UN PRODIGIO, portento, maravilla — la mitad más pesada de la pareja con ot, la señal. Faraón exige uno (Éxodo 7:9) y Dios promete multiplicar «sus señales y sus prodigios en la tierra de Egipto» (7:3); la pareja señales-y-prodigios se vuelve la fórmula fija del Éxodo y pasa entera al Nuevo Testamento. ⭐ Un mofet no es un truco para impresionar sino un portento que SIGNIFICA algo: señala más allá de sí mismo, hacia quien lo envió. ⚠ Por eso Deuteronomio 13:3 es tan duro: la señal del falso profeta SÍ se cumple, y la ley la concede y la declara irrelevante. → primero comentado en Éxodo 7:9