FRONTERA —y, por extensión, el territorio que encierra. ⭐ Números 34 es el capítulo propio de esta palabra: buscada consonánticamente en toda la Torá, aparece aquí dieciséis veces en veintinueve versículos, más que en ningún otro capítulo de los cinco libros y casi el triple que el segundo (Números 21, con seis). ⚠ No es una cerca. Un gvul es una LÍNEA, y los verbos del capítulo son todo lo que hace una línea: gira, pasa, baja, sale, llega. Luego el mismo sustantivo pasa a significar la tierra que la línea encierra, y por eso una versión puede traducir «límite» en una cláusula y «costa» o «territorio» en la siguiente sin equivocarse. ⚠ Ese doble oficio es lo que hace genuinamente difícil a Números 34:6: «el mar Grande y u-gvul» puede ser una segunda cosa (la costa), el predicado (por límite) o un genitivo (la costa del mar), y el estante toma las tres. ⚠ Mover el gvul del prójimo —el mojón— es un delito propio en Deuteronomio 19:14 y Proverbios 22:28 (ninguno todavía en estas páginas), que es la otra cara de un capítulo que dedica doce versículos a fijar uno. → primero comentado en Números 34:2