OPRESIÓN —y el verbo es APRETAR, estrujar, físicamente. El asna de Balaam se apretó contra el muro y apretó el pie de Balaam contra el muro con él (Números 22:25, ya en estas páginas); esa es la palabra que la ley usa luego para lo que un forastero no debe sufrir —no maltratarás al extranjero, ni lo oprimirás (Éxodo 22:21, 23:9). ⭐ Es la propia palabra de Jehová en la zarza para lo que Egipto hacía, la opresión con que Egipto los oprime (Éxodo 3:9, ya en estas páginas, todavía no en español), y el credo la devuelve en primera persona del plural: Jehová vio nuestra aflicción y nuestra fatiga y nuestra opresión (Deuteronomio 26:7). El Salmo 44:25 (todavía no en estas páginas; 44:24 en la numeración inglesa) le devuelve a Dios ese par de sustantivos en una guerra perdida —¿por qué olvidas nuestra aflicción y nuestra opresión? Una palabra para un pie aplastado contra un muro, convertida en la palabra corriente para lo que un pueblo le hace a un pueblo. → primero comentado en Deuteronomio 26:7