UNA ATADURA —de asar, atar; una restricción autoimpuesta tomada por juramento, distinta de un voto corriente (una promesa POSITIVA de hacer algo) en que un issar suele ser una renuncia vinculante, un juramento de NO hacer algo. La palabra gobierna Números 30 (ya en estas páginas), donde un hombre «ata una atadura» (le'esor issar, v3) sobre su alma —un acusativo cognado, verbo y sustantivo comparten una raíz, hallado en solo ese versículo de toda la Biblia hebrea—, y el sustantivo reaparece en casi cada versículo de la ley del capítulo sobre quién puede anular tal atadura y quién no. → primero comentado en Números 30:3