AFLOJARSE, soltarse —y, en causativo, SOLTAR algo que se tenía agarrado. La imagen es una mano que se afloja, no una promesa que falla, y eso importa porque el causativo aparece en una de las frases más citadas de la Biblia. Lo yarpekha ve-lo ya’azvekka, «no te soltará ni te abandonará», está en tres versículos de la Biblia hebrea: Deuteronomio 31:6 y 31:8 (los dos ya en estas páginas), y 1 Crónicas 28:20, donde David le entrega a Salomón el encargo y esta promesa de un tirón. ⚠ Seis de las siete versiones inglesas del estante de este proyecto lo leen como fiabilidad y no como agarre —la KJV, la ASV y la Ginebra 1599 imprimen todas «he will not fail thee, nor forsake thee», y la NIV «he will never leave you nor forsake you»—, y solo la NWT 1984 busca algo más raro, «He will neither desert you nor leave you entirely». En castellano la RV 1909 y la RV60 cierran las dos con «ni te desamparará». ⭐ El griego de Hebreos 13:5 (todavía no en estas páginas) conserva la mano: ou mē se anō, construido sobre aniēmi, aflojar o soltar. En otros sitios la misma raíz es lo que hacen las manos cuando se aflojan de miedo, y es lo que a Israel se le manda hacer en el imperativo famoso harpu u-de’u, «suelten, y sepan que yo soy Dios» (Salmo 46:11 en la numeración hebrea, todavía no en estas páginas): el verbo del agarre que se afloja, apuntado allí al del propio lector. → primero comentado en Deuteronomio 31:6