UN ENIGMA, un acertijo —algo dicho deliberadamente en una forma que hay que descifrar, no algo simplemente oscuro. En Números 12:8 (ya en estas páginas) nombra lo que Moisés NO recibe: Dios le habla boca a boca y a la vista, «y no por jidot» —los enigmas son el canal ordinario, y la franqueza la excepción concedida a un solo hombre. ⚠ El Antiguo Testamento griego lo vierte ainigma, la palabra que el castellano tomó como «enigma», y esa es la palabra que Pablo escoge en 1 Corintios 13:12 (ya en estas páginas): ahora vemos «en enigma». Lo que Números presenta como la marca del acceso excepcional de Moisés, Pablo lo devuelve como la condición ordinaria de todos los demás. El mismo sustantivo nombra en otros lugares el acertijo de bodas de Sansón y las preguntas difíciles de la reina de Sabá (ninguno todavía en estas páginas): en su uso corriente es una palabra de competición, no de misticismo. → primero comentado en Números 12:8