aunque yo juzgue, mi juicio es verdadero, porque no estoy solo —yo, y el Padre que me envió, juzgamos juntos.nota
17
καὶ ἐν τῷ νόμῳ δὲ τῷ ὑμετέρῳ γέγραπται ὅτι δύο ἀνθρώπων ἡ μαρτυρία ἀληθής ἐστιν.
Y en la Ley de ustedes está escrito que el testimonio de dos testigos es válido.nota
18
ἐγώ εἰμι ὁ μαρτυρῶν περὶ ἐμαυτοῦ καὶ μαρτυρεῖ περὶ ἐμοῦ ὁ πέμψας με πατήρ.
Yo soy un testigo que doy testimonio de mí mismo, y el Padre que me envió también da testimonio de mí».nota
19
ἔλεγον οὖν αὐτῷ· Ποῦ ἐστιν ὁ πατήρ σου; ἀπεκρίθη Ἰησοῦς· Οὔτε ἐμὲ οἴδατε οὔτε τὸν πατέρα μου· εἰ ἐμὲ ᾔδειτε, καὶ τὸν πατέρα μου ἂν ᾔδειτε.
Le dijeron: «¿Dónde está tu padre?». Jesús respondió: «Ustedes no me conocen a mí ni a mi Padre. Si me conocieran a mí, conocerían también a mi Padre».nota
20
ταῦτα τὰ ῥήματα ἐλάλησεν ἐν τῷ γαζοφυλακίῳ διδάσκων ἐν τῷ ἱερῷ· καὶ οὐδεὶς ἐπίασεν αὐτόν, ὅτι οὔπω ἐληλύθει ἡ ὥρα αὐτοῦ.
Habló estas palabras mientras enseñaba en el templo, junto al tesoro; y nadie lo arrestó, porque su hora todavía no había llegado.nota
21
Εἶπεν οὖν πάλιν αὐτοῖς· Ἐγὼ ὑπάγω καὶ ζητήσετέ με, καὶ ἐν τῇ ἁμαρτίᾳ ὑμῶν ἀποθανεῖσθε· ὅπου ἐγὼ ὑπάγω ὑμεῖς οὐ δύνασθε ἐλθεῖν.
Les dijo de nuevo: «Yo me voy, y me buscarán, y morirán en su pecado. Adonde yo voy, ustedes no pueden venir».nota
22
ἔλεγον οὖν οἱ Ἰουδαῖοι· Μήτι ἀποκτενεῖ ἑαυτὸν ὅτι λέγει· Ὅπου ἐγὼ ὑπάγω ὑμεῖς οὐ δύνασθε ἐλθεῖν;
Los líderes judíos decían: «¿Se matará a sí mismo, ya que dice: «Adonde yo voy, ustedes no pueden venir»?»nota
23
καὶ ἔλεγεν αὐτοῖς· Ὑμεῖς ἐκ τῶν κάτω ἐστέ, ἐγὼ ἐκ τῶν ἄνω εἰμί· ὑμεῖς ἐκ τούτου τοῦ κόσμου ἐστέ, ἐγὼ οὐκ εἰμὶ ἐκ τοῦ κόσμου τούτου.
Les dijo: «Ustedes son de abajo; yo soy de arriba. Ustedes son de este mundo; yo no soy de este mundo.nota
24
εἶπον οὖν ὑμῖν ὅτι ἀποθανεῖσθε ἐν ταῖς ἁμαρτίαις ὑμῶν· ἐὰν γὰρ μὴ πιστεύσητε ὅτι ἐγώ εἰμι, ἀποθανεῖσθε ἐν ταῖς ἁμαρτίαις ὑμῶν.
Por eso les dije que morirán en sus pecados. Porque si no creen que yo soy, morirán en sus pecados».nota
25
ἔλεγον οὖν αὐτῷ· Σὺ τίς εἶ; εἶπεν αὐτοῖς ὁ Ἰησοῦς· Τὴν ἀρχὴν ὅ τι καὶ λαλῶ ὑμῖν;
Le dijeron: «¿Quién eres tú?». Jesús les dijo: «Precisamente lo que les he estado diciendo desde el principio.nota
26
πολλὰ ἔχω περὶ ὑμῶν λαλεῖν καὶ κρίνειν· ἀλλʼ ὁ πέμψας με ἀληθής ἐστιν, κἀγὼ ἃ ἤκουσα παρʼ αὐτοῦ ταῦτα λαλῶ εἰς τὸν κόσμον.
Mucho tengo que decir y juzgar acerca de ustedes. Pero el que me envió es verdadero, y yo digo al mundo lo que oí de él».nota
27
οὐκ ἔγνωσαν ὅτι τὸν πατέρα αὐτοῖς ἔλεγεν.
No entendieron que les hablaba del Padre.nota
28
εἶπεν οὖν ὁ Ἰησοῦς· Ὅταν ὑψώσητε τὸν υἱὸν τοῦ ἀνθρώπου, τότε γνώσεσθε ὅτι ἐγώ εἰμι, καὶ ἀπʼ ἐμαυτοῦ ποιῶ οὐδέν, ἀλλὰ καθὼς ἐδίδαξέν με ὁ πατὴρ ταῦτα λαλῶ.
Entonces Jesús dijo: «Cuando levanten al Hijo del Hombre, entonces sabrán que yo soy, y que nada hago por mi propia cuenta, sino que digo estas cosas tal como el Padre me enseñó.nota
29
καὶ ὁ πέμψας με μετʼ ἐμοῦ ἐστιν· οὐκ ἀφῆκέν με μόνον ὅτι ἐγὼ τὰ ἀρεστὰ αὐτῷ ποιῶ πάντοτε.
Y el que me envió está conmigo. No me ha dejado solo, porque yo hago siempre lo que le agrada».nota
30
ταῦτα αὐτοῦ λαλοῦντος πολλοὶ ἐπίστευσαν εἰς αὐτόν.
Mientras decía estas cosas, muchos creyeron en él.nota
31
Ἔλεγεν οὖν ὁ Ἰησοῦς πρὸς τοὺς πεπιστευκότας αὐτῷ Ἰουδαίους· Ἐὰν ὑμεῖς μείνητε ἐν τῷ λόγῳ τῷ ἐμῷ, ἀληθῶς μαθηταί μού ἐστε,
Jesús dijo entonces a los judíos que habían creído en él: «Si permanecen en mi palabra, serán verdaderamente mis discípulos,nota
32
καὶ γνώσεσθε τὴν ἀλήθειαν, καὶ ἡ ἀλήθεια ἐλευθερώσει ὑμᾶς.
y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres».nota
33
ἀπεκρίθησαν πρὸς αὐτόν· Σπέρμα Ἀβραάμ ἐσμεν καὶ οὐδενὶ δεδουλεύκαμεν πώποτε· πῶς σὺ λέγεις ὅτι Ἐλεύθεροι γενήσεσθε;
Le respondieron: «Somos descendientes de Abrahán y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: «Serán libres»?»nota
34
Ἀπεκρίθη αὐτοῖς ὁ Ἰησοῦς· Ἀμὴν ἀμὴν λέγω ὑμῖν ὅτι πᾶς ὁ ποιῶν τὴν ἁμαρτίαν δοῦλός ἐστιν τῆς ἁμαρτίας·
Jesús les respondió: «De cierto, de cierto les digo que todo el que comete pecado es esclavo del pecado.nota
35
ὁ δὲ δοῦλος οὐ μένει ἐν τῇ οἰκίᾳ εἰς τὸν αἰῶνα· ὁ υἱὸς μένει εἰς τὸν αἰῶνα.
El esclavo no permanece en la casa para siempre; el hijo permanece para siempre.nota
36
ἐὰν οὖν ὁ υἱὸς ὑμᾶς ἐλευθερώσῃ, ὄντως ἐλεύθεροι ἔσεσθε.
Así que si el Hijo los hace libres, serán verdaderamente libres.nota
37
οἶδα ὅτι σπέρμα Ἀβραάμ ἐστε· ἀλλὰ ζητεῖτέ με ἀποκτεῖναι, ὅτι ὁ λόγος ὁ ἐμὸς οὐ χωρεῖ ἐν ὑμῖν.
Sé que son descendientes de Abrahán; pero procuran matarme, porque mi palabra no halla lugar en ustedes.nota
38
ἃ ἐγὼ ἑώρακα παρὰ τῷ πατρὶ λαλῶ· καὶ ὑμεῖς οὖν ἃ ἠκούσατε παρὰ τοῦ πατρὸς ποιεῖτε.
Yo hablo de lo que he visto junto a mi Padre, y ustedes hacen lo que han oído de su padre».nota
39
Ἀπεκρίθησαν καὶ εἶπαν αὐτῷ· Ὁ πατὴρ ἡμῶν Ἀβραάμ ἐστιν. λέγει αὐτοῖς ὁ Ἰησοῦς· Εἰ τέκνα τοῦ Ἀβραάμ ἐστε τὰ ἔργα τοῦ Ἀβραὰμ ἐποιεῖτε
Le respondieron: «Nuestro padre es Abrahán». Jesús les dijo: «Si fueran hijos de Abrahán, harían las obras de Abrahán.nota
40
νῦν δὲ ζητεῖτέ με ἀποκτεῖναι, ἄνθρωπον ὃς τὴν ἀλήθειαν ὑμῖν λελάληκα ἣν ἤκουσα παρὰ τοῦ θεοῦ· τοῦτο Ἀβραὰμ οὐκ ἐποίησεν.
Pero ahora procuran matarme, a un hombre que les ha dicho la verdad que oí de Dios. Esto Abrahán no lo hizo.nota
41
ὑμεῖς ποιεῖτε τὰ ἔργα τοῦ πατρὸς ὑμῶν. εἶπαν αὐτῷ· Ἡμεῖς ἐκ πορνείας οὐ γεγεννήμεθα· ἕνα πατέρα ἔχομεν τὸν θεόν.
Ustedes hacen las obras de su propio padre». Le dijeron: «Nosotros no nacimos de inmoralidad sexual; tenemos un solo Padre, Dios mismo».nota
42
εἶπεν αὐτοῖς ὁ Ἰησοῦς· Εἰ ὁ θεὸς πατὴρ ὑμῶν ἦν ἠγαπᾶτε ἂν ἐμέ, ἐγὼ γὰρ ἐκ τοῦ θεοῦ ἐξῆλθον καὶ ἥκω· οὐδὲ γὰρ ἀπʼ ἐμαυτοῦ ἐλήλυθα, ἀλλʼ ἐκεῖνός με ἀπέστειλεν.
Jesús les dijo: «Si Dios fuera su Padre, me amarían, porque yo salí de Dios y he venido; no he venido por mi propia cuenta, sino que él me envió.nota
43
διὰ τί τὴν λαλιὰν τὴν ἐμὴν οὐ γινώσκετε; ὅτι οὐ δύνασθε ἀκούειν τὸν λόγον τὸν ἐμόν.
¿Por qué no entienden lo que digo? Porque no pueden soportar oír mi palabra.nota
44
ὑμεῖς ἐκ τοῦ πατρὸς τοῦ διαβόλου ἐστὲ καὶ τὰς ἐπιθυμίας τοῦ πατρὸς ὑμῶν θέλετε ποιεῖν. ἐκεῖνος ἀνθρωποκτόνος ἦν ἀπʼ ἀρχῆς, καὶ ἐν τῇ ἀληθείᾳ οὐκ ἔστηκεν, ὅτι οὐκ ἔστιν ἀλήθεια ἐν αὐτῷ. ὅταν λαλῇ τὸ ψεῦδος, ἐκ τῶν ἰδίων λαλεῖ, ὅτι ψεύστης ἐστὶν καὶ ὁ πατὴρ αὐτοῦ.
Ustedes son de su padre el diablo, y quieren hacer los deseos de su padre. Él fue homicida desde el principio, y no se mantiene en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando dice la mentira, habla de lo que le es propio, porque es mentiroso y padre de la mentira.nota
45
ἐγὼ δὲ ὅτι τὴν ἀλήθειαν λέγω, οὐ πιστεύετέ μοι.
Pero a mí, porque digo la verdad, no me creen.nota
46
τίς ἐξ ὑμῶν ἐλέγχει με περὶ ἁμαρτίας; εἰ ἀλήθειαν λέγω, διὰ τί ὑμεῖς οὐ πιστεύετέ μοι;
¿Quién de ustedes me acusa de pecado? Si digo la verdad, ¿por qué no me creen?nota
47
ὁ ὢν ἐκ τοῦ θεοῦ τὰ ῥήματα τοῦ θεοῦ ἀκούει· διὰ τοῦτο ὑμεῖς οὐκ ἀκούετε ὅτι ἐκ τοῦ θεοῦ οὐκ ἐστέ.
El que es de Dios oye las palabras de Dios. Por eso ustedes no las oyen, porque no son de Dios».nota
48
Ἀπεκρίθησαν οἱ Ἰουδαῖοι καὶ εἶπαν αὐτῷ· Οὐ καλῶς λέγομεν ἡμεῖς ὅτι Σαμαρίτης εἶ σὺ καὶ δαιμόνιον ἔχεις;
Los líderes judíos le respondieron: «¿No decimos bien nosotros que tú eres samaritano y que tienes un demonio?»nota
49
ἀπεκρίθη Ἰησοῦς· Ἐγὼ δαιμόνιον οὐκ ἔχω, ἀλλὰ τιμῶ τὸν πατέρα μου, καὶ ὑμεῖς ἀτιμάζετέ με.
Jesús respondió: «Yo no tengo un demonio; sino que honro a mi Padre, y ustedes me deshonran a mí.nota
50
ἐγὼ δὲ οὐ ζητῶ τὴν δόξαν μου· ἔστιν ὁ ζητῶν καὶ κρίνων.
Yo no busco mi propia gloria; hay quien la busca, y él es el juez.nota
51
ἀμὴν ἀμὴν λέγω ὑμῖν, ἐάν τις τὸν ἐμὸν λόγον τηρήσῃ, θάνατον οὐ μὴ θεωρήσῃ εἰς τὸν αἰῶνα.
De cierto, de cierto les digo, si alguien guarda mi palabra, jamás verá la muerte».nota
52
εἶπον αὐτῷ οἱ Ἰουδαῖοι· Νῦν ἐγνώκαμεν ὅτι δαιμόνιον ἔχεις. Ἀβραὰμ ἀπέθανεν καὶ οἱ προφῆται, καὶ σὺ λέγεις· Ἐάν τις τὸν λόγον μου τηρήσῃ, οὐ μὴ γεύσηται θανάτου εἰς τὸν αἰῶνα·
Los líderes judíos le dijeron: «¡Ahora sabemos que tienes un demonio! Abrahán murió, y también los profetas, y tú dices: «Si alguien guarda mi palabra, jamás probará la muerte».nota
53
μὴ σὺ μείζων εἶ τοῦ πατρὸς ἡμῶν Ἀβραάμ, ὅστις ἀπέθανεν; καὶ οἱ προφῆται ἀπέθανον· τίνα σεαυτὸν ποιεῖς;
¿Eres tú acaso mayor que nuestro padre Abrahán, que murió? También los profetas murieron. ¿Quién te crees que eres?»nota
54
ἀπεκρίθη Ἰησοῦς· Ἐὰν ἐγὼ δοξάσω ἐμαυτόν, ἡ δόξα μου οὐδέν ἐστιν· ἔστιν ὁ πατήρ μου ὁ δοξάζων με, ὃν ὑμεῖς λέγετε ὅτι θεὸς ἡμῶν ἐστιν,
Jesús respondió: «Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria no es nada. Es mi Padre quien me glorifica, de quien ustedes dicen: «Es nuestro Dios».nota
55
καὶ οὐκ ἐγνώκατε αὐτόν, ἐγὼ δὲ οἶδα αὐτόν· κἂν εἴπω ὅτι οὐκ οἶδα αὐτόν, ἔσομαι ὅμοιος ὑμῖν ψεύστης· ἀλλὰ οἶδα αὐτὸν καὶ τὸν λόγον αὐτοῦ τηρῶ.
Ustedes no lo han conocido, pero yo lo conozco. Si dijera que no lo conozco, sería mentiroso como ustedes. Pero yo lo conozco, y guardo su palabra.nota
56
Ἀβραὰμ ὁ πατὴρ ὑμῶν ἠγαλλιάσατο ἵνα ἴδῃ τὴν ἡμέραν τὴν ἐμήν, καὶ εἶδεν καὶ ἐχάρη.
Abrahán, su padre, se regocijó porque había de ver mi día; y lo vio, y se alegró».nota
57
εἶπον οὖν οἱ Ἰουδαῖοι πρὸς αὐτόν· Πεντήκοντα ἔτη οὔπω ἔχεις καὶ Ἀβραὰμ ἑώρακας;
Los líderes judíos le dijeron: «Todavía no tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abrahán?»nota
58
εἶπεν αὐτοῖς Ἰησοῦς· Ἀμὴν ἀμὴν λέγω ὑμῖν, πρὶν Ἀβραὰμ γενέσθαι ἐγὼ εἰμί.
Jesús les dijo: «De cierto, de cierto les digo, antes que Abrahán fuese, yo soy».nota
59
ἦραν οὖν λίθους ἵνα βάλωσιν ἐπʼ αὐτόν· Ἰησοῦς δὲ ἐκρύβη καὶ ἐξῆλθεν ἐκ τοῦ ἱεροῦ.
Entonces tomaron piedras para arrojárselas; pero Jesús se escondió y salió del templo.nota

Notas del traductor

Versículos 1–11 · ⚠ el pasaje que empieza fuera del texto más antiguo de este Evangelio

Este capítulo abre con la historia que esta traducción ya señaló al final del capítulo 7: el relato de la mujer sorprendida en adulterio, tradicionalmente numerado Juan 7:53–8:11, está ausente de los dos Nuevos Testamentos griegos completos más antiguos (el Sinaítico y el Vaticano) y de los papiros más tempranos que cubren este tramo del texto. Aparece primero en manuscritos de la tradición textual occidental, y luego se extiende al texto bizantino que subyace a la Versión King James; en algunas familias de manuscritos flota hacia otros lugares por completo, incluso después de Lucas 21 o al final mismo de este Evangelio — un patrón de movimiento que es en sí mismo una fuerte evidencia de que el pasaje no perteneció originalmente a un lugar fijo. El vocabulario y el estilo griegos también se leen como notablemente distintos del resto de Juan, más cercanos en algunos puntos a Lucas.

Casi todas las traducciones modernas lo siguen imprimiendo, en este lugar tradicional, porque es antiguo —casi con certeza más antiguo que su manuscrito más temprano conservado— y porque nada en la historia misma es doctrinalmente ajeno al resto de los Evangelios; muchos eruditos serios lo consideran una tradición real y libre sobre Jesús que finalmente se asentó aquí. Esta traducción sigue esa práctica casi universal y conserva la historia en su lugar habitual, pero declara con claridad la situación textual en vez de pasarla por alto en silencio.

La historia misma gira en torno a un detalle que el texto nunca explica: qué escribió Jesús en el suelo (vv. 6, 8), dos veces, y que nunca dice en voz alta. Los lectores han conjeturado de todo, desde una lista de los propios pecados de los acusadores hasta una cita de Jeremías 17:13 («los que se apartan de ti serán escritos en la tierra»), pasando por nada más significativo que un gesto para ganar tiempo. El texto no lo aclara, y esta traducción tampoco. Lo que el texto SÍ deja claro es la trampa misma: la ley romana reservaba a Roma la sentencia capital, de modo que exigir públicamente que Jesús ordenara un apedreamiento era un intento de atraparlo desafiando la ley de Moisés o desafiando a Roma, sin ninguna respuesta segura disponible —hasta que él ofrece una tercera opción que ninguno de los dos bandos había planteado. «Que el que esté sin pecado arroje la primera piedra» (v. 7) no anula la pena de la Ley; hace que su EJECUCIÓN dependa de una condición que ninguno de sus acusadores puede reclamar honestamente, y uno por uno, empezando por los más viejos, no pueden.

Versículo 12 · el segundo «yo soy», puesto en escena frente a lámparas reales

«Yo soy la luz del mundo» es el segundo de los siete dichos «yo soy» con predicado expreso de este Evangelio, tras «yo soy el pan de vida» en Juan 6 (ya en estas páginas). Si esta escena continúa en la Fiesta de los Tabernáculos (el escenario de todo el capítulo anterior, y este capítulo no avisa de ningún cambio), la afirmación tiene un telón de fondo literal: el Atrio de las Mujeres de la fiesta se iluminaba con cuatro enormes candelabros de oro, lo bastante altos para verse desde toda la ciudad, encendidos durante las noches de la fiesta mientras los peregrinos bailaban y cantaban debajo de ellos. Frente a esa luz específica y resplandeciente, Jesús dice que la luz que en verdad importa es él mismo —una afirmación que este Evangelio dedicará todo el capítulo siguiente a demostrar en un hombre ciego de nacimiento (Juan 9, todavía no en estas páginas).

Versículos 13–20 · un tecnicismo legal respondido en sus propios términos

La objeción de los fariseos es un punto real del procedimiento legal judío: un testigo no puede certificar su propio testimonio (v. 13). Jesús no niega la regla; aporta el segundo testigo que la regla exige —su Padre (v. 18)—, mientras los que preguntan siguen sin captar que eso es exactamente lo que quiere decir con «mi Padre» (v. 19, v. 27). La escena cierra con un detalle pequeño y fácil de pasar por alto pero con peso real: todo este intercambio ocurre «junto al tesoro» (v. 20), en la parte más pública y transitada de los atrios del templo, y aun así «nadie lo arrestó, porque su hora todavía no había llegado» —la misma frase ya usada en Juan 7:30, que marca un peligro real pero todavía no autorizado a cerrarse.

Versículos 21–30 · ⚠ «si no creen que yo soy» — la frase sin ningún predicado

El versículo 24 es una de las afirmaciones absolutas más escuetas de este Evangelio, y el español tiene que añadir una palabra que el griego no tiene. «Ean mē pisteusēte hoti egō eimi» —literalmente «si no creen que yo soy»— no ofrece ningún predicado en absoluto; toda traducción tiene que insertar algo («yo soy él», «yo soy el que soy», simplemente «yo soy») para que se lea como una oración completa. El griego desnudo deja abierto hasta dónde llega la afirmación, y este capítulo responde esa pregunta definitivamente en el v. 58. La promesa del v. 28 —«cuando levanten al Hijo del Hombre, entonces sabrán que yo soy»— usa el mismo verbo de doble sentido (hypsóo, levantar / exaltar) que este Evangelio ya usó de la serpiente de bronce en Juan 3:14 (ya en estas páginas): la crucifixión misma será la prueba, leída por este Evangelio como una entronización puesta en escena como una ejecución.

Versículos 31–38 · la libertad, y una casa con dos tipos de residente

⚠ La audiencia de todo lo que sigue hasta el v. 47 queda nombrada con precisión en el v. 31, y eso importa para leer lo que viene: «los judíos que habían creído en él». No es una multitud hostil siendo confrontada por un extraño —es Jesús presionando a sus propios nuevos seguidores sobre si su fe es del tipo que perdura («si PERMANECEN en mi palabra») o algo más superficial que no sobrevivirá la prueba, que es exactamente lo que ocurre a lo largo de los dieciséis versículos siguientes. La imagen del esclavo/hijo (vv. 34–36) se apoya en una distinción real del derecho familiar antiguo: un esclavo no tiene lugar garantizado y puede ser vendido o despedido, pero el lugar de un hijo en la casa es permanente por derecho de nacimiento —la libertad, en la imagen de Jesús, no es la ausencia de pertenecer a una casa, sino pertenecer a la correcta, de forma permanente.

Versículos 39–47 · ⚠ el versículo más difícil de este capítulo, y su vida posterior

El versículo 44 —«ustedes son de su padre el diablo»— ha causado más daño a lo largo de la historia que casi cualquier otro versículo único del Nuevo Testamento, usado durante siglos para justificar la violencia contra el pueblo judío como pueblo. Esta traducción declara con claridad por qué ese uso es una mala lectura de lo que el texto realmente dice. Los destinatarios no son el pueblo judío en general, ni siquiera los opositores de Jesús en general —son, según el propio capítulo los nombra en el v. 31, los creyentes-vueltos-dudosos específicos de ESTA conversación, en un argumento que empezó como aliento («si permanecen en mi palabra») y escaló solo a medida que seguían replicando. Jesús, su madre, sus primeros discípulos, el autor de este Evangelio, y los hombres con quienes discute aquí son todos, sin excepción, judíos; toda la escena es un argumento interno dentro del judaismo del Segundo Templo sobre qué significa ser un verdadero hijo de Abrahán, no una acusación hecha desde fuera. ⚠ El propio término griego de este Evangelio, hoi Ioudaioi, traducido aquí y en otros lugares como «los líderes judíos» en vez del más llano y históricamente más cargado «los judíos», es la misma decisión de traducción ya explicada en Juan 1:19 (todavía no traducido a estas páginas en español) —una decisión tomada precisamente porque la traducción genérica se ha leído, erróneamente y con consecuencias reales, como un veredicto sobre un pueblo entero en vez de una descripción de opositores específicos en un argumento específico del siglo I.

Sea lo que sea que signifique el v. 44, se dice sobre una conducta individual en una disputa concreta —mentir, y procurar matar a un hombre por decir la verdad (v. 40)—, no sobre ascendencia o etnicidad; el mismo capítulo tiene a Jesús afirmar, sin ironía, que estas mismas personas SÍ son descendientes físicos de Abrahán (v. 37). La acusación es moral e inmediata, dirigida a personas que en ese mismo momento intentaban activamente matarlo, y esta traducción la reporta como tal, en vez de suavizarla o dejar que un lector importe al siglo I quince siglos de su peor uso posterior.

Versículos 48–53 · un insulto y una acusación, respondidos sin negación ni enojo

«Eres samaritano y tienes un demonio» (v. 48) combina un insulto étnico con la acusación estándar ya hecha en Juan 7:20 (ya en estas páginas). Jesús responde solo a la segunda mitad —no dignifica ni disputa la primera— y pasa directamente a una afirmación nueva y aún mayor: quien guarde su palabra jamás verá la muerte (v. 51). La pregunta que cierra esta sección, «¿quién te crees que eres?» (v. 53), es la misma pregunta hacia la que ha ido construyendo todo este capítulo, y los ocho versículos siguientes la responden tan directamente como este Evangelio jamás lo hará.

Versículos 54–59 · ⚠ «antes que Abrahán fuese, yo soy» — la frase que termina la conversación a pedradas

El versículo 58 completa lo que el v. 24 dejó gramaticalmente abierto, y lo hace con un contraste verbal deliberado. «Antes que Abrahán fuese (aoristo, un evento pasado con un comienzo), yo soy (presente, sin comienzo alguno declarado)» —una colisión deliberada entre un verbo de llegar-a-ser y un verbo de simplemente ser, colocados a ambos lados de la misma frase. Hace eco, en griego, de la propia fórmula con que la Septuaginta traduce el autonombramiento de Dios a Moisés en la zarza ardiente (Éxodo 3:14, ya en estas páginas): egō eimi, «yo soy». ⚠ El estante se divide exactamente a lo largo de esta línea de falla teológica: RV60 y NVI conservan el «yo soy» llano y sin tiempo; la TNM traduce en cambio «yo ya existía» —una posibilidad gramatical real y defendible para un verbo en presente aislado, pero que solo la TNM adopta aquí, coherente con la teología más amplia de esa traducción según la cual Jesús no es coeterno con el Padre. Esta traducción sigue la lectura mayoritaria y reporta la alternativa en vez de esconderla.

La respuesta es inmediata e inequívoca: tomaron piedras (v. 59) —la pena estándar del siglo I por blasfemia, ante una afirmación oída como nada menos que tomar para sí el propio nombre divino. Jesús no corrige lo que oyeron.

Patrones que vale llevar adelante.

⚠ Decisiones de traducción. Hoi Ioudaioi se mantuvo como «los líderes judíos» a lo largo de este capítulo, coherente con la decisión ya explicada en Juan 1:19 (todavía no traducido a estas páginas en español) y continuada en Juan 7 —excepto en el v. 31, donde se conserva exactamente la propia frase del texto, «los judíos que habían creído en él», porque todo el sentido del versículo es que se trata de correligionarios judíos creyentes, no de opositores. Egō eimi se señaló sin predicado añadido donde el griego genuinamente lo omite (v. 24, v. 28, v. 58), para que un lector en español pueda ver la misma construcción desnuda avanzando hacia el mismo climáx tres veces.

Ecos pagados. «Yo soy la luz del mundo» (v. 12) es el segundo de los siete dichos «yo soy» con predicado que este Evangelio abrió en Juan 6 con el pan de vida. El Hijo del Hombre levantado (v. 28) cumple la imagen de la serpiente de bronce plantada en Juan 3:14. Y «su hora todavía no había llegado» (v. 20) es el mismo reloj que ya corría en Juan 7:30.

Ecos sembrados. La afirmación de la luz del mundo (v. 12) queda puesta en escena para una demostración directa un capítulo después, en un hombre ciego de nacimiento (Juan 9, todavía no en estas páginas). El intento de apedreamiento que cierra este capítulo (v. 59) es el primero de varios; no será el que tenga éxito. Y el argumento del Padre como testigo abierto aquí (vv. 13–18) no es la última palabra de este Evangelio sobre quién da testimonio de quién.

Dejado abierto a propósito. Qué escribió Jesús en el suelo (vv. 6, 8) —el texto nunca lo dice, y esta traducción no conjetura en su nombre. Si el pasaje de la mujer adúltera pertenece en verdad a este lugar exacto del libro, dado cuán distinto se mueve por la tradición manuscrita —reportado, no resuelto. Y todo el peso del v. 44, declarado con llaneza como un cargo dentro de un argumento, en vez de suavizado hacia algo más seguro o amplificado hacia algo que nunca trató sobre un pueblo como pueblo.

Próximo capítulo de este libro, cuando se traduzca: Juan 9, el hombre ciego de nacimiento —donde «yo soy la luz del mundo» recibe su demostración, y el hombre sanado es expulsado de la sinagoga por decirlo.

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