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La Traducción Mister
Una nueva traducción de la Biblia desde el hebreo y el griego
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Sofonías 1 — La Traducción Mister

1
דְּבַר-יְהוָה אֲשֶׁר הָיָה, אֶל-צְפַנְיָה בֶּן-כּוּשִׁי בֶן-גְּדַלְיָה, בֶּן-אֲמַרְיָה, בֶּן-חִזְקִיָּה--בִּימֵי יֹאשִׁיָּהוּ בֶן-אָמוֹן, מֶלֶךְ יְהוּדָה.
La palabra de Jehová que vino a Sofonías, hijo de Cusi, hijo de Gedalías, hijo de Amarías, hijo de Ezequías, en días de Josías hijo de Amón, rey de Judá.nota
2
אָסֹף אָסֵף כֹּל, מֵעַל פְּנֵי הָאֲדָמָה--נְאֻם-יְהוָה.
Arrasaré por completo todo de sobre la faz de la tierra, declara Jehová.nota
3
אָסֵף אָדָם וּבְהֵמָה, אָסֵף עוֹף-הַשָּׁמַיִם וּדְגֵי הַיָּם, וְהַמַּכְשֵׁלוֹת, אֶת-הָרְשָׁעִים; וְהִכְרַתִּי אֶת-הָאָדָם, מֵעַל פְּנֵי הָאֲדָמָה--נְאֻם-יְהוָה.
Arrasaré al hombre y a la bestia; arrasaré las aves del cielo y los peces del mar, y los tropiezos junto con los impíos; y cortaré al hombre de sobre la faz de la tierra, declara Jehová.nota
4
וְנָטִיתִי יָדִי עַל-יְהוּדָה, וְעַל כָּל-יוֹשְׁבֵי יְרוּשָׁלִָם; וְהִכְרַתִּי מִן-הַמָּקוֹם הַזֶּה, אֶת-שְׁאָר הַבַּעַל--אֶת-שֵׁם הַכְּמָרִים, עִם-הַכֹּהֲנִים.
Extenderé mi mano contra Judá y contra todos los habitantes de Jerusalén; cortaré de este lugar el remanente de Baal, el nombre de los sacerdotes idólatras junto con los sacerdotes,nota
5
וְאֶת-הַמִּשְׁתַּחֲוִים עַל-הַגַּגּוֹת, לִצְבָא הַשָּׁמָיִם; וְאֶת-הַמִּשְׁתַּחֲוִים הַנִּשְׁבָּעִים לַיהוָה, וְהַנִּשְׁבָּעִים בְּמַלְכָּם.
y a los que se postran en las azoteas ante el ejército del cielo, y a los que se postran jurando por Jehová y a la vez jurando por Milcom,nota
6
וְאֶת-הַנְּסוֹגִים, מֵאַחֲרֵי יְהוָה; וַאֲשֶׁר לֹא-בִקְשׁוּ אֶת-יְהוָה, וְלֹא דְרָשֻׁהוּ.
y a los que se han apartado de seguir a Jehová, y que no lo han buscado ni preguntado por él.nota
7
הַס, מִפְּנֵי אֲדֹנָי יְהוִה: כִּי קָרוֹב יוֹם יְהוָה, כִּי-הֵכִין יְהוָה זֶבַח הִקְדִּישׁ קְרֻאָיו.
¡Silencio ante el Señor Jehová! Porque cercano está el día de Jehová; Jehová ha preparado un sacrificio, ha consagrado a sus invitados.nota
8
וְהָיָה, בְּיוֹם זֶבַח יְהוָה, וּפָקַדְתִּי עַל-הַשָּׂרִים, וְעַל-בְּנֵי הַמֶּלֶךְ--וְעַל כָּל-הַלֹּבְשִׁים, מַלְבּוּשׁ נָכְרִי.
Y en el día del sacrificio de Jehová pediré cuentas a los oficiales y a los hijos del rey y a todos los que visten atuendo extranjero.nota
9
וּפָקַדְתִּי, עַל כָּל-הַדּוֹלֵג עַל-הַמִּפְתָּן--בַּיּוֹם הַהוּא: הַמְמַלְאִים בֵּית אֲדֹנֵיהֶם, חָמָס וּמִרְמָה.
En aquel día pediré cuentas a todo el que salta por encima del umbral, que llenan la casa de su señor de violencia y engaño.nota
10
וְהָיָה בַיּוֹם הַהוּא נְאֻם-יְהוָה, קוֹל צְעָקָה מִשַּׁעַר הַדָּגִים, וִילָלָה, מִן-הַמִּשְׁנֶה; וְשֶׁבֶר גָּדוֹל, מֵהַגְּבָעוֹת.
En aquel día, declara Jehová, subirá un clamor desde la Puerta del Pescado, un gemido desde el Segundo Barrio, y un gran estruendo desde los collados.nota
11
הֵילִילוּ, יֹשְׁבֵי הַמַּכְתֵּשׁ: כִּי נִדְמָה כָּל-עַם כְּנַעַן, נִכְרְתוּ כָּל-נְטִילֵי כָסֶף. {ס}
Gemid, habitantes del Mortero —porque todo el pueblo de Canaán es acallado; todos los que pesan plata son cortados—.nota
12
וְהָיָה בָּעֵת הַהִיא, אֲחַפֵּשׂ אֶת-יְרוּשָׁלִַם בַּנֵּרוֹת; וּפָקַדְתִּי עַל-הָאֲנָשִׁים, הַקֹּפְאִים עַל-שִׁמְרֵיהֶם, הָאֹמְרִים בִּלְבָבָם, לֹא-יֵיטִיב יְהוָה וְלֹא יָרֵעַ.
Y en aquel tiempo registraré Jerusalén con lámparas y pediré cuentas a los hombres cuajados sobre sus heces, que dicen en su corazón: «Jehová no hará bien ni hará mal».nota
13
וְהָיָה חֵילָם לִמְשִׁסָּה, וּבָתֵּיהֶם לִשְׁמָמָה; וּבָנוּ בָתִּים, וְלֹא יֵשֵׁבוּ, וְנָטְעוּ כְרָמִים, וְלֹא יִשְׁתּוּ אֶת-יֵינָם.
Su riqueza será saqueada y sus casas quedarán desoladas; edificarán casas, y no las habitarán, y plantarán viñas, y no beberán su vino.nota
14
קָרוֹב יוֹם-יְהוָה הַגָּדוֹל, קָרוֹב וּמַהֵר מְאֹד; קוֹל יוֹם יְהוָה, מַר צֹרֵחַ שָׁם גִּבּוֹר.
Cercano está el gran día de Jehová —cercano y corriendo aprisa—. ¡Escuchad! El día de Jehová —allí el guerrero grita amargamente—.nota
15
יוֹם עֶבְרָה, הַיּוֹם הַהוּא: יוֹם צָרָה וּמְצוּקָה, יוֹם שֹׁאָה וּמְשׁוֹאָה, יוֹם חֹשֶׁךְ וַאֲפֵלָה, יוֹם עָנָן וַעֲרָפֶל.
Día de ira es aquel día, día de angustia y aprieto, día de ruina y devastación, día de tinieblas y lobreguez, día de nube y densa oscuridad,nota
16
יוֹם שׁוֹפָר, וּתְרוּעָה, עַל הֶעָרִים הַבְּצֻרוֹת, וְעַל הַפִּנּוֹת הַגְּבֹהוֹת.
día de cuerno y de grito de guerra contra las ciudades fortificadas y contra las torres altas de las esquinas.nota
17
וַהֲצֵרֹתִי לָאָדָם, וְהָלְכוּ כַּעִוְרִים--כִּי לַיהוָה, חָטָאוּ; וְשֻׁפַּךְ דָּמָם כֶּעָפָר, וּלְחֻמָם כַּגְּלָלִים.
Traeré tal angustia sobre los hombres que andarán como ciegos, porque han pecado contra Jehová; su sangre será derramada como el polvo, y sus entrañas como estiércol.nota
18
גַּם-כַּסְפָּם גַּם-זְהָבָם לֹא-יוּכַל לְהַצִּילָם, בְּיוֹם עֶבְרַת יְהוָה, וּבְאֵשׁ קִנְאָתוֹ, תֵּאָכֵל כָּל-הָאָרֶץ: כִּי-כָלָה אַךְ-נִבְהָלָה יַעֲשֶׂה, אֵת כָּל-יֹשְׁבֵי הָאָרֶץ. {ס}
Ni su plata ni su oro podrán librarlos en el día de la ira de Jehová; en el fuego de su celo será consumida toda la tierra —porque un fin, y repentino, hará de todos los habitantes de la tierra—.nota

Notas del traductor

Versículo 1 · el profeta de sangre real, y la genealogía más larga de los profetas

⚠ Ningún otro profeta da su ascendencia hasta CUATRO generaciones —y el cuarto nombre es un rey—. Todo encabezado profético nombra un padre, a lo sumo; Sofonías nombra cuatro: hijo de Cusi, hijo de Gedalías, hijo de Amarías, hijo de Ezequías. Una genealogía no se lleva a cuatro generaciones por nada, y la conclusión casi unánime es que este es el rey Ezequías —el gran reformador de un siglo antes—, lo que hace de Sofonías un miembro de la casa real de David y primo lejano del rey en cuyo reinado profetiza. Es un profeta de dentro del palacio, no de fuera, lo cual quizá explique por qué conoce los barrios de Jerusalén y a sus funcionarios con tanta exactitud.

⚠ El nombre es la esperanza del libro escondida en una palabra. Tsefanyá significa «Jehová ha escondido / atesorado» (de tsafán, esconder, guardar, proteger) —nombre extraño para encabezar tres capítulos de ira que acaba el mundo, hasta que se llega al giro del libro: «buscad a Jehová… quizá SEÁIS ESCONDIDOS en el día de la ira de Jehová» (2:3)—. El nombre es una promesa de que un remanente queda guardado a salvo a través del fuego.

⚠ El nombre de su padre, Cusi, significa «el cusita» —el etíope—. Algunos lo han leído como indicio de ascendencia africana, lo que haría de Sofonías el único profeta de linaje claramente extranjero; pero el ascenso de cuatro generaciones hasta el rey Ezequías apunta al revés —la genealogía existe justo para establecer su línea ISRAELITA y real—. La biblioteca registra ambas lecturas y no decide.

La fecha se fija en el reinado de JOSÍAS (640-609 a. C.), el último buen rey, que lanzó la gran reforma del 622. ⚠ Como Sofonías todavía ataca el culto vivo a Baal, la adoración de los astros en las azoteas y el jurar por Milcom (vv. 4-5), la mayoría lo sitúa temprano en el reinado de Josías, ANTES de que la reforma barriera esas cosas —hacia el 630 a. C.—, lo que lo hace heraldo de la reforma y contemporáneo algo mayor del joven Jeremías. La RV60 lo llama «Sofonías».

Versículos 2–6 · la creación al revés, y las cuatro clases de religión que Dios corta

⚠ El libro abre con la frase más aterradora de los Doce, y es Génesis 1 al revés. «Arrasaré por completo todo de sobre la faz de la tierra.» El hebreo es una duplicación enfática —asof asef, «recogiendo recogeré / barriendo barreré»—, y luego el v. 3 nombra la presa en las mismas CATEGORÍAS de la creación del sexto día, deshechas: hombre y bestia… las aves del cielo y los peces del mar. Génesis hizo al hombre, los animales, las aves y los peces y les dio la tierra; Sofonías los barre de ella, cortando al hombre «de sobre la faz de la adamá» —el mismo suelo del que fue sacado el adam—. No es el castigo de una nación; es des-creación, todo el orden viviente borrado hasta la tierra desnuda. Y se añade algo que Génesis nunca hizo: «los tropiezos» (hamakhshelot) —los ídolos que hacen caer—, barridos «junto con los impíos». La RV60: «Destruiré por completo todas las cosas de sobre la faz de la tierra».

⚠ Luego el lente se estrecha del cosmos a una ciudad, y Dios nombra CUATRO clases de religión falsa. Extiende su mano contra Judá y Jerusalén y corta: (1) el remanente de Baal —el viejo dios cananeo de la tormenta, aún aferrado—; (2) los sacerdotes idólatras (kemarim, palabra despectiva para el clero pagano, distinta de los kohanim legítimos) «junto con los sacerdotes» —el sacerdocio verdadero manchado con el falso—; (3) los que se postran en las azoteas ante el ejército del cielo —adoración de los astros al estilo asirio—; y (4) los que apuestan a dos paños —«los que se postran jurando por Jehová Y jurando por Milcom», con un pie en cada campo—. ⚠ Es el cuarto grupo el verdadero blanco del libro: no los abiertamente paganos sino los DIVIDIDOS, que quieren a Jehová de seguro y a Milcom de reserva.

Versículos 7–13 · el sacrificio donde los invitados son la comida, y los hombres cuajados en su comodidad

⚠ «¡Silencio!» —y luego una imagen que vuelve del revés el rito del templo—. Has es el «¡Chsss!» agudo que se pide antes de un acto sagrado. Luego: «Jehová ha preparado un SACRIFICIO, ha consagrado a sus invitados.» Un sacrificio era normalmente un banquete donde los adoradores comían la ofrenda —pero aquí la gramática se cuaja: Judá misma es el sacrificio, y «sus invitados» son el ejército invasor convocado al festín. Los que creían venir a cenar son el animal sobre el altar.

Los llamados a cuentas son el poder establecido. Los oficiales y «los HIJOS del rey» (Sofonías, real él mismo, no perdona a su propia casa); «todos los que visten atuendo extranjero» (imitando las modas de los imperios que deberían temer); y los que «saltan por encima del umbral» —probablemente un rito pagano supersticioso (los filisteos no pisaban el umbral de Dagón, 1 Samuel 5:5)—, junto con siervos que «llenan la casa de su señor de violencia y engaño».

⚠ Los vv. 10-11 trazan el pánico venidero sobre calles reales —Sofonías conoce su ciudad manzana por manzana—. El clamor sube de la Puerta del Pescado (la puerta norte donde se vendía la pesca, el punto de entrada del invasor), un gemido del Segundo Barrio (el Mishné, la ampliación occidental más nueva y rica), un estruendo de los collados, y un aullido del Mortero (Maktesh, «el cuenco de machacar», el barrio del mercado y del dinero). Y allí nombra a la clase que de veras busca: «todo el pueblo de Canaán es acallado, todos los que pesan plata son cortados» —cananeo siendo la palabra hebrea corriente para MERCADER—. Los comerciantes y pesadores de plata, los que llevaban el comercio de Jerusalén, enmudecen.

⚠ Y el retrato más agudo de todos: los hombres cuajados en su comodidad. «Registraré Jerusalén con LÁMPARAS» —Dios yendo casa por casa con un candil como quien caza alimañas— «y pediré cuentas a los hombres cuajados sobre sus heces». La imagen es del vino: el vino dejado demasiado tiempo sobre su poso se vuelve espeso, almibarado, echado a perder. Son los cómodos, los asentados, los que han estado tanto tiempo quietos que se han vuelto gelatina —y su credo es el ateísmo más callado que existe: «Jehová no hará bien ni hará mal.» No que no haya Dios —solo que no hace nada, no nota nada, no premiará ni castigará—. Es la incredulidad práctica de los prósperos, y Sofonías la responde con la maldición de futilidad de Deuteronomio 28: edificarán casas y no las habitarán, plantarán viñas y no beberán el vino.

Versículos 14–18 · el Día de la Ira —el pasaje que se volvió un himno—

⚠ Aquí el día de Jehová llega a plena fuerza —el tema que Amós volvió primero contra Israel y que Joel hizo doctrina, traído aquí a su tono más concentrado—. «Cercano —cercano y corriendo aprisa—.» Y luego un redoble de siete u ocho frases, cada una empezando «día de» (yom): día de ira, de angustia y aprieto, de ruina y devastación, de tinieblas y lobreguez, de nube y densa oscuridad, de cuerno y grito de guerra. Es el catálogo más oscuro de los profetas, y dio a la iglesia medieval su himno fúnebre más famoso.

⚠ El v. 15 ES el Dies Irae. La Vulgata latina lo vierte «dies irae, dies illa, dies tribulationis et angustiae…» —«día de ira, aquel día»—. De esas palabras el poeta del siglo XIII Tomás de Celano construyó el himno «Dies Irae», la secuencia que se canta en la Misa de Réquiem por los muertos, puesta en música por Mozart, Verdi, Berlioz y cien más; las cuatro notas descendentes de su melodía gregoriana se citan en las bandas sonoras del cine hasta hoy como el sonido de la perdición. Un solo versículo de un profeta judío del siglo VIII a. C. se volvió, dos mil años después, la abreviatura musical de Occidente para el fin del mundo. La RV60: «Día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto, día de alboroto y de asolamiento».

⚠ Una palabra del v. 15 lleva un peso moderno que el profeta no pudo conocer. El par «ruina y devastación» es sho'á u-mesho'á —y sho'á, «ruina, catástrofe, un desierto que ruge de pronto», es la palabra hebrea que el siglo XX tomó como nombre del Holocausto (ha-Sho'á)—. Se usa aquí del día de la ira de Dios sobre una ciudad culpable; llegaría a nombrar la herida más honda del siglo.

El fin es total, y el dinero no compra la salida. «Ni su plata ni su oro podrán librarlos» —la plata pesada de los mercaderes del v. 11, ahora inútil— «en el fuego de su celo será consumida toda la tierra». ⚠ El horizonte se ha vuelto a abrir de Jerusalén a «toda la tierra», el mismo alcance total con que el libro abrió en el v. 2: el capítulo es un anillo, des-creación cósmica en ambos extremos y una ciudad condenada en medio. Y sin embargo la palabra siguiente del libro (2:1-3) es «congregaos… buscad a Jehová… quizá seáis ESCONDIDOS» —el propio nombre del profeta tendido como la única salida de su Día de la Ira—.

Patrones que vale la pena recordar

Dónde esta traducción mantiene las palabras exactas / distintas: «arrasaré por completo» para asof asef (v. 2), la duplicación enfática que abre la des-creación; las categorías de la creación «hombre y bestia… aves… peces» conservadas en orden para que se vea el revés de Génesis 1; «sacerdotes idólatras» para kemarim (v. 4), la palabra despectiva del clero pagano, distinta de los kohanim verdaderos; «cuajados sobre sus heces» para haqof'im al shimreihem (v. 12), la imagen vinícola de la indiferencia cómoda; «el pueblo de Canaán» para los mercaderes (v. 11); «día de ira» para yom evrá (v. 15), el Dies Irae; y «ruina y devastación» para sho'á u-mesho'á, la palabra que la era moderna hizo nombre del Holocausto.

Ecos pagados. Génesis 1 —el hombre, las bestias, las aves y los peces recibiendo la tierra en el sexto día, aquí barridos de ella—. El día de Jehová, apuntado a Israel por Amós y hecho doctrina por Joel, en su punto más oscuro aquí. Chamas, «violencia», llenando la casa del señor (v. 9) como llenó la tierra antes del diluvio y el Judá de Habacuc. Y Milcom, la ambigüedad «su rey» que también cerró el oráculo de Amón en Amós 1.

Ecos plantados. «Quizá seáis escondidos» (2:3) —el significado del propio nombre de Sofonías, la única puerta de salida del Día de la Ira, y el gozne del libro de la perdición a la esperanza—. Los oráculos contra las naciones que llenan el capítulo 2 (Filistea, Moab, Cus, Asiria —«extenderá su mano contra el norte y destruirá a Nínive»—). Y el asombroso FINAL del libro (3:14-20), que pasa de la ira más oscura de los Doce a algunos de sus gozos más brillantes: «Canta, hija de Sion… Jehová tu Dios está en medio de ti… se regocijará por ti con cantos» —el Dios del Día de la Ira, al final, cantando sobre el remanente que ha escondido—.

Sofonías es un libro nuevo en el sitio. Próxima entrega: Sofonías 2 — «congregaos… buscad a Jehová, buscad justicia, buscad mansedumbre; quizá seáis escondidos en el día de su ira»; y luego los oráculos contra Filistea, Moab, Amón, Cus y Asiria —«hará de Nínive una desolación, seca como el desierto»—.

Ver este capítulo en inglés (con la biblioteca y más notas) →