POSESIÓN —una heredad concedida, de la raíz yarash, «heredar» o «desposeer». Deuteronomio 2 convierte la palabra en su propio estribillo: Jehová le niega a Israel la tierra de Edom porque le ha dado el monte Seír a Esaú «como posesión» (v5); le niega la de Moab porque Ar se les dio a los hijos de Lot «como posesión» (v9, dos veces); le niega la de Amón con la fórmula idéntica (v19, dos veces); y luego, en el mismo aliento (v12), aplica la palabra a lo que el propio Israel está por recibir. Cuatro naciones, una sola palabra hebrea para lo que a cada una se le entregó. ⚠️ El estante la traduce con consistencia como «posesión» o «heredad» —la Reina-Valera se inclina por «heredad», la NVI y la TNM por «posesión»—, así que la repetición queda visible en casi todo testigo: no es una invención del traductor, es un recurso del propio texto. → primero comentado en Deuteronomio 2:5