«EL DEDO DE DIOS» —la confesión que se le arranca a los propios magos del Faraón cuando no pueden reproducir los piojos (8:15). El modismo significa que Dios actúa DIRECTAMENTE, sin instrumento ni esfuerzo: un dedo, ni siquiera una mano o un brazo. Regresa para las tablas del pacto, «escritas con el dedo de Dios» (31:18, ya en estas páginas; Deuteronomio 9:10, todavía no en estas páginas), y Jesús lo retoma para sus exorcismos —«si por el dedo de Dios echo fuera los demonios, el reino de Dios ha llegado a vosotros» (Lucas 11:20), donde el paralelo de Mateo lee «el Espíritu de Dios». → primero comentado en Éxodo 8:15