EL NATURAL, el nacido en la tierra —la contraparte legal del guer, y casi siempre emparejado con él. La raíz es la de un árbol que es propio de su suelo (el Salmo 37:35 la usa de un árbol verde en su propia tierra), así que la imagen es la de alguien arraigado donde creció, no la de un estatuto concedido. ⚠ La palabra importa por la compañía que tiene: la Torá echa mano de ella justo cuando va a decir que la distinción no cambia nada —«una misma ley para el ezraj y para el guer» (Éxodo 12:49), «como el ezraj entre vosotros» (Levítico 19:34), y cinco veces seguidas en Números 15:13-30, donde el natural y el forastero reciben la misma ofrenda, la misma expiación por error y la misma sentencia por desafío. Es un término que en estos textos existe sobre todo para ser nivelado. → primero comentado en Números 15:13