Un JUEZ — y en hebreo la palabra es más ancha que un hombre en un estrado: es el participio de shafat, juzgar, gobernar, hacer justicia a alguien. Da nombre al libro de los Jueces, cuyos shoftim son caudillos y libertadores más a menudo que magistrados. ⭐ Deuteronomio 16:18 es donde se instituye el cargo para los pueblos —jueces y oficiales pondrás en todas tus puertas— y es además la primera palabra de la lectura sinagogal semanal que lleva su nombre, Shoftim. ⚠ A su lado está el shoter, el oficial, que es otra palabra: los capataces israelitas bajo los cuadrilleros de Egipto en Éxodo 5:14, y los funcionarios que despiden a los hombres de las filas y arengan al ejército antes de una batalla en Deuteronomio 20:5-9. La RV 1909 los llama «alcaldes», que es de las traducciones más llamativas del estante. ⭐ La misma raíz hace de Dios un juez, de modo que 16:19 puede entregarle a un tribunal humano las dos cosas que 10:17 dice que Dios no hace: levantar el rostro de nadie y tomar soborno. → primero comentado en Deuteronomio 16:18