La capital del imperio y el destino de esta carta — escrita, a diferencia de las demás de Pablo, a una congregación que él no había fundado y todavía no había visitado. De ahí su tono: es la más ordenada y menos improvisada de sus cartas, una exposición antes que una intervención. La comunidad era mixta, judía y gentil, y las tensiones entre ambos grupos recorren los capítulos 9 a 11 y 14. Pablo llegaría finalmente a la ciudad, según Hechos 28, pero como preso.