UN ESPÍRITU FAMILIAR, o un adivino —y lo único que puede decirse de la palabra sin interpretarla es que está hecha sobre el verbo yadá, saber. Un sabedor. Está en diez versículos de la Biblia hebrea y la compañía es exacta: Levítico 19:31, 20:6 y 20:27, Deuteronomio 18:11, la mujer de Endor dos veces (1 Samuel 28:3, 9), Manasés (2 Reyes 21:6), la purga de Josías (2 Reyes 23:24) e Isaías dos veces (8:19, 19:3). ⭐ Los diez la emparejan con ov: la palabra no está sola ni una sola vez en la Biblia hebrea. Su compañera sí lo está —ov aparece solo en 1 Samuel 28:7-8, Isaías 29:4 y 1 Crónicas 10:13—, de modo que la dependencia va en un solo sentido y yidde’oní es menos una palabra que la acompañante de ov. Por eso el estante suele tratar las dos como un solo modismo, aunque el hebreo las mantiene como dos palabras, y por eso Deuteronomio 18:11 las une con y donde esta traducción y casi todo el estante leen «o». ⭐ Isaías 8:19 es el más afilado de los diez: pregunta por qué un pueblo habría de consultar a los muertos en favor de los vivos, con el mismo verbo darash que Deuteronomio 18:11 aplica a los cadáveres y 18:19 a Dios. → primero comentado en Deuteronomio 18:11