El dios de la tormenta de los cananeos y fenicios, y el rival que los profetas hebreos nombran más que a ningún otro. Ba'al es un sustantivo hebreo corriente antes de ser un nombre — «dueño, señor, marido» —, y los profetas lo aprovechan: Oseas hace decir a Dios que Israel lo llamará «mi marido» y «ya no me llamará mi Baal» (2:16). Como dios es HADAD, señor de la lluvia, del trueno y de la fertilidad de los campos, con el título de «el que cabalga sobre las nubes»; su padre es El, su hermana y consorte Anat, y sus enemigos Yam (el Mar) y Mot (la Muerte). ⚠ El Salmo 68:4 da «el que cabalga sobre las nubes» a Jehová — la Biblia toma el epíteto propio del dios de la tormenta y lo reasigna.
La arqueología. Casi todo lo que sabemos del culto de Baal desde el lado de sus PROPIOS adoradores viene de un hallazgo: en 1928 el arado de un campesino dio con una tumba en Minet el-Beida, en la costa siria, y la excavación desde 1929 bajo CLAUDE SCHAEFFER sacó a la luz la ciudad de UGARIT (Ras Shamra) y su archivo — tablillas de barro en un cuneiforme alfabético hasta entonces desconocido, escritas c. 1400–1200 a. C., entre ellas los poemas que hoy se llaman el CICLO DE BAAL. Antes de Ugarit, Baal se conocía sobre todo por la polémica de sus adversarios. ⚠ Pero hay que decir la distancia: Ugarit es del Bronce Final y está a unos 400 km al norte de Jerusalén, mientras Jeremías es del Hierro en Judá, cinco siglos después; el culto cambió, y las tablillas describen su forma siria, no la de Judá. Objetos: figurillas de bronce del «dios que golpea» — un varón a zancadas con el brazo alzado — aparecen por todo el Levante, y una célebre estela de piedra caliza de Ugarit (hoy en el Louvre) muestra al dios con la maza en alto y una lanza cuya punta baja como un rayo. ⚠ Identificar una figurilla concreta como Baal EN PARTICULAR es casi siempre una inferencia iconográfica, no algo inscrito en el objeto.
En qué consistía el culto. Lugares altos (bamot), piedras erguidas, altares e incienso — la acusación de Jeremías es «quemar incienso a Baal» (7:9) — y, como lo declara la Biblia, sacrificio de niños por fuego en Tofet, en el valle de Ben-Hinom (19:5; 32:35 sitúa allí «los lugares altos de Baal»). El desafío de Elías en el Carmelo está construido como polémica contra el dios de la tormenta: las pruebas son FUEGO y luego LLUVIA, lo propio de Baal, y él no da ninguna de las dos. Dos hallazgos quedan cerca de la puerta de Jeremías. Miles de FIGURILLAS DE PILAR JUDAÍTAS — una cabeza femenina moldeada sobre un cuerpo en forma de pilar — salen de casas corrientes de Judá de los siglos VIII y VII, Jerusalén incluida: religión doméstica exactamente en el siglo de Jeremías; ⚠ para qué SERVÍAN (¿Aserá? ¿un amuleto de fertilidad? ¿un exvoto?) está genuinamente discutido. Y las inscripciones de KUNTILLET AJRUD (c. 800 a. C., en el Sinaí) dicen «Jehová de Samaria y su aserá» — la cara epigráfica de la componenda que los profetas atacan; ⚠ si «su aserá» significa la diosa o un objeto de culto de madera sigue sin resolverse. El Tofet de Jerusalén nunca se ha identificado con seguridad en el terreno. Los tofets fenicios y púnicos — Cartago sobre todo, con Motia, Sulcis y Tharros — sí contienen miles de urnas con huesos incinerados de niños y de animales, la evidencia física más fuerte de la práctica en todo el mundo fenicio; ⚠ y su lectura está ferozmente discutida: algunos especialistas los toman por cementerios de niños muertos por causas naturales, y los estudios dentales y esqueléticos de edad se argumentan en los dos sentidos. Esta biblioteca no emite un voto.
⚠ Nota para Jeremías 18. Baal NO se nombra en el capítulo de la casa del alfarero. Solo dice que el pueblo «quema incienso a la nada» (18:15), la abreviatura habitual de los profetas para un ídolo. El dios se nombra a un lado y al otro — 2:8, 19:5, 23:13, 32:29-35 — así que la identificación es razonable, pero son los capítulos vecinos los que aportan el nombre, no este.