OLVIDAR — el verbo sobre el que se construye Deuteronomio 8, revisado en todo el hebreo archivado de Deuteronomio: trece apariciones, cuatro de ellas solo en Deuteronomio 8:11-19 (ya en estas páginas), igualando al resto del libro sumado hasta ese punto (4:9, 4:23, 4:31, 6:12, una vez cada uno). La propia estructura del capítulo hace del olvido un peligro de la PROSPERIDAD específicamente, no de la penuria: casas edificadas, ganado multiplicado, plata y oro aumentados — solo entonces se eleva el corazón y se olvida. Su forma más enfática es el infinitivo absoluto de Deuteronomio 8:19, «si OLVIDANDO olvidas» — el modo propio del hebreo de subrayar un verbo repitiéndolo. → primero comentado en Deuteronomio 8:11