Una ruina sobre una terraza de marga en la orilla noroeste del mar Muerto, y el yacimiento arqueológico más decisivo para el estudio de la Biblia. Entre 1947 y 1956, once cuevas entregaron unos novecientos manuscritos — los ROLLOS DEL MAR MUERTO — con fragmentos de todos los libros de la Biblia hebrea salvo Ester, copiados entre el 250 a.C. y el 68 d.C. Antes de Qumrán, la Biblia hebrea completa más antigua era el Códice de Leningrado, del año 1008; los rollos retrasaron la evidencia mil años de golpe. ⚠ Lo que sobre todo demuestran es estabilidad: el texto había cambiado muy poco. Pero no en todas partes — y el GRAN ROLLO DE ISAÍAS (1QIsa-a), copiado hacia el 125 a.C., es el testigo más importante, porque en Isaías 53:11 lee 'él verá LUZ' donde el texto masorético no tiene ningún objeto, coincidiendo ahí con la Septuaginta contra la tradición hebrea posterior.