El hombre que esperaba. Lucas lo llama justo y piadoso y no le da cargo alguno: ni sacerdote ni escriba, sólo un hombre de Jerusalén a quien se le había dicho que no moriría antes de ver al Cristo del Señor. Toma al niño en brazos y dice el cántico que la iglesia llamó después NUNC DIMITTIS, por sus primeras palabras en latín. ⚠ Conviene leer el griego de Lucas 2:29 con sus tres palabras juntas —apolyeis, doulos, despota: soltar, esclavo, dueño—. Es el vocabulario de la manumisión. ⚠ Y el alcance de lo que dice a continuación es todo Lucas-Hechos en una línea: luz para revelación a las NACIONES y gloria de tu pueblo ISRAEL. No confundir con Simeón hijo de Jacob ni con Simón Pedro; el nombre es el mismo hebreo Shim'on.