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La Traducción Mister
Una nueva traducción de la Biblia desde el hebreo y el griego
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Lamentaciones 3 — La Traducción Mister

1
אֲנִי הַגֶּבֶר רָאָה עֳנִי, בְּשֵׁבֶט עֶבְרָתוֹ.
א Yo soy el hombre que ha visto aflicción bajo la vara de su furor.nota
2
אוֹתִי נָהַג וַיֹּלַךְ, חֹשֶׁךְ וְלֹא-אוֹר.
א A mí me ha llevado y me ha hecho andar en tinieblas y no en luz.nota
3
אַךְ בִּי יָשֻׁב יַהֲפֹךְ יָדוֹ, כָּל-הַיּוֹם.  {ס}
א Ciertamente contra mí vuelve su mano una y otra vez, todo el día.nota
4
בִּלָּה בְשָׂרִי וְעוֹרִי, שִׁבַּר עַצְמוֹתָי.
ב Ha consumido mi carne y mi piel; ha quebrado mis huesos.nota
5
בָּנָה עָלַי וַיַּקַּף, רֹאשׁ וּתְלָאָה.
ב Ha edificado contra mí y me ha rodeado de amargura y fatiga.nota
6
בְּמַחֲשַׁכִּים הוֹשִׁיבַנִי, כְּמֵתֵי עוֹלָם.  {ס}
ב Me ha hecho habitar en lugares oscuros, como los muertos de siempre.nota
7
גָּדַר בַּעֲדִי וְלֹא אֵצֵא, הִכְבִּיד נְחָשְׁתִּי.
ג Me ha cercado de un muro para que no salga; ha hecho pesadas mis cadenas.nota
8
גַּם כִּי אֶזְעַק וַאֲשַׁוֵּעַ, שָׂתַם תְּפִלָּתִי.
ג Aun cuando clamo y pido auxilio, cierra el paso a mi oración.nota
9
גָּדַר דְּרָכַי בְּגָזִית, נְתִיבֹתַי עִוָּה.  {ס}
ג Ha cercado mis caminos con piedra labrada; ha torcido mis sendas.nota
10
דֹּב אֹרֵב הוּא לִי, אריה אֲרִי בְּמִסְתָּרִים.
ד Es para mí como un oso al acecho, como un león escondido.nota
11
דְּרָכַי סוֹרֵר וַיְפַשְּׁחֵנִי, שָׂמַנִי שֹׁמֵם.
ד Ha desviado mis caminos y me ha despedazado; me ha dejado desolado.nota
12
דָּרַךְ קַשְׁתּוֹ וַיַּצִּיבֵנִי, כַּמַּטָּרָא לַחֵץ.  {ס}
ד Ha entesado su arco y me ha puesto como blanco para la flecha.nota
13
הֵבִיא, בְּכִלְיֹתָי, בְּנֵי, אַשְׁפָּתוֹ.
ה Ha hecho entrar en mis riñones los hijos de su aljaba.nota
14
הָיִיתִי שְּׂחֹק לְכָל-עַמִּי, נְגִינָתָם כָּל-הַיּוֹם.
ה He venido a ser motivo de burla para todo mi pueblo, su cancioncilla todo el día.nota
15
הִשְׂבִּיעַנִי בַמְּרוֹרִים, הִרְוַנִי לַעֲנָה.  {ס}
ה Me ha saciado de amarguras; me ha embriagado de ajenjo.nota
16
וַיַּגְרֵס בֶּחָצָץ שִׁנָּי, הִכְפִּישַׁנִי בָּאֵפֶר.
ו Ha quebrado mis dientes con guijarros; me ha hundido en la ceniza.nota
17
וַתִּזְנַח מִשָּׁלוֹם נַפְשִׁי, נָשִׁיתִי טוֹבָה.
ו Mi alma ha sido apartada de la paz; he olvidado lo que es el bienestar.nota
18
וָאֹמַר אָבַד נִצְחִי, וְתוֹחַלְתִּי מֵיְהוָה.  {ס}
ו Y dije: pereció mi fuerza, y mi esperanza en Jehová.nota
19
זְכָר-עָנְיִי וּמְרוּדִי, לַעֲנָה וָרֹאשׁ.
ז Recuerda mi aflicción y mi andar errante, el ajenjo y la amargura.nota
20
זָכוֹר תִּזְכּוֹר, ותשיח וְתָשׁוֹחַ עָלַי נַפְשִׁי.
ז Bien lo recuerda mi alma, y se abate dentro de mí.nota
21
זֹאת אָשִׁיב אֶל-לִבִּי, עַל-כֵּן אוֹחִיל.  {ס}
ז Pero esto traigo a mi corazón, y por eso tengo esperanza:nota
22
חַסְדֵי יְהוָה כִּי לֹא-תָמְנוּ, כִּי לֹא-כָלוּ רַחֲמָיו.
ח El amor entrañable de Jehová jamás cesa; nunca se agotan sus compasiones.nota
23
חֲדָשִׁים, לַבְּקָרִים, רַבָּה, אֱמוּנָתֶךָ.
ח Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.nota
24
חֶלְקִי יְהוָה אָמְרָה נַפְשִׁי, עַל-כֵּן אוֹחִיל לוֹ.  {ס}
ח Mi porción es Jehová, dice mi alma; por eso en él esperaré.nota
25
טוֹב יְהוָה לְקֹוָו, לְנֶפֶשׁ תִּדְרְשֶׁנּוּ.
ט Bueno es Jehová para los que en él esperan, para el alma que lo busca.nota
26
טוֹב וְיָחִיל וְדוּמָם, לִתְשׁוּעַת יְהוָה.
ט Bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová.nota
27
טוֹב לַגֶּבֶר, כִּי-יִשָּׂא עֹל בִּנְעוּרָיו.  {ס}
ט Bueno es para el hombre llevar el yugo desde su juventud.nota
28
יֵשֵׁב בָּדָד וְיִדֹּם, כִּי נָטַל עָלָיו.
י Que se siente solo y calle, porque se lo ha impuesto.nota
29
יִתֵּן בֶּעָפָר פִּיהוּ, אוּלַי יֵשׁ תִּקְוָה.
י Que ponga su boca en el polvo — quizá todavía haya esperanza.nota
30
יִתֵּן לְמַכֵּהוּ לֶחִי, יִשְׂבַּע בְּחֶרְפָּה.  {ס}
י Que ofrezca la mejilla al que lo hiere; que se sacie de afrenta.nota
31
כִּי לֹא יִזְנַח לְעוֹלָם, אֲדֹנָי.
כ Porque el Señor no rechaza para siempre.nota
32
כִּי אִם-הוֹגָה, וְרִחַם כְּרֹב חֲסָדָיו.
כ Aunque aflige, también se compadece según la abundancia de su amor entrañable.nota
33
כִּי לֹא עִנָּה מִלִּבּוֹ, וַיַּגֶּה בְּנֵי-אִישׁ.  {ס}
כ Porque no aflige de corazón, ni entristece de buena gana a los hijos de los hombres.nota
34
לְדַכֵּא תַּחַת רַגְלָיו, כֹּל אֲסִירֵי אָרֶץ.
ל Aplastar bajo los pies a todos los prisioneros de la tierra,nota
35
לְהַטּוֹת, מִשְׁפַּט-גָּבֶר, נֶגֶד, פְּנֵי עֶלְיוֹן.
ל negar la justicia a un hombre delante del Altísimo,nota
36
לְעַוֵּת אָדָם בְּרִיבוֹ, אֲדֹנָי לֹא רָאָה.  {ס}
ל pervertir a alguien en su propia causa — el Señor no lo aprueba.nota
37
מִי זֶה אָמַר וַתֶּהִי, אֲדֹנָי לֹא צִוָּה.
מ ¿Quién es aquel que dice, y esto sucede, si el Señor no lo ha mandado?nota
38
מִפִּי עֶלְיוֹן לֹא תֵצֵא, הָרָעוֹת וְהַטּוֹב.
מ ¿No salen de la boca del Altísimo tanto el mal como el bien?nota
39
מַה-יִּתְאוֹנֵן אָדָם חָי, גֶּבֶר עַל-חֲטָאָו.  {ס}
מ ¿Por qué se queja el hombre viviente, el varón, por el castigo de sus pecados?nota
40
נַחְפְּשָׂה דְרָכֵינוּ וְנַחְקֹרָה, וְנָשׁוּבָה עַד-יְהוָה.
נ Busquemos y examinemos nuestros caminos, y volvamos a Jehová.nota
41
נִשָּׂא לְבָבֵנוּ אֶל-כַּפָּיִם, אֶל-אֵל בַּשָּׁמָיִם.
נ Alcemos nuestro corazón y nuestras manos a Dios en los cielos.nota
42
נַחְנוּ פָשַׁעְנוּ וּמָרִינוּ, אַתָּה לֹא סָלָחְתָּ.  {ס}
נ Nosotros hemos transgredido y nos hemos rebelado; tú no has perdonado.nota
43
סַכּוֹתָה בָאַף וַתִּרְדְּפֵנוּ, הָרַגְתָּ לֹא חָמָלְתָּ.
ס Te has cubierto de furor y nos has perseguido; has matado sin tener piedad.nota
44
סַכּוֹתָה בֶעָנָן לָךְ, מֵעֲבוֹר תְּפִלָּה.
ס Te has cubierto de una nube, para que no pase la oración.nota
45
סְחִי וּמָאוֹס תְּשִׂימֵנוּ, בְּקֶרֶב הָעַמִּים.  {ס}
ס Nos has hecho escoria y desecho en medio de los pueblos.nota
46
פָּצוּ עָלֵינוּ פִּיהֶם, כָּל-אֹיְבֵינוּ.
פ Todos nuestros enemigos han abierto su boca contra nosotros.nota
47
פַּחַד וָפַחַת הָיָה לָנוּ, הַשֵּׁאת וְהַשָּׁבֶר.
פ Terror y foso han venido sobre nosotros, devastación y quebranto.nota
48
פַּלְגֵי-מַיִם תֵּרַד עֵינִי, עַל-שֶׁבֶר בַּת-עַמִּי.  {ס}
פ Ríos de agua derraman mis ojos, por el quebranto de la hija de mi pueblo.nota
49
עֵינִי נִגְּרָה וְלֹא תִדְמֶה, מֵאֵין הֲפֻגוֹת.
ע Mis ojos manan sin cesar, sin ningún alivio,nota
50
עַד-יַשְׁקִיף וְיֵרֶא, יְהוָה מִשָּׁמָיִם.
ע hasta que Jehová mire y vea desde los cielos.nota
51
עֵינִי עוֹלְלָה לְנַפְשִׁי, מִכֹּל בְּנוֹת עִירִי.  {ס}
ע Mis ojos afligen mi alma, por todas las hijas de mi ciudad.nota
52
צוֹד צָדוּנִי כַּצִּפּוֹר, אֹיְבַי חִנָּם.
צ Me han dado caza como a un ave los que sin causa son mis enemigos.nota
53
צָמְתוּ בַבּוֹר חַיָּי, וַיַּדּוּ-אֶבֶן בִּי.
צ Silenciaron mi vida en la cisterna, y echaron una piedra sobre mí.nota
54
צָפוּ-מַיִם עַל-רֹאשִׁי, אָמַרְתִּי נִגְזָרְתִּי.  {ס}
צ Las aguas fluyeron sobre mi cabeza; dije: estoy perdido.nota
55
קָרָאתִי שִׁמְךָ יְהוָה, מִבּוֹר תַּחְתִּיּוֹת.
ק Invoqué tu nombre, oh Jehová, desde lo más profundo de la cisterna.nota
56
קוֹלִי, שָׁמָעְתָּ:  אַל-תַּעְלֵם אָזְנְךָ לְרַוְחָתִי, לְשַׁוְעָתִי.
ק Oíste mi voz: no escondas tu oído a mi alivio, a mi clamor de auxilio.nota
57
קָרַבְתָּ בְּיוֹם אֶקְרָאֶךָּ, אָמַרְתָּ אַל-תִּירָא.  {ס}
ק Te acercaste el día que te invoqué; dijiste: no temas.nota
58
רַבְתָּ אֲדֹנָי רִיבֵי נַפְשִׁי, גָּאַלְתָּ חַיָּי.
ר Has defendido, oh Señor, la causa de mi alma; has redimido mi vida.nota
59
רָאִיתָה יְהוָה עַוָּתָתִי, שָׁפְטָה מִשְׁפָּטִי.
ר Has visto, oh Jehová, mi agravio; juzga mi causa.nota
60
רָאִיתָה, כָּל-נִקְמָתָם--כָּל-מַחְשְׁבֹתָם, לִי.  {ס}
ר Has visto toda su venganza, todos sus planes contra mí.nota
61
שָׁמַעְתָּ חֶרְפָּתָם יְהוָה, כָּל-מַחְשְׁבֹתָם עָלָי.
ש Has oído su afrenta, oh Jehová, todos sus planes contra mí,nota
62
שִׂפְתֵי קָמַי וְהֶגְיוֹנָם, עָלַי כָּל-הַיּוֹם.
ש los labios de los que se levantan contra mí, y su susurro contra mí todo el día.nota
63
שִׁבְתָּם וְקִימָתָם הַבִּיטָה, אֲנִי מַנְגִּינָתָם.  {ס}
ש Mira cómo se sientan y cómo se levantan — yo soy su cancioncilla.nota
64
תָּשִׁיב לָהֶם גְּמוּל יְהוָה, כְּמַעֲשֵׂה יְדֵיהֶם.
ת Les darás su pago, oh Jehová, conforme a la obra de sus manos.nota
65
תִּתֵּן לָהֶם מְגִנַּת-לֵב, תַּאֲלָתְךָ לָהֶם.
ת Les darás dureza de corazón; tu maldición sea sobre ellos.nota
66
תִּרְדֹּף בְּאַף וְתַשְׁמִידֵם, מִתַּחַת שְׁמֵי יְהוָה.  {פ}
ת Los perseguirás con furor y los destruirás de debajo de los cielos de Jehová.nota

Notas del traductor

Versículos 1–6 · el hombre, y un capítulo distinto a todos los demás de este libro

Veintidós letras, tres versículos cada una — el poema más disciplinado de un libro ya construido enteramente sobre la disciplina. Los capítulos 1, 2 y 4 son cada uno un acróstico simple, veintidós versículos, una letra hebrea abriendo cada uno. El capítulo 3 TRIPLICA la restricción: cada una de las veintidós letras abre tres versículos consecutivos, sesenta y seis líneas en total, y la marca de letra impresa en cada versículo de esta traducción muestra el patrón directamente — obsérvese cómo se repite tres veces antes de pasar a la letra siguiente. El capítulo 5 conserva el NÚMERO de veintidós versículos sin el acróstico mismo, como si la forma estuviera ya demasiado agotada para sostenerse. Estructuralmente, este capítulo se sitúa en el centro exacto del libro y exige más de su propia forma que ningún otro — sea lo que sea lo demás que está haciendo, el poeta ha elegido trabajar más duro, formalmente, justo en el punto de mayor angustia personal.

«Yo soy el hombre.» Todos los demás capítulos de Lamentaciones hablan de forma colectiva — la ciudad, personificada como una mujer de luto; el poeta describiendo lo que le ha sucedido «a ella». El capítulo 3 abandona por completo ese marco y se abre en una sola voz, anónima, en primera persona: guéver, no la palabra ordinaria para «hombre» (ish) sino una que lleva un matiz de fuerza o posición — un VARÓN, específicamente, reducido a la aflicción. Tanto la tradición judía como la cristiana han leído largamente este «yo» como el propio Jeremías, el autor tradicional de todo el libro, aunque el texto nunca lo nombra; otros leen un sufriente más universal y representativo, un Cualquiera que representa a toda la ciudad sitiada. Ambas lecturas conviven en este proyecto sin someterse a votación — el anonimato puede ser precisamente el punto, dejando que cada lector posterior entre en la misma voz en primera persona.

Versículos 7–18 · cercado, cazado, y una fuerza que se agota

El catálogo de aflicción que abre este capítulo se construye sin un solo versículo de alívio durante dieciocho líneas seguidas — cercado sin salida (v. 7), la oración misma cerrada (v. 8), un oso y un león al acecho (v. 10), un arco de arquero entesado y el hablante puesto como blanco (v. 12), flechas que alcanzan los riñones (v. 13, el asiento del sentimiento más profundo en la anatomía hebrea, no un órgano nombrado solo por precisión anátomica), dientes triturados con guijarros (v. 16), y un alma que «ha olvidado lo que es el bienestar» (v. 17). Termina en la línea más llana posible: «pereció mi fuerza, y mi esperanza en Jehová» (v. 18) — la palabra traducida «esperanza» aquí, tojelet, es la misma palabra que el capítulo volverá a usar en el v. 21, al otro lado del giro que está a punto de suceder. El poeta no salta la desesperación para llegar al consuelo; la declara tan llana y completamente como puede declararse, usando la misma palabra que la esperanza necesitará reclamar tres versículos después.

Versículos 19–24 · «grande es tu fidelidad» — las seis palabras más famosas del libro

El giro. El v. 18 terminó con la esperanza pereciendo; el v. 20 recuerda la aflicción «bien» y se «abate» por ella — todavía dentro de la oscuridad. Entonces el v. 21, sin ningún suceso externo que lo explique, dice simplemente: «Pero esto traigo a mi corazón, y por eso tengo esperanza.» «Esto» no es un hecho nuevo sobre el mundo; es una decisión de recordar algo YA VERDADERO que el duelo había desplazado. Todo el giro del capítulo, y posiblemente del libro entero, sucede dentro de una pequeña cláusula hebrea sin cambio de sujeto ni información nueva — solo un recuerdo elegido.

Chesed y emunáh, en un mismo aliento. El jasdei Jehová del v. 22 — su AMOR ENTRAÑABLE, LEAL AL PACTO, plural en hebreo como si contara cada acto individual de él — «jamás cesa», y sus compasiones (rajamím, construido sobre la palabra para el vientre) «nunca se agotan». El v. 23 responde con la afirmación gemela: son «nuevas cada mañana», y rabbáh emunatejá — GRANDE ES TU FIDELIDAD. Esta es la línea más citada de Lamentaciones, la fuente del himno de Thomas Chisholm de 1923 con el mismo título en inglés («mañana tras mañana veo nuevas misericordias» toma prestada tanto la imagen como el momento directamente de este versículo) — y vale la pena leer el hebreo más allá de la paráfrasis del himno: emunáh no es una vaga confiabilidad sino firmeza, la misma raíz detrás de «amén», algo sobre lo que se puede APOYARSE. Un capítulo que acaba de pasar dieciocho versículos catalogando lo que Dios ha hecho CONTRA el hablante gira, en su centro estructural exacto, a alabar lo que Dios ES — no un cambio en las circunstancias, un cambio en qué hecho elige sostener el hablante.

Versículos 25–33 · esperar en silencio, el yugo, y un Dios a quien esto no le agrada

Tres dichos sobre la paciente resistencia (vv. 25–27), cada uno abriendo con la palabra «bueno» (tov): Jehová es bueno para los que en él esperan; es bueno esperar EN SILENCIO (dumám, silencio, la misma raíz detrás del sustantivo demamáh en el famoso «silbo apacible y delicado» de 1 Reyes 19, todavía no en estas páginas); y es bueno para el hombre llevar el yugo DESDE SU JUVENTUD — la disciplina aceptada temprano, mientras aún hay tiempo para ser formado por ella. Lo que sigue no es resignación estoica sino algo más cercano a la sumisión no violenta: sentarse solo y callar (v. 28), poner la boca en el polvo (v. 29, una postura de humillación total), ofrecer la mejilla al que hiere (v. 30) — lenguaje que lectores posteriores han oído resonar en la enseñanza del Sermón del Monte sobre poner la otra mejilla, aunque este proyecto reporta la resonancia sin afirmar una dependencia literaria directa seis siglos antes.

«No aflige de corazón.» Los versículos 31–33 hacen la afirmación teológica más clara del capítulo: Dios no rechazará para siempre (v. 31); aunque causa aflicción, muestra compasión «según la abundancia de su amor entrañable» (v. 32, el mismo jésed del v. 22); y — la frase hacia la que esta sección ha estado construyendo — «no aflige de corazón, ni entristece de buena gana a los hijos de los hombres» (v. 33). El sufrimiento catalogado en los versículos 1–18 no se niega ni se suaviza; se coloca dentro de una afirmación de que el Dios que lo inflige no lo hace con gusto. ⚠ Los versículos 31 al 39 también cambian, en el hebreo, del nombre divino Jehová al título Adonái, «el Señor» — nueve versículos seguidos con un título distinto, justo en el giro teológico del capítulo, antes de que el nombre Jehová regrese en la llamada a volver del v. 40.

Versículos 34–39 · lo que el Señor NO aprueba, y una pregunta difícil sobre la queja

Una lista breve y densa de injusticias que el texto afirma que Dios no sanciona — aplastar bajo los pies a los prisioneros (v. 34), negar a un hombre justicia «delante del Altísimo» (v. 35, como si la injusticia hecha en cualquier lugar se hiciera delante de él), pervertir a alguien en su propia causa (v. 36). Luego el argumento se aprieta en pura teodicea: nada sucede a menos que el Señor lo haya mandado (v. 37); ¿no salen de la boca del Altísimo tanto el mal COMO el bien? (v. 38, una afirmación que este libro no suaviza en «solo el bien viene de Dios»); así que ¿por qué se queja un hombre viviente del castigo de sus propios pecados? (v. 39). La lógica es incómoda a propósito — sostiene a Dios soberano sobre el desastre y, en el mismo aliento, hace responsable al que sufre de lo que lo provocó — y el capítulo no resuelve la tensión antes de pasar directamente a un llamado al examen de conciencia.

Versículos 40–42 · «busquemos» — la voz pasa de yo a nosotros

Tres versículos, y la persona gramatical de todo el poema cambia por primera vez: después de cuarenta versículos de un «yo» solitario, el v. 40 se abre en un cohortativo plural — «BUSQUEMOS y examinemos nuestros caminos, y volvamos a Jehová» — y permanece en plural hasta el v. 47. El giro del sufriente individual hacia la esperanza (vv. 19–24) se convierte aquí en una invitación extendida a toda la comunidad: no solo yo recuerdo y espero, sino examinémonos juntos y volvamos. El v. 42 declara la confesión tan llanamente como cualquier cosa en el libro: «Nosotros hemos transgredido y nos hemos rebelado; tú no has perdonado.» La admisión de culpa y el reporte de que el perdón aún no ha llegado se sitúan en la misma frase, sin intento de suavizar la segunda mitad.

Versículos 43–51 · regresa el furor, y un par de letras vuelve a intercambiar lugares

El «nosotros» plural que se abrió en confesión (vv. 40–42) no permanece mucho tiempo en la esperanza: los versículos 43–45 regresan al lamento crudo, ahora dirigido directamente a Dios en segunda persona — «te has cubierto de furor y nos has perseguido… te has cubierto de una nube, para que no pase la oración» (v. 43–44), exactamente lo opuesto de un Dios que escucha. La comunidad ha sido hecha «escoria y desecho en medio de los pueblos» (v. 45). Para el v. 48 la voz se estrecha de nuevo a un solo «mis ojos» derramando lágrimas — el movimiento inquieto propio del poema entre lo personal y lo colectivo, sin asentarse permanentemente en ninguno de los dos.

Pe antes de áyin, otra vez — y esta vez con una respuesta arqueológica. El par de letras de este capítulo en la posición 16–17 corre PE (vv. 46–48) y luego ÁYIN (vv. 49–51) — lo inverso del orden hebreo estándar. La propia nota de Lamentaciones 2 sobre el mismo intercambio allí (vv. 16–17) ya nombraba esto como uno de tres capítulos que lo hacen — «aquí, y en los capítulos 3 y 4, las letras dieciséis y diecisiete están intercambiadas» — y el capítulo 3 ahora cumple esa promesa exactamente como se declaró. La entrada del diccionario sobre el acróstico rastrea la inversión hasta un hallazgo arqueológico real: un abecedario (una copia de práctica de todo el alfabeto en orden) descubierto en Kuntillet Ajrud también escribe PE antes de ÁYIN, siglos antes de que se compusiera Lamentaciones — y este proyecto puede añadir directamente a eso. Un segundo hallazgo independiente, un abecedario en un tiesto excavado en Izbet Sartah en 1976, fechado hacia el siglo XII–X a.e.c., hace lo mismo, al igual que una inscripción relacionada en Tel Zayit. Tres hallazgos separados, no uno, apuntan lejos del error de copista y hacia dos órdenes alfabéticos hebreos genuinamente competidores, igualmente estándar, que circulaban en el antiguo Israel — y los capítulos 2, 3 y 4 de este libro simplemente siguieron el menos común, un fósil real de una tradición alfabética perdida, preservado por accidente en un poema sobre la caída de Jerusalén.

Versículos 52–57 · cazado como un ave, arrojado a una cisterna, y escuchado

La voz singular regresa por completo, y con ella las imágenes más vívidas del capítulo: cazado como un ave por enemigos «sin causa» (v. 52 — jinnám, la misma raíz que el diccionario de este proyecto ya rastrea desde el «¿acaso de balde?» de Job 1:9; Juan 15:25 cita la misma frase hebrea de un salmo, no de este versículo, pero la palabra misma es un hilo pequeño que atraviesa varios relatos bíblicos de sufrimiento que se nombran a sí mismos como inmerecidos); «silenciaron mi vida en la cisterna, y echaron una piedra sobre mí» (v. 53) — una imagen cercana a la muerte lo bastante parecida a la propia prueba de Jeremías, arrojado a una cisterna llena de lodo y dejado para morir (un episodio que este proyecto aún no ha traducido, aunque otros enfrentamientos del profeta con funcionarios hostiles ya están en estas páginas en Jeremías 20) que muchos lectores oyen ambos como la descripción del mismo tipo de suceso, sea o no la misma ocasión literal. Las aguas suben sobre la cabeza del hablante (v. 54); y entonces el giro — «invoqué tu nombre, oh Jehová, desde lo más profundo de la cisterna… oíste mi voz… te acercaste… dijiste: NO TEMAS» (v. 55–57). El segundo giro de esperanza del capítulo es más pequeño y más concreto que el primero: no una afirmación general sobre el carácter de Dios, sino el recuerdo específico de un rescate específico, en el fondo mismo de la cisterna.

Versículos 58–66 · una causa defendida, y un capítulo que termina sin resolverse

El recuerdo del rescate de los versículos 55–57 se convierte en una demanda legal: «has defendido la causa de mi alma; has redimido mi vida» (v. 58), y sobre esa base el hablante pide a Dios que actúe de nuevo — «has visto mi agravio… juzga mi causa» (v. 59), «has visto toda su venganza, todos sus planes contra mí» (v. 60). El capítulo que se abrió con un sufrimiento inmerecido cierra pidiendo que ese sufrimiento sea respondido de la misma manera, contra los enemigos que lo infligieron — «les darás su pago… conforme a la obra de sus manos… los perseguirás con furor y los destruirás» (vv. 64–66). ⚠ Este proyecto reporta, más que resuelve, la incomodidad que muchos lectores sienten ante un capítulo que atravesó «grande es tu fidelidad» solo para cerrar con un llamado sin suavizar a la destrucción del enemigo — el mismo patrón que describe la propia nota del Salmo 139, donde el ruego final de ser examinado sigue, en lugar de reemplazar, a una petición anterior de que Dios mate a los enemigos del salmista. La esperanza de los versículos 19–24 y la imprecación de los versículos 64–66 no se presentan en el texto como contradiciéndose entre sí; están una junto a la otra, ambas dirigidas al mismo Dios, en el mismo poema de sesenta y seis versículos.

Patrones que conviene seguir

Lo que hace único a este capítulo. Es el único acróstico del libro que triplica su propia disciplina (tres versículos por letra en lugar de uno), el único capítulo con una voz individual en primera persona en lugar de una colectiva, y el único capítulo que contiene un giro sostenido hacia la esperanza explícita — dos veces, una general (vv. 19–24) y otra concreta (vv. 55–57) — antes de cerrar con un ruego sin resolver de venganza. Estructural y teológicamente, se sitúa en el centro del libro y lleva la mayor parte de su peso argumentativo.

Dónde esta traducción se alinea con la lectura literal: conservar guéver como «el hombre» en lugar de un «yo» genérico (v. 1), preservar el cambio de nombre Adonái/Jehová a lo largo de los vv. 31–39 en lugar de aplanar ambos a «el Señor», e imprimir la letra acróstica de cada versículo como este proyecto ya hace para los capítulos 1 y 2 — aquí triplicada, para que el patrón sea visible directamente en lugar de solo descrito.

Dónde sigue su propio camino: la identidad de «el hombre» se reporta como una pregunta abierta (el propio Jeremías, por tradición, o un sufriente representativo) en lugar de resolverse; y la tensión propia del capítulo entre esperanza e imprecación se deja en pie, sin armonizar.

Próxima entrega de este libro: Lamentaciones 4, todavía no en estas páginas, donde el acróstico vuelve a un versículo por letra, el intercambio pe/áyin continúa, y los hijos de la ciudad vuelven a pasar hambre en las calles.

Ver este capítulo en inglés (con la biblioteca y más notas) →