Una palabra genuinamente incierta para las pieles que cubren el tabernáculo por fuera (25:5) —los candidatos principales son un mamífero marino (delfín, foca, o dugongo, de un cognado árabe aplicado a esos animales en el Mar Rojo) o, en la tradición más antigua de Lutero, 'tejón' (una conjetura fonética, ya que los tejones ni viven en el Sinaí ni dan una piel lo bastante grande para cubrir una tienda). No existe consenso; esta traducción conserva el hebreo en vez de adivinar. → primero comentado en Éxodo 25:5