VOLVER, volverse atrás, arrepentirse — el verbo central de los profetas. «Volveos (shuvu) a mí, y yo me volveré (ashuvah) a vosotros» (Zacarías 1:3) hace del arrepentimiento algo recíproco: no una obra que gana el favor de Dios, sino un volverse que Dios mismo inicia y responde. Su sustantivo teshuvah es la palabra hebrea para arrepentimiento hasta hoy. ⚠ En Jeremías 18 el PRIMER volverse del capítulo no es el de la nación: es el del alfarero, que «volvió» y rehizo la vasija (18:4), antes de que se le pida a nadie volverse (18:8, 11). → primero comentado en Zacarías 1:3