Un recaudador de impuestos llamado desde su puesto de aduana en Cafarnaúm (Mateo 9:9) — y el único de los Evangelios que lo llama así. Marcos 2:14 y Lucas 5:27 nombran a este mismo hombre LEVÍ (Marcos añade «hijo de Alfeo»); solo este Evangelio usa «Mateo», y solo la propia lista de los Doce de este Evangelio añade una etiqueta que los otros dos omiten: «Mateo EL RECAUDADOR DE IMPUESTOS» (10:3, todavía no en estas páginas). La tradición ha leído durante largo tiempo esa palabra extra, autoincriminatoria, como el autor firmando en silencio su propio libro — nombrando el oficio que los otros Evangelios omiten de su nombre, identificándose por él en vez de ocultarlo. ⚠ La identificación del recaudador, el apóstol y el autor tradicional del Evangelio como una sola persona es antigua (Papías, principios del siglo II, ya atribuye a un «Mateo» la recopilación de los dichos) pero no algo que el propio texto afirme abiertamente; esta biblioteca declara la tradición y su antigüedad en vez de tratarla como resuelta.