CELOS —y, según quién lo sienta, también celo o envidia; un solo sustantivo hebreo cubre a un marido celoso, a un reformador celoso y a un rival envidioso. ⚠ No debe confundirse con qinah, «lamento», una palabra hebrea distinta que por casualidad se transliteran igual. Su primer uso legal sostenido es la sospecha de un marido sin ninguna prueba detrás, un «espíritu de celos» que activa la ordalía de Números 5:14, mencionado dos veces —una para una esposa culpable, otra para una inocente—, porque la palabra nombra el propio estado mental del marido, no un hecho sobre ella. ⚠ La misma raíz describe a Dios mismo: «Jehová, cuyo nombre es Celoso, es un Dios celoso» (Éxodo 34:14, ya en estas páginas) —la misma palabra que este capítulo usa para un marido receloso, aplicada a un Dios de pacto que no tolerará ningún rival. → primero comentado en Números 5:14