ALMA — y, con la misma frecuencia, VIDA; una sola palabra griega haciendo dos trabajos que el español mantiene separados. Mateo 10 la usa de las dos formas en once versículos: «temed a quien puede destruir tanto el alma como el cuerpo en la Gehena» (10:28, el yo claramente distinto del cuerpo), luego «el que halle su psychē la perderá, y el que pierda su psychē por mí, la hallará» (10:39, donde «vida» es el único sentido que hace funcionar la paradoja). ⚠ Esta traducción la vierte «alma» en el primer caso y «vida» en el segundo, imprimiendo el rango doble genuino de la palabra en vez de forzar un solo sustantivo español a cubrir ambos — la ambigüedad está en el griego, no suavizada por la elección del español. → primero comentado en Mateo 10:28