ARRANCAR de raíz —un verbo de labrador para sacar una planta entera, vuelto aquí contra una nación entera arrancada de su propia tierra. El verbo idéntico abre el encargo de Jehová a Jeremías en su nombramiento: «te he puesto hoy sobre naciones y sobre reinos, para ARRANCAR y derribar, para destruir y derrocar, para edificar y plantar» (Jeremías 1:10, ya en estas páginas, todavía no en español) —el mismo verbo destructivo que aquí describe lo que ya le pasó a Israel se convierte en el verbo del hombre enviado a advertir a Judá que está a punto de pasarle a ella también. → primero comentado en Deuteronomio 29:27