El tiempo como DURACIÓN —el tramo que mide un calendario o un reloj; la raíz de «cronología» y «crónico». Emparejado con kairos, su contraparte, en la fórmula fija «tiempos u ocasiones» (Hechos 1:7; 1 Tesalonicenses 5:1; y en el griego de Daniel 2:21). Las traducciones que aplanan ambas palabras a «tiempos» pierden el matiz: lo que el Padre retiene bajo su propia autoridad es tanto la larga duración COMO la hora exacta. ⚠ La palabra reaparece en el centro de una división real de traducción, ya muy avanzado el último libro del Nuevo Testamento: un ángel poderoso jura «que ya no habría chronos» (Apocalipsis 10:6), y el estante se divide casi exactamente entre lo tradicional y lo moderno —KJV/Ginebra/Douay leen todos la lectura literal «el tiempo... no sería más» (la lectura detrás de la famosa línea apocalíptica «el tiempo dejará de existir»), mientras que ASV/NIV/ESV/NWT/TNM leen todos «no habrá más demora», tomando chronos aquí como la ESPERA misma y no como el tiempo en cuanto categoría. La siguiente palabra del propio juramento, «pero» (Apocalipsis 10:7), se inclina hacia la demora: algo específico está por suceder, no el tiempo mismo acabando. → primero comentado en Hechos 1:7