CIEGO —el adjetivo, y la raíz de un verbo de cegar. ⭐ La ley lo protege dos veces: no pondrás tropiezo delante del ciego (Levítico 19:14) y, dicho otra vez con maldito delante, maldito el que haga errar al ciego en el camino (Deuteronomio 27:18, los dos ya en estas páginas) —el tropiezo se ha vuelto camino, y el pecado uno que solo su víctima no puede ver. ⚠ La misma raíz es lo que hace el soborno: el soborno ciega los ojos de los sabios, ye’avver, en Éxodo 23:8 y Deuteronomio 16:19 (ya en estas páginas), de modo que el ciego de 27:18 y el soborno de 27:25 están a una raíz de distancia en la misma lista de maldiciones. Jehová reclama para sí el hacer al ciego en Éxodo 4:11; un sacerdote ciego no puede acercarse al altar (Levítico 21:18, los dos ya en estas páginas); y las maldiciones del capítulo siguiente hacen que Israel ande a tientas al mediodía como el ciego anda a tientas en la oscuridad (Deuteronomio 28:29, todavía no en estas páginas). La TLB lee «takes advantage of a blind man» en 27:18, sin camino; la NWT 1984 «causes the blind to go astray in the way», la NIV «leads the blind astray on the road». → primero comentado en Deuteronomio 27:18