UN ESTATUTO —y en concreto la clase de ley que se da sin razón adjunta. La raíz es jaqaq, GRABAR o tallar, así que un joq es algo inscrito y no argumentado: se sostiene porque fue tallado, no porque convenza. La ley de la Torá se clasifica tradicionalmente en mishpatim, sentencias cuyo sentido se ve (no robarás), y juqim, decretos cuyo sentido no se ve —y la vaca roja de Números 19 es el ejemplo señero del segundo tipo, que abre con zot juqat ha-torá, «esta es la ordenanza de la ley», expresión que sale en solo dos versículos de la Biblia (el otro es Números 31:21). ⚠ Números Rabá 19:3 lee Eclesiastés 7:23 —«dije: seré sabio, pero ello estaba lejos de mí»— como la confesión de Salomón de que este capítulo lo derrotó. → primero comentado en Números 19:2