El pueblo natal de Jeremías, a unos 5 km al nordeste de Jerusalén, en territorio de Benjamín — una aldea sacerdotal (Josué 21:18), lo que explica la primera línea del libro: «de los sacerdotes que estaban en Anatot». ⚠ Que el profeta venga de una familia sacerdotal da filo a su pleito con el templo: no es un forastero atacando una institución ajena, sino alguien de dentro. Sus propios vecinos de Anatot conspiran contra él (11:21), y años más tarde, con la invasión ya encima, comprará un campo allí como señal de que habrá regreso (32:6-15).