UNA TACHA —el propio término técnico general del capítulo para cualquier condición física que descalifique a un sacerdote del servicio en el altar (21:17–23): ceguera, cojera, un rostro mutilado, un miembro demasiado largo o roto, joroba, enanismo, enfermedad ocular, enfermedad de la piel, testículos aplastados. ⚠ La misma palabra rige a los animales sacrificiales dos capítulos después (Levítico 22:20–25, ya en estas páginas) —el mismo estándar de integridad física aplicado tanto a la ofrenda como a quien la ofrece. Críticamente, mum descalifica a un sacerdote de ACERCARSE al altar específicamente (21:23) mientras deja explícitamente intacta su condición de sacerdote y su derecho a comer el pan sagrado (21:22) —una distinción que el propio texto exige, no un matiz moderno añadido para suavizarlo. → primero comentado en Levítico 21:17