SER FUERTE, FORTALECER —y, de un corazón, ENDURECER, hacer firme e inflexible. Abre el hilo teológico más difícil del Éxodo: «YO ENDURECERé (jazaq) su corazón, y no dejará ir al pueblo» (4:21). A lo largo de las plagas el libro dice tanto que JEHOVÁ endureció el corazón del faraón como que el FARAÓN endureció el suyo propio (y usa otros dos verbos, kavad ‘hizo pesado’ y qasha ‘hizo terco’, junto a este). La Escritura sostiene juntas la mano divina y la humana sin resolverlas; esta traducción conserva el verbo fuerte en vez de suavizarlo. ⭐ En Deuteronomio la raíz cambia de bando: 1:38 ya la usó sola, de Josué («Fortalécelo»); en 3:28 (ya en estas páginas) aparece emparejada por primera vez con amats, y esta traducción la vierte ahí como «anime» en vez de «fortalezca», para que las dos raíces distintas sigan siendo visibles en español una junto a la otra. → primero comentado en Éxodo 4:21