Un profundo desfiladero fluvial al este del Jordán, afluente que baja hacia él a través de Galaad —y el escenario de la noche más famosa de la vida de Jacob. Su nombre hebreo, YABOC, suena a la vez como Ya’acob («Jacob») y como el verbo de aquella noche, vayye’aveq, «y LUCHÓ» (32:23-25). Dos nombres más se agrupan en el vado: antes de cruzarlo había encontrado a los ángeles y llamó al lugar MAJANAIM («dos campamentos»), y después de la lucha llamó a aquel punto PENIEL, «el rostro de Dios». El río marca más tarde una frontera de los amonitas y del reino amorreo de Sejón.