LÁMPARA CONTINUA —literalmente 'lámpara de regularidad'. La orden (27:20-21) es la única instrucción de este capítulo que no le dice a Moisés qué construir, sino al pueblo entero qué traer: aceite de oliva puro, batido, para que Aarón y sus hijos atiendan la llama del candelabro cada noche 'desde la tarde hasta la mañana' delante de Jehová —el alcance del texto mismo, no una llama encendida las veinticuatro horas sin vigilancia. ⚠ Su frase final, 'estatuto perpetuo por sus generaciones', es la misma fórmula hebrea (chukkat olam) que selló primero la Pascua, tres capítulos atrás (12:14, ya en estas páginas) —ahora sellando el primer deber estable del sacerdocio, un capítulo antes de que a Aarón y sus hijos se les den siquiera sus vestiduras (Éxodo 28, ya en estas páginas). El 'Ner Tamid' moderno de la sinagoga, una luz eterna que en verdad nunca se apaga, toma su nombre de esta frase, aunque no, originalmente, su práctica nocturna exacta. → primero comentado en Éxodo 27:20