UNA VIRGEN — y también, en el uso corriente, simplemente una JOVEN SOLTERA; qué sentido está vivo depende por completo del contexto. ⚠ Aparece en solo 15 versículos de todo el Nuevo Testamento, y apenas dos hablan de María: Mateo 1:23, que cita Isaías 7:14, y Lucas 1:27, que la usa dos veces. En el resto su núcleo es claramente el ESTADO civil y no la castidad —las cuatro hijas solteras de Felipe que profetizaban (Hechos 21:9), las hijas casaderas de 1 Corintios 7, Ana que vivió con su marido siete años «desde su parthenia», su doncellez (Lucas 2:36)— y, de manera decisiva, Apocalipsis 14:4, donde parthenoi se dice de VARONES. ⚠ De ahí los dos Mateos. En 1:23 la palabra lleva el peso de la cita de Isaías, donde el hebreo es almah, una joven en edad de casarse, sin el enfoque técnico en la virginidad que tiene betulah; el Antiguo Testamento griego ya había elegido parthenos, y esa elección es la bisagra de una discusión antiquísima. En 25:1 es una BODA: diez parthenoi con lámparas son el cortejo nupcial, y nada en la parábola depende de la castidad —lo que distingue a las dos cincos es el aceite—. Así que «vírgenes» (RV, NVI, TNM) importa una referencia sexual que el relato nunca usa, razón por la cual esta traducción lee «muchachas» en 25:1 y conserva «virgen» en 1:23. ⚠ Y conviene decirlo por su propio valor: el nacimiento virginal no se apoya en este sustantivo. Lucas lo pone en boca de María misma —«pues no conozco varón» (1:34)— y Mateo lo afirma en su narración (1:18, 25). Seguiría en pie si parthenos se vertiera «muchacha» en cada versículo donde aparece. → primero comentado en Mateo 1:23