INSOLENCIA, arrogancia presuntuosa — no el orgullo corriente sino la clase desmedida que se cree intocable. De la raíz zid, «hervir, obrar con presunción» — la misma que está detrás del pecado «con mano alzada» (bezadon) que no tiene sacrificio (Números 15:30) y de las aguas «soberbias» que habrían arrastrado al salmista (Salmo 124:5). ⚠ Es el único pecado que se le nombra a Edom en la primera mitad de Abdías: «la zadon de tu corazón te ha engañado» (1:3) — una seguridad tan completa, allá arriba en la peña, que se ha cuajado en desprecio. ⭐ Deuteronomio 17:12 la convierte en delito capital, y conviene ver contra qué: no contra equivocarse sobre el caso, sino contra rechazar el fallo una vez dictado. Distinta de la palabra corriente para el orgullo (ga’avah); el estante suele aplanarla a «soberbia», y la palabra es más afilada. ⭐ Deuteronomio la usa dos veces en dos capítulos, y las dos de alguien que no acepta un límite a su propia autoridad: 17:12 del hombre que desafía al tribunal central, y 18:22 del profeta que habló en nombre de Jehová una palabra que Jehová no le había dado. ⚠ Solo la Douay convierte el sustantivo en un acto de fabricación en 18:22 —‘the prophet hath forged it by the pride of his mind’—, que es exactamente lo que hace falta decir de una palabra que se presenta como venida de donde no vino. → primero comentado en Abdías 1:3