MALTRATAR, oprimir, hacer agravio —un verbo para el abuso del más débil, casi siempre en una transacción, y en la Torá casi un término técnico para lo que no puede hacérsele al guer. En la Torá está en cinco versículos: Éxodo 22:21 y Levítico 19:33, los dos del forastero; Levítico 25:14 y 25:17, de un israelita que vende a su compañero o le compra; y Deuteronomio 23:17, donde la persona protegida es un esclavo que ha huido de su amo. ⭐ Ese es el único de los cinco sobre un fugitivo, y lo pone bajo la frase propia del forastero: no lo maltratarás. ⚠ Los profetas guardan la palabra para los poderosos: Jeremías 22:3 lo prohíbe hacia el forastero, el huérfano y la viuda juntos, Ezequiel 45:8 dice que los príncipes no oprimirán más a mi pueblo, y Sofonías 3:1 suele leerse como el nombre que le da a Jerusalén, la ciudad opresora, con su participio (ninguno todavía en estas páginas). No es el mismo verbo que lajats, apretar, estrujar, que Éxodo 22:21 pone a su lado. → primero comentado en Deuteronomio 23:17